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Estas monjas ofrecen su ceguera por la salvación del mundo
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Estas monjas ofrecen su ceguera por la salvación del mundo

Aciprensa
29 julio, 2017

Consagradas a la Adoración Perpetua del Santísimo Sacramento, tienen como misión ofrecer a Dios “la privación de la vista por los hermanos que no conocen todavía la verdad, a fin de que puedan llegar a Dios luz del mundo”.

El 15 de agosto de 2017 las Hermanas Sacramentinas de Don Orione cumplieron 90 años desde que fueron fundadas para ofrecer algo muy particular por la salvación del mundo: su ceguera.

Se trata de una comunidad de monjas ciegas consagradas a la Adoración Perpetua del Santísimo Sacramento y que se distinguen por llevar un hábito blanco, un escapulario rojo y una hostia bordada sobre el pecho.

“Entiendo ofrecer, con esta nueva rama de la familia religiosa, como una flor ante el trono de la Santísima Virgen, para que Ella misma, con sus benditas manos, la ofrezca a Jesús Sacramentado”, les dijo San Luis Orione al fundarlas en Italia el 15 de agosto de 1927.

Esta rama de la congregación de las Pequeñas Hermanas Misioneras de la Caridad (PHMC) tiene como misión, según sus constituciones, ofrecer a Dios “la privación de la vista por los hermanos que no conocen todavía la verdad, a fin de que puedan llegar a Dios luz del mundo” (Const. Art 4)

Además, buscan sostener con la Adoración Eucarística y el sacrificio, “la acción apostólica de las PHMC Y de los Hijos de la Divina Providencia”, ambas congregaciones de la familia orionita.

La congregación está presente en Italia, España, Filipinas, Kenia, Argentina, Brasil y Chile.

En Chile están desde 1943 y actualmente son tres religiosas: la Hna. María Luz Ojeda, Hna. Elizabeth Sepúlveda, y Hna. María Pía Urbina, esta última está por estos meses de misiones en Filipinas.

Estas religiosas asisten a clases de computación para poder llevar ante el Santísimo Sacramento las numerosas peticiones que reciben de muchos fieles a través de su cuenta en Facebook, donde ofrecen rezar por cada intención recibida.

La Hna. María Luz Ojeda tuvo un accidente cuando era niña que la dejó con una severa dificultad para ver que fue aumentando de forma gradual hasta los 30 años cuando perdió por completo la visión.

“A veces personalmente doy gracias a Dios porque por ese motivo yo pude entrar a la congregación. Ante el santísimo muchas veces yo le digo Señor: ‘este es mi medio para ayudarte a salvar almas’ y soy feliz”, dijo la Hna. María Luz a ACI Prensa.

La religiosa explicó que “todos los días en nuestra oración y Adoración le presentamos al Señor las carencias, sufrimientos y dolores de la humanidad”.

“Quizá va a ser grande lo que voy a decir pero esto voy a tener yo para presentarle el día que el Señor me llame. Que le he ayudado a salvar almas” afirmó la Hna María Luz.

Las hermanas dedican cada día de la semana a una intención en especial: los lunes por enfermos, los martes por los jóvenes, los miércoles por la paz, los jueves por las vocaciones, los viernes por el adulto mayor, los sábados por los niños, y los domingos por la Familia.

(Artículo publicado originalmente en Aciprensa)

Aciprensa


2 COMMENTS ON THIS POST To “Estas monjas ofrecen su ceguera por la salvación del mundo”

  1. Beatriz dice:

    ¡Impresionante! Demos gracias a Dios.

  2. Mario dice:

    Igual, impresionamte

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