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La Sala Stampa de la Santa Sede mantiene (por ahora) el veto a InfoVaticana

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Han pasado tres días desde que la Sala Stampa de la Santa Sede prohibió a Infovaticana presenciar la presentación de la Exhortación Apostólica Christus Vivit en su sede de Vía della Conciliazione 54.

En palabras del Director ad Interim del Dicasterio para la comunicación, Alessandro Gisotti, InfoVaticana había “violado una norma de respeto fundamental hacia la Oficina de Prensa de la Santa Sede y de los colegas periodistas” tras haber “roto el embargo” al publicar el documento un día antes de su presentación oficial.

Como ya explicamos, dicha información no estaba sometida a ningún embargo ya que se trataba de una exclusiva que Infovaticana consiguió a partir de otras fuentes, y no de la Sala Stampa, que en ningún momento puso el documento a disposición de su corresponsal en Roma.

Ante lo ocurrido, la oficina de prensa mantiene su veto a Infovaticana. Le niega la acreditación ordinaria y le impide, por ahora, acudir a cualquier evento hasta que el Director tome una decisión.

17 comentarios en “La Sala Stampa de la Santa Sede mantiene (por ahora) el veto a InfoVaticana
  1. Bien por la Sala de Prensa. Mal por los manipuladores, que incumplen una regla y se atienen a tecnicismos quiméricos para justificarse. Almudena: tú sigue trabajando bien, que me parece que hay que felicitarte. Pero en eso, no. Lo sabes y hay precedentes. Infovaticana te apoya porque sólo quiere hacerse notar, ahora como “víctima inocente”, pero ni es víctima y de inocencia… mejor ni hablar.

  2. Bien hecho por la Sala de Prensa. Que admitan solo a medios de verdad, no a esta porquería que reúne a todas las chismosas que nacieron 100 años después de su fecha…

      1. Marieluca.
        El que tú prefieras vivir como en el siglo XIII no lo hace más interesante.
        Para eso hay que pensar como entonces y algunos tenemos estudios

  3. Bueno,. Aquí ni que decir, yo no soy quién . Lo que si sé, es que en estos espacios, nosotros podemos decir cuánta cosa se nos venga en mente, algunas veces resultan muy ofensivas para ustedes, y sin embargo no dejan de pasar el comentario,. Eso hay que reconocerlo. Ahora los que están allá ⬆ , no son nada amigables, y aún así los pasan, El Católico normal creo que tiene un serio problema emocional, le chocan ustedes y no deja de venir de visita, éso aquí le decimos, Amor apache ,🎯,. Ah, y ofendió a las chismosas, éso duele, 😁.
    Mira como sufrimos, 😀😁😀😁

  4. El prestigio de los comunicadores vaticanos está por los suelos, bueno, todavía más bajo, así que ningún daño pueden hacer quienes se tienen que vetar todos los días a sí mismos para no tener que hacer las maletas.

  5. Prestemos atención al evangelio del domingo, el de la adúltera que no es apedreada, porque el Señor, al que se le quiere pillar en un renuncio, pronuncia esa sentencia que desarma: “el que esté libre de pecado que tire la primera piedra”. ¿Por qué comentar con más intención de pillar a los hermanos en un renuncio que con el deseo de que simplemente la verdad? ¿Por qué ese empeño en tirar la primera piedra a la adúltera para seguir apedreando, y con más saña, a los del grupo porque consideramos que no han cogido la piedra adecuada o no han lanzado del modo que consideamos oportuno?

  6. Para resolver el caso hay que considerar cuatro opciones:
    1.- Si la Sala Stampa no facilitó a los periodistas el texto bajo embargo antes de la publicación oficial y la corresponsal lo consiguió por otros medios, hizo muy bien en publicarlo. ¡Que cuide mejor la Santa Sede de la discreción de sus funcionarios!
    2.- Si la Sala Stampa facilitó el texto antes de la publicación oficial, pero después de que Infovaticana lo hubiese publicado, como ocurrió en el caso de Sandro Magister, pues estamos en el primer caso.
    3.- Si la Sala Stampa facilitó el texto antes de la publicación oficial y la corresponsal violó el embargo, sí se estaría ante una falta de deontología profesional y estaría bien impuesta la sanción.
    4.- El caso más dudoso es el de que el texto hubiese llegado a Infovaticana por otras fuentes antes, pero lo hubiese publicado después de que la Sala stampa lo hubiese facilitado bajo embargo. No habría culpa moral, pero sería lógica la sanción.
    ¿Lo aclarará Almudena?

  7. La situación del padre Apeles me lleva a formular la siguiente pregunta ¿ cuántos sacerdotes hay en el mundo que no están incardinados en ninguna diócesis ni vinculados a ningún instituto religiosos ? ¿ A qué se espera en Roma para resolver esta anomalía ?

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