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Destacado teólogo dominico propone reformar el Derecho Canónico para enmendar los errores doctrinales del Papa

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El padre Aidan Nichols, prestigioso teólogo, profesor en Oxford, en Cambridge y en el Angelicum de Roma, afirma que la enseñanza del Papa Francisco ha llevado a una situación «extremadamente grave».

El padre Aidan Nichols, un autor prolífico que ha dado clases en Oxford y Cambridge, como también en el Angelicum de Rome, ha dicho que la exhortación Amoris Laetitia del Papa Francisco ha llevado a una situación «extremadamente grave» y propone que, dado que las declaraciones del Papa incluyen cuestiones relacionadas con el matrimonio y la ley moral, la Iglesia tal vez necesite «un procedimiento que llame al orden a un Papa que, en su enseñanza, incurre en el error».

«El teólogo dominico ha afirmado que dicho procedimiento tal vez sería menos «conflictivo» si tuviera lugar durante un futuro pontificado, tal y como sucedió con el Papa Honorio, que fue condenado por los errores tras dejar la cátedra de Pedro”.

El padre Nichols ha hecho estas declaraciones ante una audiencia de mayoría no católica durante la conferencia anual, en la ciudad de Cuddesdon, de una sociedad ecuménica: la Fellowship of St Alban and St Sergius.

Ha afirmado que el proceso judicial «disuadiría a los Papas de cualquier tendencia a la rebeldía doctrinal, o a la simple negligencia» y daría respuesta a algunas «angustias ecuménicas» de anglicanos, ortodoxos y otros que temen que el Papa tenga carta blanca para imponer su enseñanza. «Desde luego, parece que la actual crisis del magisterio romano tenga la providencial intención de llamar la atención sobre los límites de la primacía a este respecto».

El padre Nichols ha escrito más de cuarenta libros de filosofía, teología, apologética y crítica. En 2006 fue el primer profesor que ha sido designado, desde la Reforma, por la Universidad de Oxford para impartir Teología Católica.
Hasta ahora no había hecho ningún comentario público sobre Amoris Laetitia, pero fue uno de los cuarenta y cinco sacerdotes y teólogos que firmaron una carta dirigida al Colegio de los Cardenales, y que posteriormente fue filtrada. La carta pedía a los cardenales que solicitaran aclaraciones al Papa para, así, impedir las interpretaciones heréticas y erróneas de la exhortación.

En su ponencia el padre Nichols ha mencionado algunas de las preocupaciones que ya se mencionaban en la carta: por ejemplo, que Amoris Laetitia parece insinuar que la vida monástica no está a un nivel más elevado que el matrimonio, una postura condenada como herética por el Concilio de Trento.

También se ha interpretado que la exhortación defiende que los divorciados que se han vuelto a casar pueden recibir la comunión sin comprometerse en vivir «como hermano y hermana». Esto contradice la enseñanza perenne de la Iglesia, reafirmada por los Papas San Juan Pablo II y Benedicto XVI.

El padre Nichols ha declarado que esta interpretación, que supuestamente ha sido aprobada por el Papa Francisco, introduciría en la Iglesia «un estado de vida del que antes no se había oído hablar dentro de ella: diciéndolo sin rodeos, un concubinato tolerado».

Ha añadido que el modo con el que Amoris Laetitia defiende «un concubinato tolerado» (sin utilizar la frase) es, potencialmente, más nocivo y cita la descripción de la exhortación en relación con la conciencia que «reconoce que una situación dada no corresponde objetivamente a las exigencias del Evangelio» y que considera «con una cierta seguridad moral… lo que por ahora es la respuesta más generosa». El padre Nichols afirma que esto parece decir que «las acciones condenadas por la ley de Cristo pueden ser a veces moralmente buenas o, incluso, que hayan sido requeridas por Dios».
Esto contradiría la enseñanza de la Iglesia según la cual algunos actos son siempre moralmente malos, ha declarado el padre Nichols.

También ha llamado la atención sobre la declaración -presumiblemente referente a las intenciones de vivir en continencia-, que alguien «puede conocer perfectamente la norma y, sin embargo, encontrarse en una situación concreta que no le permita actuar de manera diferente, por lo que decide actuar de otra manera sin pecar ulteriormente». El padre Nichols ha observado que el Concilio de Trento había condenado solemnemente la idea según la cual «los mandamientos de Dios son imposibles de cumplir incluso para un hombre que ha sido justificado y consolidado por la gracia». Amoris Laetitia parece decir que no siempre es posible, o incluso aconsejable, seguir la ley moral.

Si estas declaraciones sobre las acciones morales fueran correctas, ha dicho el padre Nichols, «entonces ningún ámbito de la moralidad cristiana saldría indemne».

Ha declarado que es preferible pensar que el Papa ha sido sólo «negligente» con el lenguaje utilizado, en lugar de pensar que está enseñando un error. Pero parece que esto no es así, dados los informes presentados por la Congregación para la Doctrina de la Fe en los que se sugieren correcciones a Amoris Laetitia, informes que han sido ignorados.

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El cardenal Raymond Burke ha hablado públicamente sobre corregir formalmente al Papa. No obstante, el padre Nichols ha afirmado que ni el Código de Derecho Canónico Occidental ni el Oriental contienen un procedimiento que «permita llevar a cabo una investigación en el caso de que se sospeche que un Papa haya enseñado un error doctrinal; mucho menos hay una disposición para un juicio» y ha declarado que la tradición en el Derecho Canónico es que la «primera sede no es juzgada por nadie». Ha añadido que el Concilio Vaticano I había restringido la doctrina de la infalibilidad papal: «no es la posición de la Iglesia Católica Romana que un Papa sea incapaz de inducir al error a la gente mediante una falsa enseñanza».

«Él puede ser el juez de apelación supremo de la cristiandad… pero esto no le hace inmune a la posibilidad de perpetrar errores garrafales en lo que respecta a la doctrina. Sorprendentemente, o tal vez no lo sea tanto dada la misericordia que ha rodeado a las figuras de los Papas desde el pontificado de Pío IX, este hecho parece ser desconocido a muchos que sí deberían saberlo». Dados los límites de la infalibilidad papal, el Derecho Canónico debería poder contemplar un procedimiento formal si el Papa incurre en error en su enseñanza.

El padre Nichols ha dicho que las conferencias episcopales han sido lentas en expresar su apoyo al Papa Francisco, probablemente debido a su división interna; y ha añadido que el programa del Papa «no habría ido tan lejos si no se hubiera designado a teólogos progresistas a cargos elevados tanto en el episcopado mundial como en las filas de la curia romana».

El padre Nichols ha afirmado que «hay peligro de un posible cisma», pero que no es un daño tan inmediato como «la difusión de la herejía moral». El punto de vista que aparentemente contiene Amoris Laetitia, si no se corrige, «será considerado cada vez más como una opinión teológica aceptable. Y esto causará un daño mayor, difícil de reparar».
Ha concluido que la ley de la Iglesia permanecerá gracias a «quienes dan vida a la ley a través de la fidelidad en el amor».

(Publicado originalmente en Catholic Herald. Traducción de Helena Faccia Serrano para InfoVaticana)

52 comentarios en “Destacado teólogo dominico propone reformar el Derecho Canónico para enmendar los errores doctrinales del Papa
  1. El papa Honorio I fue excomulgado en vida, por monotelismo, es decir, que incurrió en herejía en su magisterio ordinario, y la sentencia se reiteró ya muerto, por si había dudas. Además era un furibundo antisemita y en ese sentido hay cruce de cartas con san Braulio de Zaragoza, que, elegantemente, le recuerda que se meta en las cosas de su diócesis y no en las ajenas, aunque reconozca un primado de matices muy interesantes, glosado con discutible éxito en una conocida tesis doctoral.
    Las pretensiones de Francisco de reformar la Iglesia, a imagen de la exhortación al Poverello en San Damián, no son auténticas, porque para hacer eso solo hay dos vías: La providencialista, convocando un Vaticano III, que desde Constanza es la única voz absolutamente indiscutible de la Iglesia, que entre otras cosas dio fin al cisma de Occidente, y la personalista, asumiendo la asistencia especialísima del Espíritu Santo a la persona del papa, cambiando el Derecho Canónico (de ahí la oportunidad de la iniciativa del dominico Nichols). Francisco no ha hecho nada de eso y se ha limitado a cambios cosméticos y a poner en puestos clave a sus afectos y a remover o desautorizar a los desafectos. Eso es una táctica política, pura táctica humana. Cuando la barquichuela casi zozobraba, el grito que salió de los pescadores fue: Señor, sálvanos, que nos hundimos. No sacaron un mapa, un anemómetro ni hicieron cálculos de flotabilidad. Y el Señor calmó la tormenta. Los hechos muestran que la confianza en la Providencia ha cedido el puesto a la táctica. Mal asunto.

  2. Ya era hora que se escucharan palabras de este tenor y la necesidad de corregir. Este pontificado es una continua tomadura de pelo, sobre todo a los laicos. Se nos da gato por liebre. Un fraude y además intencional. Que el Señor se apiade de su Iglesia Santa.

  3. El que no exista un procedimiento para juzgar a un Papa no quiere decir que no se pueda hacer una corrección formal, basada en el Evangelio, la lógica, el sentido común y la Doctrina, así como en propio derecho canonico.
    Me explico, si se requiere formalmente al Papa a que aclare en una tabla sus errores respecto a la Doctrina, solo tiene tres salidas. Retractarse y volver a la ortodoxia, lo cual le dejaría a los pies de los caballos respecto a sus propios compinches, reconocer en público que no acepta la Doctrina y que es hejera, lo cual supondría excomunión automática, y abriría un proceso sucesorio. No de destitución, porque la destitución sería automática y autoinflingida. Pero no caerá esa breva. Y la tercera, no contestar, dar largas, y esperar a morirse para dejar su nefasto legado enfangando la Doctrina de la Iglesia. Ademas este dominico sabrá mucha teología pero es poco practico. Mejor que hacer un proceso de juicio a un Papa, es hacer una norma que obligue a que todo Papa en sus documentos se tenga que someter a la doctrina, la tradición, el catecismo y el Evangelio. Y que si no lo hace se le pueda hacer un requerimiento oficial de aclaración por cualquier prelado. y si no contesta en un mes, incurre en excomunión automática. Asi no hace falta ningún juicio. Mucho mas rápido y practico, y Bergoglio nunca podría haber liado la que ha liado.

  4. Amoris Laetitia defiende «un concubinato tolerado» (sin utilizar la frase) sera importante saber que dijo. El rigor periodístico lo exige.
    Por respetable que sea este señor se suma al coro de disidentes de la AL. La solución que propone desde el derecho canónico es absurda ya que se olvida que el Sumo Pontifice es el único y máximo legislador de modo que sería también interesante ver que exactamente que ha dicho. Por ejemplo, se podría colocar una norma que digas «Todo Sumo Pontífice que se aparte del Magisterio se le hará la correspondiente corrección mediante un Sínodo convocado al efecto». El Papa que dicte esa norma se ajustará a la misma o la derogará al día siguiente. Desde luego que siendo el Papa quien modifica el Código de Derecho Canónico parece poco practico atarle las manos a quien lo cambia cuando se le da la gana. El regimen es monárquico no democrático.

  5. Interesante artículo y sería también importante que se hiciera algo al respecto. No obstante, cualquier católico bien formado o , al menos suficientemente informado , sabe que la Iglesia no depende especialmente del pontífice de turno y que a éste , depositario y no dueño de la Fe, sólo se le puede seguir cuando enseña de acuerdo con la Fe de la Iglesia, expresada en los Mandamientos, la ley Natural y la ley Divina Positiva y la Tradición. Alguien que usa su autoridad para el mal o para que otros lo cometan, no puede ser seguido bajo ningún concepto. El engaño posible para obispos y cardenales está en que -como ha pasado con otros asuntos en la Iglesia, como la pederastia- apoyados en que no se produzca un éscandalo (parece que a Cristo, ante el poder religioso constituido, no le importó ésto y además le llevó a la Cruz), prefieren no enseñar y posicionarse adecuadamente. Va siendo hora de que abunde lo discordante frente a la mentira. Los cismas, como las guerras, nadie los quiere pero,frente al bien, el mal se rebela y los causa no admitiendo discordantes veraces y rectos; la paz a toda costa, a veces no es posible. Por eso no sé si el cardenal Burke – mejor informado y capaz que yo indudablemente- lleva finalmente razón diciendo que no quiere cismas; nadie los quiere pero a veces no hay alternativas.

  6. Creo que es importante distinguir entre Dios y el Papa, no son lo mismo aunque algunos parecen creerlo , por mucho que se intente reescribir el cristianismo esgrimiendo que los evangelios carecen de valor porque no existían grabadoras. Dicho esto y no desautorizado por uno de los delfines mas próximos al actual jefe del vaticano. En contraste con la purga inmediata de aquellos que se atreven a ser fieles al eterno mensaje del evangelio , antes que sumisos talibanes a las consignas de un gurú.

  7. «El teólogo dominico ha afirmado que dicho procedimiento tal vez sería menos «conflictivo» si tuviera lugar durante un futuro pontificado, en lugar de que suceda lo que ocurrió con el Papa Honorio, que fue condenado por error tras dejar la cátedra de Pedro».

    No lo entiendo; precisamente, Honorio fue condenado en un pontificado futuro.

  8. Hermenegildo (y a la traductora).
    El original aquí:
    http://www.catholicherald.co.uk/news/2017/08/18/leading-theologian-change-canon-law-to-correct-papal-errors/

    La parte citada por Hermenegildo está mal traducida, de ahí la confusión que anota certeramente:

    «The Dominican theologian said that this procedure might be less “conflictual” if it took place during a future pontificate, rather as Pope Honorius was only condemned for error after he had ceased to occupy the chair of Peter».

    También anoto estas confusiones posibles con el lenguaje español:

    «rather as» -> «más bien como» (o sea, tal y como con Honorio)
    «condemned for error»-> «condenado por los errores» (no es que fuera condenado erróneamente, sino por los errores).

  9. Es notable que justo en este pontificado tan preocupado por el ecumenismo algunos cristianos no católicos estén viendo con preocupación el excesivo, digamos, protagonismo papal en temas doctrinales:

    «Ha afirmado que el proceso judicial «disuadiría a los Papas de cualquier tendencia a la rebeldía doctrinal, o a la simple negligencia» y daría respuesta a algunas «angustias ecuménicas» de anglicanos, ortodoxos y otros que temen que el Papa tenga carta blanca para imponer su enseñanza. «

  10. Alguna manera debería haber para permitir estos desbarramientos de Francisco al margen de la enseñanza de la Iglesia. La indefensión es total ante un hombre que actua a su antojo y encima no responde cuando le piden aclaraciones

  11. Para Hermenegildo, que tiene razón (y la traductora).

    El original está aquí: http://www.catholicherald.co.uk/news/2017/08/18/leading-theologian-change-canon-law-to-correct-papal-errors/

    «The Dominican theologian said that this procedure might be less “conflictual” if it took place during a future pontificate, rather as Pope Honorius was only condemned for error after he had ceased to occupy the chair of Peter.»

    Está mal traducido al castellano: «rather as» debe traducirse aquí por «tal y como». Por otro lado la expresión «condenado por error» significa que fue condenado por los errores (de Honorio), no que fuera condenado erróneamente.

  12. Me alegra que este teólogo haga referencia al punto 303 de la Amoris, el cual, como vengo sosteniendo, me parece aberrante : Vivir en pecado grave es lo que Dios les pide, por ahora. Ningún Papa se había atrevido a algo semejante, que destruye, no ya la moral matrimonial, sino toda la moral.

  13. Con todo respeto coincido con el Dominico en lo que plantea en general. El advierte y por decirlo de alguna manera «crea» ,»define», una nueva forma de cisma, «el cisma moral». Que, en orden de categorías, se presenta como superior al cisma clásico, de autoridad. Se trata de un cisma real que pone en juego los contenidos esenciales del Bien y del Mal. En lo particular la propuesta de modificar el Derecho Canónico incorporando alguna forma de juicio sobre el Papa tiene dos dificultades, una elemental que es que el Legislador es el Papa (de allí que el Dominico dice que lo debe hacer otro Papa posterior) y una esencial que es que supone la creación de un Sobre Papa y quién va a juzgar a ese organismo ?, es interminable.
    Pero haga una propuesta concreta, un desafío, en lugar de modificar el Derecho Canónico propongo estudiarlo a fondo y APLICARLO (antes que alguno se avive y lo modifique). Se imaginan lo que sería APLICARLO, cumplirlo religiosamente tal como está ?.

  14. Se está creando un grave problema donde no debería haberlo, por no plantear las cosas correctamente. Jesucristo dijo que quien se divorcia de su mujer y se CASA con otra, comete adulterio contra aquella; lo cual implica que se ha divorciado y se ha casado con otra. No nos podemos empeñar en que eso no es así, porque hasta en la Antigua Alianza, Dios, toleró el divorcio, y se llega a decir que sería abominable a los ojos del Señor que alguien vuelva a casarse con la mujer de la que se divorció, si esta ha estado después casada con otro (Deut 24,1-4).

    Considerando lo anterior, ¿por qué nos empeñamos, cuan nuevos fariseos, en que los divorciados vueltos a casar se divorcien de nuevo, o se abstengan de tener relaciones sexuales, incumpliendo así con sus compromisos conyugales, para poder reconciliarse con Dios. Hay pecados, como este, que no tienen vuelta atrás; ¿por qué no habría de bastar con que reconozcan que han pecado, se confiesen y cumplan la penitencia, como bastaría a quienes hubiesen asesinado a sus cónyuges?

  15. Sancho, siempre con lo mismo. No es tan difícil entender la doctrina de Jesucristo ( y la católica, consecuentemente) sobre el matrimonio, y su indisolubilidad. Inténtalo una vez más.

  16. Con todo respeto el Dominico tiene razón se trata de una nueva categoría de cisma, el cisma moral, superior indudablemente al de autoridad y por lo tanto mucho más peligroso, ese cisma moral ya está presente y si bien aparece restringido a los vueltos a casar no hay muchas posibilidades que no se extienda a otros sacramentos. Una vez abierta la puerta de la «conciencia libre» no hay cómo cerrarla. Crear un juicio para Roma es inviable ya que el legislador es Roma y no lo va a hacer, además quién juzgaría al juzgador ?. Lo que propongo es más realista, no cambiemos nada del Derecho Canónico solamente cumplamos el Derecho Canónico, apliquemos el Derecho Canónico tal como está. Veamos que pasa si se APLICA el Derecho Canónico que se encuentra vigente y vivo y hay que apurarse antes que lo cambien.

  17. Sancho, ¿dónde queda entonces el dolor de los pecados? Y si no hay dolor… ¿dónde está el arrepentimiento? Y si no hay arrepentimiento … ¿dónde está el propósito de la enmienda? Y si no hay propósito… ¿para qué la confesión? O sea, PROTESTANTISMO puro.
    Francisco es el Papa. No Dios. Un Papa puede ser simpático o antipático; listo o… menos listo; deportista o sedentario; inteligente o… cortito; buen o mal Papa según las consecuencias que de su pontificado se deriven para la Iglesia. Sigue siendo el Papa , excepto que se conociera que en su elección hubieran existido gravísimas anomalías en el procedimiento.
    Pues bien, hasta ahora, a la luz de la razón y del sentido común, este Papa es un DESASTRE. A pesar de algún «boobo» que se empeñe en lo contrario.

  18. A la realidad del pecado se le da una solución razonable con la confesión y la enmienda. Para eso instituyó Jesucristo ese sacramento, que algunos parecen ignorar.Pero al pecado hay que llamarle pecado; de otro modo se le engaña al pecador y se le abandona en la esclavitud del pecado, aunque socialmente, incluso en el ámbito eclesial, pueda ser hasta aceptado. Lo hemos visto con la Amoris y su hipocresía de introducir el divorcio por la puerta de atrás, la de la comunión sacrílega a los divorciados arrejuntados, dando la razón a quienes nos tildan de hipócritas a los católicos. Lo que no saben esos críticos es que muchísimos católicos rechazamos las ambigüedades y errores de la Amoris. Por eso mismo queremos que se corrijan ya, en este pontificado, sin más dilaciones, pues llevan a tantos al infierno, que existe.

  19. Se ha llegado a donde Francisco y la mafia de san gallen querían llegar, y más que está por venir, porque nadie, absolutamente nadie en la Iglesia, hoy por hoy, se atreve a pararle los pies. Es más, Francisco ya ha conseguido que sólo queden tres de los dubia, que no acaban de dar lo que habían prometido. Sólo Dios puede salvar esta Iglesia que va a la deriva, a la más espantosa deriva, por acción de algunos y omisión de los más. Lo hará, pero, mientras tanto, el dolor es inmenso. La esposa de Cristo no se merece este maltrato continuo al que se le somete desde Roma, la apóstata.

  20. Stilum Curiae -21 agosto 2017- Marco Tosatti

    ¿Es necesario que el Papa haga una profesión de fe, a la usanza de tiempos antiguos?

    El cardenal Waltrer Brandmüller, ex presidente del Comité Pontificio de Ciencias Históricas, uno de los cuatro cardenales que han firmado las “Dubia” dirigida al Pontífice, en un largo artículo de carácter histórico publicado en el número de agosto del periódico Die Neur Ordnung, (aquí el artículo de 1P5), recuerda la costumbre, mantenida durante muchos siglos por parte de los papas, de reafirmar la propia adherencia a los dogmas de fe.

    El título del artículo es “El Papa: creyente; Maestro de los fieles”. El purpurado alemán recuerda que Jesucristo otorgó a San Pedro la misión de ser la roca sobre la cual debía estar fundada la Iglesia, después que Pedro había expresado su fe: “Tú eres el Mesías, el hijo de Dios vivo”.

    El cardenal explica que el mismo papa, también es la cabeza de la Iglesia, es un miembro de la misma, y por consiguiente es importante y vital que la Iglesia pueda estar cierta que el papa la preserve en la fe auténtica.El purpurado recuerda que es una tradición en este sentido que se remonta al siglo V, y que vio como el papa neo-electo hizo su Profesión de fe. Una tradición que en el curso de la historia ha tomado diferentes formas, pero se ha mantenido. Documentos de la Edad Media demuestran que los papas, antes y después de la elección, debían hacer una profesión de fe, que era la base de la unidad entre el papa y los fieles de la Iglesia. En uno de estos textos del siglo VII, probablemente llamado Indiculum Pontificis, “El nuevo papa declara la verdadera Fe como fue fundada por Cristo, afirmada por Pedro, y después transmitida a sus sucesores hasta el último, tal como la ha encontrado en la Iglesia y que ahora desea proteger con su sangre”

    El nuevo papa se comprometía a confirmar y defender los decretos de sus predecesores. Brandmüller comenta también: “Es notable como explícitamente, especialmente en el último parágrafo del texto, se subraya la estricta conservación de aquello que ha sido dado y transmitido; el papa promete conservar los cánones y decretos de nuestros papas como un mandato divino.

    No hubo interrupciones en este uso, que permaneció en vigor al menos hasta el siglo XV. La profesión de fe debía ser leída cada año por el aniversario de la elección, para recordar las promesas hechas. El cardenal concluye que aquellas profesiones de fe siempre habían sido “reacciones a crisis serias y que amenazan la Fe”; es decir “respuestas de los papas a las amenazas hacia la genuina fe católica en su cambiante contexto histórico”.

    Se puede intuir, aunque no se ha dicho abiertamente, que tal vez estamos viviendo uno de esos momentos particularmente históricos en que una profesión de fe podría ser un instrumento útil para preservar la unidad en el interior de la Iglesia católica.

    Su conclusión está llena de significado: “En una situación análoga, esto es, en la confusión que respecta a la correcta interpretación del Concilio Vaticano II, cuando el papa Pablo VI tuvo que lamentar incluso, el 30 de junio de 1972, que el humo de Satanás había entrado en el interior de la Iglesia, habiendo anteriormente proclamado con gran preocupación por la verdad y la claridad de la fe, al final del “Año de la Fe”, el 30 de junio de 1968, su “Credo del Pueblo de Dios”. Él, por vez primera, hizo también su profesión de fe personal frente a decenas de miles de fieles”.

    “Cualquiera que considere estos hechos históricos a la luz de nuestro tiempo presente, puede bien preguntarse qué conclusiones necesitamos extraer para la Iglesia de nuestros días”.

    Marco Tosatti
    Artículo original de Stilum Curiae

    Traducido para Como Vara de Almendro por Montse Sanmartí.

  21. ¿Y que le hace pensar a este superteólogo que él tiene razón y no la tiene el Papa?, ¿quién dice que no es él y los que piensan como él los que necesita la corrección?, puesto que el papa no habló ex cátedra puede que el papa esté en un error y puesto que el superteólogo no es el papa, puede que él sea el que esté en un error, a lo mejor es él y su soberbia los que necesitan una corrección, pero en cualquier caso la importancia es nula, a la hora de construir un edificio se calculan con las leyes de Newton aún sabiendo que son inexactas desde la época de Einstein pero resulta que son suficientemente buenas y complicar más el asunto es absurdo,

    toda esa gente que se dedica a hacer perfectas leyes morales inaplicables en la vida real para guardarlas con un marquito están perdiendo el tiempo

  22. ¿Qué es el irenismo? En la webCatequesis Lasalle podemos leer los siguiente: Irenismo: Equivalente a pacifismo. Es una actitud, incluso un movimiento asociado al ecumenismo, que trata de mantener la paz por encima de todos los demás intereses y planteamientos. Evidentemente en cuantos sentimientos cercanos a la tolerancia, comprensión, benevolencia y dulzura cristiana, es una virtud evangélica y debe ser objeto de toda alabanza y apoyo. PERO CON FRECUENCIA SE LE INTERPRETA COMO UNA ACTITUD DE TOLERANCIA INCLUSO CON EL ERROR, LA HEREJÍA Y HASTA LOS ATROPELLOS DE LOS DERECHOS A LA VERDAD Y DEL DEBER DE SU DEFENSA. En este sentido el pacifismo tiene sus límites infranqueables en cuanto la verdad debe salir también por sus fueros. ANTE LA HEREJÍA Y EL ERROR HAY QUE SALIR A LA LUCHA, SOBRE TODO INTELECTUAL Y ESPIRITUAL, POR RESPETO A DIOS, POR AMOR AL PRÓJIMO Y POR RESPONSABILIDAD ANTE LA PROPIA CONCIENCIA. Los que en el Evangelio encuentran que el consejo de llamar «Bienaventurados a los mansos» (Mt 5,9) y que «si te hieren en una mejilla debes poner la otra» (Mt 5,39), deben recordar que también está dicho que «el Reino de los cielos sufre violencia y sólo los violentos (los luchadores) lo consiguen» (Mt 11, 12). En Wikipedia se nos dice que el término «Falso irenismo» es una expresión utilizada en ciertos documentos de la Iglesia Católica del siglo XX, como la encíclica de Pio XII «Humani generis» promulgada en 1950 y el Decreto «Unitatis redintegratio» del Concilio Vaticano II en 1964. En la web Centro de estudios San Benito bajo el título ¿Es católico el irenismo actual de los católicos? se dice: Sin duda que el espíritu sincretista e irenista que impera en la actualidad entre gran parte de la Jeraquía de la Iglesia y los católicos, está amenazando gravemente al catolicismo y su identidad. Recordemos algunos pasajes de la Encíclica Humani generis de S.S. Pío XII, dónde se advierte de esta peligrosa mentalidad: «7.-Señálese también otro peligro, tanto más grave cuanto más se oculta bajo la capa de virtud. Muchos deplorando la discordia del género humano y la confusión reinante en las inteligencias humanas son movidos por un celo imprudente y un ardiente deseo de romper las barreras que separan entre sí a las personas buenas y honradas; por ello propugnan una especie tal de irenismo que, pasando por alto las cuestiones que dividen a los hombres, se proponen no sólo combatir en unión de fuerzas al arrollador ateísmo, sino también reconciliar las opiniones contrarias aún en el campo dogmático. Y como en otro tiempo hubo quienes se preguntaban si la apologética tradicional de la Iglesia no era más bien un impedimento que una ayuda en ganar las almas para Cristo, así tampoco faltan hoy quiénes se atreven a poner en serio la duda de si conviene no sólo perfeccionar, sino hasta reformar completamente la teología y su método -tales como actualmente, con aprobación eclesiástica, se emplean en la enseñanza teológica-, a fin de que con mayor eficacia se propague el reino de Cristo en todo el mundo, entre los hombres todos, cualqiera que sea su civilización o su opinión religiosa» «Si los tales no pretendiesen sino acomodar mejor, con alguna renovación, la ciencia eclesiástica y su método a las condiciones y necesidades actuales, nada habría casi de temerse; más, al contrario, algunos de ellos, abrasados por su imprudente irenismo parecen considerar como un óbice para restablecer la unidad fraterna todo cuanto se funda en las mismas leyes y principios dados por Cristo y en las instituciones por Él fundadas o cuanto constituye la defensa y el sostenimiento de la integridad de la fe, caído todo lo cual , seguramente la unificación sería universal en la común ruina» (…) «…Finalmente no crean, cediendo a un falso irenismo, que puede lograrse una feliz vuelta -a la Iglesia- de los disidentes y los que están en el error, si la verdad íntegra que rige en la Iglesia no es enseñada a todos sinceramente, sin ninguna corrupción y sin disminución alguna» (Humani generis Sobre las falsas opiniones en contra de los fundamentos de la fe católica, números 7 y 34, publicado el 12 de Agosto de 1950). Por otro lado en el Decreto sobre el ecumenismo del Concilio Vaticano II «Unitatem redintegratum» en el número 11 se condena el falso irenismo y se dice: «En ningún caso debe ser obstáculo para el diálogo con los hermanos el sistema de exposición de la fe católica. Es totalmente necesario que se exponga con claridad toda la doctrina. NADA ES TAN AJENO AL ECUMENISMO COMO ESE FALSO IRENISMO, QUE PRETENDIERA DESVIRTUAR LA PUREZA DE LA DOCTRINA CATÓLICA Y OBSCURECER SU GENUINO Y VERDADERO SENTIDO. La fe católica hay que exponerla al mismo tiempo con más profundidad y CON MÁS RECTITUD, para que tanto por la forma como por las palabras, pueda ser cabalmente comprendida también por los hermanos separados». En la web GloriaTv bajo el título «La herejía del irenismo: La Falsa Paz» se nos dice que es una de las tendencias modernistas que más daño ha causado a la Iglesia y que «tiene un afan excesivo de conciliar y de diálogo, pero en detrimento de la fe. Destruye la identidad católica. Hay en el irenismo una búsqueda de consenso, de diálogo, de relativismo y de espíritu ecuménico, que hace que el Dogma de la Fe o la Verdades fundamentales pasen a un segundo plano, dejando las convicciones y las creencias personales en un tercer plano. El irenismo con su mano tendida y apertura a «posiciones progresistas», no es amigo de poner los «puntos sobre las íes», ni de refutar falsedades/errores, ni de afirmar la verdad de la realidad. Esta mentalidad puede ser NOCIVA AL BIEN COMÚN, porque CON LA APARIENCIA DE COMPRENSIÓN Y RECONCILIACIÓN, DISIMULA LA VERDAD Y AUTORIZA EL ERROR.

  23. Agudo análisis en La Nuova Bússola Quotidiana.
    AL, correzione o no? Canonisti al lavoro
    di Lorenzo Bertocchi
    22-08-2017 AA+A++

    In questa torrida estate torna di attualità il tema della cosiddetta “correzione formale” del Papa, una eventualità richiamata dal cardinale statunitense Raymond Leo Burke fin dal novembre 2016, poco tempo dopo la pubblicazione dei cinque dubia sottoposti a Francesco per l’ambigua interpretazione di alcuni passaggi dell’esortazione Amoris laetitia.

    Burke, che è uno dei 4 cardinali che hanno sottoscritto i dubia, gli altri sono il defunto Jochim Meisner, e i cardinali Walter Brandmuller e Carlo Caffarra, in una recente intervista al sito tradizionalista statunitense The Wonderer, ha spiegato cosa intende quando parla di “correzione formale”. Si tratterebbe, a suo parere, di una affermazione sui punti controversi di «ciò che la Chiesa insegna sul matrimonio, sulla famiglia, sugli atti intrinsecamente malvagi e così via». Quindi, sarebbe una esplicitazione «degli insegnamenti chiari della Chiesa» rispetto ai dubia.

    Negli stessi giorni un grande teologo domenicano, padre Aiden Nichols, con insegnamenti a Oxoford e all’Angelicum di Roma, ha sollevato una questione importante connessa alla possibile “correzione formale”. In una conferenza presso una società ecumenica, la Fellowship of St. Alban e St. Sergius, ha detto che, a suo parere, né i codici occidentali, né quelli orientali della legge canonica contengono una procederua che comprende la possibilità di una “correzione formale” del pontefice. Eppure, sostiene Nichols, «tenendo conto dei limiti previsti dall’indeffettibilità papale, la legge canonica potrebbe prevedere una procedura formale per indagare se un papa avesse insegnato errori». La prospettiva di studio indicata è suggestiva e riguarda, appunto, un lavoro da compiere sul codice di diritto canonico. L’interesse è alto anche perchè la formalizzazione di una ipotesi di questo tipo andrebbe in qualche modo ad approfondire i contorni del dogma dell’infallibilità stabilito dal concilio Vaticano I.

    Quindi, secondo Nichols, per poter veramente procedere alla cosiddetta “correzione formale” richiamata da Burke sarebbe necessario prima definire una procedura che tenga conto di questa possibilità. In effetti, a ben vedere, la spiegazione offerta dal cardinale Burke in merito all’essenza di questa correzione, così come lui la intende, assomiglia di più ad una affermazione positiva dell’insegnamento della chiesa, piuttosto che una indicazione diretta dell’eventuale errore nel magistero da parte del Papa.

    Ma non tutti concordano con Nichols e l’eventualità che occorra metter mano al codice per procedere alla correzione. Il canonista statunitense Edwar Peters, dopo l’intervento di Nichols, ha scritto nel suo blog che già ora il canone prevede limiti alla libertà di azione del pontefice, inoltre, «la tradizione, non la legge canonica, impegna la Chiesa ad accettare una serie di verità (…) in modo tale che un Papa che improvvisamente le sfidasse, o avesse accondiscendenza per altri che lo fanno, avrebbe bisogno di preghiere urgenti e sarebbe un oggetto appropriato per una qualche correzione».

    In questo dibattito estivo dobbiamo segnalare anche lo studio che il cardinale Walter Brandmuller ha pubblicato sulla rivista tedesca Die Neue Ordnung. Da storico, il cardinale rileva la presenza di una tradizione, che risale al V secolo, per cui un papa appena eletto comunicherebbe la sua professione di fede (Professio fidei). In uno di questi testi, risalente forse al VII secolo, «il nuovo papa dichiara la vera fede così come è stata fondata da Cristo, passata a Pietro, e poi trasmessa dal suo successore fino all’ultimo papa appena eletto, così come l’ha trovata nella Chiesa e che ora desidera proteggere con il proprio sangue». Inoltre, il nuovo papa si impegna a confermare e conservare tutti i “decreti” dei suoi predecessori. Secondo Brandmuller la Professio fidei dei papi sono sempre state fatte e concepite in «reazione a gravi minacciose crisi di fede», e conclude il suo studio dicendo che «chiunque considera questa scoperta storica alla luce del nostro tempo può ben chiedersi quale conclusione si possa trarre per la Chiesa dei nostri giorni». Sembra perciò che questo studio auspichi, forse in modo un po’ ingenuo, che il Papa stesso, in relazione ai dubia, procedesse con una sorta di “auto-correzzione” mediante una dichiarazione.

    A quanto apprende La Nuova BQ possiamo dire che è molto difficile, nonostante le varie pressioni che vengono fatte a livello mediatico, che si possa arrivare ad una correzione formale che indichi in modo diretto l’errore del Papa. Lo stesso Burke nella sua intervista ha detto che «è assolutamente contrario a qualunque forma di scissione formale, uno scisma non potrebbe mai essere corretto».

    Questo riaccendersi del dibattito segnala però una significativa riflessione sul tema, forse punta dell’iceberg di una difficoltà rispetto alle oggettive ambiguità che si sono verificate in ordine all’interpretazione del capitolo VIII di Amoris laetitia tra vescovi e teologi. Come ha rilevato il teologo Nichols, alcuni hanno interpretato il testo come se i divorziati risposati, in certi casi, possono ricevere la Comunione anche senza l’impegno a vivere “come fratello e sorella”. Altri, invece, hanno detto che ciò sarebbe possibile, nonostante l’insegnamento della Chiesa, riaffermato più volte dai papi Giovanni Paolo II e Benedetto XVI, dica il contrario.

  24. La enfermedad está aún cuando a la persona no se la notifique… el cisma está aun cuando nadie salga a decirlo y confirmarlo. Ya hay cisma, hay una fe hecha pedazos ya ni siquiera dos. En cada rincon del mundo la fe catolica los curas y obispos se han dividido en la fe.

  25. El largo y farrogoso texto sobre el irenismo nada tiene que ver con el magisterio del Santo Padre. Con su criterio la autora se carga el Concilio Vaticano II porque no condenó al «mundo» y así suma sigue se desemboca en Lefebre.
    Juan Pablo II señaló que el hombre es el camino de la Iglesia y ese hombre viene naturalmente herido. Los supuestos «errores» doctrinales de Francisco son nada más que supuestos comenzando por la AL. El resto por favor no digan que comenzó con Francisco. Echenle la culpa a la apertura del Vaticano II y a la opción por los pobres.

  26. SANCHO
    No se si eres consciente de la falta de lógica de tu planteamiento. Expones el ejemplo de los amancebados (para abreviar) gente divorciada y recasada que no renuncia a mantener relaciones sexuales adulteras con otra pareja, con el de un asesino. El ejemplo que planteas es perfectamente válido, pero es que no analizas apropiadamente. Si un asesino mata una vez y realmente se arrepiente y deja la pistola o las ocasiones de matar, puede confesar y comulgar. Pero si un asesino dice, me arrepiento de haber asesinado hasta aquí, eso si, yo voy a seguir asesinando cada semana por lo menos a uno. Pues entonces ni puede obtener la absolución ni puede comulgar. Eso es lo que hacen los amancebados. Me arrepiento de haber adulterado hasta aquí, pero eso si, no pienso dejar de hacerlo con mi nueva pareja. Pues no hay arrepentimiento ni propósito de la enmienda, ni nada. Hay mentira como Bergoglio y sus mariachis. Y por tanto no pueden confesar ni comulgar. Es que no es tan difícil.

  27. Amados hermanos, en el nombre de Jesucristo les digo, si ustedes que poseen tener claridad, el mejor arbitraje, el mejor criterio, la mejor desicion u opinión, si creen que pueden corregir a su Santidad el Papa Francisco, al Colegio Cardenalicio, si ustedes creen que poseen la verdad y creen poseer la verdad de Cristo, los invito a examinarse, a perdonar, a orar y AMAR, arremangense sus camisas, dice San Pablo a los Corintios, si no tengo Amor, nada soy, hermanos, es noble tú sentido de pertenencia y correcto modo de vida, pero porque sigues colocando cargas pesadas sobre tus hermanos, creando más caos y confusión, yo los invito a dejar los teclados e irnos de misiones, de pronto un aire nuevo puede refrescarte, les pido sus oraciones por todos nosotros los misioneros, que el Señor les conceda Paz y María Reina interceda por nuestras necesidades. Chau

  28. Amados hermanos, en el nombre de Jesucristo les digo, si ustedes que poseen tener claridad, el mejor arbitraje, el mejor criterio, la mejor desicion u opinión, si creen que pueden corregir a su Santidad el Papa Francisco, al Colegio Cardenalicio, si ustedes creen que poseen la verdad y creen poseer la verdad de Cristo, los invito a examinarse, a perdonar, a orar y AMAR, arremangense sus camisas, dice San Pablo a los Corintios, si no tengo Amor, nada soy, hermanos, es noble tú sentido de pertenencia y correcto modo de vida, pero¿ porque sigues colocando cargas pesadas sobre tus hermanos?, creando más caos y confusión, yo los invito a dejar los teclados e irnos de misiones, de pronto un aire nuevo puede refrescarte, les pido sus oraciones por todos nosotros los misioneros, que el Señor les conceda Paz y María Reina interceda por nuestras necesidades. Chau

  29. La ley de Moises dice no matarás, pero existe la excepción de la defensa propia, las leyes tienen excepciones, en lenguaje del Papa «hay que discernir», o sea ver en que casos se pueden hacer excepciones, cada uno puede tener un criterio distinto, pero lo que dice el Papa no es nada nuevo, está aplicando a ésta norma moral criterios que ya se aplican en otras normas,

  30. La indisolubilidad del matrimonio no admite excepción alguna. Jesucristo fue tajante y restableció la ley inicial, que Moisés había tolerado infringirla por la dureza de corazón, » pero al principio no fue así «, por eso mismo eleva el matrimonio a rango de sacramento en similitud además de la unión de Cristo con su Iglesia, indisoluble. A Francisco le cuesta aceptar la indisolubilidad del matrimonio. Por eso mismo la Amoris está llena de recovecos farisaicos para introducir el divorcio por la puerta de atrás, como los fariseos, que admitían incluso el repudio unilateral, a diferencia de Jesucristo y su rigidez, tan molesta a Francisco, quien, en lugar de una encíclica urgente sobre el gender, que le viene grande, se ha dedicado a deshacer la Familiares Consortio y sembrar intencionalmente confusión donde había claridad : Hay que vivir como hermanos para acceder a la comunión los divorciados y casados civilmente.

  31. Porque el Concilio Vaticano II en su Constitución Pastoral Sobre la Iglesia en el mundo actual entre otras cosas dice: «Es la persona del hombre la que hay que salvar. Es la sociedad humana la que hay que renovar» «Así, mientras el hombre amplía extraordinariamente su poder, no siempre consigue someterlo a su servicio. Quiere conocer con profundidad creciente su intimidad personal, y con frecuencia se siente más incierto que nunca de sí mismo» «Jamás el género humano tuvo a su disposición tantas riquezas, tantas posibilidades, tanto poder económico. Y, sin embargo, una gran parte de la humanidad sufre hambre». «Nunca ha tenido el hombre un sentido tan agudo de su libertad, y entre tanto surgen nuevas formas de esclavitud social y psíquica». «Persisten, en efecto, todavía agudas tensiones políticas, sociales, económicas, raciales e ideológicas, y ni siquiera falta el peligro de una guerra que amenaza con destruirlo todo». «Se busca con insistencia un orden temporal más perfecto, sin que avance paralelamente el mejoramiento de los espíritus».»Afectados por tan compleja situación, muchos de nuestros contemporáneos difícilmente llegan a conocer los valores permanentes y a compaginarlos (…) con los nuevos descubrimientos. La inquietud los atormenta, y se preguntan entre angustias y esperanzas, sobre la actual evolución del mundo». En cuanto a los desquilibrios del mundo moderno dice » Una tan rápida mutación realizada, con frecuencia, bajo el signo del desorden, y la misma conciencia agudizada por las contradicciones existentes hoy en el mundo , engendran o aumentan contradicciones y desequilibrios. «Nacen también grandes discrepancias raciales y sociales de todo género. Discrepancias entre los países ricos, menos ricos y los pobres. Discrepancias entre las instituciones internacionales, nacidas de la aspiración de los pueblos a la paz, y las ambiciones puestas al servicio de la expansión de la propia ideología o los egoísmos colectivos existentes entre las naciones y en otras entidades sociales. Todo ello alimenta la mutua desconfianza y la hostilidad, los conflictos y las desgracias de los que el hombre es a la vez causa y víctima». «En hecho de verdad, los desequilibrios que fatigan al mundo moderno están conectados con ese otro desequilibrio fundamental que hunde sus raíces en el corazón humano» . «La fe todo lo ilumina con nueva luz (…) . El Concilio se propone, ante todo, juzgar bajo esta luz los valores que hoy disfrutan de máxima consideración y enlazarlos de nuevo con su fuente divina. Estos valores, por proceder de la inteligencia que Dios ha dado al hombre, poseen una bondad extraordinaria, pero, a causa de la corrupción del corazón humano, sufren con frecuencia desviaciones contrarias a su debida ordenación. Por ello necesitan purificación».¿Que piensa del hombre la Iglesia? ¿Que criterios fundamentales deben recomendarse para levantar el edificio de la sociedad actual?». Se nos habla entonces de la dignidad de la persona humana: 1.»El hombre, imagen de Dios»: «La Biblia nos enseña que el hombre ha sido creado «a imagen de Dios, con capacidad para conocer y amar a su Creador, y que por Dios ha sido constituido señor de la entera creación visible , para gobernarla y usarla glorificando a Dios»; 2.» El pecado»: «Creado por Dios en la justicia, el hombre, sin embargo, por instigación del DEMONIO, abusó de su libertad, levantándose contra Dios y pretendiendo alcanzar su propio fin al margen de Dios»; 3.»Constitución del hombre»: «No debe, por tanto, el hombre despreciar la vida corporal, sino que, por el contrario, debe tener por bueno y honrar a su propio cuerpo, como criatura de Dios que ha de resucitar en el último día. Herido por el pecado, experimenta, sin embargo, la rebelión del cuerpo, La propia dignidad humana pide, pues, que glorifique a Dios en su cuerpo y no permita que lo esclavicen las inclinaciones depravadas de su corazón»; 4. «Dignidad de la inteligencia: Verdad y sabiduría» : La naturaleza intelectual de la persona humana se perfecciona y debe perfeccionarse por medio de la sabiduría, la cual atrae con suavidad la mente del hombre a la búsqueda y al amor de la verdad y del bien. Imbuído por ella, el hombre se alza de lo visible hacía lo invisible»; 5.»Dignidad de la conciencia moral»: «En lo más profundo de su conciencia descubre el hombre una ley que él no se dicta a sí mismo, pero a la cual debe obedecer y cuya voz resuena, cuando es necesario, en los oídos de su corazón, advirtiéndole que debe amar y practicar el bien y que debe evitar el mal. Porque el hombre tiene una ley escrita por Dios en su corazón, en cuya obediencia consiste la dignidad humana y por la cual será juzgado personalmente»; 6.»Grandeza de la libertad»: «La orientación del hombre hacia el bien sólo se logra con el uso de la libertad (…) . Con frecuencia, sin embargo, la fomentan de forma depravada como si fuese pura licencia para hacer cualquier cosa, con tal que delite, aunque sea mala. La verdadera libertad es signo eminente de la imagen divina en el hombre (…) Dios ha querido dejar al hombre en manos de su propia decisión»; 7.»El misterio de la muerte»: El hombre sufre con el dolor y con la disolución progresiva de su cuerpo. pero su máximo tormento es el temor por la desaparición perpetua. (…). La semilla de eternidad que en sí lleva, por ser irreductible a la sola materia, se levanta contra la muerte (…) La Iglesia aleccionada por la revelación divina, afirma que el hombre ha sido creado por Dios para un destino feliz situado más allá de la miseria terrestre»; 8. «Formas y raíces del ateísmo, ateísmo sistemático, Actitud de la Iglesia frente al ateísmo»: La razón más alta de la dignidad humana consiste en la vocación del hombre a la unión con Dios. (..) Muchos son, sin embargo, los que hoy en día se desentienden de esta íntima y vital unión con Dios. Es este ateísmo uno de los fenómenos más graves de nuestro tiempo». 9. «Cristo, Hombre nuevo»: «En realidad, el misterio del hombre sólo se esclarece en el misterio del Verbo encarnado (…) Nada extraño, pues, que todas las verdades hasta aquí expuestas encuentren en Cristo su fuente y corona». Y retomando los desequilibrios del mundo moderno nos dice : «De esta forma, el mundo moderno aparece a la vez poderoso y débil, capaz de lo mejor y de lo peor, pues tiene abierto el camino para optar entre la libertad o la esclavitud, entre el progreso o el retroceso, entre la fraternidad o el odio. El hombre sabe muy bien que está en su mano el dirigir correctamente las fuerzas que él ha desencadenado y que pueden aplastarle o salvarle. Por ello se interroga a si mismo». Con esta precisión se manifestaba el Concilio Vaticano II en el año 1964. La pregunta hoy, 53 años depués es: ¿Ha sabido el hombre dirigir correctamente las fuerzas que él ha desencadenado y que le permitirán salvarse, obtener lo mejor del mundo moderno, optar por la libertad, el progreso y la fraternidad o no ha sabido hacerlo y ha optado por la esclavitud, el retroceso y el odio y las fuerzas que él ha desencadenado, están a punto de aplastarle?. La respuesta es muy clara: Basta mirar la tasa mundial anual de suicidios, la tasa anual de abortos y eutanasia, la comercialización de los órganos de los niños no nacidos, la comercialización de la vida humana (embriones vivos y congelados, vientres de alquiler, manipulación del genoma humano), la progresiva y socialmente aceptada esclavitud del hombre por todo tipo de pecado, la paganización de la sociedad y muy especialmente la paganización de la educación de los menores, el tráfico de personas, la persecución a los cristianos, las guerras existentes en distintas partes del mundo, las avalanchas de inmigrantes, la amenaza de una guerra nuclear, el odio terrorista, la persecución sistemática de la libertad del pensamiento, la apostasía cada vez más generalizada, la pérdida del sentido transcendente de la vida y la cosificación del ser humano.

  32. ¿Con su criterio la autora se carga el Concilio Vaticano II porque no condenó al «mundo» ? . Los criterios expuestos mi primer comentario primero no son míos, son doctrina de la Iglesia católica: Catequesis de La Salle, Encíclica del papa Pío XII «Humani generis» condenado el modernismo y Concilio Vaticano II que también condena el falso irenismo. Los fieles católicos o católicos fieles, no tenemos criterios propios en cuanto a doctrina católica, sino que hacemos lo que nos dice el Concilio Vaticano II en su Constitución Dogmática Dei Verbum, n 5: » Cuando Dios revela hay que prestarle «la obediencia de la fe», por la que el hombre se confía libre y totalmente a Dios, prestando a Dios revelador el homenaje del entendimiento y de la voluntad y asintiendo voluntariamente a la revelación hecha por Él. Para profesar esta fe es necesaria la gracia de Dios que previene y ayuda, y los auxilios internos del Espíritu Santo , el cual mueve el corazón y lo convierte a Dios, abre los ojos de la mente y da «a todos la suavidad en el aceptar y creer la verdad. Y para que la inteligencia de la revelación sea más profunda, el mismo Espíritu Santo perfecciona constantemente la fe por medio de sus dones».

  33. Epistola de S. Pablo a los Gálatas ( 1, 6-12): «Me admiro de que tan pronto os paseís del que os llamó por la gracia de Cristo, a otro Evangelio. No es que haya otro, sino que hay algunos que os perturban y quieren pervertir el Evangelio de Cristo. Pero aunque nosostros o un ángel del cielo os predicara un evangelio distinto del que os hemos predicado, sea anatema. (…) ¿Busco yo acaso el favor de los hombres o el de Dios? ¿Es que trato de agradar a los hombres?. Si aun tratara de agradar a los hombres no sería siervo de Cristo. Pues os hago saber hermanos, que el Evangelio por mí predicado no es según hombre, que yo no lo recibí ni aprendí de hombre alguno, sino por revelación de Jesucristo». No se puede cambiar la doctrina del Evangelio, porque es doctrina directamente revelada por Jesucristo. Por ello, nadie tiene autoridad para hacerlo. La Iglesia es depositaria de la fe y su misión es transmitir la doctrina íntegramente como dice el Concilio Vaticano II en repetidas ocasiones: «Dispuso Dios benignamente que todo lo que había revelado para la salvación de los hombres, permaneciera íntegro para siempre y se fuera transmitiendo a todas la generaciones. Poe ello Cristo Señor , en quien se consuma la revelación total del Dios sumo, mandó a los apóstoles que predicaran a todos los hombres el Evangelio, comunicándoles los dones divinos. Este Evangelio , prometido antes por los profetas, lo completó Él y promulgó con su propia boca, como fuente de toda verdad salvadora y de la ordenación de las costumbres. Lo cual fue realizado fielmente tanto por los apóstoles , que en la predicación oral comunicaron con ejemplos e instituciones lo que habían recibido por la palabra, por la convivencia y por las obras de Cristo, o habían aprendido por la inspiración del Espíritu Santo, como por aquellos apóstoles y varones apostólicos , que bajo la inspiración del mismo Espíritu Santo, escribieron el mensaje de la salvación. (…) Así pues , la predicación apostólica, que está expuesta de un modo especial en los libros inspirados, debía conservarse hasta el fin de los tiempos por una sucesión contínua. De ahí que los apóstoles comunicando lo que ellos mismos han recibido, amonestan a los fieles que conserven las tradiciones que han aprendido o de palabra o por escrito y que sigan combatiendo por la fe que se les ha dado una vez para siempre» (Concilio Vaticano II. Constitución dogmática Dei verbum, n 7, 8)

  34. 7. Así, pues, el próximo Sínodo ecuménico se reúne felizmente en un momento en que la Iglesia anhela fortalecer su fe y mirarse una vez más en el espectáculo maravilloso de su unidad; siente también con creciente urgencia el deber de dar mayor eficacia a su sana vitalidad y de promover la santificación de sus miembros, así como el de aumentar la difusión de la verdad revelada y la consolidación de sus instituciones. Será ésta una demostración de la Iglesia, siempre viva y siempre joven, que percibe el ritmo del tiempo, que en cada siglo se adorna de nuevo esplendor, irradia nuevas luces, logra nuevas conquistas, aun permaneciendo siempre idéntica a sí misma, fiel a la imagen divina que le imprimiera en su rostro el divino Esposo, que la ama y protege, Cristo Jesús.

    8. En un tiempo, además, de generosos y crecientes esfuerzos que en no pocas partes se hacen con el fin de rehacer aquella unidad visible de todos los cristianos que responda a los deseos del Redentor divino, es muy natural que el próximo Concilio aclare los principios doctrinales y dé los ejemplos de mutua caridad, que harán aún más vivo en los hermanos separados el deseo del presagiado retorno a la unidad y le allanarán el camino.

    9. Finalmente, el próximo Concilio ecuménico está llamado a ofrecer al mundo, extraviado, confuso y angustiado bajo la amenaza de nuevos conflictos espantosos, la posibilidad, para todos los hombres de buena voluntad, de fomentar pensamientos y propósitos de paz; de una paz que puede y debe venir sobre todo de las realidades espirituales y sobrenaturales, de la inteligencia y de la conciencia humana, iluminadas y guiada por Dios, Creador y Redentor de la humanidad.

  35. María R. mediante farragosos párrafos condena al Concilio Vaticano II por más que intente esconderse en documentos del mismo. La bula de Convocatoria del Concilio dijo otra cosa.
    Su espíritu fue llamar a una verdadera salvación del mundo con el remedio de la misericordia que propuso Juan XXIII.
    Pero ese remedio a María R. le repugna. Prefiere las condenas de anteriores concilios. Ahora Además, la Iglesia y en especial digamos sin mas vueltas el Santo Padre a su criterio es irenista, es decir, permisivo, una especie de laxo moral sin remedio.
    Entonces, la conclusión de María R es que el Santo Padre y los Obispos están cambiando la «doctrina» pero lo que no entiende es que cambia lo que ella entiende por «doctrina» y no la doctrina de la Iglesia.

  36. Finalmente María R te dejo un pregunta: ¿El Santo Padre es a tu juicio irenista? Te pido una respuesta por si o por no como le gustaba a Nuestro Señor.
    Por favor, di sólo una palabra. Si intentas una justificación a tu postura por mas parrafadas que escribas sacaré mis propias conclusiones.

  37. Me duele muchísimo esta situación porque tuve una amiga protestante y detesto cualquier cosa que nos pueda dividir lo más mínimo. No es la forma de ayudar a la Iglesia ni de volver a la tradición atacar al Santo Padre. Cuando leo críticas tan feroces al Papa me parece estar escuchando a la ex amiga protestante, por eso sé que el demonio está sembrando cizaña para que nos dividamos. No lo permitáis.
    Os exhorto, hermanos, por el Nombre de Nuestro Seños Jesucristo, a que tengáis el mismo lenguaje y no haya divisiones entre vosotros, sino que conservéis la armonía en el pensar y en el sentir.
    1Corintios 1, 10.

  38. Me duele muchísimo esta situación porque tuve una amiga protestante y detesto cualquier cosa que nos pueda dividir lo más mínimo. No es la forma de ayudar a la Iglesia ni de volver a la tradición atacar al Santo Padre. Cuando leo críticas tan feroces al Papa me parece estar escuchando a la ex amiga protestante, por eso sé que el demonio está sembrando cizaña para que nos dividamos. No lo permitáis.
    Os exhorto, hermanos, por el Nombre de Nuestro Señor Jesucristo, a que tengáis el mismo lenguaje y no haya divisiones entre vosotros, sino que conservéis la armonía en el pensar y en el sentir.
    1Corintios 1, 10.

  39. Es sorprendente que Ricardo para hablar de la doctrina del Concilio Vaticano II, ponga el texto de la Bula de su Convocatoria. ¡Absolutamente sorprendente!. Como es evidente, la doctrina de un Concilio no es la Convocatoria del mismo, dónde lo que se exponen únicamente las motivaciones e intenciones con que se convoca. La doctrina de un Concilio son las Constituciones, Decretos y demás documentos que se emiten al finalizar el mismo, tras largas sesiones de trabajo y debates entre los prticipantes del mismo. Concretamente, en el Concilio Vaticano II se emitieron cuatro Constituciones, nueve Decretos y tres Declaraciones. He copiado textualmente parte de la Constitución Sobre la Iglesia en el mundo actual. A Ricardo le parecen párrafos farragosos, es decir, confusos y desordenados y esa debe ser la razón por la que ha debido leer muy poco el Concilio Vaticano II y desconoce realmente cual es su doctrina. El propio Concilio Vaticano II dice que «Nada es tan ajeno al ecumenismo como ese falso irenismo que pretendiera desvirtuar la doctrina católica y obscurecer su genuino y verdadero sentido». Es doctrina del Concilio no mía. Es también muy sorprendente que todos estos católicos tan tolerantes y teóricamente tan misericordiosos, nos insulten llamándonos rígidos, fanáticos y otras muchas cosas con claro carácter peyorativo y despectivo, lo que ensombrece enormente su tan cacareada caridad y misericordia. Por eso Ricardo, paradigma de la tolerancia misericordiosa y de la misericordia tolerante, se atreve a hacer un juicio claramente temerario sobre mí, diciendo contundentemente que me repugna la misericordia. Ya mantuve hace tiempo un intercambio de ideas acerca de este tema y le expliqué que nadie podríamos alcanzar el cielo sin la Misericordia de Dios a la que todos tenemos que acogernos por nuestra pequeñez y nuestra debilidad. Pero hemos de negarnos a nosotros mismos, cargar con nuestra Cruz y seguir a Cristo, como Él mismo nos indicó, es decir, seguir sus preceptos y mandatos y cuando pequemos , arrepentirnos y confesarnos. Le transcribí un texto de Quevedo, que vuelvo a ponerle porque se ve que lo ha olvidado. » Que se burlan a sí las almas que consideran la misericordia de Dios encubridora de maldades y la aguardan como ellos la han menester y no como ella es, purísima e infinita en los santos y capaces della, pues los mismos que más en ella están confiados son los que menos lugar la dan para su remedio. No merece la piedad de Dios quien sabiendo que es tanta la convierte en licencia y no en provecho espiritual, y de muchos tiene Dios misericordia que no la merecen ellos, y en los más es ansí, pues nada de su mano pueden, sino por Sus Méritos, y el hombre que más hace es procurar merecerla».

  40. Ricardo no ha entendido lo que significa el irenismo, porque lo identifica con la laxitud moral. El irenismo es la doctrina que preconiza la paz a ultranza. La aplicación práctica al catolicismo es que para llevarnos bien , para que haya paz entre nosotros y para que no se produzca un cisma, se pueden aceptar cambios de distintos tipos ( de carácter moral o no) en la doctrina católica, lo que supone transigir con el error. La doctrina católica, de la que la Iglesia es depositaria, es la doctrina verdadera porque fue revelada directamente por Jesucristo como nos dice S. Pablo, que ratificó sus palabras con su martirio. Y la verdad es inmutable. Lo que era verdad ayer, es verdad hoy y será verdad mañana. Afortunadamente, los católicos contemporáneos de Lutero sabían que el bien supremo es la Verdad y por ello, ante la amenaza de un incipiente cisma que aún hoy perdura, supieron y quisieron defender la verdadera doctrina católica con valor y arrojo en la Contrarreforma, gracias a lo cual nosotros hoy podemos profesar la fe católica. Porque Cristo es el Camino, la Verdad y la Vida.

  41. Ricardo, yo no puedo contestar a tu pregunta, porque lo ignoro y no suelo hacer juicios temerarios. El comentario lo he puesto para que cada uno reflexione si es irenista o no. La doctrina católica se puede intentar cambiar por otros muchos motivos, no sólo por irenismo, entre ellos por motivos ideológicos, como ocurre en el caso de la Teología Marxista de la Liberación; por un concepto erróneo de la verdadera misericordia, que considera que la misericordia no es ayudar y guiar al pecador hacia el bien, sino que consiste en permitirle perseverar en el mal ; por una negación de la obediencia de la fe ante las verdades reveladas, cuande se dice que a saber lo que diría Cristo, porque en esos tiempos no existían grabadoras etc… Yo desconozco cual es la razón última del cambio doctrinal. Pero lo que si sé es que los fieles católicos tenemos que andar por el camino trazado por Jesucristo, cumplir sus mandatos y obedecer sus leyes y defender la doctrina por Él revelada, que es la verdadera.

  42. Gracias María. Cuando te tienes que centrar en una cuestión específica y no arrojar texto te lavas las manos. No tiene sentido sentir preguntado por las demás cuestiones por de nuevo serán acusaciones veladas al Santo Padre cuya responsabilidad no asumes.

  43. José: Si su única perspectiva es la de la autoridad, concedo que la razón está de parte de quien puede decir: nominor quia leo -porque me llamo león- y Bergoglio aparece como un maestro e la fe, y respecto al Rvdo. Padre Nichols, habrá que decir: Pero, quién se ha creído que es este osado? Lamentablemente la verdad del Evangelio y los criterios de acceso a la misma, pertenecen al orden de la objetividad y están al alcance de Bergoglio, si quiere ser servidor de la verdad y también del Padre Nichols.

    Y creo que Bergoglio tiene un nivel casi a cero en materia teológica. Alguno se sus asesores podría hacerle llegar o explicar, para que lo entienda, la tesis del Cardenal Cayetano: Si un Papa cae en la herejía, deja de ser Papa ipso facto.

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