El Opus Dei cede en la ‘educación diferenciada’ para no perder un concierto

El Opus Dei cede en la ‘educación diferenciada’ para no perder un concierto

La Institució Igualada se rinde para no perder el concierto con la Generalitat -casi 1,5 millones en subvenciones- y educará juntos a niños y niñas, primer colegio ‘inspirado’ por el Opus Dei en adoptar esta medida.

¿Es un caso aislado o es el pistoletazo de salida para que hagan igual en todos los colegios «de padres de familia animados por San Josemaría Escrivá, fundador del Opus Dei», como suelen definirse la red de colegios cuya titularidad no corresponde a la Obra, pero sí su espíritu, formación y estilo educativo?

La Institució Igualada, formada por el Colegio Montclar (de chicas) y el Mestral (de chicos), responde a un modelo que tiene ya muchas décadas, similar al de Fomento de Centros de Enseñanza. Se trata de colegios cuya propiedad es de padres, supernumerarios del Opus Dei, que responden al deseo de la Prelatura Personal de aplicar un modelo de formación en la fe y valores cristianos.

Aunque el Opus Dei tiene colegios propios -obra corporativa, como Retamar o Tajamar-, este otro grupo responde a un idéntico espíritu y sistema educativo, y uno de sus pilares es la separación por sexos o, como suele llamarse, la ‘educación diferenciada’. En los últimos años, algunos colegios de este tipo sirven por igual a chicos y chicas, pero manteniendo la separación de ambos grupos.

Hace tiempo que los vientos soplan en contra de esta concepción, que los pedagogos vinculados a estos centros han defendido en una batalla retórica defensiva, pero hasta ahora han logrado mantenerla.

Hasta ahora. Porque todo indica que la medida aplicada por la Institució no va a ser un caso aislado, sino que se reproducirá allí donde esté amenazado el concierto, es decir, en todas partes a medio y largo plazo.

Es cuestión de dinero, por supuesto: un colegio no es un negocio rentable, las más de las veces, y a menudo resulta ruinoso e insostenible sin las ayudas públicas. Pero pensamos que hay también otros factores en juego, tanto de tipo demográfico como de cierta evolución en los propios criterios de la Obra fundada por San José María.

En los últimos años, y especialmente en estos cinco últimos que coinciden con el pontificado de Francisco, hemos venido observando en la Prelatura cierto proceso de ‘flexibilización’ de normas y criterios que se habían mantenido inalterados desde su fundación, y este de la separación estricta de los sexos no es el menor de ellos.

A partir del próximo curso los 650 alumnos de la escuela Montclar y Mestral de Igualada (Institució Igualada) dejarán de estar divididos por sexos. A pesar de que la decisión de convertirse en un centro mixto se ha tomado para todas las etapas educativas, el curso que viene sólo se aplicará a los alumnos de primaria y bachillerato, mientras que los de ESO continuarán separados.

 

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