El sociólogo francés Frederic Martel, autor del libro revelación ‘Sodoma’ sobre la omnipresencia de la homosexualidad en la Curia romana, asegura en Twitter que el Papa dará el 5 de abril un «histórico discurso» contra la ‘criminalización’ de las uniones civiles de homosexuales.
«ÚLTIMO MOMENTO – El papa Francisco pronunciará un «discurso histórico» sobre la criminalización de las uniones sexuales entre personas del mismo sexo el 5 de abril a las 12 pm en el Vaticano. (Fuente del entorno del Papa)», puede leerse, en cuatro idiomas, en la cuenta del sociólogo y activista homosexual Frédéric Martel.
ÚLTIMO MOMENTO – El papa Francisco pronunciará un «discurso histórico» sobre la criminalización de las uniones sexuales entre personas del mismo sexo el 5 de abril a las 12 pm en el Vaticano. (Fuente del entorno del Papa). #Sodoma #TheCloset #Vaticano pic.twitter.com/vatYKN3exB
— Frederic Martel (@martelf) 5 de marzo de 2019
Martel, cuyo libro ‘Sodoma’ describe con penoso detalle -aunque escasas fuentes comprobables- la penetración de las redes homosexuales en la Curia romana, no da idéntico mensaje en los cuatro idiomas, inglés, italiano y español. Mientras que en el primero y en el último utiliza la preposición «sobre» (la criminalización de las uniones entre personas del mismo sexo), en la italiana y la francesa dice claramente «contra».
Es perfectamente posible y aun probable que se trate de un mero bulo encaminado a aumentar las ventas de su libro. En cualquier caso, el rumor tiene suficiente resonancia y se refiere a una fecha tan específica que hemos juzgado relevante recogerlo aquí. De ser cierto, el «histórico mensaje» del Papa se produciría poco después de su exhortación relativa al pasado Sínodo de la Juventud, cuya publicación está prevista para el próximo 25 de marzo, y coincidirá con la Festividad de la Anunciación.
Si, en efecto, el Papa se pronuncia en contra de que los Estados prohíban la institucionalización y el reconocimiento oficial de las uniones homosexuales, la iniciativa supondría un giro copernicano con respecto a la posición oficial de la Iglesia hasta ahora sobre esta cuestión, que ha sido la de una absoluta oposición.
Enlazaría, sin embargo, con la pasividad y el silencio de la jerarquía italiana en las fechas en las que el Gobierno del presidente no electo Matteo Renzi aprobó su ley de uniones civiles, que garantiza a las uniones gays idénticos derechos a los de los matrimonios con la mera distinción del nombre. Hace algunas semanas apareció en la prensa de aquel país la noticia de que Renzi se habría reunido en secreto y de noche con Su Santidad para asegurarse la ‘no beligerancia’ del clero en este asunto.
También casaría bien con la empecinada negativa de la jerarquía católica, hecha especialmente evidente en la reciente cumbre sobre los abusos sexuales clericales, a admitir siquiera, mucho menos debatir, la desproporcionada preponderancia del sexo homosexual entre los casos denunciados.