La baqueteada Iglesia americana, que ha perdido en escasas décadas a la mitad de sus fieles debido, en parte, a la crisis de los abusos, podría tener que pagar hasta 4.000 millones de euros en indemnizaciones a las víctimas de abusos clericales y multas por el cambio de la legislación respecto a prescripción de estos delitos en quince estados.
Hay unas 5.000 causas judiciales abiertas contra distintas diócesis americanas por casos de abusos sexuales por parte de clérigos y su encubrimiento por sus superiores, en una pesadilla que no tiene visos de acabar en breve sino que, de hecho y pese a la minicumbre ‘ad hoc’ celebrada en Roma el pasado febrero, podría complicarse aún más. Y no hablamos ya solo del escándalo, del daño para las almas y la apostasía masiva que está causando la crisis, sino de una consecuencia más medible: hasta 4.000 millones de euros podría tener que pagar la Iglesia norteamericana como consecuencia de cambios legislativos sobre prescripción de delitos, informa Associated Press.
El año pasado, quince estados -entre ellos, Nueva York y California- anunciaron cambios en los efectos de prescripción de determinados delitos, de modo que las víctimas puedan cobrar indemnizaciones mucho tiempo después de cometido el crimen. Y dado que muchos de los casos que llevan devastando la Iglesia estos 17 últimos años se remontan a muchas décadas atrás, hasta ahora a la Iglesia le había salvado la campana de la prescripción, pero eso se acabó. La perspectiva es estremecedora.