La reunión, según informa la Vanguardia, se produjo en medio de las tensiones entre el Govern de la Generalitat y el Gobierno central. La Conferencia Episcopal Española hizo un comunicado la semana pasada sobre la cuestión catalana después de la reunión de la comisión permanente. En el texto, los obispos españoles pedían “un diálogo generoso y honesto”. Aquel comunicado no sentó bien en el PP. Hubo voces como la de Javier Maroto, vicesecretario de Sectorial de la formación, que rechazaron las palabras de la CEE.
En la celebración de la misa de la Mercé, a una semana del referéndum de independencia de Catalunya del 1-O, el arzobispo de Barcelona pidió seny y evitar la confrontación y la violencia en su homilía. En aquella ceremonia estaban presentes Carles Puigdemont y el delegado del Gobierno, Enric Millo.