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Preguntas urgentes al Santo Padre

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Ya hemos repetido a menudo que los problemas que plantea la ‘renovación’ en marcha en la Iglesia, que tan dudosos frutos está dando según todos los datos cuantificables, son tan diversos y, a veces, aparentemente menores que su suma es más significativa y preocupante que casi cualquiera de las partes, que a veces consisten en gestos o silencios u omisiones. Por eso nos complace que el colaborador de Mario Tosatti que responde al pseudónimo Romana Vulneratus Curia haya planteado una serie de preguntas que, sin pretensiones de exhaustividad, resumen bastante bien las dudas que plantea este pontificado, y que pasamos a transcribir a continuación.

¿Por qué no se han llevado a cabo las reformas anunciadas?

¿Por qué las verdaderamente necesarias ni siquiera se han concebido, y las que sí se hacen están mal hechas y se imponen?

¿Cuánto influyen los ambientes de la Unesco en las políticas favoritas del pontificado?

¿Por qué el pontífice solo se ocupa de inmigracionismo, dando pie a que se sospeche que busca un sincretismo religioso ya anunciado en su día por el entonces secretario general de la ONU, Kofi Annan?

¿Por qué ignora voluntariamente que el problema ecológico lo han creado ecologistas neomalthusianos?

¿Por qué sigue hablando de misericordia para ocultar el pecado?

¿Ignora qué es el pelagianismo?

¿Por qué no da él mismo ejemplo sobre cómo superar las divisiones, y en vez de eso construye muros con los católicos y puentes con los demás?

En lugar de charlar tanto con Scalfari, ¿por qué no habla con los cardenales de los Dubia?

¿Por qué ha puesto fin el Papa a los preceptos absolutos?

¿Por qué ahora hay que reinterpretar los dogmas, que parecen estar en evolución?

¿Por qué la práctica crea la Verdad?

¿Es la fe una experiencia existencial, y el diablo un mito, y el infierno está vacío?

¿No es la Iglesia la única que posee la Verdad?

La fe, ¿no debe influir en las leyes del Estado?

¿No debe hacer proselitismo?

¿Debe ser pobre? ¿En qué sentido?

La Revelación, ¿está en las conciencias?

¿Es la desigualdad es mayor mal?

La miseria moral, ¿es consecuencia de la material?

Las dudas, ¿son positivas para la fe?

Los pastores, ¿deben escuchar en vez de enseñar?

¿Es un bien el pluralismo teológico?

¿Dios perdona a todos y castigar es siempre cruel?

Y, sin embargo, ¿quien no acoge al inmigrante es racista?

¿Por qué no explica el Papa qué es pecado grave?

¿Por qué no explica si quien vive ‘more uxorio’ sin estar debidamente casado puede comulgar?

¿Por qué no explica si es posible vivir la gracia sin conversión, o si hay tentaciones superiores a nuestras fuerzas?

¿Sigue animando la Iglesia la búsqueda de la santidad? ¿En qué quedamos?

Todas estas dudas las ha suscitado en Papa en algún momento, con algún silencio, con algún gesto, con alguna omisión, con alguna frase ambigua, con alguna directriz, con algún nombramiento, con algún cese o alguna promoción. Y necesitamos cada vez más desesperadamente respuestas.

33 comentarios en “Preguntas urgentes al Santo Padre
  1. Pues búsquense un sillón cómodo, para esperar sentados, porque aclarar dudas no parece entrar en los propósitos del pontífice que parece gustar mas de crear confusión; parece como si le molestase la Iglesia Católica, su magisterio, ritos y dogmas. Bueno y digo que lo parece, aunque cada vez lo parece mas claramente.

  2. Esas preguntas resultan inútiles y la verdad una pérdida de tiempo y esfuerzo mental tirado a la basura. A Francisco le vienen flores todas las preguntas y dubias que le hagáis, se las pasa por el arco del triunfo. Lo que este hombre requiere es una acción más fuerte como que cada católico le plante cara en toda oportunidad.

  3. Las respuestas –todas desoladoras, estremecedoras para los últimos cristianos que quedan– están implícitas en la película “Silencio” de Martin Scorsese. Que para algo Francisco y el Vaticano se volcaron personalmente en su promoción mundial, sin importarles que el gran público la dejara tirada en taquilla por no soportar más grandilocuencias nihilistas.

    1. Películón y necesario tirón de orejas para los que vivís en la cerrazón de los ojos ciegos y el miedito a que igual la vida no era tan de colorines.

    1. Es la ancestral censura eclesiástica, ¡NIHIL OBSTAT!
      Déjalos, hay que comprender que es muy arriesgado que se les vea el plumero, no vaya a ser que la gente se dé cuenta de algunas cosas.
      Y bueno, aquí medio te dejan hablar. Los otros son una OMERTÀ.

  4. Padre, que todos sean uno, como Tú y Yo Somos Uno, al leer los comentarios de este artículo veo que nadie está siguiendo el evangelio, ofensas y críticas y más ofensas, “es que él empezó, no has empezado tú” ojalá sigamos el ejemplo de la madre Teresa de Calcuca cuando le preguntan ¿qué cambiarías de la iglesia? Y contesta: me cambiaría a mi misma.

    No os dejéis llevar, que la paz y el amor entre vosotros crezca. Se trata de eso no?

  5. Muchos de los comentarios que se hacen me dan asco. Lamento decirlo. Los que así lo hacen poco tienen de cristianos. Dice el Señor:”Amarás al Señor, tu Dios… ” y un segundo que dice:”Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. Algunos de ustedes parece que los han olvidado. Déjense de “falsas” teologías y vayan a la esencia de nuestra religión que es el amor, porque , nos lo olviden: “DIOS ES AMOR”, aunque sin olvidar que el demonio existe y nos tienta y nos lleva al pecado, cosa que hoy parece que esto está olvidado. Un abrazo a todos y Feliz Navidad.

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