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El clero de Osorno protestó ante la Compañía de Jesús por la actitud y modos de Arana

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Cada día es más evidente y notorio que quien hacía y deshacía en Osorno durante el mandato de Juan Barros era Germán Arana. En 2016 un grupo de sacerdotes de la diócesis protestaron ante la Compañía de Jesús por la presencia y actitud del español en las reuniones de la curia diocesana de Osorno.

Después de que el Papa pidiera perdón públicamente por “grandes equivocaciones de valoración y percepción de la situación”, en relación a los abusos sexuales cometidos en Chile, InfoVaticana revelaba el nombre de la persona a la que Francisco había encomendado la misión de investigar a Juan Barros antes de su nombramiento: Germán Arana.

El sacerdote jesuita español, que presume de línea directa con el Papa y que había pasado prácticamente inadvertido hasta ahora, es ya protagonista habitual en las informaciones de la prensa chilena sobre el caso Osorno. El pasado lunes La Tercera –periódico de tirada nacional chileno- publicaba en una información la carta que sacerdotes de la diócesis de Osorno enviaron al provincial de la Compañía de Jesús en Chile quejándose del rol que el padre Germán Arana habría asumido tras el nombramiento del obispo de Osorno.

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Quejas por la inacción de los jesuitas

En la misiva, de tres páginas, los cinco religiosos firmantes denunciaban que habían recibido “quejas y reclamos” por “la inacción, falta de compromiso e inexistencia de una postura definida por parte de los miembros de la comunidad jesuita local respecto al tema de la presencia y permanencia del obispo Barros en Osorno”. Las amonestaciones provenían de padres y antiguos alumnos del colegio de San Mateo, dirigido por la Compañía.

Cristián del Campo Simonetti fue el receptor del texto, en el que también participaron siete diáconos permanentes de la ciudad. A lo largo del mensaje, los diocesanos hacían saber el papel que diferentes jesuitas habían desempeñado tras el nombramiento de Barros. Especialmente mencionaron al “español de apellido Arana, invitado o inducido, a la reunión del Colegio de Consultores” que se celebró el lunes 23 de marzo de 2015.

“Habló en nombre del Santo Padre, reprochando la actitud del clero”

Los sacerdotes aseguraron entonces que Arana “habló en nombre del Santo Padre, sin acreditar ningún documento oficial, reprochando la actitud del clero y de la ciudadanía de Osorno en contra del obispo Barros, calificándola incluso como pésima”. Añadieron que les trató “de manera muy poco prudente”, ya que les retó “como a niños pequeños” y les sermoneó con frases como “¿qué se creen ustedes?” evidenciando “un claro enfado frente a lo que estaba pasando (protestas, consignas públicas, etc.)”.

Por ello, los sacerdotes consideraron que era injusto que una persona “ajena a la Diócesis” se inmiscuyera en asuntos que no le concernían. También denunciaron las contradicciones que se produjeron en la comunidad jesuita de Osorno, ya que hubo miembros a favor y en contra del nombramiento. Un comportamiento que tildaron como “errático” al no ser “claros, precisos y transparentes”.

Sobre los hechos, los firmantes de la carta realizaron una serie de consultas al provincial de la Compañía: “¿Quién dio las instrucciones de apoyar al obispo?”. Sugiriendo, a modo de conclusión, que todo se pudiera aclarar “lo más pronto posible” por el bien de la comunidad osornina. Con esta publicación se repite la cuestión que se hacen muchos obispos de Chile, ¿seguirá Francisco, tras este bochorno, confiando en los consejos del siniestro jesuita español?

6 thoughts on “El clero de Osorno protestó ante la Compañía de Jesús por la actitud y modos de Arana
  1. Hombre, ¡es claro que Francisco se apoya en sus similares!.
    Dime con quién andas y te diré quién eres.
    ¡En qué idioma va a ser que entiendan, o que tendrá que sonar una trompeta en el Cielo!

  2. La carta es de hace dos años.
    Habría que averiguar si esos pobres sacerdotes y diáconos siguen al día de hoy ejerciendo como tales o fueron misericordiados…

  3. Yo lo siento por el bueno de Don Manuel, Arzobispo emérito de Zaragoza, y víctima de semejante canalla (Arana). Ojalá veamos la justicia Divina y la restitución del honor de Don Manuel.

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