Catacumbas, mártires y pestes

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Recuerdo un profesor de Teología Moral, sacerdote, al que le oí decir que la abrumadora mayoría de las veces, la respuesta que da la moral católica a las preguntas que se le plantean es “depende”. Siendo como era enemigo de todo relativismo y decidido defensor del bien moral objetivo, la respuesta me sorprendió, pero he acabado comprendiéndola.

Que el bien moral sea objetivo no significa que el individuo concreto tenga siempre a mano y de modo infalible todos los datos, en situaciones específicas, para reconocerlo o valorarlo. Y, en moral, lo aspectos subjetivos -libertad y conocimiento- son esenciales.

La respuesta que está dando la jerarquía eclesiástica a la crisis refleja este aspecto prudencial, valorativo y falible del cálculo moral. También refleja otra cosa, sobre todo en determinadas formas, pero esa es otra cuestión.

Unas conferencias episcopales o diócesis prohíben las misas con público; otras piden que se multipliquen. Unos recomiendan la comunión en la mano, otros directamente la prescriben, otros dejan total libertad en este asunto. Algunos suspenden actos litúrgicos que otros permiten e incluso aconsejan.

Esta cacofonía, este desconcierto, que llega incluso de la propia Roma, ha dividido a los fieles en dos bandos irreconciliables. Para unos, todas estas medidas son simplemente la prueba de la cobardía y la falta de fe de nuestros pastores, un ‘momento de la verdad’, y este sería el momento para que los fieles demuestren que no temen morir por su fe.

Cada cual tiene sus razones, y el debate es más que acalorado. Pero hay ciertas cosas que, al menos, deben quedar claras por una mera cuestión de justicia. La primera es que no se trata de arriesgar la vida propia, sino las ajenas. Uno no se enfrenta a un riesgo individual, personal, sino comunitario. En una epidemia, contagiarse es contagiar, y el modo de pararla es evitar contagios. Es decir, la medida prudencial adoptada por algunos de nuestros pastores (la mayoría) puede presentarse lícitamente, no como un modo de coartar el martirio -muy relativo, dado que la mayoría de los afectados sobrevive y ni siquiera desarrolla los síntomas-, sino como un servicio a los demás.

El primer grupo se remite a los cristianos de las catacumbas, y alega que también ellos ponían en peligro la vida de sus familias por confesar su fe cristiana. Pero me parece que no se han parado a pensar demasiado en la parte de las catacumbas. ¿Por qué se reunían en estos cementerios subterráneos donde podían celebrar lejos de miradas inquisitivas? Si el fin es el martirio, sin más, ¿por qué no celebrar en el foro, o en cualquier lugar al aire libre?

Porque buscar activamente el martirio no es lícito. Al martirio se llegaba, se llega, cuando el poder te plantea un dilema entre morir o pecar (en el caso común, apostatar). Es un caso muy especial, porque es raro enfrentarse a una elección moral entre un gravísimo pecado y una admirable heroicidad. Por lo general, nuestros dilemas son menos extremos.

Ahora, ¿es pecado no ir a misa el domingo si contamos con la dispensa de las mismas autoridades que hicieron obligatoria su asistencia en primer lugar? ¿Vamos a misa cuando estamos enfermos? Si un fiel enferma de ébola, ¿haría bien yendo a misa y exponiendo al resto al contagio de la enfermedad, esta sí mortal?

Se puede debatir si es necesario cancelar las misas o es suficientemente sensato ampliar su número de modo que haya distancia de seguridad. No es tan difícil, y podemos recordar que en el metro o en los supermercados se congregan multitudes mucho mayores. También se puede discutir si nuestros pastores no debieran recurrir y aconsejar prácticas de piedad, rogativas, jornadas especiales de oración y otros medios sobrenaturales con mayor celo e insistencia y menos lenguaje burocrático. Pero, al menos, no usemos condenas absolutas ni tergiversemos los datos y las intenciones.

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Comentarios
20 comentarios en “Catacumbas, mártires y pestes
  1. Pero es que todavia se puede hacer algo ?… Es lo que me pregunto cuando escucho a la mayoria de la jerarquia yo no me puedo identificar con eso. No es la Igkesia de Jesus la que me enamoro y la que amo . Donde estan las santa catalina de Siena teresa de avila teresita del niño Jesus santo cura de ars griñon de monfort….
    Me queda acompañar a Maria Santisima al desierto a orar orar orar
    Sera que esta tan dañada que Dios permite su total destruccion para que surja de las ruinas nueva restaurada como una novia que espera a su esposo

  2. Me parece un artículo tendencioso. Si yo me expongo o expongo a otros cuando voy a por leche, acción permitida por los gobernantes, ¿es menos importante ese potencial riesgo si boy a la iglesia? Nadie quiere contagiar ni contagiarse. Y aquí no estamos hablando de martirio ni de catacumbas sino del derecho que tenemos a no vernos privados de nuestra relación íntima con Dios, ya sea ante el Santísimo o asistiendo a Misa. Las iglesias deberían haber permanecido abiertas dejando al buen criterio y responsabilidad de los creyentes la asistencia bajo las necesarias medidas de seguridad. En la cola del pescado hay más gente que en la iglesia. No creo que los católicos seamos foco de infección. Pero sí creo que la Iglesia ha actuado cobardemente. El discurso de las catacumbas está ya superado. Por favor, cualquier historiador sabe que eran cementerios y muy puntualmente escondites. No justifiquemos la cobardía actual y la falta de fe con la firmeza de nuestros mártires. Es injusto.

    1. Han muerto muchos cristianos de covi-9.
      Han muerto muchos presbíteros y sin querer han contagiado a feligreses y a sus familiares.
      En Madrid hay varios casos.
      En estos momentos hay un cura de Madrid en la UCI y su madre al lado murieron.
      Yo también necesito ir a mi comunidad parroquial, yo necesito de los sacramentos…
      Pero la Iglesia me ofrece otras alternativas.
      Cada tarde a las 20:00 un amigo rector del seminario de Castellón celebra la Eucaristía.
      Toda la familia nos sentamos en el sofá y participamos.
      No es lo mismo pero es diferente.
      Tengo tres hijos entre 12 y 18 .
      Para mi es un milagro que no salgan a la calle, es un milagro que el domingo celebremos Laudes juntos, es un un milagro conectar con tantos hermanos en la fe a las 20:00
      La Paz

  3. El evangelio que nos dejó Nuestro Señor no es la imagen tétrica que adorna el artículo. El tremendismo no es cristiano, aunque las catacumbas sean una realidad histórica.

    1. Yo lo veo realista.
      Es una situación crítica.
      Y no debemos engañarnos.
      Os invito a que busquéis maneras alternativas.
      El Espíritu Santo está inspirando muchas opciones para celebrar la fe.

  4. La explicación de este pontificado es la dobléz. En Argentina lo llamaban el hombre del “ni ni, na na, el resto es demasiado católico”. Ni: ni no, ni si. La verdad cristalina, límpida, no simplona sino simple. El bien y el mal; lo que es justo y lo que es errado. Bergoglio en cambio no se quiere comprometer. Como Pilatos. El ejemplo le va como anillo al dedo: Pilatos es un político y Bergoglio razona desde siempre como hombre político. No se quién sea el que le hace los sondeos (imagino sea la pareja Tornielli-Spadaro), pero una cosa es cierta : también los dictadores mandaban hacer sus sondeos. Tenían que medir el pulso de las masas. Pues bien, Bergoglio sondea: para despues moverse en consecuencia.

    1. La última ha sido la clausura de las iglesias: Roma, la capital de la Cristiandad, cierra las iglesias. Pero la gente se alza, y Bergoglio se raja de la decisión ¿por quién tomada? ¿Verdaderamente podemos imaginar al cardenal “Corderito” De Donatis asumir tamaña responsabilidad él solo?¿Alguien ve al impávido y titubeante Bassetti, que respecto a don Abondio este era un “corazón de león”, atreverse a cualquier cosa sin el consentimiento del Sumo?. Ha sido el mismo De Donatis que lo escribió: ¡la decisión de cerrar las iglesias fue tomada junto a Francisco!. Pero, como decía, la gente se alzó y Francisco finge ser no aquel que mandó a cerrar, ¡sino aquel che ordenó reabrirlas!

    2. Una escena ya vista infinitas veces: en el sínodo de la familia se podía decir sí a la doctrina católica, y también no. Bergoglio ha dicho “ni” en una nota. Promoviendo la confusión. Que es lo que quieren siempre los modernistas: entre la niebla actúan los traidores, porque los honestos aman la luz del sol.

      ¿Sínodo del Amazonas?. Todo preparado para otro “ni” (sí en Amazonas pero no en otros lugares), habría podido preparar otros resbalones, pero el gran éxito del libro Ratzinger-Sarah, obligaron al Hamlet argentino a otra “contraorden camaradas”: La frase es: “está bien que los sacerdotes se casen”, pero ha de ser leída “está bien que los sacerdotes -por ahora- no se casen”.

  5. Muy de acuerdo con Carlos Esteban, como casi siempre. En mi ciudad, aunque lamento el lenguaje burocrático, etc, de obispos y párrocos, he acabado viendo que actúan con mucho juicio. Preferiría la respuesta de los obispos polacos, qué duda cabe. También allí tienen otro «material».

  6. El que ha creído semejantes ideas retorcidas, y quiere creerlas y mantenerlas siempre vivas en su mente, es inmune a todo. No hay forma de entablar un diálogo real, es como dialogar con los testigos de Jehová que vienen atalaya en mano.

    En cualquier orden de la vida, ustedes no piensan así. Son prudentes, desconfiados tal vez, no se dejan engañar fácilmente. Si viene un señor ofreciendo una oferta simplemente irresistible, desconfían. Pero les ofrecen la salvación eterna, y caen como chorlitos- pequeños, por añadidura.
    Los toma la religión, y se dejan engañar como niños por cuatro sujetos con gorras ridículas, que hablan siempre engolado como si supieran algo y además, vaya si van a beber veneno o tomar serpientes en sus manos, como dice el Evangelio. Jua jua jua jua.

    1. Walrus, es una simpleza tremenda su afirmación. En cualquier orden de la vida se asumen riesgos, es más, vivir ya es un riesgo. ¿Vd. cree que todos en la Iglesia, en dicho popular, «son tontos, feos y bajitos»? Muchas personas tienen muchas capacidades humanas y son hombres de fe. ¿Por qué no lo es vd.? Pues su conciencia y Dios lo saben en último término, pero examinese vd. a la luz de la parábola del sembrador y, además, añada un examen sobre su rectitud de vida, de la moral me refiero. Y no ofendan la inteligencia de todos los creyentes que seguro que hay muchos que le superan en ese y otros ámbitos, como a mí.

  7. Hay que reacabar de recomprender, que ésta, es la ‘base’, el ‘fundamento’ y el ‘eje central’ de la nueva ‘Teología modernista’; construida desde hace muchas décadas, por Sacerdotes ó no, con buena intensión ó no (sólo Dios conoce la intensión); donde todo pasa a ser ‘depende’, donde el mal puede ser aceptado como bien, la mentira como verdad, lo horrible como hermoso, lo triste como alegre; donde la Renovación del Santo Sacrificio de Cristo en el Altar pasa a ser una ‘accion de gracias’, luego una ‘cena’, una ‘fiesta’ y finalmente un carnaval (por no llamarlo alegría fornicaria). Y, el artífice de todo, SA TA NÁS, se convirtió en una ‘idea’, un ‘símbolo’, algo que a veces ACTÚA, a veces molesta… aaaaahhhh sí, sólo a veces…dá risas.

  8. Esto viene de hace mucho, MUUUCHO (ya perdimos la cuenta, está borroneado)…Claro, por supuesto, pensemos, separemos los tres elementos dominantes porque actúan por separado (jaja), el Demonio, la carne, y el mundo; primero los separamos y luego los unimos en una licuadora…ya está, el nuevo hombrex.

  9. Así, de ha poquito, se tejió esta nueva Teología, con el ‘depende’, donde todo es subjetivo, racional, sicológico, hormonal, carnal, haaa y el mundo RELATIVO…al final, vemos si Sa ta nás puede ó no intervenir, y si intervino, no se hagan problemas porque Dios lo permite, y Dios es toda bondad…oooh SiiÍ FELIZ CULPA!!!

  10. Conocí, hace muchos años atrás, algún santo Sacerdorte, realmente de Fe sobrenatural (hoy, ya no hay más), lo ridículizaron, le lavaron el cerebro, lo condenaron por loco, hoy el pobrecito da lástima, sólo busca atrapar a los niños haciendo bufadas, luego la Verdad ni él se la cree.

  11. Se ve, que les tienen que pasar cosas fuertes muy raras, muy extranaturales a los Santos, para que realmente crean en DIOS…y guardarlas en su Corazón, ante tanta iniquidad y descreimiento, pobrecitos los tristes ALEGRES.

  12. Soy sacerdote y sufro al ver como tantos obispos han suprimido las misa públicas. prefiero pensar que lo han hecho para ayudar a no contagiar, pero es una decisión muy importante ya que afecta directamente a la fe y a la praxis bimilenaria de la iglesia. En su historia nunca se ha dejado de celebrarla con pueblo y sin pueblo. Se puede ir al supermercado, al estanco, a la farmacia etc ¿y no debemos continuar acudiendo a tomar el alimento para la vida eterna? No deja de sorprenderme que cuando ni siquiera en el decreto del estado de alarma, se prohíben los acto de culto, eso sí con las debidas precauciones, la iglesia sí lo haga. Eso sí, toquemos las campanas, aplaudamos, todo para contemporaneizar con el mundo y nos vean solidarios y no sé cuantas cosas más, olvidando que el pueblo de Dios tiene derecho a ser alimentado con la sagrada Comunión y los demás sacramentos. Mi astuta solución está siendo decir misas privadas en la iglesia, pero con las puerta abiertas, y dar la comunión.

    1. Muchísimas gracias por unas palabras tan sacerdotales, tan católicas, tan salvadoras. Que Dios le bendiga. Comparto su dolor, que lo ofrecemos a Dios por la salvación de las almas.

    2. Rezaré por que no haya ningún contagiado.
      Primero por usted ,necesitamos muchos presbíteros ,después por los ancianos tienen más riesgo de morir, por los sanitarios que deberán atender a los enfermos,…

    3. (prosigo)
      resultado del tabaquismo mueren 52,000 al año, La gran mayoría de los fallecidos son personas de 80 y más años, y los de menor edad sufrían de enfermedades crónicas anteriormente. Muchas lo superan sin siquiera darse cuenta de que era este coronavirus, pues 23% de los catarros son coronavirus
      En segundo lugar, lo que hay que hacer no es esperar una vacuna que puede ser un remedio peor que la enfermedad, sino potenciar el sistema inmunológico tomando, por ejemplo: vitamina C (cítricos y verduras más que suplementos), vitamina D(mejor exponerse al sol y no estar en casa todo el día), vitamina A, AJO, te de jengibre y otros varios suplementos como magnesio. El estrés (que también el pánico provoca) hay que evitarlo, dormir bien. La oración y la participación en la Santa Misa ha de ayudar a potenciarnos contra los virus también.

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