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Benedicto XVI y los Novísimos

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En su encíclica Spe Salvi, Benedicto XVI ofreció un repaso a las verdades últimas que hoy contemplamos. Os copio varios párrafos.

Juicio: Cielo o Infierno

La opción de vida del hombre se hace definitiva con la muerte; esta vida suya está ante el Juez. Su opción, que se ha fraguado en el transcurso de toda la vida, puede tener distintas formas. Puede haber personas que han destruido totalmente en sí mismas el deseo de la verdad y la disponibilidad para el amor. Personas en las que todo se ha convertido en mentira; personas que han vivido para el odio y que han pisoteado en ellas mismas el amor. Ésta es una perspectiva terrible, pero en algunos casos de nuestra propia historia podemos distinguir con horror figuras de este tipo. En semejantes individuos no habría ya nada remediable y la destrucción del bien sería irrevocable: esto es lo que se indica con la palabra infierno[37]. Por otro lado, puede haber personas purísimas, que se han dejado impregnar completamente de Dios y, por consiguiente, están totalmente abiertas al prójimo; personas cuya comunión con Dios orienta ya desde ahora todo su ser y cuyo caminar hacia Dios les lleva sólo a culminar lo que ya son[38].

Los que necesitan purificación

46. No obstante, según nuestra experiencia, ni lo uno ni lo otro son el caso normal de la existencia humana. En gran parte de los hombres –eso podemos suponer– queda en lo más profundo de su ser una última apertura interior a la verdad, al amor, a Dios. Pero en las opciones concretas de la vida, esta apertura se ha empañado con nuevos compromisos con el mal; hay mucha suciedad que recubre la pureza, de la que, sin embargo, queda la sed y que, a pesar de todo, rebrota una vez más desde el fondo de la inmundicia y está presente en el alma.

¿Qué es en realidad el Purgatorio?

¿Qué sucede con estas personas cuando comparecen ante el Juez? Toda la suciedad que ha acumulado en su vida, ¿se hará de repente irrelevante? O, ¿qué otra cosa podría ocurrir? San Pablo, en la Primera Carta a los Corintios, nos da una idea del efecto diverso del juicio de Dios sobre el hombre, según sus condiciones. Lo hace con imágenes que quieren expresar de algún modo lo invisible, sin que podamos traducir estas imágenes en conceptos, simplemente porque no podemos asomarnos a lo que hay más allá de la muerte ni tenemos experiencia alguna de ello. Pablo dice sobre la existencia cristiana, ante todo, que ésta está construida sobre un fundamento común: Jesucristo. Éste es un fundamento que resiste. Si hemos permanecido firmes sobre este fundamento y hemos construido sobre él nuestra vida, sabemos que este fundamento no se nos puede quitar ni siquiera en la muerte. Y continúa: « Encima de este cimiento edifican con oro, plata y piedras preciosas, o con madera, heno o paja. Lo que ha hecho cada uno saldrá a la luz; el día del juicio lo manifestará, porque ese día despuntará con fuego y el fuego pondrá a prueba la calidad de cada construcción. Aquel, cuya obra, construida sobre el cimiento, resista, recibirá la recompensa, mientras que aquel cuya obra quede abrasada sufrirá el daño. No obstante, él quedará a salvo, pero como quien pasa a través del fuego » (3,12-15). En todo caso, en este texto se muestra con nitidez que la salvación de los hombres puede tener diversas formas; que algunas de las cosas construidas pueden consumirse totalmente; que para salvarse es necesario atravesar el « fuego » en primera persona para llegar a ser definitivamente capaces de Dios y poder tomar parte en la mesa del banquete nupcial eterno.

Ese fuego es Jesucristo

47. Algunos teólogos recientes piensan que el fuego que arde, y que a la vez salva, es Cristo mismo, el Juez y Salvador. El encuentro con Él es el acto decisivo del Juicio. Ante su mirada, toda falsedad se deshace. Es el encuentro con Él lo que, quemándonos, nos transforma y nos libera para llegar a ser verdaderamente nosotros mismos. En ese momento, todo lo que se ha construido durante la vida puede manifestarse como paja seca, vacua fanfarronería, y derrumbarse. Pero en el dolor de este encuentro, en el cual lo impuro y malsano de nuestro ser se nos presenta con toda claridad, está la salvación. Su mirada, el toque de su corazón, nos cura a través de una transformación, ciertamente dolorosa, « como a través del fuego ». Pero es un dolor bienaventurado, en el cual el poder santo de su amor nos penetra como una llama, permitiéndonos ser por fin totalmente nosotros mismos y, con ello, totalmente de Dios.

Así se entiende también con toda claridad la compenetración entre justicia y gracia: nuestro modo de vivir no es irrelevante, pero nuestra inmundicia no nos ensucia eternamente, al menos si permanecemos orientados hacia Cristo, hacia la verdad y el amor. A fin de cuentas, esta suciedad ha sido ya quemada en la Pasión de Cristo. En el momento del Juicio experimentamos y acogemos este predominio de su amor sobre todo el mal en el mundo y en nosotros. El dolor del amor se convierte en nuestra salvación y nuestra alegría.

¿Tiene sentido la oración por las ánimas?

El judaísmo antiguo piensa también que se puede ayudar a los difuntos en su condición intermedia por medio de la oración (cf. por ejemplo 2 Mc 12,38-45: siglo I a. C.). La respectiva praxis ha sido adoptada por los cristianos con mucha naturalidad y es común tanto en la Iglesia oriental como en la occidental. El Oriente no conoce un sufrimiento purificador y expiatorio de las almas en el « más allá », pero conoce ciertamente diversos grados de bienaventuranza, como también de padecimiento en la condición intermedia. Sin embargo, se puede dar a las almas de los difuntos « consuelo y alivio » por medio de la Eucaristía, la oración y la limosna. Que el amor pueda llegar hasta el más allá, que sea posible un recíproco dar y recibir, en el que estamos unidos unos con otros con vínculos de afecto más allá del confín de la muerte, ha sido una convicción fundamental del cristianismo de todos los siglos y sigue siendo también hoy una experiencia consoladora. ¿Quién no siente la necesidad de hacer llegar a los propios seres queridos que ya se fueron un signo de bondad, de gratitud o también de petición de perdón? Ahora nos podríamos hacer una pregunta más: si el « purgatorio » es simplemente el ser purificado mediante el fuego en el encuentro con el Señor, Juez y Salvador, ¿cómo puede intervenir una tercera persona, por más que sea cercana a la otra? Cuando planteamos una cuestión similar, deberíamos darnos cuenta que ningún ser humano es una mónada cerrada en sí misma. Nuestras existencias están en profunda comunión entre sí, entrelazadas unas con otras a través de múltiples interacciones. Nadie vive solo. Ninguno peca solo. Nadie se salva solo. En mi vida entra continuamente la de los otros: en lo que pienso, digo, me ocupo o hago. Y viceversa, mi vida entra en la vida de los demás, tanto en el bien como en el mal. Así, mi intercesión en modo alguno es algo ajeno para el otro, algo externo, ni siquiera después de la muerte. En el entramado del ser, mi gratitud para con él, mi oración por él, puede significar una pequeña etapa de su purificación. Y con esto no es necesario convertir el tiempo terrenal en el tiempo de Dios: en la comunión de las almas queda superado el simple tiempo terrenal. Nunca es demasiado tarde para tocar el corazón del otro y nunca es inútil.

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34 comentarios en “Benedicto XVI y los Novísimos
  1. Muchas gracias por recoger este excelente texto del gran Benedicto XVI que ilumina nuestro camino por este mundo, nos explica muy bien lo que señala San Pablo y da esperanza a nuestros seres queridos por quienes hoy rezamos y ofrecemos la Santa Eucaristía.

    1. Gracias por compartir estas bellas reflexiónes que nos ayudan a estar en comunión con la Iglesia y madurar nuestra fe, que Dios les bendiga y sigan ayudándonos a conocer mejor lo que profesamos. Bendiciones para nuestro querido papá emérito Benedicto XVI. Agradecemos a Dios por la capacidad intelectual que le ha concedido. Bendiciones a todo el equipo de infovaticavo.

  2. Nuestro único Papa válido es un gran teólogo. Ante la cunfusion doctrinal impulsada por el bergogliato conviene repasar la enseñanza de nuestro seguro maestro en la fe.

    1. Todos los papas han firmado siempre con su nombre y añadiendo P. P. (Pastor de Pastores)
      Francisco solo firma como Francisco y nada mas.
      Benedicto es el Papa según Dios.
      Francisco según los cardenales y, de hecho, el se considera solo Obispo de Roma.
      Creo que el Papado se ha dividido en dos.

      1. Imposible dogmaticamente, no pueden haber dos Papas válidos al mismo tiempo, los católicos hemos entendido el mensaje y la estrategia desde la debilidad que lo hace fuerte a Benedicto XVI.

  3. Benedicto, con un Faro sigue iluminando.
    Y lo hace como todo Hombre de Dios, actuando como un espejo.
    No pretende emitir luz propia.
    Intenta, con exito, reflejar la Luz.

  4. Estoy de acuerdo con Benedicto, todas las personas aquí en la Tierra y después de morir podemos ayudarnos unas a otras con la mediación del Espíritu.

  5. Todos los papas han firmado siempre con su nombre y añadiendo P. P. (Pastor de Pastores)
    Francisco solo firma como Francisco y nada mas.
    Benedicto es el Papa según Dios.
    Francisco según los cardenales y, de hecho, el se considera solo Obispo de Roma.
    Creo que el Papado se ha dividido en dos.
    Y gracias por el articulo. Muy bueno Infovaticana.

        1. La Re su rrec ci on no es un sa l to evo luti vo o una lu z como di ce be ne dic to, pues dar win nada tien e q ver con la teo lo gia. Be ne dic to se basa en Tehi lard de Chard in, je su ita cond enado por mo der nis ta y ba sar la teo logia en la te o ria de la evo lucion. Bene dic to ye rra y no lo que reis sa ber.

          1. Sob re el lim bo b xvi dice q ue es una op inio n teo logica pero es to es fal so. Pu es el ma gis terio ordi na rio que se repite si empre igu al a lo lar go del tiem po, es in fa lible y care ce de error. El lim bo es doc tri na ver da dera de la igle sia a un que no sea dog ma. Los cur as ca sad os ta mpo co es dog ma o las di a co nisas.

          2. O tro er ror doc trin al de bene dic to es sobr e la sal vacion de lo s judi os. S egun bx vi, no es ne ce sario conver tir a los ju dio s para q ue se sal ven. Es to es ad mi tir q ue Di os ha pu esto dos reli giones verda deras, lo cual es ment ira.Es toy de mos trando que bx vi no es la ort odo xia. L os pa pas or to doxos en la igl esia se acaba ron con Pio XII. Eso es lo que os da co raje. O tra bar ba ridad di cha por bx vi fue pre di car el nue vo orden mun dial o de cir que la mis a nestori a na que no tien e las pala bras de la con sa gra cion, es vali da. De ja ros de fran cis co, que bene dic to lle va co la y mu cha.

          3. Han qui ta do el lim bo por que en tonc es no enca ja la con de nada he rejia de la salva cion uni versal que es bas ica para en tender el moder nismo, por la cual cris to se ha uni do a todo hombre para siem pre y la mis a se ce le bra ba por todo s los hom bres y no por muchos, con lo cu al se varia ba la in tencion de la misa en el no vus or do. To dos la han ca gado y lo sa beis, y ahor a preten deis cul par a francis co en soli tario de to do. Eso lo hacen las hienas .

          1. Todo lo que digo que dice bxvi no es mentira, sino q encaja a la perfeccion con el catecismo de jpii cuando dice que la antigua alianza nunca ha sido revocada. Si el catecismo de jpii enseña eso, quiere decir que bxvi tiene un concepto bastante equivocado de los novisimos. Se niega a creer en el dogma de que fu era de la ig lesi a no hay sal va ci on, por eso suprimen el limbo

          2. Suprimen el limbo porque no creen que el pecado original se quite con el bautismo unicamente, prefieren pensar que el pecado original se borra con la libertad de conciencia y religiosa, es decir, con la buena voluntad de cada uno. Eso no es lo catolico, es el error y de ese error parte Francisco para lo suyo

          3. Yo recuerdo, que hubo un tiempo en el que parecía que Pío XII, para mí un Papa ejemplar, iba a ser beatificado y con ello a iniciarse el proceso para su canonización ( ¿alguien se acuerda de aquel pequeño impreso en el que debajo de su fotografía ponía : «Pío XII hacia los altares» ? Nunca más se volvió a hablar de ello…En cambio, la sucesión de Papas canonizados desde entonces llama la atención, a mí por lo menos, sí.

          4. Los procesos de canonizacion actuales son una autentica chapuza, se han olvidado del procedimiento tradicional, mucho más serio

  6. Infierno
    Nuestra mentalidad moderna siente espontáneamente rechazo ante la afirmación de un infierno eterno. Es algo que corresponde a la imagen de un Dios vengador, por no decir sádico. Ya santa teresa del Niño Jesús, sentía una gran reticencia ante la idea de un infierno eterno. La gente se pregunta hoy (2019): ¿Cómo concebir la idea de un infierno que sea compatible con el amor absoluto de Dios por el hombre y su voluntad de salvación universal?
    Esta pregunta no es reciente en la Iglesia: ya en el siglo III algunos Padres pensaban en una “restitución” universal del universo en la que todos serian salvados. No se trata tanto del miedo a que muchos “hagan lo que les dé la gana” ante una afirmación tan generosa.

    Parte 1

  7. Decía Santa catalina de Siena: “¿Cómo soportaría yo, Señor, que uno solo de los que has hecho como yo a tu imagen y semejanza, se pierda y escape de tus manos? No, de ningún modo quiero que ni uno solo de mis hermanos se pierda, ni uno solo de los que están unidos a mí por un nacimiento idéntico por la naturaleza y por la gracia.”
    En el tema el infierno, hay que reconocer nuestra ignorancia y nuestro error inconsciente. Queremos, cuesto lo que cueste, escapar de las ambigüedades del testimonio del evangelio. No se trata de borrarlo. El infierno es una falla, tanto para el pensamiento como para la existencia. Aunque la definición conceptual del infierno sea clara y haya que aseverar con firmeza que el riesgo del infierno forma parte del drama de la existencia humana, la existencia real de un infierno para los hombres sigue siendo un interrogante, un misterio.
    Parte 2

  8. El conflicto entre la misericordia absoluta de Dios y su respeto absoluto a la libertad del hombre es un conflicto que sólo él puede resolver. Nosotros no podemos sino esperar por todos. Y es mucho mejor así.

    1. La iglesia del vaticano II tiene un falso concepto de libertad. En realidad tiene un falso concepto de practicamente todo. Por eso la mayoria de catolicos no se enteran de donde esta el problema, todo esta mal, creen que el problema es francisco y todo lo anterior está bien. La realidad es que todo lo anterior ya estaba mal y solo podia terminar en francisco. El vaticano II no tiene ningun derecho a cambiar la doctrina y pretender al mismo tiempo q no lo ha hecho sino q se malinterpreta, por ahí es por donde hay q empezar, no por francisco. Vaya cacao mental q tiene benedicto sobre los novisimos.

      1. Por el pecado, que es desobedecer gravemente, con plena advertencia y total consentimiento la Ley de Dios , el ser humano se aparta de Su Lado. Al que sorprende en tal circunstancia la muerte, entra en la eternidad perdido irremediablemente, ya que su situación lo deja «para siempre» lejos de Él siendo Su pérdida, un dolor incalculable, devastador, reprobado pos la divina justicia.
        Mientras estamos en el mundo tenemos la bendita posibilidad , arrepintiéndonos de nuestros t pecados de obtener Su perdón pues por los méritos de la Pasión de Cristo nos concederá la Gracia de Su Misericordia. Mas con la muerte se termina esta oportunidad que sólo la bondad de Dios en Su magnificencia nos puede conceder. ..Memento mori…
        por lo tanto, ahora es tiempo de misericordia, después de justicia…

  9. Sobre Francisco se dice de todo. Se le ve más cansado y envejecido con la impresión de que ha tirado la toalla y piensa que lo que el tenía que hacer ya está hecho. Las personas más cercanas han enmudecido y no comentan ni la hora. Se respira mucha tensión e intentan que la avalancha de males le llegue dosificada. La renuncia está siempre sobre la mesa pero no creemos que esto resista dos eméritos simultáneos. No queda más remedio que tirar y dejar que Dios marque sus tiempos. El sínodo no ha tenido ningún interés mediático y la implicación política de Francisco en Italia no le está sumando simpatías. Lo de Ruini es un palo en la linea de flotación por parte de quién ha sido el jefe indiscutible de los obispos italianos durante 20 años y vicario del papa en Roma. Parolin está aguantado sin más y sin enterarse mucho de las jugadas, si es que las hay. Becciu tocado, muy tocado.

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