Cuando Franco recuperó para España la ‘Inmaculada Concepción’ de Murillo

Cuando Franco recuperó para España la ‘Inmaculada Concepción’ de Murillo

El S XIX se reveló letal para el patrimonio artístico español: la invasión francesa, las guerras carlistas, las desamortizaciones liberales y la I República lo devastaron. Especialmente dañino fue el primero de los acontecimientos citados; así, Napoleón elaboró un plan para expoliar el patrimonio artístico de los pueblos europeos, y España no constituyó una excepción en este sentido. Los franceses se llevaron de nuestro país 22.000 kilos de documentos y unas 250 pinturas (éstas las obtuvieron por medio de secuestros y robos).  

Concluida la Guerra de Independencia, España y Francia firmaron unos tratados de paz en los que se incluía la devolución del patrimonio documental robado. No obstante, las obras de arte sustraídas o compradas en circunstancias particulares, entre las que figuraban la Inmaculada Concepción de Esteban Murillo (1878) y la Dama de Elche, quedaron excluidas. De hecho, España no las recuperaría hasta tiempos del General Franco.  

Precisamente a esta recuperación se refiere el escritor Pedro Fernández Barbadillo en su ensayo Eternamente Franco, publicado por Homo Legens. Una recuperación propiciada por el acuerdo que firmaron Franco y el mariscal Philippe Pétain en los albores de la II Guerra Mundial.  

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De este modo, el 12 de octubre de 1940 el director de los Museos Nacionales y de la Escuela del Louvre, Jacques Jaucard, recibió en París a tres delegados españoles con los que habría de negociar la devolución de las obras expoliadas: Luis Pérez Bueno, director del Museo de Artes Decorativas de Madrid; Marcelino Macarrón, delegado en Francia para la recuperación de objetos de arte robados durante la guerra civil; y el pintor José María Sert. 

A cambio de la devolución de las obras expoliadas, el Gobierno español ofreció al francés una serie de obras que, a juicio de Fernández Barbadillo, bien pueden ser calificadas de ‘menores’: un retrato de la reina Mariana de Austria pintado por Velázquez y otro de Covarrubias pintado por el Greco, por ejemplo.  

La historia de ‘La Inmaculada Concepción’

La Inmaculada Concepción fue adquirida por el Louvre en el año 1852 tras el fallecimiento del mariscal Soult, que fue quien la sustrajo. Pagó 615.300 francos en subasta pública celebrada en París y en la que también pujaron la reina Isabel II de España y el zar Nicolás I.  

La devolución del cuadro a España se produjo el 6 de diciembre de 1940, dos días antes de la fiesta de la Inmaculada y dos meses antes del regreso de La Dama de Elche, la famosa escultura íbera. 

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