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Los favorecidos por el Papa Francisco deterioran la credibilidad de la ‘tolerancia cero’

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El caso Zanchetta no ha podido ser más inoportuno, saltando a los medios a poco de iniciarse la reunión episcopal que deberá encontrar una solución a los escándalos de pederastia en el clero. Pero también es la enésima confirmación de que el Papa tiende a rodearse de un equipo que resta credibilidad a su política de ‘tolerancia cero’.

Los refranes no son el Evangelio; son solo sabiduría popular, a menudo acertada, pero no infalible. Afortunadamente, porque las conclusiones de aplicar a Su Santidad el refrán «dime con quién andas y te diré quién eres» nos llevarían a la desesperación.

En cualquier caso no ayudan en absoluto a afianzar la credibilidad de un pontificado que aspira a embarcar a la Iglesia universal en grandes cambios que la alejan de lo que ha sido hasta ahora, fiada en la autoridad del Pontífice, una autoridad que a la que a veces parece renunciar y que otras ejerce con una minuciosidad rayana en la extralimitación de competencias.

Y, pues se nos pide que avancemos a tientas por un terreno desconocido, la confianza en la persona es aquí más importante que con otros Papas, una de las razones que hacen especialmente importante la gente de la que se rodea. Y la nómina es tan casi unánimemente desastrosa que cuesta achacarlo todo exclusivamente a un desafortunado azar.

El avezado vaticanista Marco Tosatti hace en su blog, Stilum Curiae, un repaso inmisericorde. Desde el primer día, además, o incluso desde antes, empezando por la ya célebre ‘mafia de San Galo’ que promovió su candidatura en el pasado cónclave. Sin entrar en la cuestión de si los esfuerzos del grupo fueron los responsables de la elevación de ‘su hombre’ al Papado o si sus deseos coincidieron con la inspiración del Espíritu Santo, lo cierto es que Francisco no se ha mostrado ingrato con ellos. Aparecer junto al Pontífice recién proclamado en la ‘loggia’ de San Pedro es un extraordinario privilegio que le cupo al cardenal belga Godfried Danneels, arzobispo emérito de Bruselas-Malinas.

Danneels tiene el dudoso honor de haber sido, en la primera oleada de escándalos iniciada en 2002, durante el pontificado de Juan Pablo II, el único cardenal europeo hallado culpable de encubrir un caso de pederastia. Cubrió en su día a un obispo que había abusado de su propio sobrino, llegando a hablar por teléfono con el joven para intimidarle, al punto que se cursó una petición para que no acudiese al cónclave que tanto había trabajado por manipular. Y este es el hombre a quien el Papa no solo quiso tener a su lado en su primera presentación ante los fieles, sino que le invitó a participar en el Sínodo de la Familia.

De McCarrick no hace falta hablar mucho. Cuando Francisco llegó al Papado, el arzobispo emérito de Washington era un cardenal jubilado a quien Benedicto había pedido discretamente -punto sobradamente confirmado por el cardenal Ouellet con el evidente placet papal- que se retirase a una vida alejada de los focos, de oración y penitencia, debido a las informaciones sobre su reprobable conducta homosexualmente promiscua con sacerdotes y seminaristas. No es que el hiperactivo cardenal hiciera mucho caso, pero al menos la Santa Sede prescindía de sus servicios hasta que llegó Francisco y le puso a viajar -China, Armenia, Irán, Arabia Saudí- en delicadas misiones diplomáticas.

Otro que -este sí pública y oficialmente- fue obligado a llevar una vida retirada de oración por su sucesor al frente de Los Ángeles, el arzobispo José Horacio Gómez, fue el cardenal Mahoney, el más alto cargo implicado en encubrimientos masivos de sacerdotes pedófilos en la primera oleada de escándalos. Francisco pidió a Mahoney que le representara en una ceremonia de conmemoración en una diócesis norteamericana, evento al que solo renunció cuando las protestas se hicieron demasiado audibles. Mahoney sigue dando conferencias y presidiendo cursos, mientras que el arzobispo que le intentó disciplinar en vano, pese a ocupar un arzobispado tan poblado y prestigioso, sigue sin recibir el capelo cardenalicio. ¿Por osar castigar a un amigo del Papa o por pertenecer al Opus Dei?

El supuestamente encargado por el grupo de San Galo para sondear a Bergoglio y conocer sus intenciones era, de estos, el más cercano al entonces cardenal argentino, el difunto cardenal Murphy O’Connor. Doctrina de la Fe, entonces en manos del cardenal Gerhard Müller, nombrado por Benedicto, investigaba unas acusaciones contra el cardenal británico según las cuales había protegido a un sacerdote pedófilo en su diócesis cuando, en mitad de una misa, Müller se vio interrumpido con el aviso de que se presentase inmediatamente en la sacristía, donde le esperaba el Papa. Allí, un airado Francisco le ordenó que detuviera inmediatamente la investigación, sin más explicaciones, a lo que el cardenal alemán accedió.

El favor mostrado desde el primer día por Francisco hacia estos personajes de pasado cuestionable puede disculparse por un sentido exagerado de la gratitud. Pero es que los nombramientos posteriores no han sido en absoluto mejores. Solo hay que fijarse en el coordinador del consejo asesor de cardenales y mano derecha de Francisco en Latinoamérica, el cardenal hondureño Óscar Rodríguez Maradiaga, arzobispo de Tegucigalpa. El investigador enviado por el Papa a la capital hondureña volvió con un voluminoso dossier en el que había de todo, desde multimillonarios enjuagues financieros -hablamos del país más pobre de Latinoamérica- hasta la escandalosa conducta homosexual desinhibida de su obispo auxiliar Pineda, acusado de abusos por seminaristas y que vivía en las lujosas instalaciones del obispo con su amante. Pineda tuvo que acabar renunciado, pero Maradiaga parece hecho de teflón.

Sorprendió también en su día el empecinamiento del Papa en nombrar a Juan Barros obispo de Osorno contra la opinión unánime del episcopado chileno. Las víctimas del pederasta condenado padre Karadima le hicieron llegar informes de que Barros, pupilo de Karadima, asistía aquiescente a sus abusos, y el Papa les llamó «calumniadores». Hasta tres veces presentó Barros la renuncia antes de que Francisco, al fin, la aceptara, no sin convocar antes a todos los obispos chilenos, que presentaron colectivamente su renuncia, no aceptada.

Monseñor Ricca saltó a la noticia con un sonado escándalo homosexual, que el Papa ‘recompensó’ poniéndole al cargo de las finanzas vaticanas. Sobre Ricca, precisamente, fue la pregunta que en una de las ruedas de prensa de avión motivó una de las frases de Francisco que se han hecho más famosas: «¿Quién soy yo para juzgar?».

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La lista sigue y sigue, con los pupilos americanos de McCarrick elevados al cardenalato y uno de ellos, el arzobispo de Chicago Blaise Cupich, encargado de la preparación de la reunión sobre los abusos. Y el último capítulo de esta saga lo encarna Gustavo Zanchetta, que le ha explotado en la cara a la comunicación vaticana y para el que no hay modo de encontrar una excusa mínimamente plausible.

20 comentarios en “Los favorecidos por el Papa Francisco deterioran la credibilidad de la ‘tolerancia cero’
  1. Una pariente mia que es catolica decepcionada por los disparates celebrados por el mundo y venidos desde el vaticano desde el 2013 me dijo hace varios dias que podria ser que al papa francisco ha dejado que lo asesoren personas muy mal intencionadas y por eso es que son son sus incoherencias. Lastimosamente puede que tenga razon, no olvidar que el papa Francisco es un hombre de 80 años, puede que este ya muy cansado y la teología jamas fue ha sido su fuerte. Pero bien, que todo sea la voluntad de Dios, porque este desastre no lo ha provocado el papa francisco, viene desde antes, por supuesto que hoy se le ha puesto el acelerador y se ha escogido a personas podridas para hacerlo.

    1. ¿Católica decepcionada, su pariente? No es posible. En todo caso, mal formada y mal informada.
      Expliquele que estamos viviendo las profecías de las Sagradas Escrituras respecto al fin de los tiempos. Y que no se lo pierda, porque todavía falta lo peor.

  2. Se ha rodeado de una camarilla homosexualista porque fue quien le aupó al poder. Favor con favor se paga. Creer que van a acabar con los abusos quienes favorecen el homosexualismo causante del 80% de los abusos, no es que sea de ingenuos, es de enanos mentales. O se van o habrá que echarlos, quizás por la vía penal, que va a ser la única efectiva. A Dios rogando y con el mazo dando, el de la ley.

  3. ¿Qué encontraban todos esos salidos y encubridores de salidos en escalar puestos en una religión cuyo Dios condena con duros acentos hasta los pensamientos impuros?

  4. Los curas de los primeros cristianos no se les miraba su vida solo sentían oue debían hacer una tarea o un trabajo y no se les miraba su vida, lo oue es un error es sacar defectos o pecados a un cura,por dios como si se va de putas o se da una paja eso a nadie le importa,lo importante es su labor su trabajo,y dejar de sacar pecados públicamente, o se mira su trabajo o esto sera siempre un cotilleo del demonio hablar mal de la gente.

    1. José, se equivoca.Los primeros cristianos eran muy cuidadosos al elegir quienes iban a ocupar esos cargos.Incluso, me parece recordar que en el nuevo testamento,aunque no recuerdo ahora en que pasaje, se aconsejaba elegir a quienes hubieran tenido una vida ejemplar.
      Saludos

  5. Los pintores se rodean de pintores.
    Los musicos se rodean de musicos.
    Los cantores se rodean de cantores.
    Los Abusadores se rodean de Abusadores.

  6. Algunos escribas fariseos, al ver que comía con publicanos y pecadores, les dijeron a los discípulos: « ¡De modo que come con publicanos y pecadores!» Jesús lo oyó y les dijo: «No necesitan médico los sanos, sino los enfermos. No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores.»

    1. Pero….»ve y no peques más….», decía Cristo…. y aquellos con los que él había comido se convertían de sus corrupciones.

      Todo lo contrario de lo que ocurre en el caso que trata Carlos Esteban, al que se aplica correctamente el «dime con quien vas y te diré quien eres». Cristo no decía «¿quién soy yo para juzgar?».

  7. El problema más bien, no es de quien se rodee, Jesus comia con publicanos y pecadores,» no he venido a buscar a los sanos sino a los pecadores», el problema es que Jesus llamaba a los pecadores a conversión, y lo que se echa de menos es ver la conversión de esos señores que le rodean. Puede que sea una conversión personal, que no sea pública, pero debería verse algo, como en el caso de Zaqueo, sobre todo cuando son dirigentes como obispos y cardenales que se suponen deben dar ejemplo de vida.
    El corazón de cada uno solo lo conoce Dios, por mucho que nos empeñemos en juzgar no vemos más que la parte visible del iceberg, muchas personas buenas hacen cosas mal hechas, y muchos malvados hacen algunas cosas buenas, a estos Dios les paga en vida pero luego no se salvan.
    También nos dijo «por sus obras los conocereis», con lo cual nuestra competencia solo es fijarnos en las obras y que Dios nos ayude a discernir entre el bien y el mal, entre lo que es verdad y lo que es mentira.

  8. El hombre es una unidad tanto en el cuerpo como en el espíritu, siendo así que todo tiene que ver con todo. No tiene ningún sentido predicar lo que no se tiene intención de practicar, es decir «haz lo que digo, no lo que hago». La enseñanza que no es coherente con el accionar de quien la proclama es infértil, no tiene ningún efecto sobre quien la recibe, bien lo aprende a la larga cualquier progenitor.
    «Por sus frutos los conoceréis…» (Mt. 7:16-20), sean éstos acciones o palabras. Es por ello por ejemplo, que es inevitable llevarse una mala impresión de quien hace comentarios procaces y fuera de lugar.

  9. Hay que confiar en Dios siempre.Si el Papa ha sido elegido por el Espiritu Santo ,confiemos en Dios;si no ha sido así, confiemos en Dios.

    Nadie va a cambiar lo que ya está cumplido: Jesús ha vencido a la muerte.Esa es la buena nueva.

    Si lo que nos llega del Vaticano nos hiere, ofrezcamos nuestro dolor a Cristo para que lo una a los sufrimientos del Calvario.Pidamos a Dios que les perdone ,si yerran, uniéndonos así a su oración de la cruz :»perdónales pq no saben lo que hacen» y tengamos la humildad también de pedir que nos ilumine si somos nosotros los que erramos.

    La división y los enfrentamientos no vienen de Dios.

    Sagrado corazón de Jesús, en vos confío .🙏

  10. Es difícil la posición de un Papa, no me refiero sólo al Papa Francisco sino a todos, buenos y malos Papas si así les quieren nombrar, ya que por ser humanos todos tienen sus lados débiles, hacen que las cosas que piensan podrán ayudar a los malos a volver al carril bueno (ver lo de Zaqueo, la Magdalena, Pedro, etc.) y es entonces cuando los sectarios y/o contrarios al Papa Francisco se lanzan a decir desde A hasta Z todo lo «malo» de su Pontificado. Que harían todos los críticos insidiosos si estuvieran en el mismo puesto del Papa, cómo actuarían? no cometerían ningún error? claro que si, porque todos somos humanos y como tales nos podemos equivocar, unos más que otros pero lo haríamos, sólo en los asuntos de FE el Papa no puede equivocarse y para eso discutan con los expertos pero no lancen sus respuestas al azar sin tener una respuesta básica de valor.

    1. Hay errores y errores. Yo NO cometería JAMAS, ni de broma, ni en sueños, el error de no denunciar ante la policía al pederasta o al defensor de pederastas. Y JAMAS cometería el error de permitir a Bernard Law, a Wesolowsky, a Zancheta, etc, etc… que se vinieran al Vaticano. Yo les daría una buena patada en el culo y a vivir debajo de un puente… así aprenderían todos los que quisieran hacer lo mismo.

    2. Y yo jamás cometería el error de defender al pedófilo y atacar a la víctima, como hicieron aquí, en este mismo blog, la gran mayoría de los católicos (salvo alguna honrosa excepción), en el caso de Gaztelueta.

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