Todas las pistas apuntan al cardenal Becciu

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Dos nombres sobresalen en los rumores que rodean la macrooperación contra la corrupción en las finanzas vaticanas: Grolux y Giovanni Angelo Becciu.

“Operaciones financieras llevadas a cabo en el tiempo”. Oficialmente, no es mucho lo que sabemos aún de la macrooperación policial en la que la Gendarmería vaticana, por denuncia de la banca vaticana, el IOR, entró en los sacros palacios para incautarse de archivos informáticos en la sección económica de la Secretaría de Estado, salvo esas vagas palabras.

Un golpe así, más aún dado por la Secretaría de Estado contra sí misma, es cualquier cosa menos normal. De hecho, no se recuerda nada parecido, y a la sorprendente noticia siguieron otras dos, como en un intrigante goteo: cinco funcionarios cesados de sus cargos -sobre todo, el responsable de la AIF, la Autoridad de Información Financiera, y un monseñor, Mauro Carlino, con solo unas semanas en su puesto y que había sido antes, durante un año, secretario y hombre de confianza de Giovani Angelo Cardenal Becciu, hoy prefecto de la Causa de los Santos y previamente sustituto para Asuntos Generales de la Secretaría de Estado, el tercer puesto más relevante en la Curia.

Y la tercera noticia: el nombramiento de un nuevo juez, el único que existe en la Ciudad del Vaticano, en la persona del siciliano Giuseppe Pignatone, en mitad de todo este revuelo.

A falta de confirmaciones y nuevas pistas, las que tenemos parecen apuntar a un nombre: el cardenal sardo Angelo Becciu, y quienes ha seguido los alambicados tejemanejes de las nunca claras finanzas vaticanas también le han puesto nombre a esas “operaciones financieras llevadas a cabo en el tiempo”: Grolux.

En el centro de la operación hay un edificio con cientos de apartamentos en la periferia de la City londinense cuya compra se le plantea a la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica (APSA), el brazo inmobiliario del Vaticano.

Se trata de una gran operación que podría superar los doscientos millones de euros: cualquier comisión a partir de ahí resulta muy sustanciosa y tentadora. Pero, consultados los expertos, se desecha la compra: no tiene sentido comprar aquello, la propiedad se hunde bajo las hipotecas. Además, hay dudas más que razonables sobre la limpieza ética de una compraventa así, visto que la propiedad del inmueble parece corresponder a una sociedad de pantalla. El nuevo Papa, Francisco, ha dejado claro que quiere que las inversiones vaticanas sean “coherentes con la ética católica”, y aquello apesta a blaqueo de dinero y a saber qué más. Se desestima.

Y, sin embargo, un año después, en 2015, la propiedad se adquiere. ¿Cómo ha podido suceder? ¿Cómo es que la AIF, creada por Benedicto XVI como órgano de control anticorrupción para las operaciones del IOR, no ha bloqueado una compra costosísima que no tenía ni pies ni cabeza y en la que cualquier podía oler corrupción a kilómetros?

Pero se hizo, financiándola con fondos del Óbolo de San Pedro -la aportación anual de los fieles directamente al patrimonio de San Pedro, que en teoría se invierte en obras de caridad hacia los más necesitados-, y siendo último responsable, como sustituto para Asuntos Generales de la Secretaría de Estado el todavía monseñor Giovanni Angelo Becciu.

Becciu era ya sustituto cuando Francisco ascendió al papado y encontró en el sardo un instrumento dócil. Fue el fautor de la intervención a saco en la Orden de Malta, que la dejó tocada por los restos, ni sombre de lo que fue. Cuando le apartó al fin de su cargo de número tres en la Curia fue con dos consuelos, dos premios de consolación: el mando de una congregación y, sobre todo, el capelo cardenalicio.

La cuestión central, lo que la sitúa más allá de una mera operación financiera corrupta, es que la operación necesitaba un detalle esencial: la firma del Papa, un quirógrafo de su puño y letra. Sabemos que la operación se concluyó. Sabemos que Francisco no firmó, no aprobó y no supo. Lo demás solo son suposiciones, pero no carentes de lógica. Todo el mundo sabe que los cinco ‘suspendidos’ no son ni los cerebros ni los principales beneficiarios; todo el mundo sabe que Mauro Carlino es ‘hombre’ de Becciu, y que hay un nuevo sherif en Dodge City: el venezolano Edgar Peña Parra, nuevo sustituto.

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Comentarios
16 comentarios en “Todas las pistas apuntan al cardenal Becciu
  1. Las investigaciones internas revelarán si hubo ilegalidades, lamentablemente el dinero sigue siendo la gran tentación que arrastra a muchos al pecado.

  2. Con Giuseppe Pignatone empeoran, muy sustancialmente, las cosas. El anterior Giuseppe era un buen actor y sabía servir a su señor, el sabrá quién es. El actual Giuseppe tiene toda una carrera de despropósitos de clara adscripción siciliana, mafiosa y masona. La terminación en ‘e’ de su apellido, como corleone, por ejemplo, le delata. En Italia hay dos jueces, Giovanni Falcone y Paolo Borsellino, que murieron asesinados por la mafia siciliana. En los diarios de Falcone no deja en muy buen lugar al neonato juez vaticano. Por si esto no fuera suficiente, para cualquier persona de bien es más que suficiente, este personaje es el que bloquea la investigación en Italia, en 2012, del caso Emanuela Orlandi, que ahora debe juzgar en el tribunal vaticano, es el que abre la tumba de Enrico de Pedis en San Apolinar, y negocia las cosas con un misterioso personaje del Vaticano. Simplemente ha cambiado de lado pero defiende las mismas cosas.

    1. Ha sido el procurador de ‘mafia capital’ donde los nombres entrelazados con intereses vaticanos están en todas las esquinas. Increíble nombramiento que deja tantas cosas muy claras de lo que está sucediendo en Vaticano. Si el Papa Francisco no sabe, es que está tan aislado que vive en un mundo virtual porque todo esto lo sabe hasta el portero de Santa Marta; si sabe mucho peor. El ruido de los delantales y el olor a azufre se enseñorean en el Vaticano.

    2. Ahora resulta que tener un apellido terminado en e significa ser miembro de la mafia, profundo razonamiento a la altura del resto de razonamientos

  3. A Becciu le dieron una patada y le ascendieron para quitárselo de sustituto… y ahora descubren el pastel. Se ve que el estar en las causas de los santos no santifica. Una lástima. Pero, en verdad… qué suerte ha tenido Francisco de que se sepa ya de una vez por todas la verdad sobre este Señor. A ver si le quita el capelo, con un par de huevos.

  4. Me parece evidente que la Iglesia no dejará de estar condicionada y lastrada en su misión mientras no consiga desligarse, de algún modo, de esta cueva de ladrones y mafiosos en que se ha convertido el Estado Vaticano. Specola dijo que es el Vaticano el que necesita de la Iglesia Católica para sobrevivir y no al revés. Y es que se ha llegado a un punto en el que el Vaticano funciona como una plaza financiera para blanquear capitales y esto enferma a la Iglesia y creo, además, que la continuidad de esta situación es deliberada y se utiliza para mantenerla enferma y postrada ante el mundo. El chantaje mediante escándalos financieros o sexuales es el instrumento favorito de la Sinagoga para hacerse con el control de personas situadas en las altas instancias del poder, volviéndose cautivas ellas y también la organización de la que forman parte.

  5. «A la vista de todo esto, todo lo que estamos viendo en el Vaticano, en el Sínodo de las Amazonas, y en la actuación del Papa Francisco, es muy clarificador. Por sus frutos los conoceréis y los frutos están bien a la vista. La deseada y anunciada infiltración está alcanzando sus últimos objetivos con el aplauso de los hermanos y el silencio complice de los cobardes.»
    infovaticana.com/blogs/specola/la-infiltracion-masonica-alcanza-sus-ultimos-objetivos-en-el-vaticano-abusos-quiebras-aplausos-amazonas-y-condenas-eternas/

    ¿Autodemolición de la Iglesia por parte de quienes la han infiltrado? ¿Condicionamiento a todos los niveles del sucesor de Francisco heredando una situación de quiebra económica en el Vaticano y una batería de procesos judiciales contra la Iglesia por delitos sexuales y financieros?
    A estas alturas no contemplo otro escenario que el de una acción divina manifiesta ante los ojos del mundo (del que quiera ver) para rescatar a la Iglesia de Cristo.

  6. Como se hace para recolectar tantos individuos «buenos para nada» ???

    El que no es Apostata, es Sodomita, o Ladron.

    Las tres cualidades en general coinciden en muchos de los Cortesan0s del Don

  7. «De hecho, no se recuerda nada parecido, y a la sorprendente noticia siguieron otras dos…»

    Nada asombroso, a la existencia de la extraña, sorpresiva e histórica dimisión de Benedicto XVI y su inédita conservación de toda la íntegra simbología papal, más la increíble conservación dentro de la Iglesia del mundo iris y de San Galo, más el caso unico en la Iglesia de un Papa Francisco en renegacion de la verdad porque ha aprobado la comunión y absolucion de los divorciados recasados, este escandalillo de tal Bequio es normal y lógico, sigue la tradicional estela de honestidad, entereza moral y valentía del banquero de Dios, Roberto Calvi, quien se accidentó con una soga en un puente de Londres… tremendo…

  8. Todas las pistas apuntan a Francis, el inepto, el homosexualista, el corrupto, el anti católico, el destructor por antonomasia. No nos conformemos con las escalas intermedias. Hay que ascender más y más, hasta el máximo responsable, el perseguidor de los católicos. La economía es un medio para tal fin bastardo a más no poder.

  9. Evidentemente cuando el barco se hunden, las primeras que huyen son las ratas, así que las ratas gordas ya saquearon el vaticano, la investigacion llega tarde, no queda ni un duro.

  10. Becciu, al igual que Braz de Aviz, son focolares, pero no creo que la fundadora, Chiara Lubich, los reconocería como de la familia.

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