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Cómo obtener indulgencias plenarias en Jueves Santo, Viernes Santo y Sábado Santo

Aumentan los ataques a los cristianos en Europa. En la imagen la cruz, símbolo de todos los que siguen a Cristo.
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(Religión en Libertad)– Una indulgencia plenaria es una gracia que concede la Iglesia Católica, por los méritos de Jesucristo, María y todos los santos, para borrar la pena temporal que queda como consecuencia del pecado. La indulgencia aplica a pecados ya perdonados mediante el sacramento de la reconciliación.

Durante la Semana Santa se puede obtener para uno mismo o para los difuntos el don de la indulgencia plenaria realizando estas acciones que establece la Iglesia.

Jueves Santo
1. Durante la solemne reserva del Santísimo Sacramento, tras la Misa de la Cena del Señor, recitar o cantar el himno eucarístico “Tantum Ergo” (“Adorad Postrados”).

Tantum ergo Sacraméntum,
Venerémur cérnui:
Et antíquum documentum
Novo cedat rítui;
Præstet fides suppleméntum
Sénsuum deféctui.
Genitori Genitóque,
Laus et iubilátio;
Salus, honor, virtus quoque,
Sit et benedíctio;
Procedénti ab utróque
Compar sit laudátio.

2.-Visitar al menos media hora el Santísimo Sacramento reservado en el Monumento para adorarlo.

Viernes Santo
1.- Acudir piadosamente a la adoración de la Cruz en la solemne celebración de la Pasión del Señor.

2.- Asistir piadosamente al Vía Crucis.

Sábado Santo
1-Juntarse dos o más personas y rezar el Santo Rosario.

2- Asistir a la celebración de la Vigilia Pascual por la noche; y en ella renovar las promesas del Bautismo (forma parte de la liturgia de esta misa).

Siempre es necesario confesarse
Para obtener la indulgencia plenaria, además de haber realizado la obra concreta mencionada en la lista anterior, se requiere el cumplimiento de las siguientes condiciones:

1.- Excluir todo apego hacia cualquier pecado, incluso venial.

2.- Confesarse sacramentalmente, comulgar y orar por las intenciones del Papa: Estas tres condiciones pueden cumplirse unos días antes o después de la ejecución de la obra para ganar la indulgencia; pero conviene que la comunión y la oración se realicen el mismo día en que se cumple la obra.

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Con una sola confesión sacramental se pueden obtener varias indulgencias. Con una sola comunión eucarística y una sola oración por las intenciones del Santo Padre solo se gana una Indulgencia Plenaria.

La condición de orar por las intenciones del Sumo Pontífice se cumple al rezar con intención un solo Padre Nuestro y Ave María; pero se concede a cada fiel cristiano la facultad de rezar cualquier otra fórmula, según su piedad y devoción.

(Artículo publicado en Religión en Libertad)

7 comentarios en “Cómo obtener indulgencias plenarias en Jueves Santo, Viernes Santo y Sábado Santo
  1. Echenique,

    Aprovechemos la ocasión para hacer algo positivo. Pidamos a Dios la gracia de la indulgencia plenaria, cumpliendo lo establecido por la Iglesia, lo que incluye la oración por el Santo Padre, y seamos especialmente generosos en la oración y mortificación por el Papa, tal como nos gustaría que hicieran por nosotros.

    Es absolutamente compatible (y necesario) la defensa de la Doctrina Católica con no juzgar el fuero interno de nadie.

    Si tenemos algo de fe y si tenemos al menos la buena intención de cumplir los mandamientos, no es mérito nuestro sino una gracia inmerecida que nos da Dios.

  2. Pròximo Domingo despuès de resurrecciòn se celebra la divina misericordia. Esta gracia, como explica el padre profesor Ignacy Różycki, es mayor que la indulgencia plenaria.

    Santa Faustina Kowalska escribió en su diario, en relación a la fiesta, las siguientes palabras que ella experimentó en su interior que Jesús le decía:

    Deseo que la Fiesta de la Misericordia sea la salvación y el refugio de todas las almas, especialmente de los pobres pecadores. En ese día se abrirán las puertas de mi misericordia. Derramaré todo el océano de mis gracias sobre las almas que se acerquen a la fuente de mi misericordia. El alma que aquel día se confiese y comulgue obtendrá la remisión completa de las culpas y los castigos. En ese día están abiertas todas las compuertas divinas a través de las cuales fluyen las gracias. Que nadie tema acercarse a mí, aunque sus culpas fueran las más atroces.

    Tantum ergo Sacraméntum…

  3. Hace mucho que no podemos lucrar (digo “podemos”) la indulgencia plenaria demasiada gente, por la tercera condición, la de rezar por las intenciones del papa; vaya usted a saber cuáles son. Nos queda el privilegio de la Santa Cruz y el de la Porciúncula…

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