El secretario del Consejo de Cardenales, Mons. Marcello Semeraro, explica el funcionamiento de este organismo y cómo avanza la reforma de la Curia Romana.
Este lunes 11 de septiembre se ha iniciado la XXI reunión del Papa Francisco con el Consejo de Cardenales, el llamado C-9, que continuará hasta el miércoles 13 de septiembre.
El Consejo, creado por el Papa Francisco el 28 de septiembre de 2013, tiene la tarea de ayudar al Santo Padre en el gobierno de la Iglesia universal y estudiar el proyecto de revisión de la Constitución Apostólica Pastor Bonus que regula la Curia Romana.
En una entrevista con Radio Vaticana, el secretario del C-9, Marcello Semeraro, explica que el Consejo tiene un papel consultivo y no deliberativo. Sobre el método de trabajo que se sigue en este organismo, el obispo afirma que primero se escuchan y atienden los informes de Conferencias Episcopales, dicasterios de la Curia Romana y otras personas que envían sus contribuciones y después se hacen propuestas al pontífice.
Mons. Semeraro señala que la reforma de la Curia es sólo un aspecto en el que trabaja el C-9, ya que su deber principal es aconsejar al Papa cuando se considera necesario hacer esta consulta.
En relación con el progreso de la reforma, el prelado indica: «En cuanto a la reforma de la Curia Romana, el camino está a punto de terminar, está a punto de completarse a nivel de las propuestas hechas al Papa.»
«Creo que dentro de pocos meses esta revisión estará más o menos completa», afirma Semeraro, añadiendo que, cuando esto suceda, el Papa tendrá a su disposición las propuestas que consideran a todos los dicasterios y decidirá cuándo y cómo actuar.