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Los ‘viri probati’, ¿puerta al fin del celibato eclesiástico?

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El prefecto para el Clero, Beniamino Stella, afirma en una entrevista que “está en estudio la hipótesis de ordenar ancianos casados”, algo que hay que “valorar con atención sin cerrazones ni rigideces”.

El Papa lo dijo en su día: “Debemos reflexionar si los “viri probati” constituyen una oportunidad”. ‘Viri probati’. Apréndanse el latinajo, porque lo van a oír bastante en los próximos meses. La expresión define, en el sentido que nos interesa, a varones de probada virtud y prestigio evangélico que, estando casados, podrían ser ordenados para paliar la carencia de sacerdotes.

Esta es, como adelantamos aquí, la razón por toda esa urgencia del Sínodo de la Amazonía. La región del Amazonas, que abarca varios países iberoamericanos, es enorme pero muy poco poblada por un puñado de tribus indígenas, algunas de las cuales apenas tienen contacto con la civilización. La evangelización de estos indígenas sería la mies que justificaría ordenar a hombres casados como medida excepcional y de emergencia.

Pero todos sabemos cuál es el destino inevitable de todas esas medidas excepcionales y de emergencia, ¿verdad? Y no creo pecar de presuntuoso si colijo que el caso amazónico será, más que un escenario de excepción, un campo de pruebas para acabar ampliando esta enésima reforma a la Iglesia universal, dando fin, a la larga, al celibato eclesiástico.

Hemos vivido algo semejante en el debatido asunto de la comunión de divorciados vueltos a casar, un debate que se inició con dos sínodos consecutivos en los que, en principio, el tema era amplísimo -el matrimonio y la familia-, pero que implícitamente se centraba en la cuestión que tanta tinta está haciendo correr y tantas tensiones ha provocado.

No es una hipótesis aventurada en absoluto; el propio prefecto para el Clero -es decir, quien tendría que aplicar y supervisar la medida-, Beniamino Stella, lo afirma en una entrevista incluida en un libro de reciente publicación, ‘Todos los hombres de Francisco’. “Está en estudio la hipótesis de ordenar ancianos casados”, confirma Stella, algo que hay que “valorar con atención sin cerrazones ni rigideces”.

Naturalmente, Eminencia, ¿quién se arriesga hoy en la Iglesia a ser rígido?.

Y continúa el prefecto para el Clero asegurando que así “se recuperaría una estructura ya existente en la Iglesia desde los orígenes. No se discute el celibato”.

Bueno, en realidad sí se discute, continuamente. Pero entendemos lo que Su Eminencia quiere decir: no se trataría de permitir el matrimonio a los sacerdotes, ni siquiera de ordenar a casados jóvenes, como sucede entre los católicos de rito oriental, sino de ordenar a ancianos casados.

Hay dos cosas en este debate: primero, que la Iglesia no contradice en absoluto su Magisterio con la ordenación de orden casados, a diferencia de lo que sucedería con el sacerdocio femenino (asunto que presuntamente dejó cerrado San Juan Pablo II), que es una práctica habitual en el rito oriental católico y en otros casos particulares.

Y, en segundo lugar, que hay una gravísima crisis de vocaciones sacerdotales en la Iglesia. Faltan curas, ministros de los sacramentos en una Iglesia que vive de los sacramentos. Por citar un representativo botón de muestra, en la Iglesia local del propio Francisco, Argentina, los seminaristas se han reducido a la mitad en 15 años.

Pero es difícil sostener que la crisis vocacional responde a la exigencia del celibato, que lleva siglos con nosotros y ha convivido con épocas de multiplicación masiva de ordenaciones. Y si el celibato no es la causa, su abolición -inicialmente parcial y condicionada- difícilmente puede ser la solución.

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Lo que hace temer que estemos ante una debate trucado en el que la conclusión ya está decidida es que la Iglesia alemana lo quiere, y cualquiera puede comprobar el peso que tiene hoy los prelados germánicos en el Vaticano.

Informaba del asunto la web oficial de la Conferencia Episcopal alemana, Katholisch.de, el pasado noviembre. El Cardenal Marx animó a abrir el debate de los ‘viri probati’, y, como afirma el redactor de la noticia en la citada página online, “Francisco ya está hablando del asunto”.

Es difícil hoy creer que una situación con sacerdocios de dos categorías pueda mantenerse mucho tiempo, que el adjetivo ‘anciano’ no vaya a ser interpretado con creciente liberalidad o que, en fin, no se acaben atendiendo a los clamores de “discriminación” por parte de sacerdotes que han colgado los hábitos para casarse.

De modo que lo más realista sería concluir que estamos ante una reforma que, si bien meramente disciplinaria y perfectamente aplicable sin afectar un punto a la doctrina, supondría en la práctica un terremoto eclesial de considerables dimensiones, uno que cambiará, al menos externamente, la práctica católica radicalmente.

25 comentarios en “Los ‘viri probati’, ¿puerta al fin del celibato eclesiástico?
  1. Este papa ha entrado en la Iglesia como elefante en cacharrería. Dos mil años de historia que quiere borrar de un plumazo. Ni Padres de la Iglesia, ni Doctores, ni encíclicas y escritos de otros papas… Nada vale, solo lo que diga Francisco, que por no saber, ni teología siquiera.

  2. Como la misericorditis es un fraude completo y carece de vocaciones, acude a lo fácil, los no tan viri y los no tan probati, que no van a resolver nada y cualquiera ve que son una mera excusa para cargarse el celibato sacerdotal, incompatible con el nom y con la misericorditis, pero el celibato sacerdotal resistirá porque Jesucristo era y es célibe y llama a quien quiere a seguirle con una plena identificación con él: renunciando al matrimonio para servir mejor a la Iglesia y a las almas. Renuncia : otro vocablo que no encaja en el pobre lenguaje de la misericorditis.

  3. O sea, que espera evangelizar la Amazonia con una panda de viejos casados. Es obligatorio creerse esta memez? Esto es el reino de la mentira.

  4. Estás esta vez sólo parcialmente en lo cierto Echenique. Claro que no serán viri (sino floripondi) pero probati, pardiez que habrán sido comprobati porque ¿quién es él para juzgarlos?. ¡Vaya semanita que llevamos!, está desatado el gaucho, debe ser que olfateó los aires de la cercana Pampa y se desbocó.

  5. Creo que la Iglesia tiene que renovarse, o renovarse o morir. Es urgente un Concilio que como el vaticano II se enfrente a los graves problemas de nuestro tiempo especialmente el sacerdocio. Es necesario unA iGLESIA mas pastoral y menos sacramental, damos la impresión de ser una Iglesia de mantenimiento poniendo parches en una casa que se está derrumbando. Menos burocracia y más libertad e iniciativas sin que los Obispos se te echen encima, pues lo quieren controlar todo; menos normas, menos Derecho , menos oficinas y más salir a la calle, sin miedo, vivamos más el espíritu del evangelio , de los Apóstoles y menos bla, bla, bla….

  6. Este Papa está empeñado en destruir la Iglesia. Ante esto y otras calamidades, no es extraño que algunos fieles -prudente o imprudentemente- se pregunten si este Papa ha caído en herejía. Es que de cada día da más motivos para que a los locos sedevacantistas los veamos cada vez más cuerdos.

  7. sabemos que hay sacerdotes católicos casados, algunos de rito oriental, no sabría decir cual, y otros los anglicanos convertidos a los que la iglesia les acoge en su situación de casados si lo están. creo que no sería el mayor problema. Humildemente veo otros gravísimos como la contemporización con el gobierno chino a que se alude en otra pieza. Hay que rezar por la Iglesia.

  8. Creo que no es homologable la apertura al sacerdocio ministerial casado que pertenece al orden del derecho eclesiástico con la comunión de los validamente casado que vieven en nueva unión (derecho divino). Además creo que en esto el Papa, que si es cierto que quiere hacer una iglesia a su medidad, se va dar un gran batacazo porque el celibato siempre ha sido opcional, y lo que nunca pondrán es obligar a los candidatos a casarse. Soy seminarista y nosotros valoramos grandemente el celibato, nadie nos ha obligado, y si fuera posible el sacerdocio ministerial casado en la iglesia latina, seguro estoy de que la gran mayoria asumiría el célibe.

  9. Cerrazones y rigideces es lo que estamos viviendo. Las reformas se hacen porque se hacen. Debemos someternos a la autoridad y asunto cerrado. (Aquí sí valen rigideces y cerrazones.)
    Como a los jóvenes no les atrae el sacerdocio, a ordenar ancianos con las limitaciones físicas propias de la vejez. Los curas jóvenes que haya, a la Amazonía; los ancianos a las parroquias. ¡Y veremos cómo se llenan las parroquias de fieles!
    “Hay célibes que a sí mismo se hicieron célibes por causa del reino de los cielos”. (Mateo 19,12)
    “El soltero tiene cuidado de las cosas del Señor, de cómo agradar al Señor; pero el casado tiene cuidado de las cosas del mundo, de cómo agradar a su mujer.” (1 Corintios 7,32-33)
    ¿Recuperar estructuras existentes desde los orígenes? Bien. Volvamos a la celebración de la fracción del pan existente desde los orígenes. Y ahí vamos mirando qué otras estructuras originarias recuperamos. ¡Bienvenidos al pasado!

  10. El celibato es una sabia y centenaria normativa de la Iglesia latina, que sólo a su Peronidad se le ocurre derogar.

    He tratado innumerables veces con pastores de confesiones protestantes y me cuentan que en mayor o menor medida sufren TODOS tensiones en su familia, sobre todo con sus hijos, por la “competencia” que le hace a su familia el tiempo dedicado a la iglesia. Y las quejas también son al revés, del tiempo que le saca la familia al pastor para atender la Iglesia.

    Otra burrada más del Papa de San Gallen.

  11. Me parece bien. Muchos buenos sacerdotes se han perdido por el celibato. La iglesia oriental ordena a hombres casados y no pasa nada. Además prefiero esto que a sacerdotes sin vocación y pseudofuncionarios. En fin, lo que no se puede permitir es que un cura lleve 9 o 10 pueblos. Eso no es hacer parroquia.

  12. La crisis de religiosidad que tenemos en occidente y que afecta también a las vocaciones requiere un estudio profundo que la Iglesia no ha hecho, o al menos no se conoce. Hay un sacerdote en Zamora que atiende a 15 pueblos, y en cualquier medio rural es común 6 o 7. Ante esta situación gravísima, hay que adoptar alguna medida. Permitir el acceso al sacerdocio a casados mayores no va a solucionar el problema al 100%, pero puede disminuirlo. Otras confesiones cristianas tienen sacerdotes casados, y obispos. ¿Cómo es que ellos no ven impedimentos para ello y la Iglesia católica si?. Basta ya de rigideces y dogmatismos. ¿O es que se crée que un sacerdote no debe tener relaciones sexuales? Se debe ir a un celibato opcional, es decir, curas casados. Podrían combinar horarios en el servicio. Se quiera admitir o no la Iglesia sufre una profunda crisis, y no saldrá de ella sin cambios importantes, aunque no les guste a los inmovilistas y dogmáticos.

  13. Sempre assim: uma pessima solução para um problema inexistente com intuito (impossivel de alcançar devido a promessa de Nosso Senhor) de transformar a Igreja Catolica numa seita destruindo a Fé dos Catolicos. Porque procurar a solução nos viri probati se os seminarios tradicionalistas estão repletos de seminaristas? A culpa da escassez de padres está na aplicação do Vaticano II e nestes pessimos Papas de João XXIII até Francisco.

  14. Los sacerdotes que atienden numerosas parroquias se encuentran en las misas no más de 5 personas habitualmente, todas mayores. deberian reunificar parroquias y que los hijos llevasen a los padres a misa aunque ellos no asistan. Como hacen cuando los llevan a los medicos

  15. No confundir la posibilidad de sacerdotes casados, algo que ya existe en la iglesia católica con los sacerdotes anglicanos que se han convertido al catolicismo y con católicos viudos con hijos (evidentemente ya no casados pero que tuvieron vínculo matrimonial, conozco uno) con la comunión de un divorciado que se vuelve a casar, ya que es la comunión de una persona en pecado mortal y por tanto, además de sacrílega es escandalosa. Pero sospecho que muchos de los que se acercan a la eucaristía lo hacen sin estar en Gracia de Dios por lo que el Sacramento, en vez de beneficiar a su alma la acerca al infierno. Pero si el Magisterio de la Iglesia duda al respecto ¿Qué van a hacer los fieles? Acercarse a la comunión sin estar bien dispuestos y arriesgarse a la condena eterna, y ello por mucho que la Iglesia te diga que puedes comulgar. Ya sabes que si vives en público concubinato no puedes. Esto si que es grave. Que haya almas en el infierno arrojadas por quienes debían guiarlas.

  16. ¿ Cómo va a haber vocaciones al sacerdocio ministerial si lo que ofrece la misericorditis a los jóvenes es ecología, divorcio, inmigrantes, ambigüedad, iglesias convertidas en comederos y evacuatorios con la excusa de los pobres, ius soli, calentamiento global, píldoras homologadas por la Amoris, etc, cosas que el mundo les ofrece sobradamente en cantidad y calidad ? A falta de vocaciones acude a los no tan viri, no tan probati, ancianos no tan venerables. Mientras no se haga un buen diagnóstico de la enfermedad, el remedio será mucho peor que la enfermedad. El verdadero problema de la Iglesia es la falta de santidad íntimamente vinculada al deterioro progresivo de la doctrina, con rebajas y saldos tipo corte inglés.

  17. Me parece una interesante posibilidad. Si bien todo lo que produce este papado me pone en tensión, una posibilidad de acceder al sacerdocio bajo esta posibilidad, me parece interesante.

  18. ¡Suplico, de llegar estas palabras a los responsables de esto expuesto, y principalmente al Papa y los responsables de tomar decisiones, reconsiderar este tema! El celibato no solo es un principio: irracional, sin finalidad ninguna, de la sin razón de la “Iglesia Católica”. La castidad de aquellos que toman en sus manos la dirección de almas en trabajos espirituales, están colmas de esta práctica, como ejemplo: “Caresa” = Induísmo” o los Lamas, monjes y seguidores del budismo. Los cambios fisiológicos, físicos, químicos y generados en el cuerpo llevan, no solo a planos superiores de la consciencia, sino a la fuerza para el liderazgo que se requiere en este delicado trabajo. A todos los comentaristas que he leído, un consejo: “Dentro de su mucha ignorancia es mejor guardar silencio y las ofensas y groserías están de más.

  19. Blanca. El papa no ha entrado en la Iglesia como un elefante en una cacharrería. La tienda está llena de estantes rotos y en mal estado. Los trozos están por todas partes y hacen daño a los que se tropiezan con ellos: Los homosexuales reciben condenas, los casados que no pueden tener más hijos y usan anticonceptivos también son condenados, los divorciados que buscan consuelo y una salida a su terrible situación reciben severas admoniciones si intentan rehacer su vida con otra persona (“Están en pecado mortal,…”), etc. etc. Ante estos hechos, los “clientes” se han ido de la tienda a millones, y no piensan en volver. Este Papa quiere reparar la tienda, quitar los caharros rotos, cortantes que están por todas partes y hacen daño. ¡Quiere que la tienda funcione!

  20. Pues este tema del celibato yo lo veo así:
    El que tenga carisma de célibe porque Dios le ha dado ese don, pues que lo viva así.
    Y para el que no tenga ese don, pero tenga carisma de pastor, pues que se planteen otros modelos que pueden ser válidos.
    A nadie se le puede obligar el ser célibe ni dejar de serlo.
    Cristo no dejó ningún modelo monolítico ni inamovible de sacerdocio.

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