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El obispo agradece la labor de los medios en un escándalo de pedofilia en Chile

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Un reportaje del programa T13 de la televisión chilena ha destapado un nuevo caso de abusos sexuales por parte de una ‘confraternidad’ de sacerdotes chilenos, comprometiendo al obispo de Rancagua, Alejandro Goić, de vuelta precisamente de la reunión en Roma en la que todos ellos han presentado su dimisión por este tipo de escándalos.

El reportaje se centra en las peripecias de Luis Rubio, sacerdote de Paredones, a cien kilómetros al sur de Santiago, que encontraba a sus víctimas a través de las redes sociales, enviando mensajes eróticos y fotos de él mismo desnudo. Aunque el propio Rubio ha asegurado que su obispo ignoraba todo el asunto, Goić se ha confesado culpable por negligencia en una rueda de prensa para responder a las acusaciones, que ha admitido en su integridad aunque asegura no haber recibido pruebas hasta este momento.

Y es que una testigo, antigua catequista de la parroquia, asegura haberse reunido con Goić en cuatro ocasiones para denunciar a 17 sacerdotes mancomunados en una infernal ‘confraternidad’ dedicada en exclusiva al abuso sexual.

Quizá lo más novedoso de la confesión pública de Goić, dividida en puntos, sea el segundo, en el que agradece a los medios de comunicación su labor desenterrando este terrible caso. Es un saludable recordatorio de que, a menudo, no son los medios más obsequiosos y halagüeños para los prelados y la jerarquía los que mayor contribución hacen al bien de la Iglesia, sino lo que, contando lo que muchos preferirían que no se supiese, ayudan a que se atajen los abusos y se vuelvan endémicos.

Todos sabemos que el ‘establishment’ -incluyendo la Santa Sede- está empeñado en una feroz cruzada contra las ‘fake news’, igual que todos sabemos que ‘fake news’ es el nombre en clave de cualquier medio ajeno a los grandes grupos tradicionales, muy especialmente los de Internet.

La prueba del nueve es que la persona encargada por Su Santidad para ‘llevar las comunicaciones vaticanas al Siglo XXI’, Monseñor Viganò, se estrenó con la más evidente y descarada de las ‘fake news’ -en su sentido más literal- y hoy sigue dando conferencias sobre las ‘fake news’. Incluso el propio Pontífice ha arremetido contra blogs y publicaciones online críticas con su estilo de gobierno, asegurando que nunca los lee.

8 comentarios en “El obispo agradece la labor de los medios en un escándalo de pedofilia en Chile
  1. Y más que habrá mientras no se aborde y se acabe con lo que no se quiere abordar ni acabar: la homosexualidad clerical y de seminaristas, que son las que propician más del 80% de la pederastia y pedofilia clericales

  2. Echenique:

    A ver si va usted a estar confundiendo causa y efecto. Sabemos que en la cárcel un buen porcentaje de hombres se «vuelven» homosexuales. ¿No les pasará lo mismo a los sacerdotes?

    No hay ese porcentaje de homosexuales metiéndoles mano a los niños fuera de los seminarios, ¿verdad? Igual le meten mano a los monaguillos porque no hay «monaguillas», ¿verdad?

  3. Transformar el ministerio sacerdotal en un refugio gay «católico» es una traición al sacerdocio y al celibato apostólico que vivió nuestro maestro Jesucristo y no se adoptan medidas para acabar con esta traición; todo se reduce a meras puestas en escena con hipócritas peticiones de perdón, casi todas por los pecados de los demás, para seguir de mal en peor y hasta fomentando la homosexualidad conforme a los planes del lobby gay eclesial, cada día más poderoso ¿ verdad James Martín, Capella, Capozzi, etc ?

  4. Invito a José a informarse antes de hacer el ridículo con un comentario que nada tiene que ver con la realidad. Los que más abusan a menores son los failiares más cercanos, no sacerdotes. Lo hacen tambié chicos mayores etc.

    Los abusos perpetrados por sacerdotes no han sido pedofilia, sino homosexualidad dado que la gran mayoría de los casos se han dado con adolescentes no prepubescentes.

    Un poco de seriedad con los hechos, por favor.

    A mi parecer, exigir la renuncia de todos los obispos chilenos a fin de lavar la cara de Francisco, que es el que ha metido la pata que en mayor medida ha provocado esta crisis, es una barbaridad. Con pura lógica, él tendría que dimitir y no exigir a otros a dimisión.

  5. José no quiere informarse, quiere acabar con el celibato, que tanto le molesta, al ser gay activo, como a la misericorditis exaltadora de la homosexualidad y, en consecuencia, de la pederastia.

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