Diario de un padre sinodal
En este momento se está procediendo a la lectura, por círculos menores, del borrador de documento final del sínodo, o relatio post disceptationem.
Seis capítulos. 134 párrafos. 34 páginas. Ya tenemos el documento final, que iremos desgranando en los próximos días.
Seguimos con Hegel. 7 años de pontificado en los que hemos aprendido que la confrontación de tesis y antítesis da lugar a una síntesis, que se convierte después en la tesis del siguiente debate… Y así sucesivamente.
Aunque el docuemnto se va a someter a votación, y por lo tnato aún no es un documento oficial aprobado por el Sínodo, traemos aquí algunos de sus puntos:
Sobre el diaconado femenino, no se acepta la posibilidad de ordenar mujeres diaconisas, porque el Papa les dijo a los padres sinodales que el tema no se podía desarrollar, porque el diaconado es un ministerio y está vinculado al hombre, pero el documento propone establecer un diálogo con la Comisión creada por el papa Francisco en 2016 que estudió el tema, para poder desarrollar ulteriores conclusiones.
Sobre el rito amazónico, los ponentes piden ‘crear’ (sic) un rito para la región panamazónica, ssí como existen otras familias litúrgicas (23) en la Iglesia católica, sobretodo en el Oriente cristiano.
Sobre los “viri probati”: El documento pide ordenar hombres casados, maduros y de fe probada, para poder hacer presente al sacerdote en esa región y, sobretodo, para que puedan celebrar la Eucaristía.
La sensación entre los padres sinodales es que el documento, ocurriera lo que ocurriera en estas 2 semanas, iba a ser así. Para eso, para llegar a un documento preconcebido. ¿Para qué hacernos venir hasta aquí?