Nunzio Sulprizio será canonizado el 14 de octubre, junto a Pablo VI y Óscar Romero

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Además de Nunzio Sulprizio, ese día serán canonizados también el Papa Giovanni Battista Montini y Monseñor Oscar Arnulfo Romero; junto a Francesco Spinelli, Sacerdote diocesano, Fundador del Instituto de las Religiosas Adoratrices del Santísimo Sacramento; Vincenzo Romano, Sacerdote diocesano; María Caterina Kasper, Virgen, Fundadora del Instituto de las Pobres Esclavas de Jesucristo y Nazaria Ignazia de Santa Teresa de Jesús, en el siglo Nazaria Ignazia March Mesa, virgen, Fundadora de la Congregación de las Religiosas Misioneras Cruzadas de la Iglesia; quien era española y transcurrió la mayor parte de su vida de apostolado en Bolivia.

(María Fernanda Bernasconi/Vatican News)- Del Beato Nunzio Sulprizio, que vivió grandes sufrimientos con enorme fe y docilidad a la voluntad de Dios, destacamos que había nacido en Pescosansonesco, en la Provincia italiana de Pescara, el 13 de abril de 1817.

En efecto, el 1 de diciembre de 1963, ante numerosos obispos de todo el mundo, presentes en Roma para el Concilio Ecuménico Vaticano II, el Papa Pablo VI, quien también será canonizado el 14 de octubre, al proclamar Beato a  Nunzio Sulprizio, decía en su alocución:

“Nunzio Sulprizio terminó santamente su vida temporal en Nápoles el 5 de mayo de 1836, cuando solamente contaba diecinueve años. En julio de 1859 pío IX lo declaró venerable, en virtud del decreto que introducía el proceso que ahora acaba de terminar, y León XIII, en 1891, declaró heroicas las virtudes del joven de Abruzos, comparando su figura a la de San Luis Gonzaga, con motivo del tercer centenario de la muerte de este santo, por la devoción que Nunzio Sulprizio le dispensó, y por la brevedad con que ambos cerraron el ciclo de su vida en la tierra, distintos en el aspecto histórico y social, los dos jóvenes proporcionan a la Iglesia el gozo y la gloria de una misma virtud: la santidad juvenil”.

De la vida del nuevo Beato, el Papa Montini destacaba los principales aspectos característicos de su existencia, a saber: “La corta duración de la vida del Beato Nunzio Sulprizio y el hecho de haber sido obrero durante algunos años, duros y tristes, de su adolescencia, pobre y simple aprendiz en el pequeño taller de un herrero”. Joven y obrero – decía el Papa Pablo VI –, ahí tienen el binomio que creemos define al nuevo Beato; un binomio de tal esplendor e importancia, que sobra para llenar de interés su breve y descolorida biografía”.

Y añadía: “No decimos nada de su biografía, pues por su brevedad y sencillez los que no la conozcan la podrán saber fácilmente. Nos preocupa, en cambio, en esta ojeada sintética y fugaz, afirmar que estas dos prerrogativas del nuevo Beato – ser joven y obrero – son compatibles con la santidad. ¿Puede un joven ser santo? ¿Puede un obrero ser santo? Y más interesante será aún si conseguimos probar que este apreciado joven no sólo fue digno de la beatificación en cuanto joven y obrero, sino precisamente porque fue joven y obrero”.

Por esta razón Pablo VI recordaba cuáles son nuestras condiciones de espíritu cuando presumimos conocer esos tipos humanos singulares, o mejor excepcionales, a quienes llamamos beatos o santos. “Si nos fijamos con detenimiento – afirmaba – cuando estudiamos con el interés de la psicología moderna su vida, inconscientemente estudiamos la nuestra”.

“Los Beatos, los Santos – proseguía – los héroes, los hombres perfectos, nos sirven hoy de espejo para conocernos a nosotros mismos”. Y añadía que su culto “nos lleva a estudiar al hombre, su historia, la conciencia humana de esa eficacia y penetración, que es suficiente de por sí para recomendarlo como sabio y providencial”. De modo que “el estudio de la santidad vivida nos lleva al descubrimiento de las manifestaciones humanas más elevadas y características, y, por tanto, más dignas de atención y asimilación. Es un estudio maravilloso, porque descubre en los elegidos propuestos a nuestra veneración e imitación una identidad fundamental: la naturaleza humana. ‘¿Si éstos o éstas, por qué no yo?’, decimos con San Agustín”.

Y dirigiéndose a los trabajadores, Pablo VI les decía que este pobre y sufrido colega suyo les daba un mensaje con muchos temas. “El mensaje del Beato Nunzio Sulprizio es, ante todo, que la Iglesia piensa en ellos, que confía en ellos y los aprecia, que ve en su condición la dignidad del hombre y del cristiano, que el peso mismo de su trabajo es el título para su promoción social y para su grandeza moral”.

A la vez que agregaba que el Beato Nunzio también dice en su mensaje que “el trabajo es sufrimiento y que también tiene necesidad de protección, de asistencia y ayuda para que sea libre y humano, y permita a la vida su legítima expansión”.

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Comentarios
10 comentarios en “Nunzio Sulprizio será canonizado el 14 de octubre, junto a Pablo VI y Óscar Romero
  1. Lo de Romero me sigue dando repeluz. Cual «caballo de Troya»: lleva dentro a Helder Camara, a Gustavo Gutiérrez, a Leonardo Boff, et al.

    1. Ya lo decía el otro día: Estos nuevos santos dan para pensar que alguno ni siquiera llegó al Cielo, pero va a estar en los altares católicos.

      1. Los traidores (progres) nos han quitado de la liturgia a auténticos santos, como San Simonio de Trento. Y nos han impuesto a sus falsos mártires marxistoides. Pero, hay un Dios Trino y Uno que dice «El celo por mi casa me devora». Ya habrá de ajustar Él mismo las cuentas, ya…

    2. No tienen nada que ver. El Beato Romero de América nunca fue comunista ni alteró un ápice de la doctrina. Lea sus escritos, no tiene nada que ver un Boff con Romero. Por desgracia, algunos aquí no sólo tienen prejuicios, sino que ni siquiera están documentados. Romero es un santo mártir como la copa de un pino. Ni es de la liberación ni es tridentino, es simplemente un santo.

      1. Hombre, no.

        El marxismo en TODOS sus escritos es clarísimo. Por ejemplo, éste redactado un mes antes de su asesinato político:

        «En segundo lugar sabemos ahora mejor qué significa la encarnación, qué significa que y Jesús tomó carne realmente humana (…). Sabemos que no se trata directamente de una encarnación universal, que es imposible, sino de una encarnación preferencial y parcial; una encarnación en el mundo de los pobres. Desde ellos podrá la Iglesia ser para todos, podrá también prestar un servicio a los poderosos a través de una pastoral de conversión; pero no a la inversa, como tantas veces ha ocurrido».

        ¿La encarnación de Cristo no es universalmente salvífica? ¿Es «preferencial y parcial» (sólo para los pobres)…? ¿»Pastoral de conversión» para los «poderosos»…? Y este es sólo un ejemplo. Sólo uno.

        La «lucha de clases» (marxista) alienta todos los escritos de Romero. Es un auténtico caballo de Troya.

        La pobreza que él propone, no la quiso ni San Francisco de Asís.

      2. Mons. Romero fue el mecenas de Jon Sobrino: uno de los principales iluminados de la Teología de la Liberación. Hoy, Sobrino está aún sancionado por la Congregación para la Doctrina de la Fe: no puede enseñar en instituciones católicas y sus obras teológicas no llevan el nihil obstat.

  2. Mucho peor. Si Romero era íntimo colaborador y amigo de Jon Sobrino (uno de los «teólogos de la liberación» más rancios y radicales.

    El propio Romero escribe en su Diario: «Hacia las nueve y media de la noche salí a visitar a los jesuitas, al padre Ellacuría y al padre Jerez, que está recién regresado de Roma, y al padre Jon Sobrino que ha regresado también del Congreso de Teólogos del Tercer Mundo en Brasil. Todos ellos me refirieron aspectos muy positivos de sus relaciones en su viaje, acerca de la seguridad con que se apoya mi trabajo pastoral».

    A dicho «congreso» (de «teólogos» del tercer mundo), le debemos la sinergia entre personajes nefandos como Frei Betto y Leonardo Boff y las «comunidades de base» (marxistas) en América Latina.

    No nos dejemos engañar.

  3. Inventar o manipular es gratis. Además de conocer a los jesuitas del Salvador,Romero tenía un director espiritual del Opus, a veces usaba cilicio y en una ocasión al menos se encontró con Escrivá de Balaguer. Lo único que hizo Romero fue denunciar la masacre del régimen militar contra el pueblo. Eso no es ser de derechas ni izquierdas, es ser humano y cristiano. Mártir, santo

  4. Censuran los comentarios que no les gustan y después dicen que les gusta que se sepa la verdad? Menuda risa de web, soy un conservador pero cuando no os interesa también tapáis y jugáis con la verdad. Vamos, como la mayoría. Nihil obstat.

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