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Melina y Noriega, primeros purgados en el Instituto Juan Pablo II

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(NBQ)- Despedido sin contemplaciones el heredero del cardenal Carlo Caffarra y eliminada la enseñanza sobre la que san Juan Pablo II había construido el Instituto de Estudios sobre Matrimonio y Familia. Tras la publicación de los estatutos, el obispo Vincenzo Paglia ha iniciado la purga en el Pontificio Instituto Teológico Juan Pablo II para las Ciencias del Matrimonio y de la Familia: se ha eliminado la enseñanza de la Teología moral (fundamental y especial) de los planes de estudios y han sido despedidos los docentes que la impartían, monseñor Livio Melina y el padre José Noriega.

Despedido sin contemplaciones el heredero del cardenal Carlo Caffarra y eliminada la enseñanza sobre la que san Juan Pablo II había construido el Instituto de Estudios sobre Matrimonio y Familia. El obispo Vincenzo Paglia ha iniciado la purga en el Pontificio Instituto Teológico Juan Pablo II para las Ciencias del Matrimonio y de la Familia: se ha eliminado la enseñanza de la Teología moral (fundamental y especial) de los planes de estudios y han sido despedidos los docentes que la impartían, monseñor Livio Melina y el padre José Noriega.

Como ya habíamos previsto (click aquí), tras la aprobación de los estatutos todos los docentes del Instituto creado por san Juan Pablo II han recibido el lunes una carta en la que eran suspendidos oficialmente a la espera de que se decidieran las materias que cada docente impartirá durante el próximo curso académico. En la carta también se anuncia que en unos días todos sabrán cuál será su destino. Obviamente, se espera que la mayor parte sean confirmados en sus cargos. Pero también se temía que se golpeara a los hombres símbolo de la era Juan Pablo II. Efectivamente, ayer la cuchilla cayó sobre monseñor Melina y el padre Noriega.

El despido de monseñor Melina tiene un significado profundamente grave. En la carta que recibió ayer, se informa a mons. Melina, heredero directo del cardenal Caffarra, fundador del Instituto y símbolo del trabajo que se ha llevado a cabo en estos 37 años, que se ha eliminado del plan de estudios la enseñanza de la Teología moral fundamental, por lo que ya no hay lugar para él en el Instituto.

Melina había entrado en el Instituto como estudiante, en el momento de su fundación en 1982; fue el primero en doctorarse, en 1985. El año anterior ya había iniciado su servicio en la Congregación para la Doctrina de la Fe, que duró hasta 1991; en la defensa de su tesis doctoral sobre «El conocimiento moral en santo Tomás de Aquino» estaban presentes el entonces cardenal Joseph Ratzinger además de dos relatores, los entonces monseñores Carlo Caffarra y Angelo Scola.

Melina estaba predestinado y, efectivamente, en 1986 empezó a impartir clases de Teología moral fundamental. Sucedió a Caffarra en esa cátedra y en 1991 se convierte en catedrático. En 2002 es nombrado vice-decano con amplios poderes porque, después de Scola, se convierte en rector monseñor Rino Fisichella, rector al mismo tiempo de la Pontificia Universidad Lateranense. Por lo tanto, Melina es decano del Instituto Juan Pablo II desde 2006 hasta el 17 de agosto de 2016 cuando, con la publicación de la Exhortación apostólica Amoris Laetitia, la revolución que se inició con los dos sínodos sobre la familia se acelera: es nombrado decano monseñor Pierangelo Sequeri.

El periodo de la presidencia de Melina es también el de la máxima expansión del Instituto, que llega a tener, en su último año, 516 estudiantes en Roma y 3.200 distribuidos en el mundo en seis secciones y en seis centros asociados (también estos crecieron de número en el decenio). En estos años también se desarrolla la investigación, sobre todo en el ámbito de la teología moral, con un congreso anual, numerosas publicaciones y contactos a nivel internacional. Otros ámbitos de investigación que nacen y se desarrollan en este periodo están relacionados con la teología sacramental y el pensamiento de san Juan Pablo II, con una Cátedra Wojtyla ad hoc confiada al filósofo polaco Stanislaw Grygiel, gran amigo de Karol Wojtyla.

Tras su destitución, Melina siguió impartiendo clases de Teología moral fundamental, pero estaba claro que sus días estaban contados: era un personaje demasiado conocido y vinculado al origen del Instituto. Era el pilar que había que abatir para derribar todo el edificio. La obra de destrucción, iniciada con el Motu proprio del papa Francisco, que ha creado un nuevo Instituto que ha confiado a monseñor Vincenzo Paglia en el papel de Gran Canciller, da ahora un paso decisivo con la aprobación de los nuevos estatutos y el nuevo plan de estudios.

El ataque no se ha perpetrado sólo a la persona: aunque sea increíble, en un instituto teológico dedicado a los estudios sobre matrimonio y familia se elimina la teología moral, la cátedra que no sólo fue la del cardenal Caffarra y, después, de Melina, sino que era el fundamento sobre el que san Juan Pablo II quiso construir todo el edificio de los estudios sobre la familia. Al papa Wojtyla le importaba tanto esta obra que participó personalmente en los primeros Consejos del Instituto. Solía explicar que la crisis pastoral -sobre todo en lo que concernía a las enseñanzas de la Humanae Vitae– y la progresiva disgregación de la familia tenían sus raíces en una crisis aún más profunda: esa vinculada a los fundamentos de la antropología cristiana y la teología moral.

Para Juan Pablo II era necesario, por tanto, reafirmar y dar razón de estos fundamentos para salir también de la crisis pastoral. Por esto, la visión del hombre y de su acción moral son el corazón y el núcleo de toda la doctrina del Instituto. No es casualidad que Juan Pablo II quisiera al cardenal Caffarra, fundador y guía del Instituto, como docente de Teología moral fundamental. No se subestimaban las ciencias humanas (sociología, psicología, demografía, etc.), pero todo debía estar integrado dentro de una visión coherente del amor humano en el plan divino. Si «la realidad es Cristo», como afirma san Pablo, es desde aquí que hay que partir para dar sentido al matrimonio y fuerza a la familia.

Es exactamente lo contrario del enfoque que se propone hoy en día, basado en Amoris Laetitia. La realidad de la que hay que partir ya no es Cristo, sino la situación, la fragilidad de la familia. Es significativo lo que los docentes del Instituto de todo el mundo han tenido que oír atónitos en estos tiempos de boca del nuevo decano, monseñor Sequeri, a propósito del llamado «nuevo paradigma»: hemos elaborado durante muchos años una teología del matrimonio pero no de la familia -le gusta decir-, porque siempre hemos pensado en la familia arraigada en el matrimonio; en cambio, hoy debemos pensar en la realidad de las familias que no siempre nacen del matrimonio, hay muchas formas de familia y todas tienen valores.

Por consiguiente, fuera la moral. Y fuera quien la enseña: la carta de despido le ha llegado también al padre Noriega, autor, entre otras, de la última publicación del Instituto, que acaba de salir de la imprenta: el Dizionario su sesso, amore e fecondità [Diccionario sobre sexo, amor y fecundidad, editorial Cantagalli]. Noriega era otro objetivo sensible porque además de enseñar Teología moral especial era, hasta ayer, el responsable editorial de todas las publicaciones, otro papel central en la economía del Instituto.

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Con el despido de monseñor Melina y del padre Noriega, monseñor Paglia le ha asestado un golpe decisivo al Instituto de Estudios sobre Matrimonio y familia y a la herencia de san Juan Pablo II, definitivamente borrada por la revolución «franciscana». Es fácil prever que también la Cátedra Wojtyla desaparecerá en breve.

Sin embargo, lo que ahora está en riesgo es la vida misma del Instituto que, a dos meses escasos del inicio del nuevo curso académico, aún no ha dado a conocer el plan de estudios y los docentes. En mayo, monseñor Paglia en persona bloqueó la publicación de los programas del próximo curso, que estaban ya listos, precisamente porque el decano se los había pedido a los docentes. Ahora se ha creado una situación de incertidumbre tal, que decenas de estudiantes han firmado una carta dirigida al decano en la que expresan su preocupación y le piden aclaraciones sobre lo que está sucediendo. Ciertamente, unas pocas palabras tranquilizadoras no bastarán para calmar las aguas. Por otra parte, todos tienen ya claro que los nuevos jacobinos no se detienen ante nada; seguirán cortando cabezas hasta que la revolución triunfe y cualquier foco de resistencia, verdadero o presunto, será reprimido.

Publicado por Riccardo Cascioli en la Nuova Bussola Quotidiana.

Traducido para InfoVaticana por Verbum Caro.

26 comentarios en “Melina y Noriega, primeros purgados en el Instituto Juan Pablo II
  1. Los católicos de Vox, Intereconomía y esta Web, han renunciado también a hablar de moral, en el campo politico, economico y social. En defintiva unos no hablan de moral porque no les gusta y otros porque todo lo reducen a eficacia. Todos se averguenzan de Dios y de su doctrina

      1. Juan Nadie, mejor que no hable, mejor. Pero invito a los lectores a que se fijen en intereconomia y en los lideres de Vox, y vean si hablan alguna de la necesidad de que la politica, la sociedad vuelva a Dios. Ni una palabra, silencio sobre Dios y su doctrina, lo primero es la supuesta eficacia para ellos, eficacia que nunca llega

  2. A cambio, este Paglia ha fundado un risible «Observatorio Internacional de la Familia» en la remota Huerta de Murcia, en el chiringuito educativo de su ambicioso compadre Mendoza (UCAM). De todo ello estamos seguros que derivará un gran regocijo entre quienes verdaderamente apuestan por el futuro de «La Famiglia»…

  3. Clara muestra de que Juan Pablo II, aun después de muerto, es el enemigo a abatir por estos apóstatas mundialistas, que encuentran su mayor obstáculo en su enseñanza y en las medidas que tomó.
    Incluso el amigo De Mattei, a pesar de sus tics anti-conciliares, en su respuesta al artículo de Avennire de Pier G. Livertini de hace unos días recurrió sistemáticamente a la Veritatis Splendor de JP II, encíclica decisiva porque se fundamenta en la enseñanza de S. Agustín y de Sto. Tomás junto con el Concilio Vaticano II.

  4. Uno de los mejores profesores que ha tenido el Pontificio Instituto nos confesó, meses antes del Sínodo de la Familia, que tenía «enemigos» dentro de la Iglesia, ante lo que no podíamos dar crédito los alumnos del máster que impartía, entre otras cosas porque era, y es, un santo varón. Tristemente mis miedos a que hicieran desaparecer el IPJPII se van confirmando.

    1. Hombre, no sé de qué nos sorprendemos. Yo no puedo juzgar sobre el contenido de este artículo porque desconozco lo que en él se dice. Pero la Historia de la Iglesia está llena de persecuciones internas a gente buena. Piénsese en el Padre Pio como figura reciente o San Ignacio en su época

      Lo que no quiere decir por otra parte que sea la Iglesia Jerárquica no sea la que deba gobernar e indicar lo que es católico y puede llevar este nombre de lo que no lo es

  5. Editorial de La Nuova Bússola Quotidiana. Lo que está sucediendo en el Pontificio Instituto Teológico Juan Pablo II para Matrimonio y Ciencias de la Familia, y que hemos documentado en estos días, es algo que va más allá de un choque trivial entre diferentes escuelas de pensamiento o grupos de el poder. En cambio, es un episodio que forma parte de la batalla apocalíptica que también está en el origen del instituto, buscado por San Juan Pablo II y creado por el que más tarde se convertiría en el Cardenal Carlo Caffarra. Justamente Caffarra, unos meses antes de su muerte, el 6 de septiembre de 2017, escribió una breve memoria sobre el significado del Instituto y sobre el destino de quienes defienden a la familia natural. Se publicó póstumamente a finales de 2017 en el número 33 de Anthropotes, la revista de Juan Pablo II. Hoy lo presentamos nuevamente por su extrema relevancia y como una clave para entender los eventos en desarrollo en orden a su aniquilación.

    1. No nos olvidemos, el enemigo no es Paglia, es Francisco, que es quien le da instrucciones y órdenes. Paglia es un hombre de paglia, paja en italiano.

  6. En es te comunismo de la moral religiosa: A cuentas de querer tener contento y satisfecho los derechos o necesidades del cuerpo físico del humano doliente; no es que, ya, sea ocioso y aburrido el hablar de las preminentes necesidades del alma del mismo; sino que la muerte de ésta sea, más bien, una más de esas cuestiones del discernimiento tan recurrentes en nuestros días.

    Ya no temen ni a Dios ni al Diablo; ellos se siente estar por encima del bien y el del mal.

  7. Es exactamente lo contrario del enfoque propuesto hoy y referido a Amoris Laetitia. La realidad a partir de la cual comenzar ya no es Cristo, sino la situación, la fragilidad de la familia. Significativo es lo que los maestros del Instituto, en todo el mundo, se sorprendieron al escuchar repetidos en estos tiempos por el nuevo director, Monseñor Sequeri, sobre el llamado «nuevo paradigma»: hemos elaborado durante muchos años una teología del matrimonio pero no de la familia, como le gusta decir, porque siempre hemos pensado en la familia arraigada en el matrimonio; en cambio, hoy tenemos que pensar en las realidades familiares que no siempre surgen del matrimonio, hay muchas formas de familiaridad y todas tienen valores.
    ¿ No se dan cuenta que la familia desvinculada del matrimonio desaparece ? Por supuesto que sí. Es lo que quieren. tenemos al enemigo dentro de la Iglesia, muy dentro, y muy arriba, en la cúspide, pero hay que querer verlo, aunque duela, para poner remedio.

    1. Está defendiendo las familias en plural. De ahí se deducen todas las aberraciones actuales que conocemos.
      Por eso les interesa borrar la moral tradicional del matrimonio cristiano, de la cual surge la familia. Sí se rompe el matrimonio tradicional y se sustituye por otro tipo de matrimonio, se rompe la relación tradicional de los hijos que se pueden conseguir por otros medios.
      Es la forma solapada de admitir la agenda matrimonial homosexual o monoparental y todo lo que se deriva de ahí.

  8. Livio Melina me dio clases y me ayudó. Gracias a él puedo confesar bien y ayudar a muchas almas a salvarse por el buen camino. Gracias a él no tengo el despiste de mi generación, que no puede ver porque no conoce. Rezo por él y por el Instituto

    1. Al leer el artículo he pensado en las promociones que, como usted, han recibido una excelente formación en el Instituto, y que se afanaran más que nunca en transmitir lo que allí recibieron. No todo está perdido. Gracias por su testimonio.

  9. Para ser coherentes, la cátedra de Teologia Moral y Fundamental, corresponderia que la sustituyan por la Cátedra de Apostasía Práctica y Herejía Modernista.

  10. Ves ?Paglia quien era responsable de canonizar a un teologo de liberacion Oscar Romero.Entonces ya no creo jamas en ese oscar como un santo.

    1. A Monseñor Romero no lo canonizaron Porque Paglia haya sido El Postulador (si es que lo fue) de la causa de beatificación y canonización de Mons. Oscar Romero El cuál, no tiene nada que ver con este caos.

  11. No se lo que habrá de cierto en esas teorías persecutorias y conspiranoides de la destrucción del Instituto de la Familia, y de la persecución de algunos de sus miembros que no están de acuerdo con los nuevos aires que vienen de Roma. Pero lo que si es verdad que en Roma hay varias universidades que ofrecen los estudios de Teología Moral Fundamental y Moral Especial, entre ellos el afamado Alfonsianum, por lo que no multiplicar los entes sin necesidad no es mala idea. El instituto de la familia podrá especializarse en aquello que sea de mayor necesidad. Ahora, si hay malas intenciones, de eso ya no sé decir nada.

  12. Noticia no apta para lefe-bergo.glianos que mienten todos los días asegurando que el usurpador es la continuidad perfecta del santo polaco, ese que llaman con tono irónico y burlón Juan Pablo II de Asís.

    1. Juan Nadie, mejor que no hable, mejor. Pero invito a los lectores a que se fijen en intereconomia y en los lideres de Vox, y vean si hablan alguna de la necesidad de que la politica, la sociedad vuelva a Dios. Ni una palabra, silencio sobre Dios y su doctrina, lo primero es la supuesta eficacia para ellos, eficacia que nunca llega.

  13. Da pena ver los comentarios al artículo pero lo realmente preocupante es lo de las nuevas formas de familia. Duros tiempos, tenemos que rezar mucho por esta Iglesia que se tambalea, hay que pedirleal Señor que una vez más la salve.

  14. Lo que está sucediendo en el Instituto Juan Pablo II, es decir, el despido total y la demolición del enfoque deseado por el Papa Wojtyla, es solo el último episodio de una guerra que comenzó con el famoso discurso del cardenal Kasper en el Consistorio de febrero de 2014, más tarde pasado, a través de los Sínodos sobre la familia a la exhortación Amoris Laetitia. En el fondo de la historia está la interpretación de la encíclica Humanae Vitae, que para Juan Pablo II (y sus discípulos) es irreformable y definitiva.

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