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Escucha, acompañamiento, apertura y otros ‘slogans’

Foto: Víctor Sokolowicz
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La primera semana completa del sínodo, en cuya misa inaugural el Papa nos advirtió que el discernimiento cristiano no es “un slogan”, cierra con algo muy, muy parecido al vacío acompañado de ‘slogans’.

Tres han destacado: acompañamiento, escucha y apertura. Nada que objetar a ninguno de los tres, salvo que uno debe saber a qué y cómo acompaña, qué escucha y a qué se abre. Es decir, que los tres conceptos están vacíos, no son nada en sí mismos y valen no ya para cualquier religión, sino para cualquier ideología.

En definitiva, en algún momento hay que definir realidades espirituales concretas que den sentido a ese acompañamiento -también se puede acompañar al infierno, por ponernos trementos-, a esa escucha y a esa apertura, o lo mismo será escuchar a un charlatán o abrirse al hedonismo.

No ayuda mucho a matizar que también nos aconsejara aprender de los jóvenes a “caer en posturas moralistas o elitistas”. Honradamente, no veo en qué sentido pueden ‘los jóvenes’ enseñarnos eso. Si hemos de juzgar por las redes sociales, donde los jóvenes tienen una presencia desproporcionada, no puede decirse que anden en general ayunos de ‘moralismo’, bien al contrario, aunque su moral no sea exactamente la católica.

De hecho, uno de los puntos fuertes de esta primera semana, llamémosle voz de alarma, ha sido la declaración del arzobispo de Filadelfia, Charles Chaput, cuando ha advertido contra esa manía, tan de electoralismo político, de halagar a los jóvenes insistiendo en que todos, incluso la Iglesia, tenemos que aprender de ellos. “Esto es halago vacío, y enmascara una pérdida de confianza adulta en la belleza y el poder perennes de las creencias que hemos recibido”, dijo. “En realidad, los jóvenes son demasiado a menudo productos de la edad, modelados en parte por las palabras, el amor, la confianza y el testimonio de sus padres y maestros, pero profundamente hoy por una cultura que es, a la vez, profundamente atrayente y esencialmente atea”.

Perfecto, salvo en el sentido de que Chaput parece estar tomándose muy en serio que muchos consideran una distracción o una coartada y que aburre profundamente a los periodistas destacados en el Vaticano, deseosos más bien de noticias sobre encubrimiento de abusos.

Si los jóvenes pueden tener algún interés en acercarse a la fe es porque buscan respuestas y certezas; quieren escuchar, mucho más que ser escuchados. Y, desde luego, con toda una sociedad de consumo que vocifera en sus oídos, lo último que necesitan es que se les anime desde la Iglesia a huir del ‘moralismo’ -de la moral cristiana, imaginamos- o a mostrar aún mayor apertura.

Nuestra sociedad camina a toda velocidad hacia la descristianización total, y en ese sentido se pueden establecer interesantes analogías con el principio de la predicación cristiana, los factores que hicieron que una extraña secta judía se extendiera por todo el sofisticado Imperio Romano hasta conquistarlo. Por supuesto que habría acompañamiento, apertura y escucha, pero con un contenido, y un contenido innegociable que cambiaba sus vidas radicalmente y por el que estaban dispuestos a morir. Y algo así es lo que necesitan, si no quieren, los jóvenes de cualquier época.

21 comentarios en “Escucha, acompañamiento, apertura y otros ‘slogans’
  1. Chaput ha dicho algo bien sensato y cierto. La gente joven necesita que le acompañen y le escuchen, pero no una panda de enloquecidos pervertidos. La gente joven no va sobrada de moral, no en Occidente, y hablar de elitismo y moralismo hoy en el Vaticano es patético y ridículo. La gente joven necesita lo que necesitamos todos: la Verdad, la Belleza, el Bien, el Amor. Pero eso no se encuentra hoy en el círculo de mando del Vaticano. Todo esto es muy agotador y desanimante, pero hay que seguir insistiendo. Cristo, Cristo crucificado, y su exigente camino moral. No hay otra posibilidad. El cristianismo no es solo un ideal inalcanzable, una utopía, como dicen los jesuitas. Es una realidad viva y vivificante, que muchos jóvenes viven hasta el derramamiento de sangre en África y en Asia. Y así crecen esas iglesias. Lo siento, pero hay que sacar la podadora, eliminar toda la mierda de la jerarquía y volver a empezar. Todos somos pecadores, pero esa jerarquía está estrangulando la Iglesia.

  2. ¡Cuánta verdad hay en este artículo!
    “Si los jóvenes pueden tener algún interés en acercarse a la fe es porque buscan respuestas y certezas; quieren escuchar, mucho más que ser escuchados.”. Esto es totalmente cierto.
    Pero, como el narcisismo y la necesidad de adulación está infectando el interior de la Iglesia, cuadra, en este tiempo, lo políticamente correcto.

    1. La diferencia con los potentes eslóganes publicitarios y del márketing, estriba en que los de la mafia lavanda y demás estructuras de pecado no atraen más que a cuatro tontucios y no les convencen ni a ellos mismos, que los lanzan únicamente para perpetuar su poder mundano y su opaca influencia en la Iglesia.

  3. Los jóvenes son los que han de escuchar las palabras que necesitan oir sobre el Evangelio para conocer a Jesús , porque es el verdadero Amigo capaz de dar la vida, El que ha venido a salvarnos.
    Los jóvenes por su edad, por su inexperiencia necesitan acompañamiento que tanto puede ayudarles en la duda, en el peligro, en la dificultad. Pero con claridad, sin concesiones fáciles, sin transigencias arriesgadas, . La Iglesia por su doctrina, su tradición, Su magisterio tiene la obligación moral de hacerlo. Y decirles que no están solos porque Jesús está a su lado.
    La apertura debería ser enseñarles a abrir el corazón a Jesús para que conozcan lo grande que es estar con El, vivir con El…
    Para los jóvenes, precisamente porque lo son, el Sínodo debería ser sobre Jesús, eternamente joven…

  4. Los jóvenes son y han sido abusados hasta lo aberrante por una parte de la Iglesia que se considera con el poder y la misión de dominarlos. E Infovaticana lo esconde y lo ánima.

    1. Masja, deja de dar la lata y de hablar sin saber. Los jóvenes especialmente necesitan alguien con “poder” (que tu dices, no yo) que les dirija y les anime y, cuando no es el bien y la Iglesia, entonces se apuntan a seguir a ídolos, maras, mafias, etc. o , simplemente, a forofos de futbol, programas televisivos, internet incontrolado… O entran en las adicciones, desde la pornografía, el sexo, o los juegos . Cristo Señor, dijo muy bien -faltaría más- no podéis servir a dos señores, lo que no dijo es que no sirváis a ningún señor, una antropología del hombre demuestra que todos servimos a alguien, o a algo elevado a alguien; y no sólo, obviamente, los jóvenes, también los adultos.

  5. Lo de la escucha, el diálogo, el cambio de pareceres, la acogida, el acompañamiento, etc, etc está muy bien , es estupendo, hay que hacerlo; pero no olvidemos que son medios, no fines en sí mismos.
    Si esto no camina y va dirigido hacia la santificación y salvación, no hacemos nada.
    Y otra cosa, hablar de los “jóvenes” en abstracto también es un poco peligroso, porque la juventud es una realidad multiforme y compleja, no es igual un joven de 18 años que otro de 27, no es igual ser joven en Africa que en Escandinavia, no es igual ser joven de clase media-alta que ser obrero en condiciones precarias o chabolista o marginal………por ejemplo. No se si esto el sínodo lo tendrá en cuenta, creo que sí, porque esto hay que tenerlo mucho en cuenta y en las encuestas y preguntas que se han hecho saldrá a la luz.
    No todo vale para todos y el discurso no puede ser igual para todos, aunque el Evangelio sea para todos, pero las aplicaciones prácticas habrá que encarnarlas en realidades concretas.

  6. El discernimiento cristiano no es un slogan, pero se puede convertir en slogan para, de rondón, meter lo que se quiera. ¿Se está utilizando actualmente así? muchos pensamos que sí, porque también “discernió” Lutero y su conclusión fue nefasta. Ya que lo recomienda un papa de origen jesuita, habrá que recordar para él y para todos que “debemos mucho advertir el discurso de los pensamientos y si el principio, medio y fin es todo bueno inclinado a todo bien, señal es de buen espíritu…” (EE.EE. regla 5ª). Porque ahora, con tanto discernimiento slogan, resulta que lo que está saliendo de lo alto de algunas jerarquías no es precisamente esto “todo bueno e inclinado a todo bien”, sino más bien parecido a lo que “discernió” Lutero, luego… (es fácil deducir, o discernir, lo que guste más como palabra).

  7. Vean al Concilio no al Sínodo
    MENSAJE DEL CONCILIO VATICANO II A LOS JÓVENES (os salvaréis o pereceréis con ella)
    Finalmente, es a vosotros, jóvenes de uno y otro sexo del mundo entero, a quienes el Concilio quiere dirigir su último mensaje. Porque sois vosotros los que vais a recibir la antorcha de manos de vuestros mayores y a vivir en el mundo en el momento de las más gigantescas transformaciones de su historia. Sois vosotros los que, recogiendo lo mejor del ejemplo y de las enseñanzas de vuestros padres y de vuestros maestros vais a formar la sociedad de mañana; os salvaréis o pereceréis con ella. La Iglesia, durante cuatro años, ha trabajado para rejuvenecer su rostro, para responder mejor a los designios de su fundador, el gran viviente, Cristo, eternamente joven. Al final de esa impresionante «reforma de vida» se vuelve a vosotros. Es para vosotros los jóvenes, sobre todo para vosotros, porque la Iglesia acaba de alumbrar en su Concilio una luz, luz que alumbrará el porvenir.

    1. ÑEl Concilio Vaticano II es una maravilla del Espíritu Santo, pero que muchos se empeñan en no descubrir porqué, por los visto, sus abusos son una forma de vida.

  8. Hay otros eslóganes. No están precisamente destinados para hacer popular al Papa Francisco entre bobaliconas por aquí con pañuelos verdes, ni entre cómodos cornudos por vocación que dicen ‘el embarazo es asunto tuyo exclusivamente’. Por ejemplo: “abortar es como contratar a un sicario para resolver un problema”; “¿cómo puede ser terapéutico, civil o simplemente humano un acto que suprime la vida inocente en su inicio?”. Además en la última catequesis el Papa reflexionó sobre el quinto mandamiento: «No Matarás». El Santo Padre condenó la “supresión de la vida humana en el seno materno en nombre de la salvaguardia de otros derechos”. 

  9. Don Horacio, tiene usted toda la razón. El problema es que lo que está haciendo el Papa es algo muy grave: decidir él y no Dios lo que se puede o no se puede hacer. Eso hace que sea claro en el aborto, algunas veces, pero justifique la comunión en pecado mortal, o sin ser católico. Eso acaba justificando también el aborto, porque cuando desaparece el pecado en un mandamiento, desaparece en todos. Algo no es pecado o deja de serlo porque lo diga un Papa, sino porque pertenece a la naturaleza propia del hombre, hecho a imagen y semejanza de Dios, comportarse como tal en todos los aspectos, no en unos sí y en otros no. Porque Dios nos ha creado con una naturaleza, y para ser hombres y poder llegar a ser plenamente hijos de Dios en el Cielo, tenemos que alcanzar nuestra propia plenitud, purificados de todo pecado. Eso impide justificar unas cosinas sí y otras no.

  10. Me alegra que esté de acuerdo con el Papa respecto a lo que de distintas maneras manifiesta contra el aborto desde que lo sigo como obispo auxiliar en Buenos Aires y antes como Superior de amigos míos. Si es tan amable explíqueme el Mandamiento sobre la comunión que niegue el Papa Francisco. Y por extensión a cualquier Mandamiento al que ‘se oponga’.

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