En Roma uno se siente más protegido de normal, y todo es gracias a las llamadas «Madonnas», aquellas imágenes de vírgenes que desde las fachadas de algunos edificios nos saludan a nuestro paso por las calles menos transitadas del centro de Roma.
No podía dejar pasar el mes de la Virgen sin hablarles de estas curiosas imágenes. En Roma hay alrededor de unas 3.000 Madonnas que se encuentran en las esquinas de las fachadas de la mayoría de los palacios. Se trata de edículos votivos con imágenes, esculturas o incluso fotografías de la Virgen María que ya se han convertido en parte del paisaje arquitectónico de la Ciudad Eterna.
Su origen se remonta a la antigua Roma, cuando los edículos se dedicaban a los Lares (deidades romanas hijos de Lara,una de las náyades, y el dios Mercurio cuyo origen se encuentra en los cultos etruscos a los diosesfamiliares). Eran pequeños templos que se encontraban en los cruces de las calles. Con el tiempo, la gente comenzó a llevar ofrendas a estos lugares a cambio de protección. Posteriormente, las figuras paganas se sustituyeron por las Madonnas que hoy conocemos, y la mayoría de ellas nos recuerdan acontecimientos milagrosos.
A continuación, les muestro algunas de estas «Madonnas», las protectoras de las calles de Roma: