PUBLICIDAD

Estos son los obispos americanos que piden investigar las acusaciones de Viganò

|

En el momento de escribir este artículo, son ya ocho los obispos americanos que han dado un paso al frente, exigiendo que se tome en serio el Informe Viganò y que el Papa dé una respuesta a los cargos.

Al inexplicable silencio de Su Santidad a las duras acusaciones que contra él y su Curia vierte el ya famoso Informe Viganò se suma un extraño, casi sonoro, silencio por parte de sus hermanos en el episcopado.

Es, si cabe, más ominoso que el primero, al que, al fin, se le pueden encontrar algunas explicaciones lógicas, malintencionadas o no. Pero los escasos y titubeantes apoyos episcopales al Santo Padre en estos momentos cruciales han deconcertados a los más acérrimos partidarios de la ‘primavera eclesial’ que supuestamente ha de traer Francisco.

En Estados Unidos, los críticos del documento han sido, sobre todo, parte interesada, como ya hemos informado en otra parte, precisamente los mismos que aparecen citados en el informe y retratados de un modo poco halagüeño, como Tobin, Cupich o Wuerl, y no puede tampoco decirse que hayan sido muy afortunados en sus comentarios.

En España, el silencio episcopal desanima hasta tal punto a los forofos de la renovación que uno de los más señalados, Jesús Bastante, de Religión Digital, llega a dar como “respaldo al Papa” en estos difíciles momentos una carta del Cardenal Blázquez… Del 23 de agosto. Todo clarividencia, el cardenal, que veía lo que se le venía encima al Papa antes de que ocurriera.

Por el contrario, sí han empezado a oírse voces, entre algunos prelados norteamericanos, que piden explicaciones y se niegan a aceptar la negativa papal a responder a las acusaciones. Se ve que en ese país, la célebre ‘parresia’ -libertad de expresión, básicamente- que nos pedía el Papa en el pasado viene de serie.

El primero en abrir fuego fue Monseñor Joseph Strickland, obispo de Tyler, en Texas, en una nota dirigida a todos los fieles de su diócesis y publicada en la página web de la misma. En ella afirma que, “aunque todavía se trata de alegaciones, yo, como pastor vuestro, las encuentro creíbles”. Pide a continuación que se aplique con ellas la misma vara de medir que cualquier otra acusación verosímil de esta naturaleza, es decir, que se inicie una investigación. “No tengo autoridad para lanzar una investigación así, pero prestaré mi voz del modo que sea necesario para solicitar esta investigación y urgir a que sus resultados exijan responsabilidades a todos aquellos a los que se halle culpables, incluso al más alto nivel en la Iglesia”.

Para bien o para mal, al de Tyler hay que reconocerle un valor innegable, de ‘Solo ante el peligro’ (muy de Texas, si se me permite el tópico). Pero no permaneció mucho tiempo solo. El titular de una de las diócesis de más rápido crecimiento en la Unión, Phoenix, Arizona, Monseñor Thomas Olmsted, salió a romper una lanza a favor de Viganó. Su caso tiene el mérito añadido de que Olmsted colaboró largos años con el propio Viganò en Roma y le conoce bien.

“Conozco al Arzobispo de Carlo Maria Viganò desde hace 39 años”, dice Olmsted en su nota pública para dar peso a sus palabras. Añade que, si bien no puede dar personalmente fe de la veracidad de sus acusaciones, “puedo darla de su veracidad personal; siempre le he apreciado como a un hombre veraz, íntegro y fiel”.

“Por esta razón”, concluye Olmsted, “pido que todos tomen en serio el testimonio del arzobispo Viganò y que se investigue a fondo cada alegación que hace”.

Sigue el obispo de Tulsa, Oklahoma, Monseñor David A. Konderla, en su página de Facebook, donde recuerda que fue Viganò quien le comunicó su ascenso al episcopado. Y añade: “Las alegaciones que detalla marcan un buen lugar desde donde iniciar las investigaciones que deben llevarse a cabo para restaurar la santidad y responsabilidad de los dirigentes de la Iglesia”.

En otra diócesis del mismo estado, Oklahoma City, su titular, Mons. Paul S. Coakley, se une a la demanda de su paisano: Aunque carezco de conocimiento o experiencia personal sobre los detalles contenidos en su «testimonio», siento el más profundo respeto por Mons. Viganò y su integridad personal. Sus afirmaciones, que aún no han sido investigadas o demostradas, confirman la urgencia de una investigación exhaustiva del progreso del arzobispo McCarrick en la jerarquía eclesiástica, dado su historial de presuntos abusos, que involucraron a seminaristas y jóvenes”.

Robert C. Morlino, de la Diócesis de Madison, destaca entre todos ellos por la audacia y desparpajo de su nota, donde dispara contra más de un blanco. Morlino fue el primero que se atrevió, en el episcopado americano, a decir que la presente crisis está causada principalmente por la homosexualidad rampante en el clero, que compara  con la pedofilia y culpa a la “subcultura gay” de que tantos sacerdotes hayan abusado de menores.

En cuanto al escrito de Viganó, asegura que “cumple sobradamente los criterios de una acusación creíble, y desde luego se impone una investigación de acuerdo a los procedimientos canónicos adecuados”.

Morlino le da un especial ‘repaso’ a la prensa de su país en la nota: “El Papa Francisco dijo expresamente que las conclusiones habría que confiarlas a la “madurez profesional” de los periodistas. En Estados Unidos y otras partes, de hecho,  pocas cosas hay más cuestionables que la madurez profesional de los periodistas. El sesgo de los medios mayoritarios no podría ser más evidente, como casi todo el mundo advierte. Nunca achacaría madurez profesional al periodismo del National Catholic Reporter, por ejemplo. (Y, como era de prever, dirige la carga en la campaña de descrédito contra el arzobispo Viganò)”.

El obispo auxiliar de Los Angeles Robert Barron es un popularizador habitual de las redes, fundador de Word on Fire, dedicada a la propagación y explicación de la palabra. Ha publicado un artículo en el que defiende la necesidad de tomarse en serio el informe y demanda que se dé una respuesta a las graves acusaciones.

A continuación se ha sumado Monseñor Thomas Paprocki, obispo de Springfield, Illinois. En una nota, califica la respuesta del Papa a las acusaciones presentados por Viganò como “inadecuadas” y urge a una investigación en profundidad en la que la Santa Sede ponga a la disposición de sus responsables todos los archivos disponibles a fin de que la situación “se revise por completo y se estudie con atención”.

Y, ‘last but not least’, el Gran Ignorado por Su Santidad, el Cardenal Raymond Burke, que en entrevista concedida a LifeSiteNews ha insistido, entre otras cosas, en que “cada declaración [del informe] debe someterse a una investigación según el derecho procesal eclesiástico consagrado por el tiempo”.

 

33 comentarios en “Estos son los obispos americanos que piden investigar las acusaciones de Viganò
  1. Comento aquí lo que a propósito de esta noticia he comentado en el blog de Vicente Montesinos: ¿alguien cree que esta cascada de obispos y cardenales concediendo credibilidad al testimonio de Viganò estaría produciéndose si todo obedeciese a una simple venganza de un “tradicionalista resentido”? Recomiendo leer el artículo de Specola, existe material (documentos) que confirma el testimonio de Vigano:
    infovaticana.com/blogs/specola/que-esta-pasando-ahora-en-el-vaticano-un-inquietante-silencio-que-anuncia-tempestad/

    1. Estoy convencido que Viganó tiene pruebas contundentes en su mano que no ha querido aún revelar a la espera que los acusados hablen.

      Por ello la táctica de Bergo glio es no contestar -porque no puede en virtud de no saber e intuir que Viganó es un hueso duro de roer- y a su vez mientras tanto, sugerir a sus cloacas mediáticas el ataque personal al ex-nuncio, a fin de ganar tiempo, distrayendo la atención de la gravedad del núcleo de las denuncias.

      1. Exacto, Mons. Viganò no ha dado este paso sin tener las espaldas perfectamente cubiertas: ha dejado a buen recaudo material que prueba todo lo que atestigua en su carta, y estaríamos hablando de documentación que se remonta incluso a los días de Benedicto XVI al frente del gobierno de la Iglesia. Es decir: VIGANÒ TIENE TODO, INCLUIDO MATERIAL QUE DETALLA LOS ESCÁNDALOS FINANCIEROS Y MORALES QUE BENEDICTO XVI TRATÓ DE ABORDAR SIN ÉXITO DEBIDO A SABOTAJES DESDE DENTRO Y DESDE FUERA DE LA IGLESIA.

        1. Pues más vale que se dén prisa. Porque los periodistas favorables al Papa están mostrando que si tales sanciones existieron (núcleo de la acusación) Viganó no solo no movió un dedo para que se cumplieran sino que las desobedeció concelebrando con McCarrick y invitándole a actos públicos.

    2. Y material que lo refuta. P.e. las fotos en las que se ve a Viganó concelebrando con McCarrick y dirigiéndose a él en un acto público.

      Y por cierto, Burke estaba en la Congregación para los Obispos cuando esas supuestas “sanciones” y era quien controlaba los nombramientos episcopales americanos. ¿Por qué no dijo nada? ¿No será porque él también es un encubridor? (Desde luego, cuando era obispo de LaCrosse y luego de Saint Louis lo fue, y no solo eso sino que ni siquiera indemnizó a las víctimas a cambio de su silencio: simplemente se olvidó de ellas. Peor: acogió a sacerdotes pedófilos desterrados de otras diócesis).

  2. El testimonio de Viganò coincide con lo que se está conociendo en EEUU acerca del gigantesco encubrimiento durante décadas por parte de obispos y cardenales de casos de abusos sexuales a menores. O la Iglesia se purifica o se hunde, por eso la Iglesia está llevando a cabo su propio 2 de Mayo de 1808, al igual que EEUU con Trump o Reino Unido con el Brexit. Lo que estamos viviendo sólo puede comprenderse en toda su dimensión partiendo de la base de que estamos ante un contragolpe en marcha como reacción al golpe de Estado materializado aquel 13-03-2013, que no se trató tanto de una obra del Espíritu Santo como de sociedades secretas. Francisco puede atrincherarse pero su tiempo se acabó.

  3. Mikel:

    Si piensa usted que todo esto tiene algo que ver con “un papa” concreto, se equivoca.

    Los abusos se han cometido a lo largo de muchos años, con muchos papas. Pretender que alguno de todos ellos no lo sabía… en fin, como que hay que chuparse mucho el dedo. Pretender que los obispos, cardenales, etc… que ahora se rasgan las vestiduras no lo sabían… como que también hay que chuparse mucho el dedo.

    Lo únicos que AHORA por fin se están enterando son los laicos.

    Viganò, si me pide mi opinión, tiene toda la pinta de ser uno más, que también lo sabía, y no dijo nada… Y ahora salva su cara denunciando, tarde, mal y arrastro. ¿Por qué motivo no denunció mucho antes?

    Falta todavía mucho mucho por salir a la luz. Lo que ha salido es “casi nada”. Los casos de un estado de los EEUU (de los 50 que hay). También ha salido algo en Chile, Australia, Irlanda…

    ¿Qué pasa en España? Pues que no ha salido. Nada más.

    1. Desidereo.
      Puede que Viganò haya denunciado tarde, mal y arrastro, como usted dice. Sin embargo , más vale tarde que nunca y es preferible ver el vaso medio lleno que medio vacío.

      1. Hmmm. ¿Usted cree? ¿Cuántos niños continuaron siendo violados porque Viganò no dijo nada ni hizo nada? ¿Por qué motivo no hizo nada?

        Yo no me lo creo. No me creo que Viganò esté limpio de polvo y paja. Yo creo que actúa a la defensiva. Así cuando vayan a por él podrá decir que es un ataque en respuesta de haber dicho lo que dijo. Así distrae la atención.

        Yo creo que TODOS (salvo excepciones) están manchados. TODOS pederastas o defensores de los pederastas. No puede haber algo tan gordo y que digan que “no sabían nada”.

        Es mi opinión. Pero lo que es un HECHO es que Viganò no hizo lo que habría hecho cualquiera de nosotros: Denunciar los HECHOS en comisaría. Apoyar a las víctimas. Etc…

  4. Lo que falta por salir hará avergonzarse hasta el último monaguillo. Prepárense, porque los próximos años van a ser tremendos. De momento otros dos estados han dicho que seguirán los pasos de Pennsylvania, pidiendo acceso a los archivos de los obispados.

    ¿Para cuándo en España? Transparencia. Y cada palo que aguante su vela…

    ¿Para cuándo la Guardia Civil examinando esos archivos, o quizá los periodistas? ¿Qué hay que esconder?

  5. No se acaba el mundo con McCarrick. Déjenlo ya. Caemos en la trampa que ellos mismos nos tienden. El alarmismo para acabar con la Iglesia. Hay que contraatacar y no dar importancia a estos casos aislados aireados por la prensa a bombo y platillo, pues son los dueños absolutos de todos los medios. Ellos sí que hacen daño: el cine y la pornografía de la Red que apestan, los vicios inconfesables y ritos satánicos, la cultura de la muerte que nos imponen, la pseudociencia como el evolucionismo enseñado como dogma a los niños y que tontamente todo el mundo se cree menos ellos, que se ríen, la ingeniería climática y las fumigaciones del cielo a diario, como hoy, pero todos los días, para condenarnos a las tormentas devastadoras o a la sequía, que volverá pronto, el cáncer que no quieren curar, enfermedades modernas, golpes de estado encubiertos, dinero fiduciario a montones, que nadie sabe qué es … Eso nadie lo critica ni airea.

    1. ¿Casos aislados?

      Lástima que no fuera usted uno de ellos. Igual no hablaría usted con ese desprecio a las víctimas.

      En Pennsylvania de 2400 sacerdotes han salido a la luz más de 1000 casos de violaciones, y se estima que haya muchos más que no han salido a la luz. Por cada 2 sacerdotes, una violación de un chaval.

      NADA DE CASOS AISLADOS.

      Y es INTERNACIONAL. Chile, Australia, Irlanda, EEUU… Donde no haya esa vorágine de casos es porque no ha salido a la luz… ¿O acaso tienen algo en común estos países que no tenga España?

  6. Qué maravilla.
    Y esto ¿también lo va a ignorar Su Santidad?
    ¿También va a voltear a ver para otro lado?
    ¿También va a decir “sus declaraciones hablan por sí mismas”?
    Como que ya es un poco más difícil ¿no?
    Ojalá más cardenales y obispos se manifestaran, pero con estos, el golpe es ya contundente…

  7. Es impensable colocar a Su Santidad como cabeza de turco de los abusos. Menos como encubridor.
    Y obviamente ahora los que se adhieren a Viganó son los que tienen la podredumbre en sus diócesis y dicasterios.
    Hay que aprovechar y dar leño a S.S. para pasar piola la nubarrones americana.
    Inconscientes, que dejan de lado la Cruz por el dinero y privilegios.
    Lamentable.

  8. Obispos de los Estados Unidos de América, por favor.
    Decir “Obispos americanos” se referiría a los obispos desde Alaska hasta Tierra del Fuego.
    Saludos cordiales.

  9. Ciertamente estos obispos por lo que se ve, se sienten muy presionados y por eso descargan toda responsabilidad sobre el Vaticano para presentarse como los que piden justicia y verdad. Apoyan la petición de Viganò, esperando que dañe a Francisco, pero no se san cuenta de que dañarán más a Juan Pablo II y a Benedicto XVI. Aquí hay mucho que decir.

    1. ¿Acaso usted prefería que callasen para no dañar a Juan Pablo II y Benedicto XVI? Si es así, no se diferencia usted en nada de esos obispos que cambian a un sacerdote pederasta de una parroquia a otra.

      1. No diga tonterías hombre. Para estos obispos el Papa no existe. Están tan presionados por parte de los laicos y por parte de sus sacerdotes por el escándalo de los abusos que tienen miedo de ser atacados por la calle y por eso apoyan a Viganò; además, cuando este señor era nuncio apostólico en Estados Unidos, Viganò no solo concelebraba públicamente sin ningún problema con el cardenal abusador Theodor McCarrick, sino que participaba en cenas de gala en su honor, a pesar de las presuntas y duras sanciones que Benedicto XVI aplicó al purpurado.

        1. Episcopo:

          ¿Duras sanciones? ¿Qué duras sanciones?

          No lo acaban de entender ustedes: Benedicto XVI, como habría hecho yo y prácticamente cualquier hijo de vecino, tenía que haber DENUNCIADO A LA POLICÍA lo que sabía. Nada de “sanciones”, que de “duras” no tienen NADA.

          Vivir del cuento es lo que le permitió Benedicto a McCarrick.

          ¿Qué podía haber hecho? Pues ponerlo en la calle. Esa sí sería una sanción “adecuada”.
          ¿Qué otra cosa podía haber hecho? Pues denunciarlo ante un juez y acudir como acusación para que acabase en la cárcel. Esa sí sería una sanción adecuada.

          Lo de “duras sanciones”, en fin… me da la risa. Como las sanciones aplicadas a Wesolowsky, que murió viendo la tele en el Vaticano, bien calentito y comiendo de la sopa boba de la Iglesia Católica.

  10. Más que hacer daño por que si, la iglesia necesita limpiarse para tener credibilidad. También el vaticano tiene que demostrar que los informes y denuncias no rebotan como en un fronton, o son manipulados o escondidos por personas que tienen sus propios intereses.
    La iglesia tiene muchos enemigos fuera, pero los más terribles son los de dentro, porque una Iglesia santa en Cristo, no la derrota ningún enemigo, el problema es cuando los enemigos de Cristo estan dentro de ella. Tampoco debería haber amigismos que impidan ver la verdad, o grupos que apoyan o persiguen pase lo que pase sin discernir entre el bién y el mal, entre lo que es verdad y lo que es mentira. S. Pablo ya decia ” examinarlo todo, retened lo bueno y absteneros de toda especie de mal”….. 1 Tes. 5,21.
    Si no buscamos la verdad por encima de todo lo demás, no encontraremos a Cristo, y la Iglesia no será su Iglesia.

    1. No, hijo, no. Los comunistas son ateos. No pintan nada en SU Iglesia. Esto se lo han cocinado ustedes solitos. No le echen la culpa al Gran Wyoming o al Monedero, que no la tiene…

  11. Es de esperar que esto sea para bien de la Iglesia, si está en el plan de Dios. Hace tiempo que venimos sufriendo por esta plaga de la red homosexual, y estoy cierto de que buena parte del desbarajuste doctrinal de las últimas décadas se debe a esto. Y ahora parece que los vamos a expulsar finalmente. No se debe excluir la posibilidad de que en el origen haya habido efectivamente una infiltración comunista y masónica de homosexuales con la finalidad de destruir a la Iglesia desde dentro. Es sabido que por los año 20 y 30 el Kremlin dio orden de que algunos miembros del Partido entraran en los Seminarios y se hiciesen sacerdotes. En todo caso, si esto no se les hubiese ocurrido a los comunistas y masones, serían bastante cortitos.

  12. Viganó es tan encubridor como el que más (ahí está su actuación en el caso del obispo marica Nienstedt por más que ahora intente escurrir el bulto, o el hecho de que en sus cinco años de nuncio nunca dijo una palabra sobre McCarrick). Y si las sanciones a McCarrick existieron (de lo que no existe ninguna prueba), él no solo no las aplicó como era su deber en calidad de Nuncio sino que las desobedeció abiertamente, como se ha visto en un vídeo reciente en el que aparece presentando sonriente a McCarrick en una ceremonia pública hecha en un hotel de lujo neoyorkino, y hablando además de lo mucho que lo amaban todos.
    Por otra parte, la carta no es de Viganó, como sabemos ahora. La escribió Marco Tosatti, un “periodista” que le tiene tirria al Papa, por más que disimule diciendo que “editó” la carta original. Lo creeré cuando Tosatti nos presente esa carta original para que la valoremos.

  13. Vistos los comentarios sobre Vigano aquí referidos, no me extraña que los cardenales y obispos estén callados. El mensajero se lleva todos los palos, se discute su intencionalidad y moralidad (para denigrarlo) y al mínimo pecado que haya podido tener, se le inhabilita como testigo. Ocho obispos apoyando, es un porcentaje mínimo. El martirio de Vigano está recién iniciado. Muy convencido de lo que dijo tiene que estar antes de denunciar a Francisco. Sabe que le saltarán y soltaran todos los lobos.

  14. El arzobispo Carlo Viganò es un hombre íntegro que tiene un “amor sincero a la Iglesia” y la ha servido con “dedicación desinteresada”, dijo hoy el Arzobispo de San Francisco, Salvatore Cordileone en una declaración que garantiza la credibilidad del diplomático del Vaticano desde hace mucho tiempo.” . Yo también le creo y apoyo a Vigano. Y me parece una infamia insinuar que los obispos y otros altos cargos que apoyan a Vigano, lo hacen porque sus diócesis están plagadas de los pecados que denuncia Vigano.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

 caracteres disponibles