Bodas y sacerdotes gays: el catálogo homoherético de Martin

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Los homosexuales puede prescindir de la doctrina sobre la castidad; el matrimonio gay como acto de amor; los católicos que ponen en tela de juicio la homosexualidad son homófobos; es necesario ordenar a sacerdotes gays. Son algunas de las «perlas» homoheréticas del jesuita James Martin, que ha sido invitado a hablar en Dublín en el Encuentro de las Familias.

No sabemos de quién partió la idea de ofrecer al padre James Martin, sj, un papel de conferenciante en el Encuentro de las Familias de Dublín, aunque tenemos alguna sospecha. Pero consideramos que se trata de una decisión que, como mínimo, es infeliz. Y para documentar nuestra sensación, recordamos aquí toda una serie de hechos y citas que aclaran por qué esta elección es realmente peligrosa.

En una entrevista del 29 de agosto de 2017 con Brandon Ambrosino (un hombre unido a un compañero del mismo sexo), el padre Martin afirmaba que los homosexuales no están vinculados a la enseñanza de la Iglesia sobre la castidad porque esta enseñanza no había sido «acogida» por la comunidad LGBT. «Para que una enseñanza sea realmente autorizada –decía–, se espera que sea acogida por el pueblo de Dios, por los fieles. La enseñanza según la cual las personas LGBT deben ser castas toda la vida no ha sido acogida».

Que una enseñanza de la Iglesia dependa del hecho de ser acogida o no conlleva que cualquier enseñanza es fluida e inconsistente. En opinión de algunos, se podría incluso hablar de herejía.

El 5 de septiembre de 2017, en un simposio en la Fordham University, el padre Martin hablaba del «matrimonio» entre personas del mismo sexo como de «un acto de amor», y sostenía que la Iglesia debería «mostrar reverencia». Ahora bien, la Iglesia siempre ha sostenido -y aún lo hace-, que el matrimonio es un pacto con el que un hombre y una mujer establecen entre ellos una unión para toda la vida, que por su naturaleza está ordenado al bien de los cónyuges y la procreación y educación de los hijos.

En octubre de 2017, en Facebook y en Twitter, el padre Martin comentaba, apoyando a un «transgénero» muy joven, la posibilidad que este recibiera una educación religiosa en una parroquia católica, que según parece no quería al chico convertido en chica. El padre Martin lo definía «un escándalo». La parroquia estaba dispuesta a aceptar al chico si se inscribía con el sexo que constaba en su certificado de nacimiento, es decir, como varón. La madre insistía en inscribirle con nombre femenino, pidiendo además que su hijo utilizara los baños femeninos. La parroquia, coherente con la enseñanza católica, se negaba.

A principios de 2017, el Papa Francisco le dijo al obispo Andreas Launer que la ideología de género era demoniaca. En julio de 2016, el Pontífice había dicho: «Hoy a los niños —a los niños— en la escuela se enseña esto: que cada uno puede elegir el sexo. ¿Por qué enseñan esto? Porque los libros son los de las personas y de las instituciones que dan el dinero. Son las colonizaciones ideológicas, sostenidas también por países muy influyentes. Y esto es terrible. Hablando con Papa Benedicto, que está bien y tiene un pensamiento claro, me decía: «Santidad, esta es la época del pecado contra Dios creador». Es inteligente. Dios ha creado al hombre y a la mujer; Dios ha creado al mundo así, así, y nosotros estamos haciendo lo contrario. Dios nos dio un estado «inculto» para que nosotros lo transformáramos en cultura; y después, con esta cultura, hacemos cosas que nos devuelven al estado «inculto». Lo que ha dicho el Papa Benedicto tenemos que pensarlo: «Es la época del pecado contra Dios creador». Esto nos ayudará». [Discurso del Santo Padre a los obispos polacos durante su viaje apostólico a Polonia con ocasión de la Jornada Mundial de la Juventud].

El 2 de octubre, en Twitter, el padre Martin celebraba el hecho que el padre Greg Boyle, sj, hablara en la diócesis de Orange, en California, definiendo a los católicos contrarios como «misioneros del odio». El padre Boyle había declarado en público su apoyo a los matrimonios homosexuales y las mujeres sacerdotes.

De nuevo en la Fordham University, el 5 de septiembre el padre Martin definía como «homófobos» y de «mentalidad estrecha» a los católicos que se adherían a la enseñanza de la Iglesia sobre la homosexualidad. Esto incluye, obviamente, a todos esos católicos homosexuales que, de manera heroica, intentan mantenerse castos.

El 29 de agosto, en una entrevista en la Villanova University, el padre Martin le decía a un homosexual practicante que iba a misa: «Espero que en unos diez años puedas besar a tu pareja. ¿Por qué no? ¿Qué hay de terrible en ello?». Aparte del hecho que la Iglesia enseña cosas muy distintas, nada. Y el padre Martin es un sacerdote, un jesuita.

En la misma entrevista, el padre Martin sostenía que las personas que habían abandonado el estilo de vida homosexual están «en conflicto» con sí mismas, y que sus vidas «no están integradas». Pero muchos testimonios recogidos en estos años dicen exactamente lo contrario de lo afirmado por el padre Martin. Grupos como Parents and Friends of Ex-Gays (PFOX) y Voices of Change documentan estas experiencias. Las palabras del padre Martin constituyen una ofensa hacia quienes han buscado, y buscan, ser fieles a la enseñanza divina impartida por la Iglesia.

En junio de 2017, el padre Martin dijo que sor Jeannine Gramick, co-fundadora de New Ways Ministry, debería ser declarada santa. Sor Gramick fue censurada en 1999 por el Vaticano porque defendía el derecho a la práctica de actos homosexuales. Se le ordenó que dejara de atender a homosexuales, orden que no obedeció.

El cardenal de Chicago, Francis George, había condenado las actividades de New Ways Ministry, diciendo: «Nadie debería ser engañado por la afirmación según la cual New Ways Ministry ofrece una interpretación auténtica de la enseñanza católica y de la auténtica pastoral católica». El padre Martin aceptó, el 30 de octubre de 2016, un premio público que le había otorgado New Ways Ministry.

Y por último, en el número de noviembre de 2000 de la revista de los jesuitas «America», el padre Martin publicaba un artículo en el que defendía la ordenación al sacerdocio de personas homosexuales, manifestando así un disentimiento claro y abierto a la enseñanza de la Iglesia. Enseñanza confirmada recientemente, de manera discursiva, por el Papa Francisco. «La Iglesia, respetando profundamente a las personas en cuestión, no puede admitir al Seminario y a las Órdenes Sagradas a quienes practican la homosexualidad, presentan tendencias homosexuales profundamente arraigadas o sostienen la así llamada cultura gay. Dichas personas se encuentran, efectivamente, en una situación que obstaculiza gravemente una correcta relación con hombres y mujeres. De ningún modo pueden ignorarse las consecuencias negativas que se pueden derivar de la Ordenación de personas con tendencias homosexuales profundamente arraigadas». Así se posicionaba en diciembre de 2016 la Congregación para el Clero [en el n. 199 del documento Ratio Fundamentalis Institutionis Sacerdotalis – El don de la vocación presbiterial].

En septiembre de 2017, el padre Martin lamentaba la cancelación de una conferencia en la Madonna University, en la que tenía que hablar una autora pro-gay, Shawn Copeland, que escribía: «En Pascua, Dios ha hecho a Jesús queer en su solidaridad con nosotros… Jesús es queer en solidaridad con los queer«.

La lista podría continuar, pero creemos que basta para dar una idea del relator, y de lo que podemos esperar de su participación.

 

De Marco Tosatti, publicado en la Nuova Bussola Quotidiana; traducido por Helena Faccia para InfoVaticana.

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Comentarios
6 comentarios en “Bodas y sacerdotes gays: el catálogo homoherético de Martin
  1. Todo esto es orquestado por la Sede que preside Francisco. ¡No le busquen más!. Nada pasa en el Orbe católico que Francisco no tenga bajo control, incluso no asfixiar del todo a los católicos, sino de a poco, porque un católico martirizado es un católico que va al Cielo, mientras que un católico que apostata es un católico que va al infierno, y eso es más interesante para los enemigos de Cristo.

    1. Cierto es, solo los inmunizados al veneno del pecado sobrevivirán a la apostasía.
      Siguiendo los consejos del papa emérito » Lo que ha dicho el Papa Benedicto tenemos que pensarlo: «Es la época del pecado contra Dios creador». Esto nos ayudará”. [Discurso del Santo Padre a los obispos polacos durante su viaje apostólico a Polonia con ocasión de la Jornada Mundial de la Juventud]»

  2. Disculpen ustedes, pero no acabo de entender porqué la palabra homófobo significa odio a los homosexuales, si es, según yo, odio, o fobia al hombre, Y no encuentran mejor arma que esgrimir que decir eso como ofensa, En todo caso, según creo, son las feministas las que están siendo homófobas, . Los que estudian el significado de las palabras , sabrán, pero a mí me suena ridículo su ofensota,

    1. pues porque homofobia no es de homo en latín «hombre», sino homo en griego «igual», literalmente no es odio o miedo al hombre, si no odio o miedo a lo igual, imagino que homosexualofobo sería muy largo, así que se abrevia un poco

  3. Gracias José, pero ya me enredè. Estoy viendo ahora, que hombre en griego dice, ánthropos, y por lo que hice mi pregunta, fue por aquello de homo sapiens, que es hombre sabio, y homo es latín, por eso me parece mal empleado. Claro, pidiendo disculpas por mi ignorancia

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