El coronavirus destruye las distancias entre los hombres, las divisiones en categorías y grupos, y hará renacer el sentido de comunidad con consecuencias aún inimaginables, sostienen Francisco, recordando la reconstrucción tras la Segunda Guerra Mundial.
“Estas serán las palabras clave para empezar de nuevo: raíces, memoria, fraternidad y esperanza”, sostiene Francisco en una entrevista con el vaticanista de La Stampa Domenico Agasso. “Las sombras que han entrado en nuestras casas desaparecerán; con las heridas en el corazón la humanidad unida volverá a levantarse”, asegura.
“Aquí se llora y se sufre”, dice. “Todos. De esta situación solo podremos salir juntos, como humanidad entera”. Para eso hace falta “mirar al otro con espíritu de solidaridad” y compartarse en consecuencia, dice el Papa, que sigue de cerca la evolución de la pandemia
En la entrevista telefónica, Francisco pretende animar a la esperanza en la luz que llegará y disipará las sombras que han entrado en nuestros hogares en forma de dolor y preocuàción. “Será un poco como en la posguerra”, dice, y habrá que reconstruir sobre cuatro pilares fundamentales: las raíces, representadas sobre todo por los abuelos, los ancianos; la memoria de estos días tan surrealistas; la fraternidad entre los seres humanos, y la esperanza, “que nunca engaña”.
“Me vienen a la mente los Apóstoles en la tempestad que invocan a Jesús: “Maestro, nos hundimos”. La oración nos hace entender nuestra vulnerabilidad”, añade. “Es el grito de los pobres, de los que se están hundiendo, que se sienten en peligro, solos. Y en una situación difícil, desesperada, es importante saber que está el Señor, a quien aferrarse”.