Según hemos podido conocer, miembros del Partido Popular están visitando conventos y abadías por toda la geografía española conscientes del batacazo que la formación de la gaviota espera para este próximo domingo.
El Partido Popular, en estos conventos, no apela a su programa puesto que es manifiestamente contrario a la moral cristiana y al derecho natural, como bien ha explicado Monseñor Munilla haciendo ver que no es lícito a un católico votar al Partido Popular o a algún otro partido del arco parlamentario. El Partido Popular, que defiende la práctica del aborto en cuyos gobiernos aumentaron el asesinato de niños inocentes; que respalda y sostiene todas y cada una de las leyes ideológicas de la izquierda, como las leyes de género que destruyen a la familia, denigran a la mujer y rompen la igualdad con el varón o las leyes de memoria histórica a cuyo amparo se ha llegado a exaltar y homenajear a los promotores y asesinos de la mayor persecución de la historia, que se vivió en España en los años 30.
Las instrucciones son claras para aquellos miembros del Partido Popular que visitan los conventos, llevando en mano las papeletas electorales. No mencionar ni una sola de sus propuestas. Únicamente el discurso es atacar a Vox, fomentar el miedo en los conventos alegando que “Vox quiere provocar una guerra civil y que para ello van a distribuir armas y acabar con la paz en España”. Esa frase se repite una y otra vez en distintos conventos de España, como en el Convento de las Carmelitas Descalzas de Villanueva de la Jara según ha revelado uno de los testigos.
Es curioso como Vox, habiéndose posicionado a favor de la vida y prometiendo derogar la ley del aborto y todas las leyes ideológicas de izquierdas, sea objeto de difamación y calumnias por parte del PP, no ya en tertulias de radio, sino en los ámbitos religiosos llegando a quebrar el recogimiento y la oración de los conventos de clausura.