PUBLICIDAD

Comienza la renovación de la Fraternidad de San Pío X

|

Hoy comienza el 4º Capítulo general de la Fraternidad de San Pío X, más conocidos como los lefebvrianos, llamados así por ser la sociedad de sacerdotes fundada por el arzobispo francés Marcel Lefebvre, excomulgado en 1988 al consagrar a cuatro obispos sin el consentimiento de la Santa Sede.

Han pasado 12 años desde el último Capítulo general de la Fraternidad, que desde 1994 tiene como superior general al obispo suizo Bernard Fellay. Éste vio como en 2009, el entonces Papa, Benedicto XVI, levantaba la excomunión que pesaba sobre él y los otros 3 obispos consagrados por monseñor Lefebvre.

Este no va a ser un Capítulo cualquiera. En el se espera el relevo de monseñor Fellay, que dejará el cargo tras 28 años como superior de la Fraternidad. A su vez cambiarían los Asistentes del Superior. Y se esperan más cambios.

En la tarde del 3 de julio, los miembros del Capítulo General llegaron al Seminario de Ecône, cuna de la Fraternidad San Pío X fundada por Monseñor Marcel Lefebvre en 1970. Los miembros se reunieron en dicho lugar para un retiro sacerdotal que les servirá como preparación espiritual antes del inicio del Capítulo, que comienza hoy.

El retiro ha sido predicado por el Padre Emeric Baudot, actual prior de París, a cargo de la Iglesia de San Nicolás du Chardonnet, y primer asistente del distrito de Francia.

Como informa la página web de la Fraternidad, los 41 miembros del Capítulo General que se celebra en Ecône, son, en su mayoría, superiores en función. Participan en el Capítulo: el Superior General, monseñor Fellay, sus Asistentes, el secretario general, el ecónomo general, los ex Superiores Generales, los obispos auxiliares de la Fraternidad, los directores de los seminarios y los superiores de los distritos y casas autónomas.

Participa el actual primer Asistente, el sacerdote suizo Miklaus Pfluger, ordenado hace 34 años por monseñor Lefebvre. También el segundo Asistente, el francés Alain-Marc Nély, ordenado también por Lefebvre en 1985. El padre Christian Thouvenot, de nacionalidad francesa, ordenado sacerdote por monseñor de Galarreta en el 2000, es el secretario general de la Fraternidad desde 2008. De nacionalidad argentina es otro de los participantes, el sacerdote Pablo Enrique Suárez, ordenado por monseñor de Galarreta en 2001 y ecónomo general desde 2014.

También estará otro de los 4 obispos que fuera excomulgado en 1988 -excomunión que se levantó en 2009-, el francés Bernard Tissier de Mallerais, obispo auxiliar de la Fraternidad. Fue de los primeros seminaristas de Ecône, donde monseñor Lefebvre le ordenó sacerdote en 1975. Reside actualmente en Chicago.

También participa en el Capítulo otro de los 4 obispos de 1988 y obispo auxiliar de la Fraternidad, el español Alfonso de Galarreta. Fue ordenado sacerdote en 1982 en Buenos Aires, donde vivió durante mucho tiempo. Vive en Ginebra desde el 2012. Tiene 61 años.

Estarán los directores de los seminarios que esta congregación tiene por el mundo entre ellos el padre Franz Schmidberger, que fue el primer sucesor de monseñor Lefebvre al frente de la Fraternidad, en 1982, y que en 1994 pasó a ser primer Asistente. Actualmente es el rector del Seminario Herz Jesu de Zaitzkofen.

Estará el director del Seminario de Ecône -desde 1996-, el sacerdote francés Benoît de Jonra. Otro sacerdote francés, Yves le Roux, acudirá en calidad de director del Seminario Santo Tomás de Aquino de Dillwyn, en EEUU.

Desde Australia viene Daniel Themann, ordenado en el año 2009, que dirige el Seminario de la Santa Cruz que la Fraternidad tiene en Goulburn. El italiano Davide Pagliarani, ordenado por Fellay en 1996, participará como director del Seminario Nuestra Señora Corredentora de la Reja, en Argentina. Por último asistirá el director del seminario francés Santo Cura de Ars de Flavigny, Francia, el sacerdote francés Patrick Troadec.

PUBLICIDAD

También participan los superiores de los Distritos y Casas Autónomas y los miembros más antiguos de la Fraternidad.

La celebración de un Capítulo es una práctica universal de las congregaciones, órdenes e institutos religiosos de la Iglesia católica. De hecho, los Estatutos de la Fraternidad, escritos por monseñor Lefebvre, establecen que se celebre un Capítulo General cada doce años. A pesar de lo rutinario que pueda parecer, este Capítulo, que acabará el sábado 21 de julio, es de gran importancia y puede marcar el futuro de la obra de Marcel Lefebvre.

Sobre la mesa queda la sustitución de monseñor Fellay y la elección de su sucesor al frente de la Fraternidad de San Pío X. El nuevo superior, que saldrá de entre los participantes del Capítulo, tendrá que afrontar nuevos e importantes desafíos. Uno de ellos será el posible acuerdo con Roma, que en los últimos años parecía inminente pero que no ha llegado a sustanciarse más allá de pequeños guiños y acercamientos, como la medida adoptada por el Papa Francisco, a finales del año jubilar de la misericordia, cuando permitió las confesiones con sacerdotes de la Fraternidad a todos los fieles.

También tendrá que lidiar con la posible consagración de nuevos obispos, que si se quiere evitar la relación gélida anterior a 2009, debería ser acordada con Roma. Recordemos que las excomuniones acaecidas en 1988 no fueron por oponerse al Concilio Vaticano II sino por la consagración de obispos sin permiso de Roma.

La Fraternidad de San Pío X cuenta con más de 600 sacerdotes, 200 seminaristas, más de 300 hermanos y miles de fieles y seguidores. El Vaticano y los sucesores de Lefebvre están condenados a entenderse. Empieza el Capítulo, la elección de un nuevo Superior, se esperan importantes cambios. Empieza la renovación de la Fraternidad de San Pío X.

15 comentarios en “Comienza la renovación de la Fraternidad de San Pío X
  1. “Renovación”, asunto difícil. En la misma página dice: “El Capítulo General se reúne cada doce años para la elección del Superior General y de sus dos Asistentes. Su objetivo es también verificar si la Fraternidad aplica los estatutos y conserva su espíritu. Debe tenerse mucho cuidado en no hacer actualizaciones o innovaciones, excepto, posiblemente, en el tema de la administración, teniendo en cuenta el desarrollo de la Fraternidad.”

    1. Redacción capciosa del artículo para darle un sesgo peyorativo. Hay dos ideas fuerza: “excomunión” y “renovación”. Ambas se utilizan en más de una ocasión para que se haga la siguiente sucesión de ideas general: “señores, no nos engañemos, están excomulgados y ahora tienen que renovarse si quieren un acuerdo con Roma”. Lo que se deriva es lo que de su lectura flota en el ambiente, “Renovación”, un epíteto impuesto por el articulista que va en dirección contraria a la siguiente afirmación, “nuevas consagraciones episcopales”. Ambas son añadidas adrede para recrear una tensión virtual entre dos corrientes opuestas. Finalmente, las estadísticas que se dan de la FSSPX no son correctas: 650 sacerdotes, 203 seminaristas, 53 pre-seminaristas, 123 Hermanos, 79 Oblatas, 19 Hermanas Misioneras de Kenia, 200 Hermanas de la Fraternidad de San Pío X. Todo ello sin contar a la comunidades tradicionales afines, tanto masculinas como femeninas, que reciben sacramentos y órdenes. 1200 en total.

  2. Rezo y encomiendo a la Fraternidad a San PIOX y a nuestro padre Marcel Lefebvre para que el sucesor y próximo superior General tenga la Gracia y el liderazgo para no ceder ni pactar con el neo vaticano modernista y liberal. Encomiendo a cada uno de los 41 miembros del capítulo general del que saldrá el nuevo superior, encomiendo a cada uno de los próximos asistentes del superior General, encomiendo a cada uno de los directores de los seminarios de la Fraternidad, encomiendo a cada uno de los más de 600 sacerdotes de la Fraternidad, encomiendo a los más de 200 seminaristas a los más de 300 hermanos y a los miles de fieles de la tradición. Encomiendo de manera especial porque el nuevo superior tenga la caridad de invitar a Mons Richardson a retornar a la Fraternidad. Finalmente encomiendo porque el enemigo no infiltre la FSSPX y que ésta se mantenga totalmente fiel a la Tradición y a lo que nuestro padre Lefebvre quiso mantener , es decir la Doctrina y la Liturgia tradicional. amén

  3. Es gracias a Mons. Lefebvre y a la FSSPX que hoy se conserva la Misa Tradicional y que Benedicto XVI la liberara con su «motu proprio». Las “negociaciones” con Roma exigen una extremada cautela pues aquí no se trata de celebrar o no la misa, sino de defender el Magisterio de la Iglesia en su integridad frente a diversos errores graves como son el ecumenismo mal enfocado y el concepto vaticanosegundista de libertad religiosa. ¡Dios bendiga a la Fraternidad, y le de muchos frutos para Su mayor Gloria!

    1. Lo que yo me pregunto es que puede hacer el católico común para vivir la Misa Tradicional. Por ejemplo yo que vivo en un pueblo con varias iglesias, ninguna de ella es tradicional. Acaso tengo que esperar que prospere un buen cisma en la iglesia en la que haya 2 Papas , uno el Ecuménico Francisco y otro Tradicionalista ? y tengo que esperar a que los sacerdotes de mi pueblo , con suerte quieran volver a ese tradicionalismo ?

      Infovaticana debería resolver , o al menos intentarlo , estas cuestiones, como uno de los pocos medios de valía para los pocos cristianos de verdad que quedamos.

      No solo da vergüenza ver las iglesias tan vacías, sino las propias misas, son un sinsentido. Conozco gente de la iglesia evangélica que conoce la biblia y la sigue tal cual. En las iglesias católicas las pocas personas dudo que sepan a que van allí. Para colmo luego te encuentras decenas de miles de hipócritas viendo los pasos en Semana Santa.

      1. Le recomiendo ir a la página web de la FSSPX, ahí puede encontrar dónde se celebra la Santa Misa en su localidad. Yo soy de una ciudad relativamente pequeña y pensé no encontrarla aquí. Y gracias a Dios, la hay. He visto poblados más pequeños que el mío que también la tienen. Es una bendición.

    1. Para tu información estos fanáticos?,son católicos que siguen bajo la autoridad Papal.No están excomulgados ni son cismaticos,y su piedad da mil vueltas a muchos católicos de boquilla, que ni viven, ni rezan,ni frecuentan los sacramentos…ni saben nada de nada.Eso sí opinar es libre.

  4. Se da un caso curioso en este papado. Siendo Su Santidad el más destacado miembro del izquierdismo que ha llegado a lo más alto en la jerarquía católica, es objetivamente el que menos ha atacado a FSSPX. La autorización a confesar a cualquier fiel católico no ha sido el único gesto del Papa hacia la Tradición, también ha autorizado la celebración de cualquier matrimonio católico y la asistencia a las misas tradicionales es completamente válida para cualquier católico. En realidad, ha dado más pasos hacia la inclusión de FSSPX dentro de la Iglesia conciliar que ninguno de sus antecesores, teniendo, al mismo tiempo, la imagen más “progre” que todos sus predecesores. Sin embargo, ha actuado con mano de hierro contra cualquiera que, dentro de la Iglesia conciliar, siguiese la misa tradicional, como los franciscanos de la Inmaculada o protestase contra el reparto de preservativos como fue el caso de la Orden de Malta. Es decir, hierro para “los de dentro” y seda para “los de fuera”.

  5. Los ‘puristas’ se venderán al falso profeta.
    Está profetizado,y los acontecimientos lo van confirmando. Si no se hacen méritos, penitencia y reparación sucederá. Sucederá eso y más.
    ‘Puristas’ y ‘modernistas’ atacarán ambos al verdadero Papa. Ambos acarrearán el Cisma y se lo achacarán a la Iglesia fiel.

    Mater Dei, ora pro nobis.

  6. A Dios gracias siempre en la Iglesia queda un remanente fiel que permanece indemne a los desvaríos ideológicos de la masa de los fieles, mal pastoreado por una jerarquía corrupta e ignorante.
    Que un medio “conservador” como éste publique una nota sobre los asuntos internos de la FSSPX es señal clara de que muchos están abriendo los ojos a la decadencia de la Iglesia y la necesidad de no claudicar en la Fe.
    Mi pronóstico es que en unos 10 años más o quizá menos, el Tradicionslismo simplemente va a ser la Iglesia y los Conciliaristas van a quedar sólo como un mal recuerdo de una época oscura y decadente.

    1. Probablemente estemos viviendo en los tiempos del apocalipsis, en donde se manifiesta una gran apostasía (la iglesia modernista) , por lo que es difícil que la fraternidad llegue a lo que dice, sin embargo roguemos a dios por ello.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

 caracteres disponibles