La Generalitat reconoce que las palabras de Novell denunciadas por el lobby gay no incurren en ninguna infracción

La Generalitat reconoce que las palabras de Novell denunciadas por el lobby gay no incurren en ninguna infracción

Desde la Generalitat aclaran que la pregunta del obispo de Solsona sobre si el fenómeno creciente de la confusión en la orientación sexual estaría relacionado con una figura paterna ausente «entra en el ámbito del ejercicio del derecho a la libertad de expresión».

La Generalitat ha tenido que reconocer que las palabras del obispo de Solsona, Xavier Novell, sobre el fenómeno creciente de la confusión en la orientación sexual y una figura paterna ausente se enmarcan en el ámbito de la libertad de expresión y de opinión.

En una respuesta parlamentaria recogida por Europa Press, la consellera de Trabajo, Asuntos Sociales y Familias de la Generalitat, Dolors Bassa, explica que una vez analizadas las palabras por parte de los servicios jurídicos, han constatado la imposibilidad de abrir un procedimiento administrativo sancionador.

Desde la Generalitat señalan que las palabras del obispo de Solsona no incurren en ninguna infracción regulada en el artículo 34 de la Ley 11/2014, del 10 de octubre, y «entran en el ámbito del ejercicio del derecho a la libertad de expresión, opinión e ideología de esta persona».

El obispo de Solsona, perseguido por plantear una pregunta

En los últimos meses, el obispo de Solsona ha sido víctima de los ataques de quienes no toleran que se cuestionen los postulados del lobby LGTB, ni siquiera a través de una pregunta. En una carta dominical publicada el pasado mes de mayo, Novell planteaba: “Me pregunto si el fenómeno creciente de la confusión en la orientación sexual de muchos chicos adolescentes no se deberá a que, en la cultura occidental, la figura del padre estaría simbólicamente ausente, desviada, desvanecida”.

Plantear esta pregunta le ha costado al obispo de Solsona un aluvión de críticas y soportar una campaña en su contra promovida por el cada vez más poderoso lobby gay. Una campaña que ha contado con comunicados, reprobaciones, exigencias de rectificación y manifestaciones contrarias a sus palabras.

Días después de la publicación de su carta, Novell tuvo que ser escoltado por agentes de los Mossos d’Esquadra y la Policía Local al salir de la iglesia parroquial de Santa Maria de l’Alba en Tàrrega ante la protesta convocada por miembros del colectivo LGTBI en la plaza Major. Asimismo, el Observatorio contra la Homofobia (OCH) denunció el escrito del obispo ante la Generalitat, asegurando que sus palabras suponían un posible caso de vulneración de la Ley 11/2014 contra la denominada LGTBIfobia en Catalunya.

‘Continuaré presentando la visión cristiana sobre la persona’

Sin embargo, en una nota divulgada tras desatarse la polémica, el obispo de Solsona aclaraba que no había discriminado a nadie ni lesionado ningún derecho personal y que eran falsas las acusaciones de homofobia que le habían dirigido.

En su nota, el prelado también anunciaba su intención de seguir defendiendo el derecho de los pastores de la Iglesia a enseñar la doctrina católica, amparados en la libertad de expresión y la libertad religiosa. “Por eso, que nadie dude que continuaré presentando sin miedo la visión cristiana sobre la persona y las consecuencias morales que se derivan”, concluía.

Diversos expertos responden afirmativamente a la pregunta de Novell

A pesar de las críticas, la pregunta formulada por Xavier Novell ha sido respondida de forma afirmativa por diversos expertos. Un extenso artículo publicado en Religión en Libertad (ReL) indica que hay psiquiatras y terapeutas que han constatado que muchos homosexuales varones que eran niños especialmente sensibles señalan que sentían a su padre como inaccesible, lejano, quizá por parecerles rudo y peligroso, o agresivo, o simplemente nunca estaba en casa, o era como si no estuviese”. Al crecer, estos niños buscan ese abrazo masculino que su padre no les dio en otros hombres.

El artículo de ReL también recoge la reflexión de Joseph Nicolosi, doctorado en Psicología Clínica por la California School of Professional Psychology de Los Ángeles y fundador de la Asociación Nacional para la Investigación y la Terapia de la Homosexualidad:

“El conflicto básico en la mayor parte de los casos de homosexualidad es éste: el chico –normalmente un chico sensible, más inclinado que la media al daño emocional- desea amor y aceptación del padre de su mismo sexo, y sin embargo siente frustración y rabia contra él porque experimenta a su padre como indiferente o abusivo. (Este chico puede tener hermanos cuya experiencia del padre sea diferente.)

La actividad homosexual será la reconstrucción erótica de esta relación de amor-odio. […] Por tanto, la homosexualidad está inherentemente enraizada en el conflicto: conflicto sobre la aceptación del propio género natural, conflicto en la relación padre-hijo, y normalmente conflicto por el ostracismo ante compañeros del mismo sexo. Esto significa que veremos aparecer asuntos de dominación-sumisión contaminando las relaciones gay.”

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