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Los obispos de Tennessee no apoyan la ley que quiere restringir los abortos

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Un paso por detrás de Alabama, Tennessee, que va a votar una ley que prohibiría el aborto desde el momento en que al feto le late el corazón. Pero, sorprendentemente, a los obispos del Estado no les gusta.

Durante las últimas décadas, si en un campo se ha hecho sentir la influencia política de la Iglesia en el mundo, en rápida disminución, ha sido en la defensa de la vida, muy especialmente en la lucha desesperada por el derecho a nacer.

Sí, ni la inmoralidad del aborto necesita en absoluto de la fe para comprenderse y aceptarse, ni Cristo vino al mundo para combatirlo. Pero, como decía Chesterton, la Iglesia ha sido siempre la encargada de recordarle al mundo hasta lo de sentido común cuando el mundo lo ha olvidado, y será la primera en combatir por la verdad de que dos más dos son cuatro ante una civilización que lo niegue.

Siempre tuvo el honor o mérito añadido de parecer una lucha a contrapelo, una guerra perdida de antemano que solo cosechaba derrotas: el referéndum que hacía caer a la católica Irlanda parecía marcar la pérdida definitiva, el último bastión caído.

Y, de repente, Alabama. Este estado sureño de Estados Unidos, en el corazón del imperio abortista, aprobaba una ley que, en la práctica, acaba con esta plaga en su territorio y abre el camino para que otros estados le sigan, como ya empiezan a hacer.

Estamos, pues, ante una inesperada victoria en una guerra desesperada en la que la Iglesia ha puesto el grueso de sus reclutas. ¿Campanas al vuelo? ¿Cuál ha sido la regocijada respuesta de Roma, cuáles los mensajes de celebración y gozo de la jerarquía norteamericana?

El silencio. Un silencio tan atronador y misterioso como el que saludó el referéndum irlandés o la votación parlamentaria sobre el mismo asunto en la Argentina natal del Papa. De repente, el asunto en el que más ha brillado la presencia de la Iglesia en la plaza pública durante tanto tiempo no parece importar demasiado en Roma.

O en Estados Unidos, donde tampoco se han escuchado demasiados parabienes. Peor: el caso de Tennessee. Sus obispos han dado el inusual paso de redactar un comunicado conjunto… ¡para mostrar sus dudas sobre la ley que limita los abortos!

Apareció en febrero, en una publicación católica, el Tennessee Register, donde los obispos de Nashville, Memphis y Knoxville sostuvieron: «Aunque apoyamos de todo corazón la intención de la ‘Ley del Latido’ que se está debatiendo en la legislatura de Tennessee, debemos ser también prudentes en cómo combatimos el mal abortista que habita en nuestro Estado».

Es de destacar que en el Estado con la ley más restrictiva ya citada, Alabama, los católicos son una exigua minoría y que las denominaciones religiosas que más peso han tenido para llegar a esta ley han sido las evangélicas protestantes, que están sustituyendo rápidamente a las católicas en la defensa de la familia y la vida en la escena política, especialmente desde que Su Santidad, al inicio de su pontificado, nos pidiera a los católicos que no “nos obsesionáramos” con estos asuntos.

Pero el abandono de estas ‘obsesiones’ no se ha traducido en un abandono de posiciones de influencia política para centrarse en asuntos más puramente doctrinales, sino para ser sustituidas por nuevas obsesiones, especialmente la desaparición de las fronteras y la lucha contra el Cambio Climático.

El problema es que este mensaje no ha calado excesivamente en las filas católicas, o no con igual unanimidad. De hecho, en la Italia en periodo preelectoral, el Vaticano y los obispos están librando una guerra cada vez más abierta con el partido que cuenta con un mayor apoyo de los votantes, la Liga de Matteo Salvini.

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20 comentarios en “Los obispos de Tennessee no apoyan la ley que quiere restringir los abortos
  1. Es patente, una vez más, la eficacia deletérea del mensaje confuso, activamente casuista y moralmente optativo, que desde Roma se difunde día tras día. Y este caso es una consecuencia más. Las afirmaciones morales del Evangelio no tienen nunca matices; en todo caso, su aplicación. Mal vamos.

  2. ¿Acaso he entendido bien: Que a los obispos -católicos se entiende- no les gustaría que en Tennessee -USA- se votara en favor de restringir, -limitar, reducir- la ley y por ende la cantidad de abortos?

    ¿Es decir, más bien, que se votara, sino en dejar como está, sí ampliar el aborto? No me lo creo.

  3. “Aunque apoyamos de todo corazón la intención de la ‘Ley del Latido’ que se está debatiendo en la legislatura de Tennessee, debemos ser también prudentes en cómo combatimos el mal abortista que habita en nuestro Estado”.
    ¿ A qué prudencia se refieren ? ¿ No es prudente proteger al hijo y librar a la madre del trauma de por vida que genera todo aborto ? Aconsejo a esos obispos que escuchen a la » enfermera abortista de Bilbao se convierte en el Himalaya » y la anécdota del piececito que vió, una vez desmembrada la criatura y el comentario de su jefe: » si quieres seguir trabajando aquí, eso no es un pie, es un coágulo «.

  4. No si al final esta vez seremos nosotros los católicos fieles los que hagamos la cacería de curas. ¡Menudo ganao entre churro y merino!

    De tuos progres sacerdos libera nos Dominum.

  5. La noticia es equívoca y errónea en su valoración.
    Pues los obispos parecen tener razón.
    Hay que leer el comunicado original.
    Porque lo que hacen es recordar los precedentes jurídicos que hacen que esa ley en particular pudiera ser revocada por un tribunal, teniendo que pagar además indemnización a Planet Parenthood.
    Citan los precedentes en los que ha ocurrido eso (Dakota del Norte y Arkansas).
    Proponen en cambio el apoyo a otra iniciativa (la Human Life Protection Act), que ha sido finalmente aprobada.
    En todo caso, la cuestión judicial en Estados Unidos es muy compleja, y hay que comprenderla y medirla muy bien si se quiere tener éxito.
    Ciertamente parece haber ahora una ventana de oportunidad en el Tribunal Supremo. Esperemos que los nombrados por Trump no se pasen al otro lado. Porque si hay una posibilidad de revocar Roe Vs. Wade.
    Dios lo quiera, y nosotros que le dejemos.

    1. Permíteme Ignacio que te contradiga con todo afecto. Los obispos están, no para disquisiciones jurídicas, que corresponden a los juristas, sino para recordar incansablemente que toda vida humana viene de Dios y que ningún hombre o mujer puede suplantar a Dios y acabar con esa vida humana, que merece toda la protección de la ley, también de la ley humana.

  6. En la noticia se confunden dos proyectos de ley pro-vida distintos: el Heartbeat Bill y el Human Life Protection Act. En febrero los obispos de Tennessee habían hecho un llamado a ser prudentes respecto del primero y a dar apoyo urgente al segundo. Lo que ha sido aprobado por los órganos legislativos de Alabama y Tennessee es el segundo, no el primero, lo cual termina dando la razón a los obispos.

  7. El aborto es malo? No puede decirse que sea bueno. Dentro de lo malo, sin embargo, hay mejor y peor. El aborto es peor, cuanto mas tiempo tiene el ser concebido. Un embrion de una semana es un puñado de células. Un feto tiene un corazón que late y un sistema nervioso. Es mucho peor abortar a un feto de 6 meses que a un embrión de unas pocas semanas. La ley no puede ser todo o nada. Debe establecer unos plazos y unos requisitos. El todo o nada puede llevar a situaciones terribles, tanto para la gestante como para el gestado. El gestado sale de este mundo sin enterarse, cuando no pasa de ser embrión. La madre tampoco llega a enterarse. Es mucho menos malo. No existe el bien absoluto en el mundo de la forma. Hay que encontrar los límites razonables.

    1. Miguel, veo una carga importante de relativismo moral en su comentario…¿Podria usted decirme en que momento exacto, día, hora, minuto y segundo, el ser humano pasa de «no serlo» a «serlo»?

      1. Esa es una magnifica pregunta, Tom. La respuesta no puede ser meramente intelectual, requiere algo de experiencia contemplativa profunda, del estilo de la que tuvo Sta. Teresa. Usted tiene la idea errónea de que un Dios externo pone un alma en el minuto X, en el embrión. Tal cosa, no sucede. Usted piensa en terminos corpusculares (usando la terminología de la Física actual). Piense en términos ondulatorios. Una onda, al llegar a una rendija, no pasa a través de ella, sino que produce una nueva onda. Lo que llamamos «ser humano», es un proceso, como el de una onda. No un ente fijo, con un alma fija. Trate de meditar en ello. Quizás entienda algo de lo que intento transmitirle.

    2. No me digas…»Un embrión es un puñado de células». Pues es lo que todos somos al principio. Porque sin este primer estadio no pueden darse los siguientes. El misterio de la vida es cosa de Dios y debiera ser intocable. Además el aborto es sufrimiento se practique al principio o más adelante. . Y la madre sufre igual. Ha eliminado una vida, «Mucho menos malo»,,, así sibilinamente se banaliza la atrocidad que representa. A la vista están los miles de aborto que se llevan a cabo cada año en España, y si se mira el tema a escala mundial, escalofriante.» Los límites razonables» ,,,¿De la diosa razón?.Aquí lo que manda es la Ley de Dios…

      1. No, mire usted, eso no es así. Las mujeres sufren muchísimo mas, cuando realizan un aborto tardío. Siendo en una fase temprana, el sufrimiento de la gestante y el gestado, es mucho más pequeño. Por eso es importante establecer un plazo máximo de unas pocas semanas. Con todo, yo no creo que sea bueno abortar en ningún momento. El aborto siempre es malo. Pero dentro de lo malo, hay grados.

        1. En algunas cosas no hay grados, ni medias tintas, y así es en este caso, porque algunas cosas son malas de raíz como ésta..Y me niego en redondo a que ningún hombre se permita establecer el nivel de dolor de una mujer No tienen ni idea. La mujer que ha abortado, a la larga sentirá un dolor terrible. Aunque es cierto que con frecuencia se observa insensibilidad ante el mal moral que representa tal hecho. Pero la vida es larga y al final pasa cuentas con cada uno…y entonces viene el derrumbe.

  8. No, mire usted, eso no es así. Las mujeres sufren muchísimo mas, cuando realizan un aborto tardío. Siendo en una fase temprana, el sufrimiento de la gestante y el gestado, es mucho más pequeño. Por eso es importante establecer un plazo máximo de unas pocas semanas. Con todo, yo no creo que sea bueno abortar en ningún momento. El aborto siempre es malo. Pero dentro de lo malo, hay grados.

  9. La noticia es falsa. En febrero los obispos de Tennessee llamaron a apoyar el proyecto de ley que prohibe casi totalmente el aborto, el Human Life Protection Act. Este ha sido el proyecto de ley aprobado en Alabama y Tennesee, y no el polémico Heartbeat Bill.

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