PUBLICIDAD

Mi respuesta a un amigo agnóstico 

Por Pedro Abelló
|

El caso es que vivimos, como dicen los filósofos, en dos universos gnoseológicos distintos, y por eso es muy difícil hacer una aproximación en términos sencillos entre esos dos universos. Resulta que, para mayor dificultad, hablamos idiomas distintos, que es lo que le sucede en general a la gente de hoy, como una nueva torre de Babel, y eso es porque nuestra weltanschauung, nuestro concepto del hombre, del mundo y de la vida en general parte de premisas muy distintas. Las palabras y los conceptos no significan lo mismo si las visiones generales son divergentes.

Hasta el siglo XIV sólo había una visión del mundo, que llamaremos religiosa, centrada en Dios. A partir del siglo XV, el hombre comienza a centrar su atención sobre sí mismo, de modo que, paso a paso, Dios se va difuminando hasta desaparecer, y finalmente queda el hombre solo frente a sí mismo, convertido en su propio dios. A esa visión la podemos llamar secular.

Hoy la visión secular es compartida por la gran mayoría de la población en Occidente, no así en Asia, África o Sudamérica, y los que mantienen la visión religiosa en ese Occidente se han convertido en una pequeña minoría.

Obviamente, no se trata de categorías absolutas, de blanco o negro. Siguen existiendo los matices, y dentro de cada una de las visiones puede haber distintos grados, aunque el núcleo de todos ellos sea el mismo.

La visión secular puede incluso admitir hipotéticamente la existencia de Dios, de la trascendencia, pero en la práctica vive de forma totalmente ajena a cualquier noción de trascendencia. Incluyo aquí a la gran mayoría de los que se declaran miembros o seguidores de una religión, pero viven totalmente de espaldas a ella, en la absoluta inmanencia. El extremo de esta visión lo representa la rebelión explícita, radical e incluso violenta contra cualquier trascendencia, si bien no deja de ser curioso que los que se declaran radicalmente ateos ataquen con ese encarnizamiento algo en lo que no creen.

Lo que caracteriza, pues, a la visión secular, no es lo que cada uno declare sobre sus creencias o increencias, sino la inmanencia radical de su forma de vida.

¿Qué es lo que caracteriza a la visión religiosa, y concretamente a la católica? La creencia en un Dios creador, que crea por Amor, autor de todo cuanto existe, que crea al hombre a su imagen y semejanza y le dota de libre albedrío, lo cual implica la posibilidad de rebelarse contra su Creador, pues sin tal posibilidad la libertad no sería tal, y le da una finalidad, que es perfeccionar la creación perfeccionándose al mismo tiempo a sí mismo, y reintegrarla al Creador al final de los tiempos junto consigo mismo. Pero el hombre se rebela, no admite un papel “subordinado”, quiere ser “como Dios”, es decir, quiere ser su propio dios (¿nos suena de algo?) Realmente no hay nada nuevo bajo el sol. Y así el hombre establece el mal, que no es obra de la voluntad de Dios, sino de la libre voluntad del hombre, que Dios respeta y consiente. El hombre ha destruido el puente que le une a Dios, ha dañado su propia naturaleza desviándola del fin para el que fue creada, pero Dios es misericordioso, reconstruye ese puente y restaura la naturaleza humana tomándola Él mismo, haciéndose uno de nosotros, tomando sobre sí todo nuestro mal y ofreciéndose a Sí mismo en holocausto al Padre. Durante Su vida entre nosotros, nos deja Su Palabra, que es Él mismo, y nos manda que la sigamos como condición necesaria para poder atravesar ese puente reconstruido.

Todo eso tiene muchísimas implicaciones, que se derivan de un hecho sencillo: la Palabra de Dios es la Verdad, pues de lo contrario no sería Dios, y la Verdad es Una; no puede haber dos verdades, pues entonces ninguna de ellas sería la Verdad; y la Verdad es Inmutable, no depende del tiempo, del lugar ni de las circunstancias; es una y la misma siempre, sin lo cual no sería la Verdad. Esto tan sencillo y al mismo tiempo tan inmenso es el fundamento de todo lo demás.

Dios establece en Su Última Cena el Sacramento de la Eucaristía, Su propio Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad para alimento de nuestras almas, y en Pentecostés una Iglesia para conducir a todos los hombres a la salvación, administrando la Eucaristía y los demás Sacramentos, extendiendo Su Palabra a toda la humanidad y bautizando en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

La Iglesia custodia Su Palabra, que es la Verdad, la defiende de las desviaciones y la refleja en su doctrina y su Magisterio para enseñanza de los hombres. El Magisterio de la Iglesia no puede cambiar la Verdad, puesto que es Inmutable, pero sí desarrollar su contenido y facilitar su comprensión. Todo el desarrollo doctrinal y magisterial de la Iglesia durante más de veinte siglos no ha alterado una sola coma de la Verdad, ni puede hacerlo, pero sí ha ido extrayendo progresivamente todo su “jugo”, todas sus derivaciones, siempre coherentes con los principios inmutables, y ha construido de ese modo un edificio inmenso para ponerlo al servicio de los hombres.

Quien acepta todo eso y lo practica, tiene un criterio sólido para juzgar cualquier situación, que es la coherencia con los principios inmutables de la Verdad. Pero para ello, evidentemente, es necesario no sólo conocerlos, sino haberlos hecho propios.

En siglos pasados, ese conocimiento y esa apropiación eran bastante sencillos, puesto que toda la vida del hombre estaba bañada en la enseñanza de la Iglesia, desde su nacimiento hasta su muerte. Hoy resulta mucho más difícil, tanto por el hecho de que la enseñanza de la Iglesia no se escucha, no forma parte de la vida ordinaria de la gente, cuanto por el hecho de que la propia Iglesia ha descuidado en gran medida la evangelización, se ha dejado penetrar por ideologías extrañas y ha dado muchos mensajes contradictorios con su propia doctrina, lo cual forma parte de la evolución general descendente del mundo y ha sido así anunciado desde el inicio.

PUBLICIDAD

De esta forma, quienes tienen un criterio sólido para juzgar la realidad, basado en los principios del Magisterio, reflejo a su vez de la Verdad inmutable, se han convertido en una pequeña minoría, una molesta e irritante minoría para esa inmensa mayoría a la que recuerda obstinadamente sus errores y limitaciones.

¿Y eso por qué es así? Porque la visión secular, al haber prescindido de Dios, ha prescindido también de la Verdad, y al prescindir de la Verdad, ha pretendido crear su propia “verdad”, pero como estamos en el dominio de la multiplicidad, cada uno defiende su “verdad” particular, con lo cual el mundo actual es un conflicto permanente e irresoluble de “verdades” distintas, lo cual tiene dos posibles resultados: o bien una “verdad” se impone a las otras por la fuerza, como es el caso de los distintos totalitarismos, o bien se crea una “ensalada de verdades” que llamamos relativismo, en el cual cada uno se encierra en su propia “verdad” o termina admitiéndolas todas (“cada uno tiene su propia verdad”), de lo cual resulta un mundo de individuos o grupos de individuos aislados en sus pequeñas “verdades”, en conflicto unos con otros o en total indiferencia. Este es nuestro mundo.

Y dentro de esta “ensalada”, hay “verdades” que se van convirtiendo en dominantes, generalmente porque resultan más fáciles, más cómodas, menos exigentes, o bien porque a los que controlan el mundo y nuestras vidas les resulta conveniente que sean esas las que dominen y ponen todos sus poderosísimos medios a su servicio, desde la enseñanza hasta los medios de comunicación en sus más diversas modalidades.

Esas “verdades” dominantes, administradas desde la leche materna y el jardín de infancia hasta la universidad, repetidas a cada instante por todos los medios imaginables, terminan resultando parte integrante del propio pensamiento, como connaturales a él, hasta el punto de que a nadie le pasa siquiera por la cabeza cuestionarlas de algún modo, igual que uno no cuestiona las cosas más evidentes. Esas “verdades” han llegado a convertirse para casi todos en evidencias, y no se cuestionan las evidencias. Por eso, quien osa cuestionarlas se convierte ipso facto en enemigo público, en objetivo a batir.

Por eso, los que seguimos creyendo que hay una Verdad e intentamos atenernos a ella, los que juzgamos los hechos con el criterio de esa Verdad y nos atrevemos a opinar, y decimos que hay “verdades” absolutamente inaceptables porque son contrarias a la Verdad, chocamos frontalmente con ese relativismo para el que todo es respetable y aceptable, o con las “verdades” obligatorias impuestas por el poder, y nos vamos convirtiendo poco a poco en apestados.

Ciertamente, todo esto no es un problema maniqueo de buenos y malos. En modo alguno puede decirse “estos son buenos y los otros malos”, entre otras cosas, porque el único que lee los corazones de las personas es Dios, y porque todo hombre tiene en su corazón lo que los católicos llamamos ley natural, los fundamentos impresos por Dios en las profundidades de nuestra alma que nos permiten determinar lo que está bien y lo que no está bien, y nos inclinan a hacer el bien y evitar el mal. Por eso, muchas personas, aunque no sean creyentes, pueden guiarse por esa ley natural y conducir su vida de acuerdo con principios naturales rectos, del mismo modo que muchos creyentes pueden no ser consecuentes con su creencia. Y podemos confiar en que la misericordia de Dios, a quien obra rectamente, le dará probablemente la oportunidad de encontrar el camino que conduce a Él. El problema está en que la continua exposición a esas falsas “verdades” y falsos principios puede terminar distorsionando nuestra percepción de la ley natural y confundiendo nuestra conciencia. Hoy es muy frecuente escuchar a la gente diciendo: “yo sigo mi conciencia”. Pero para que una conciencia nos conduzca rectamente, debe haber sido debidamente formada y no deformada. Seguir una conciencia deformada no lleva a ningún buen fin.

Es necesario ser consciente, en definitiva, de que seguir la Verdad tiene un precio que hay que estar dispuesto a pagar, y eso también está escrito: “Si el mundo os aborrece, sabed que a mí me ha aborrecido antes que a vosotros. Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero porque no sois del mundo, sino que yo os elegí del mundo, por eso el mundo os aborrece. Acordaos de la palabra que yo os he dicho: el siervo no es mayor que su señor. Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán; si han guardado mi palabra, también guardarán la vuestra” (Juan 15:18-20).

Pedro Abelló.

66 comentarios en “Mi respuesta a un amigo agnóstico 
  1. Ese mismo discurso lo puede defender un musulmán cambiando los principios del catolicismo por los suyos, será la misma música con distinta letra, el problema es que las verdad de cada uno , es “su verdad” pues no se basa el conocimiento de algo cierto sino en elevar al rango de verdad lo que es una creencia subjetiva, el principio de todo creyente es: “esto es la verdad porque me da la gana creerlo y ni quiero pruebas ni tolero que se cuestione, mi verdad es la única verdad”

    1. Partes de un prejuicio, no todos los creyentes pensamos lo que has dicho entre comillas yo al menos trato de dar razones. Ah, y Platón ya dijo que la creencia (pistis) era un forma de conocimiento, aunque más débil, pero también de conocimiento. Y eso de que la verdad de cada uno es su verdad es relativismo. Es cierto que Ortega y Gasset decía que existían muchas verdades, pero que había que pasar las verdades por una especie de filtro de verdad y dilucidar cual es la verdadera verdad, valga la redundancia. En el tema de las religiones sólo puede haber una verdadera, o ser todas falsas. No pueden ser todas verdaderas. Y así con todo sólo puede existir una verdad, no muchas como pensaba Heráclito

        1. La respuesta a las posiciones válidas todas es una: la fe la cuál es un don del espíritu, el racionalismo no alcanza a justificar el espíritu y su trascendencia, la Fe es el camino

          1. A propósito ¿quién es Pedro Abelló? Además de ser un colaborador habitual de varios sitios católicos, en alguno de los cuales aparece como ingeniero, y en algún otro como periodista, algún dato biográfico se extraña. ¿Clérigo o Laico? ¿Soltero / casado / viudo? ¿Joven o Mayor?

      1. Como bien dices, o solo hay una verdadera, pero no sabemos cual, o son todas falsas, lo mas probable, en todo caso lo mas prudente es no creer en ninguna hasta que alguien pueda acreditar que la suya es la verdadera y se hace muy extraño que Dios no haya tenido ningún interés hasta ahora en demostrar cual es la verdadera. Si hay Dios se diría que le importamos poco nosotros o le importa poco la religión, ya que nuca se ha preocupado de aclarar el tema, a lo mejor cree que cada uno tiene que encontrarle con su propio camino.

        1. Señor José,usted nos está tomando el pelo?
          Conoce a alguien más en la historia de la humanidad que haya dicho de si mismo que él sea DIOS, que haya resucitado muertos y que haya resucitado Él mismo..???.Por favor ,ilustreme xq yo lo desconozco.
          Y le recuerdo que Jesucristo que es Dios,xq Él mismo lo dijo,TAMBIÉN dejó claro que Él es EL CAMINO,LA VERDAD Y LA VIDA.
          Qué más quiere????

          1. Que hayan dicho ser Dios hay muchos en todas las culturas, por citar uno, Calígula. Que haya resucitado muertos y haya resucitado él mismo no ha habido nunca ninguno. Que alguien haya dicho que otro resucitaba muertos o resucitó él mismo, hay unos cuantos, uno de los cuales es Jesús, pero llama la atención que alguien haya podido resucitar en la época romana y ellos no se hayan enterado, no se, pero si yo fuera Poncio Pilatos y después de matar a un judío hubiese resucitado estaría un poco perplejo y trataría de averiguar algo, no parece que alguien que pueda resucitar pueda pasar completamente desapercibido salvo para unos cuantos partidarios, yo creo que si Juan Pablo II se levantase de su tumba se hablaría bastante del tema

          2. Es una cuestión de modas, ahora cada vez mas gente cree que la tierra es un ser vivo con voluntad propia, el mismo papa parece que lo cree y mucho gente lo piensa, probablemente esa sea la religión dentro de doscientos años, está surgiendo ina nieva moda religiosa que está sustituyendo a la religión de ahora, pasó lo mismo cuando el cristianismo sustituyó el politeísmo, o cuando el politeísmo sustituyó a la diosa neolítica de la fertilidad, las religiones pasan y se suceden unas a otras, es el devenir normal de la existencia

          3. Jose, tienes un problema profundo. Dices: el principio de todo creyente es: “esto es la verdad porque me da la gana creerlo y ni quiero pruebas ni tolero que se cuestione, mi verdad es la única verdad”. Con todos mis respetos tu razonamiento es burdo, cateto diría yo, y falto de esencia en cuanto a “esencialidad” del ser se refiere. La fe es consbustancial a la naturaleza biológica del hombre y la transciende. Por extraño que pueda parecerte, -la verdad se sabe porque se sabe sabiéndola desde lo más profundo de uno mismo-, pero el camino de tal sabiduría no es fácil y necesita una larga andadura hacia nuestro interior.

        2. Es propio de la ciencia la demostración de algo, aunque en el caso del coronavirus estén más perdidos que Carracuca el coronavirus no por eso deja de existir, en cambio las religiones no demuestran nada porque, si lo hicieran, la Fe estaría sobrando. Hay una Verdad Revelada que para muchos-yo entre ellas- es más que suficiente. Dios no pretende hacer una demostración concluyente de su poder porque tal cosa nos anonadaría pero da infinitas pistas de su existencia y su poder, puedes captarlas o no. Hay personas incapaces de amar pero eso no anula el amor, hay personas insensibles al dolor pero eso tampoco lo anula. El criticismo ha ido aumentado con los siglos y si no lo combates no solo desaparecerá Dios sino que desaparecerán las buenas acciones del hombre. Acabarás pensando que nada vale la pena, es la tentación del nihilismo.

    2. Jose, no se confunda. La fe en Cristo y en la Iglesia Católica se fundamenta en hechos ciertos y objetivos que son cognoscibles con el uso de la recta razón humana, lo que no se da ni en el Islam ni en ninguna confesión religiosa. Las circunstancias singulares que se dan en la Persona de Jesucristo, el único que hace posible el encuentro de Dios con el hombre, porque es plenamente Dios y plenamente hombre, ni se han dado ni se dan ni se darán en ninguna otra persona que ha sido, es o será. No se trata de imponer una “verdad”, sino de aceptar la realidad, la Verdad, tal y como es. Y la Iglesia Católica es, precisamente, la depositaria de la Verdad y quien nos la da a conocer.

    3. Su error está en poner a Mahoma y a Jesucristo al mismo nivel. Mahoma habrá dicho en todo caso: “Esta es la verdad”. Jesucristo en cambio dijo: “Yo Soy la Verdad”. Es evidente que de ninguna manera es lo mismo. O Cristo era un mentiroso que ha logrado engañar y embaucar a millones de persones por 2000 años (algo bastante improbable), o era Dios (la única manera de ser El mismo la Verdad). No hay lugar para términos medios ni medias verdades ni verdades relativas.

      1. Jesús jamás escribió nada, lo que tu sabes de Jesús es lo que escribieron otros, tu fe no es en Jesús, es en otra gente que escribió sobre él y que absolutamente nadie sabe quienes don, pues los evangelios son atribuidos doscientos años después de que se escribieran y además parece ser que ni siquoera correctamente atribuidos, en cualquier caso aunque la atribución fuese correcta, ¿quienes eran los evangelistas? No lo sabe nadie, solo son nombres

        1. Error: el protoevangelio fuente Q fue escrito solo 15 años después de la Resurrección de Cristo. Y el mejor sello de la verdad son los miles de mártires de los primeros siglos: nadie se deja matar si no ha sido testigo verdadero. Los mártires de después son testigos del propio milagro de la propagación de la fe. También le recomiendo que estudie las investigaciones científicas sobre la Sabana Santa y algunos de los miles de milagros acreditados. No puedo extenderme sobre el tema. Me ha llevado lustros documentarme y reflexionar sobre el tema. Se lo dice un ex agnóstico. Paz y bien!

        2. Y qué hace José opinando sobre temas que atañen a la iglesia católica? Si no cree en lo dicho por Jesús, no cree en los evangelios etc, que hace aqui? Coherencia, por favor.

          1. ¿Y que hacen los curas opinando sobre el matrimonio si no están casados?, ¿o los heterosexuales opinando sobre la homosexualidad si no son homosexuales?, coherencia, por favor

      2. Fuera de las fuentes cristianas solo sabemos que existió un judío llamado Jesús que fue ejecutado por los romanos al igual que miles de personas fueron ejecutados en todo el imperio, hasta ahí se puede saber razonablemente.
        Todo lo demás se basa en libros escritos por no se sabe quien, no se sabe por qué, no se sabe para quien y de los cuales no se conserva el original, son copias posteriores que puede que digan lo mismo que el original o exactamente lo contrario, vaya usted a saber

        1. Yo no opino sobre temas ya definidos por Dios. Hombre y mujer los creó … Creceos y multiplicados como las arenas…, el hombre dejará a sus padres, se unirá a su mujer…( se unirá a otro hombre?) Bueno, para usted como que el todo vale, lamentablemente, para Dios no es así. Vaya!!! el fin del matrimonio es la familia. Dos mujeres, o dos hombres no pueden tener familia, como Dios lo quiere. Pero nada que hacer, esa es tu creencia..al final es usted ante Dios. Cómo final opinaría, que según usted los santos, y muchos que los hay en nuestra iglesia, estuvieron equivocados? Por ejemplo el Padre Pio?

          1. Fe en Dios sería que Dios se te apareciera y creyeras lo que él dice, entonces estarías creyendo en Dios. Tu no sabes lo que Dios ha definido, solo crees lo que otros han dicho que Dios ha definido, crees lo que en la iglesia te han dicho, como los musulmanes creen lo que les dicen en la mezquita, al final crees no porque tengas obligación de creer, crees porque tu quieres creer eso, tu fe en Dios es realmente fe en ti mismo, en que lo que tu piensas es lo correcto, no pongas en el pensamiento de Dios lo que es tu propio pensamiento

        2. ¿Y que hacen los curas opinando sobre el matrimonio si no están casados?, ¿o los heterosexuales opinando sobre la homosexualidad si no son homosexuales? ¿Y qué hace un ateo opinando sobre los cristianos en una página católica? Coherencia, por favor.

          1. San Juan Bosco, que seguramente José crree que no existió, le respondió a una persona que no creía que existía el infierno. ” No te preocupes, vas a creer cuando llegues a el”. A veces creo que muchas personas parten de la negación de todo el universo católico; pero nunca se tomarían el trabajo de estudiar, por ejemplo, las profesias de la Santísima Virgen María, o la vida de los santos. En el fondo saben que se les caería todo el tinglado de sus posturas. Eso sí es una artimaña del enemigo satanás.

    4. La unica verdad es la de la Iglesia Católica, solo existe un Dios y el que adoramos los católicos. Los musulmanes creen en cosas muy distintas.

        1. Señor José,si va a dudar de eso entonces dude de todo, vió usted algun dinosaurio?xq los huesos pueden ser hechos de imitación,ha visto usted algún átomo,y Napoleón quién sabe si existió y que dijo o hizo,y así podriamos seguir hasta los egipcios,a usted quién le garantiza que los jeroglíficos dicen lo que dicen,hay algún contemporáneo para poder traducirlos correctamente?
          Por favor,piense un poco.
          O todo es verdad,o todo es mentira,o todo es relativo para gente como usted.
          La religión católica viene desde los judíos, dsd el principio de los tiempos hasta hoy,dígame que religión se ha mantenido desde entonces..

          1. Que los dinosaurios o Napoleón existiesen no parece descabellado, no contradice las leyes de la naturaleza y nadie obtiene poder con decirlo, que el pan se convierte en carne es contrario a las leyes de la naturaleza y hay un grupo de gente que obtiene un montón de poder sobre los demás sosteniendo eso, por eso es altamente sospechoso.
            Respecto de las demás religiones, deberíais estudiarlas un poco, solo miráis lo vuestro e ignoráis completamente lo de los demás. Luego metéis la pata hasta el fondo. De las grandes religiones del mundo, la única mas reciente que el cristianismo es el islam. El judaísmo es anterior al cristianismo en por lo menos mil años. El taoismo es quinientos años anterior al cristianismo. Buda vivió quinientos años antes de Cristo. El hinduismo ya existía mil años antes que Jesus, el sintoísmo ni se saben sus orígenes, por favor estudiad algo además de la Biblia.

    5. Jose: ¿y todo eso que usted dice sí es verdad? Y no vale que usted diga que es su verdad. Su verdad no es nada. Usted mira una radiografía de pulmones y dice: el pulmón derecho está enfermo; otro mira la placa por el lado opuesto y dice: el pulmón izquierdo está enfermo. La verdad no depende del punto de vista de cada quien.

    6. Veo José que está repitiendo lo mismo del artículo esbozado. Claro aquí hay una diferencia INSALVABLE: Jesús nos dice YO SOY EL CAMINO LA ” VERDAD” Y LA VIDA… Bueno, SÍ, los musulmanes, los budistas y todos los demás tienen la verdad, según gog-lio; porque, como no existe un Dios Católicotó. Tremendo Gol quiere hacer im. pos. tor. A muchos que no tiene, o no quieren ver la realidad de sus farsas, definitivamente los tiene privados (seducidos).
      Dios bendiga al PAPA BENEDICTO XVI. “El de Jesús”

      1. Será PAPA EMÉRITO. Y un papa emérito mantiene su “dignidad” (su nombre papal, sus vestimentas) pero ha dejado de ser papa. El único papa “actual” (es decir ejerciendo el “Ministerio Petrino”) es FRANCISCO. Y desconocer la legitimidad del Papa actual significa literalmente haber ABANDONADO el catolicismo. Si para Ud. Francisco no es papa legítimo NO tiene ninguna relevancia. Hombre, si hasta Benedicto XVI RECONOCE a Francisco como su LEGÍTIMO SUCESOR. Desconocer la legitimidad de Francisco es también desconocer a Benedicto, y por consiguiente estar excomulgado de la Santa Iglesia Católica Apostólica Romana.-

    7. Entre otras cosas a mi me importa muy poco lo que José y todos los José crean, al fin Jesús dijo anunciad, el proceso es individual y si no respetan pues como dijo Jesús limpiamos los zapatos de esa tierra estéril y seguir

  2. “Las palabras y los conceptos no significan lo mismo si las visiones generales son divergentes”

    Lógicamente. Si parte usted de que Dios existe la conclusión es diametralmente opuesta a partir del postulado contrario de que Dios no existe. Lo cierto (CIERTO) es que NO sabemos si Dios existe o no. NO sabemos qué hay después de la muerte, o si existe algo que podamos llamar alma, etc, etc… Y ahí debería acabarse la discusión, para unos o para otros.

    Si existe “algo”, que sea Dios, que sea “ese” Dios (el católico), etc… es altamente improbable. ¿Porqué va a ser el verdadero el Dios católico y no el judío, el de los testigos de Jehová, o cualquier otro de los muchos pasados o por venir?

    1. Acabas de eliminar cualquier posibilidad de conocimiento en metafísica, la rama de la filosofía que estudia lo que está más allá de la física. Si no podemos saber nada, entonces ¿que razón hay para hacer metafísica? Que quiten la asignatura de filosofía y teología, porque como no podemos saber nada de Dios, que los filósofos, incluidos los ateos que no piensen y ya está es más sencillo. Porque es así, a un cientificista no le gusta la filosofía ni la teología, y por tanto hará cuanto esté en su mano para eliminarla

      1. La filosofía y la teología tienen un alto valor intelectual en cuanto ayudan a pensar, pero son pura especulación intelectual.
        Por ejemplo hay quien dice que existen extraterrestres y da razonamientos racionales para ello y hay quien dice que no hay y también da argumentos racionales para ello, pero solo una de la dos afirmaciones puede ser verdad, que algo se pueda razonar no lo convierte en verdadero, lo verdadero es lo real.
        Uno puede especular sobre la santísima trinidad o cualquier otra cuestión dando razones filosóficas o teológicas pero eso no la convierte en real

    2. Desidereo: por rigor metodológico, una explicación posible de la realidad se convierte en teoría. Y si se demuestra que la teoría es aplicable una y otra vez a la realidad, se convierte en ley. La existencia de Jesús está probada, no sólo por los evangelios, sino por escritos ajenos a la Biblia. Jesús probó varias veces que era dueño de las leyes físicas. Y las leyes físicas nos demuestran que hay un diseño inteligente. Y al dueño de las leyes físicas y diseñador inteligente se le llama dios. Y ese dios no necesita mentir. Y Jesús dijo que ese dios era el único Dios. Y edificó Su Iglesia sobre Pedro. Y es la Iglesia Católica. Y el fundador de la Iglesia no puede decir que es Su Iglesia y a la vez pertenecer a otra. Existe Dios y es católico.

  3. G.K.Chesterton: ” Los que no creen en Dios, no es que no crean en nada, es que creen en cualquier cosa “, como el homosexualismo legetebero, el ambientalismo panteísta anti natalidad, el budismo nihilista, el islam religión de paz, en el que Alláh es Alláh y Mahoma su profeta constituyen una mera excusa para invadir el mundo y dominarnos, el relativismo absolutista bergo liante, el migracionismo desarraigador y abaratador de la mano de obra, el calentamiento global, el desarrollo sostenible, el pensamiento único, la divinización de la mujer, el aplastamiento del hombre, el sexo fluido, el globalismo con una autoridad mundial ante la cual la Iglesia debe arrodillarse, etc.

    Puestos a creer, pues todos creemos en algo o en alguien, prefiero mil veces creer en el Dios católico, negado por Bergoglio, que en los múltiples dioses creados por el hombre para satisfacer sus pasiones inútiles y sus engaños, que no salvan.

    1. El punto es que cualquier cosa también es el catolicismo, al igual que citaste la creencia en alá, o en el budismo, -totalmente desconocido y confuso para ti-, o el homosexualismo, -que estaría defendiendo si la iglesia lo hubiera adoptado en su época-, podías haber añadido el catolicismo que no deja de ser una creencia completamente subjetiva igual que las otras, lo unico que la distingue de las demás es que es la tuya, mas allá de tu elección no hay diferencia

  4. Es un grave er r or en la fe, para demostrar el planteamiento del autor (lo raro que es hoy que los fieles conozcan la fe), que éste diga que los hombres son capaces de seguir la ley natural sin la gracia de Dios y por lo tanto, tras la venida de Cristo, sin fe en él. Podrán hacerlo alguna vez, pero no conducir rectamente su vida. Eso es pe la gianismo de libro. Que utiliza para contemporizar con lo de los fieles infieles a esa ley, pe cadores. Como si pudiera haber pa ganos, após tatas, he rejes o ju díos que mueran en la Verdad sin conocer a Cristo. Eso, sencillamente, es imposible, porque Cristo es la Verdad, el Camino y la Vida. Bautismo y penitencia son las armas que nos ofrece Dios contra lo uno y lo otro. Sólo los hijos de Dios pueden llegar a conducirse rectamente en la vida (y no sin caídas, salvo Nuestra Señora).

    1. Y usted piensa que a un no cristiano de buena conciencia que sigue la ley natural (respeta la vida, no roba, no miente, etc) Dios lo abandona asu suerte? Cuidado. No sea que esté creyendo en un dios que no es el Padre de Jesucristo.

      1. Lo que nuestra madre la Iglesia ha dicho siempre, sobre todo desde el análisis de san Agustín de la parábola del árbol bueno, es que sólo sigue la ley natural quien conoce a Cristo. Por nuestras solas fuerzas no podemos ni conocer del todo lo que conviene según la ley natural que llevamos inscrita (san PAblo se lo recuerda a los Romanos, riéndose de sus filósofos, al final caídos en el pecado ne fando) ni, conociéndola, hacer lo que se debe según ella es conocida (es aquello que nos dice el SEñor, Sin mí nada podéis hacer, o lo de san PAblo de todo lo que no sale de la fe, pecado es). Y Dios no puede hacer nada más por ellos que lo que ya ha hecho. Es el misterio de la reprobación. Pero no me lea a mí, sino a los santos Doctores, a san Agustín (Contra Juliano, sus obras contra los pelagianos) o san Jerónimo. Lamento no ser más convincente sobre algo claro desde siempre para la gente de fe, hoy oscurecido y digno de ser reprochado.

    2. Scintilla, creo que el autor quiere decir que todos llevamos inscrita en nuestro ser la ley natural, no que eso sea suficiente. Pero obviamente habría de ser el él mismo quien le respondiera. La historia ha demostrado que los vientos contrarios no son soportables solo con eso. Al principio puede parecer que sí porque el demonio y nuestra soberbia son muy grandes. Pero no. Eso pensaba también Kant, que agradecía el cristianismo y la Iglesia, pero creía que ya no eran necesarios, que ya estábamos en el culmen de la evolución humana y que eso sería inmutable. Los siglos le quitaron la razón. La barbarie y los desórdenes han vuelto. BXVI nos lo recordó en su pontificado. Así que no estoy de acuerdo con Claudio. Si hasta es difícil encontrar auto-proclamados cristianos que acepten y defiendan la ley natural. Eso es claramente por el abandono de la práctica de la Fe y del alejamiento de la Iglesia. Lo viví en mis propias carnes. Qué buena me creía en mi relativismo y buenísimo…

      1. Ese es el punto de partida de su razonamiento, querida Betsaida. Adonde termina es donde los nominalistas (“facientes quod in se est…”) en una tesis que condenó expresamente Trento (canon 3 y capítulo 5 De iustificatione) siguiendo una larga tradición: que el hombre que hace lo que lleva en sí mismo, por sus obras, se puede hacer merecedor de que Dios le salve. Dice la conclusión del razonamiento: “la misericordia de Dios, a quien obra rectamente, le dará probablemente la oportunidad de encontrar el camino que conduce a Él”. Eso es he rético. Pero no lo retirará, porque lo del “relativismo” siempre es un defecto de la sociedad o de los demás, no de uno; y los cristianos, los que quedamos, vanidosos y orgullosos, no pedimos perdón por lo que envuelve esa vanidad y orgullo ni en cuaresma. Además, aquí los teólogos de guardia ya le han dado el plácet. Así va la Iglesia.

  5. Desde luego, son todas falsas. La que ahora pretende que todas son de alguna forma verdaderas, ya demostró su falsedad, no se gasten en protestar. Está hecho. Falsas todas. Ni un salmo, ni un ritual, nada puede contra un minusculo virus y tienen que “explicar” la impotencia de su gran macaco divino.

  6. Veo José que está repitiendo lo mismo del artículo esbozado. Claro aquí hay una diferencia INSALVABLE: Jesús nos dice YO SOY EL CAMINO LA ” VERDAD” Y LA VIDA… Bueno, SÍ, los musulmanes, los budistas y todos los demás tienen la verdad, según gog-lio; porque, como no existe un Dios Católicotó. Tremendo Gol quiere hacer im. pos. tor. A muchos que no tiene, o no quieren ver la realidad de sus farsas, definitivamente los tiene privados (seducidos).
    Dios bendiga al PAPA BENEDICTO XVI. “El de Jesús”

  7. Si la religión católica no puede nada contra un minúsculo virus no es porque en realidad no pueda nada contra él sino porque los ritos, oraciones, súplicas y demás actos piadosos no pueden nada si no van acompañados de sincero arrepentimiento de los pecados. Como hoy por hoy, la inmensa mayoría de los fieles católicos aprueban con su voto que sean legales los más horrendos pecados, como el aborto y el gaymonio, por eso Dios no hará caso de nuestras oraciones para librarnos del virus.

    Más aún, cuando el virus sea vencido por los procedimentos humanos, Dios nos seguirá enviando nuevos y más terribles castigos si no nos arrepentimos de nuestros pecados, entre los cuales está el haber votado la mayoría de ciudadanos católicos a favor de políticos impíos que osan legislar en contra de la Ley divina.

    1. Don Daniel, la iglesia no tiene nada que decir sobre el virus, los teólogos no son médicos. De eso se encarga la ciencia. Por ejemplo, en cuanto a la sábana santa, la Iglesia no tiene una sola palabra en afirmar si ese rostro es de Cristo o de Pizarro. Eso lo tiene que afirmar la ciencia. Pero ambas van de la mano.
      Saludos

  8. Excelente artículo. Felicidades. Muy bien dicho.

    Tan claro que un burro llamado “José ” se ha puesto de ejemplo del relativista agnóstico lanzando rebuznos incoherentes.
    ¿Podrá alguien librarnos de sus “comentarios”?
    No entiende ni quiere entender nada. Solo viene a fastidiar.
    Mejor no hacerle caso. Sale peor.

  9. Yo no creo en NADA. Yo sé que cuando suelto el boli se cae. Y antes de soltarlo sé que se va a caer.

    Sé que la ciencia funciona, y si la ciencia funciona será por algo. Y usted también lo sabe, y el ordenador en el que escribe es la prueba de que funciona.

    Sé que la ciencia es el resultado de unos 2 mil años de reunir el conocimiento de algunas mentes brillantes, que nos han ido enseñando, poco a poco, cómo funciona el mundo. Sé que la ciencia ha contradecido, históricamente, a la religión. La religión decía que la Tierra era el centro del Universo. La ciencia ha demostrado lo contrario. Que la Teoría de la Evolución no era correcta. Y hoy la ciencia dice que el propio Universo pudo surgir de la NADA (de una fluctuación cuántica). Porque la NADA es inestable. Y hay evidencias al respecto (como energía total 0).

    1. Se equivoca, usted está obligado a creer en un innumerable número de cosas o estará perdido, y en muchísimas personas o estará visceralmente solo. Por ejemplo, usted cree en la ciencia y le perdona que no tenga ni idea de lo que se debe hacer con el coronavirus pensando que ya lo descubrirá. Efectivamente la ciencia siempre actúa a toro pasado, ¿y le extraña a usted que la Iglesia pensara que la Tierra es el centro del Universo?

      1. ¿Qué significa que la ciencia actúa a toro pasado? Es precisamente la Iglesia Católica la que actúa a toro pasado. A toro pasado, la Iglesia Católica no niega AHORA que la Tierra gira alrededor del Sol. Pero en su momento te juzgaba y condenaba si te atrevías a proponerlo… ¿O no? Lo mismo con la teoría de la evolución, etc… O ahora la Iglesia Católica niega que el Universo pudiera salir de la nada, algo de lo que sabemos, hay alguna evidencia (como he dicho, energía total 0… ¿casualidad?).

        Yo no creo que otras personas sean mis amigos “porque tengo fe”… creo que son mis amigos porque así me lo demuestran cada día. Lo mismo con mi relación con mi familia, etc. La fe es algo distinto. Nada que ver. Respecto al coronavirus… la ciencia está trabajando en ello, y pronto, esperemos, tendrá una solución que salvará millones de vidas. La Iglesia no.

        1. Decir que el Universo surgió de la nada es como decir que la cadena numérica salió del 0. La ciencia nunca ha contradecido a las Escrituras; más bien las corrobora, y como ejemplo el ciclo del agua que en la Biblia se narra.

    2. Y luego dicen que los ateos no ¡tienen fe! Este Desiderio tiene mucho más fe que yo, sólo que tiene fe en cosas absurdas. Él cree en el azar, en que el universo puede crearse a sí mismo, que la inteligencia surge a partir de infinidad de casualidades ciegas, etc. Ojalá tuviera menos fe, para que pudiera creer en algo más razonable.

    3. Desiderio, dice el salmista: “¿Que es el hombre para que te acuerdes de él?”
      El astrónomo del Vaticano dice: “Si dividimos las galaxias por la población mundial a cada uno le tocaría 14 galaxias, cada una de estas galaxias están hechas de unos cien mil millones de estrellas.”
      Decía santa Teresa: “Somos la nada más el pecado”.
      Saludos

  10. Yo no tengo fe en NADA. En NADA de NADA. NO creo NADA de lo que no haya evidencia. ¿Surgió el Universo de la NADA en una fluctuación cuántica? No lo sabemos. Es “posible”. También es posible que estuviera siempre ahí, sin necesidad de un creador. Hay “evidencias” de que surgió de una fluctuación cuántica. Y que el Universo tenga energía total CERO es una de ellas. ¿O no? ¿O no tiene energía total 0? ¿O no es esa una evidencia? Si me quiere usted convencer de que es imposible que el Universo existiera “siempre”, venga… Explíqueme por qué motivo algo no puede, simplemente, existir “siempre”. Si es capaz de razonar por qué algo no puede salir de la nada, le aconsejaría que luchase por el nóbel. Demostraría usted que Einstein, Bohr, Dirac, Planck, etc… estaban equivocados. Casi nada. Ánimo. Se convertiría usted en el mayor físico de la historia con diferencia.

    1. Eso es falso: tú tienes una inmensa fe en la ciencia. Sin embargo, Einstein no tenía tanta: «science without religion is lame, religion without science is blind.»

  11. Miles de estudiantes de Física de todo el mundo intentando entender la cuántica, luchando con ella. Miles de investigadores usando esa misma cuántica para, entre otras cosas, desarrollar los que serán los ordenadores del futuro (ordenadores cuánticos), y llega Cristopher y cambia la Física de un plumazo. Es usted un crack.

    1. La cuántica prueba que un mismo átomo puede estar en varios sitios a la vez. Ojito, que la ciencia va a acabar demostrando la ubicuidad divina.

  12. Al bueno de Desiderio habría que darle el Premio de la Fe Laica cum laude, pues para aceptar que el universo surgió de la nada hace falta tener mucha fe laica. La nada nada es y por tanto tampoco puede ser una fluctuación cuántica. Si la nada es una fluctuación cuántica, entonces es que la nada es algo, ya que una fluctuación cuántica es algo. La nada no puede ser algo, sino que es la ausencia total y absoluta de ser, y por tanto no puede ser ni fluctuación cuántica ni energía ni ninguna otra cosa ni entidad. La nada al no ser algo, sino la ausencia absoluta de ser, no puede ser causa de nada, ni por tanto ser causa del Universo.

    Los intelectuales ateos nos acusan a los teistas de irrazonables por afirmar la existencia de Dios y presumen ellos de ser los razonables, sin darse cuenta de lo irracional que es afirmar que de la NADA pueda sugir algo mientras que lo razonable es la afirmación teista de que existe un ser desde siempre o eterno que no necesita ser causado, es decir, Dios.

  13. José, si Dios apareciera, no habría libertad del hombre para creer, tendría que creer sí o sí. Pero Dios nos ha creado libres, tanto para aceptarlo como para negarlo. Es lo mismo que sucede al leer el diario, un alto porcentaje de los que leen no han estado ahí, creen a las personas que se lo dicen o escriben, las consideran dignas de crédito. Eso es lo que pasa con los creyentes, consideran digno de crédito un libro, la Biblia. Es su decisión, al final de su vida, lo podrá corroborar, aunque para ese momento ya será tarde. Porque Ud. pasó por aquí, muchos aunque pobres le dimos noticia, Ud. mismo pudo leerlo con los ojos de su cara y sin embargo no le dió crédito. Será, su propia actitud la que le juzgue al final.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

 caracteres disponibles