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Contra la pandemia, el obispo Blázquez invoca el “espíritu de la Transición”

El cardenal Blázquez con Mariano Rajoy en 2014
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El obispo de Valladolid, monseñor Ricardo Blázquez, antiguo presidente de la Conferencia Episcopal Española, ha lanzado en la página online de la diócesis un mensaje en el que alerta que “necesitamos renovar el espíritu de la Transición, porque solo unidos venceremos esta pandemia”.

Estamos ya acostumbrados los fieles españoles de que la mancomunidad de nuestros obispos invoquen la Constitución casi como si se tratara de parte de la Sagrada Escritura, citándola, si no con más frecuencia, sí con más vehemencia que muchos pasajes evangélicos. Y ahora es Blázquez, hasta hace no tanto presidente de la Conferencia Episcopal, quien para dirigirse a su grey con motivo de la peste que asola el mundo y que presagia un oscurísimo periodo de pobreza y dificultades, no recurre a nuestra fe ni a Nuestro Señor ni a la Santísima Virgen ni a ninguno de los numerosos santos de nuestro santoral como primera providencia, sino al ‘espíritu’ de ese periodo de apaños que culminó en un régimen abortista y rendido a las leyes de género, la (Santa) Transición.

Naturalmente, el obispo hace las obligadas referencias religiosas, que no en balde estamos en plena Pascua de Resurrección, pero lo que abre este artículo no es una gratuita maldad de su autor: es exactamente así como ha titulado el mensaje el propio responsable de comunicación de la Diócesis, suponemos que en consultas con el prelado.

Hay un momento en que monseñor Blázquez, en su prédica, habla de “contemplar esta situación desde la parte de allá”, y uno, ingenuo pese a mis muchos años, todavía esperaba que se refiriese a la esperanza que nos espera al otro lado de la muerte, lo que sería propio en medio de tan gran mortandad y mientras celebramos la Resurrección; a esa esperanza de una vida eterna, la vida junto a Cristo que no tendrá fin.

Vana esperanza la nuestra: Blázquez se refería al periodo a partir del cual pueda darse por derrotada la pandemia, aquí abajo, como cualquier comunicador secular. De hecho, si uno se abstrae de las precriptivas fórmulas religiosas, está ante un mensaje indistinguible del de cualquier ‘coach’ ocasional de estas fechas, hasta en la más que manida frase de que “solo unidos venceremos esta pandemia”. No sé hasta qué punto coincidirá un epidemiólogo con esta frase hueca. Sé que un cristiano espera de su pastor una mirada más hacia lo alto.

40 comentarios en “Contra la pandemia, el obispo Blázquez invoca el “espíritu de la Transición”
      1. No se cómo hacéis caso a esta panda de vividores que utilizan a la buena gente y sobre todo a Cristo para vivir del cuento con su voz débil, cadente, mansurrona y de mano fofa, como la de este señor que siempre su discurso cabalga entre el poder y la palabra correcta, entre lo manoseado y lo estéril, con Cristo no barniz y coartada.

  1. Belzunegui. Esta gentuza tienen al Espíritu Santo también confinado.
    Yo es que flipo. Debe ser un concurso internacional de políticos y jerarquía de la Iglesia para ver quién dice la tontería más grande. Y he de decir que la cosa está reñida y que lo que parece hoy insuperable, mañana se queda a la altura del betún.

    1. Gracias, Mariela, por tu observación. Son tiempos recios, que decía Santa Teresa, con la diferencia que, en sus tiempos, el protestantismo se expandía, pero fuera de la Iglesia, mientras que, ahora, se contrae fuera de la Iglesia y se expande dentro y arriba, demasiado arriba, pero creo que ya no da más de sí.

  2. D’Ercole, apela a la CEI (Conf obispos italianos): “Los fieles quieren la misa”.

    El obispo de Ascoli Piceno, D’Ercole, rompió el silencio de la Iglesia: “Los fieles nos piden que volvamos a (celebrar) la misa. Que el CEI y el gobierno se pongan de acuerdo en las formas, pero son los obispos los que deciden. El pueblo está sufriendo sin celebraciones”. Y en las redadas de la policía en la iglesia: “Me hacen sufrir, son un ataque a la fe que no entiendo”.

  3. El espíritu de la Transicion es sin duda un mal espíritu, demoníaco, pues por él se expulsó a Dios y a su santa Ley de la politica y se puso en su lugar la mera voluntad popular contraria a las más elementales leyes divinas. Y así vemos como los más nefandos pecados han sido legalizados como si fuesen avances en los derechos y lbertades civiles La pandemia que sufrimos ahora es muy probable que sea un castigo divino por tener los españoles, y la humanidad en general, la osadía de hacer una política sin Dios y contra Dios. Sorprende que un obispo exhorte a recuperar un espíritu tan oscuro por el que los mas nefandos pecados (divorcio, aborto, sodomía, lesbianismo, próxima eutanasia, etc) se han convertido en legales en España y en praticamente la totalidad del mundo actual.

    1. Respeta a los que queremos una democracia y no la basura de tu dictadura. Menos mal que los falangistas sois una minoría. Seguro que tu perteneciste al Tribunal de Orden Público y torturaste a algún homosexual o sacerdote por tener ideas diferentes. Por cierto antes puse un comentario y me lo borraron seguro que fue un censurador talibán como Uno, Usted o Storksion.

  4. Lo que llaman transición, fue un experimento de ingeniería social, por el cual, un pueblo cristianizado, reconciliado y pacífico, fue sometido a la propaganda mas brutal del mal, para demoler el reinado social de Cristo e instalar en su lugar a la diosa razón. En ese bando, estuvo y está la iglesia española en general.. No me gustaría estar en su pellejo, cuando tengan que……. Ya sabemos lo que le dijo Juan Pablo II al cardenal Tarancón; Enhorabuena, te has cargado al cristianismo en España….y vas a rendir cuentas ante el Altísimo al respecto, mientras le miraba fijamente a los ojos y le agarraba fuertemente de un hombro.

    1. Interesante anécdota, sin respaldo histórico alguno de su veracidad. No niego el efecto devastador del Card. Enrique en Madrid, pero es más que dudoso que el Papa se atreviera a realizar una condena tan tajante del arzobispo. Sólo lo hacía cuando tenía datos irrefutables, y en escasísimas ocasiones. Hay que reconocer que en eso la prudencia como gobernante de San Juan Pablo II da muchas vueltas a los modos de Su Santidad el Papa Francisco, demasiado ligero, según parece mostrar, en sus aceptaciones y condenas de las personas.

  5. Gracias Stork por tu apoyo. Pienso que la Transición, bajo la excusa de la reconciliación entre españoles y del tránsito a la democracia, fue una claudicación de los católicos en masa, salvo algunas excepciones, ante una política anticatólica, liberal e ilustrada, que no quiere que Cristo reine en las sociedades.

    1. Markus, te equivocas, la culpa la tienen los Reyes Católicos. Enhorabuena Don Nadie por tu comentario, real y al que añado algo: falta por señalar el tufillo a mandil en el 78.

  6. Este tío es idiotissimus meritissimus cum laude; vamos tonto del báculo y como dice D. Paco Pepe, “con insuficiencia mitral”. ¿Cuánto tiempo aún tendremos que aguantar a estos prelados, la inmensa mayoría de ellos tan incapaces para el ejercicio del mando y el gobierno de la Iglesia que salta a la vista que nunca debieron haber sido elevados al orden episcopal? ¡Mira que les encanta dormir con su enemigo!

  7. El espiritu de la transición consiste en que es legítimo legalizar a los comunistas puesto que el espiritu ecumenico del vaticano II es el ecumenismo de todos por igual, sin verdad ni mentira, cada uno su verdad y se llega a un consenso con dialogo. Como que por consenso y dialogo la sociedad se va a volver católica.
    El aborto, la eutanasia y el divorcio vienen precisamente por ese ecumenismo dialogado de consenso, se puede saber por qué se manifiesta entonces en contra el clero modernista? El catolicismo liberal no es que esté condenado sino que es sólo para im bé ciles.

  8. El clero modernista del vaticaos segundo debería dejarse ya de chorradas. El modelo político de la Iglesia ha sido siempre aquel en que sus leyes civiles se basan en los principios católicos para procurar el reinado social de Cristo. El liberalismo masónico del consenso de la verdad con la mentira y el bien con el mal no es el modelo católico pues termina siempre en la revolución comunista.
    La iglesia catolica verdadera enseña que no existe en ningún ámbito el derecho a la mentira, el derecho al vicio, o el derecho al mal, sino que la verdad te hace libre y te da derechos, y a los que se equivocan hay que tolerarlos en la medida que les corresponda pues no se pueden convertir a la fuerza. Es que confunden la “libertad subjetiva/libre albedrio” con la “libertad objetiva/libertad moral y social”. Su concepto de libertad es la libertad del demonio, el primer liberal.

    1. El clero liberal entiende la palabra libertad en un sentido absoluto y unívoco, con un sólo sentido, y no en los diferentes sentidos y acepciones que le da la unica filosofía católica que es la de Santo Tomás, y al mismo tiempo se queja de las consecuencias. Equiparan libre albedrío con libertar moral y social, todo es lo mismo sin distinción. El razonamiento consecuente y resultante es que como mi libre albedrío me dice que el aborto está bien, tengo que obedecer a mi libertad de conciencia, no puedo actuar contra mi conciencia y nadie puede coartarme mi libertad y por tanto tengo derecho a abortar. Este razonamiento es el que sigue el nefasto documento Dignitatis Humanae.

  9. El catolicismo liberal suplanta al verdadero catolicismo que es el tradicional, y la consecuencia de la suplantación es la teología de la liberación, que es la revolución comunista en la iglesia, propiciada por los clérigos que se niegan a condenar el error pues los que advierten de las consecuencias del liberalismo clerical son los profetas de calamidades q decía Juan XXIII. Aquí tenemos las calamidades profetizadas: una iglesia ecumenicista de rodillas ante el mundo que ya no pretende salvar las almas por la conversion a la verdadera religion sino procurar un mundo mejor en la naturaleza y la biosfera por el consenso de todos sin necesidad de que Cristo sea el Rey de las naciones y las sociedades. Esto es apostasía por mucho que no quieran aborto.

  10. Estoy de acuerdo con los comentarios de Uno. !Viva Cristo Rey y María Reina¡ !Abajo los masones, modernistas, liberales, comunistas y en general a todos los que de una manera u otra dicen que no quieren que Cristo reine sobre ellos.

  11. El espíritu de la transición junto con los espíritus de la pachamama y de la golosina, pueden hacer muchísimo contra la pandemia.
    Dios y la Virgen, no. Pero los espíritus vamos que sí!!!
    Estamos esperando que nos expliquen cómo.

  12. Lo único que me recuerda la, así llamada Transición, es un reguero de casi mil asesinados por el terrorismo “nacionalista” asco, persecución de la lengua y cultura española en las comunidades con lengua llamada cooficial, debilitamiento de la soberanía nacional de forma progresiva e inexorable, soportar estatuas y monumentos a perseguidores de católicos durante la república hasta acabar con más de 200 actos de cristianofobia anuales en la actualidad. Si ese es el espíritu de la Transición, prefiero que busquemos otro alternativo. Gracias.

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