Los ‘chupamedias’ del Papa: James Martin, el jesuita del lobby LGTB que cuestiona el Catecismo

Los ‘chupamedias’ del Papa: James Martin, el jesuita del lobby LGTB que cuestiona el Catecismo

A favor de «los baños trans»,  de cambiar «parte del lenguaje del Catecismo» sobre la homosexualidad y autor del libro “Construyendo un puente: cómo la Iglesia Católica y la comunidad LGTB pueden entrar en una relación de respeto, compasión y sensibilidad”. Así es James Martin.

SPOILER: Para una aclaración de por qué usamos la palabra “chupamedias”, ir al final del artículo.

De financiero ‘deprimido’ a sacerdote jesuita

James J. Martin, también llamado Jim Martin, nació el 29 de diciembre de 1960. Es un sacerdote jesuita, escritor y editor de la revista jesuita América. Se crió en Plymouth Meeting, Pensilvania, y ahora vive en una Comunidad Jesuita en el centro de Manhattan.

Después de estudiar en la Escuela de Negocios de Wharton en la Universidad de Pensilvania, Martin vivió seis años en Nueva York. Trabajaba como financiero en una gran empresa, tal y como recoge Catholic.net. Sin embargo, se sentía desgraciado.

Según cuenta el propio Martin, su vida cambió tras ver el documental «Merton: A Film Biography», que mostraba la vida Thomas Merton, un monje trapense que tras vivir y trabajar en Nueva York decidió seguir su vocación religiosa. En el libro de James Martin «My Life with the Saints», explica lo mucho que le transformó esa película. “Aún recuerdo su expresión, mucho más feliz que la que veía en el espejo cada mañana. Su vida, esa vida monástica, parecía exótica, misteriosa, romántica”.

Sin embargo, su «llamada» fue tras leer el el libro «La montaña de los siete círculos». Martin cuenta que, tras leerlo, «sabía con seguridad a qué quería dedicarme. Para mí, esa fue mi llamada», explica. James Martin lleva 28 años perteneciendo a la orden de los jesuitas y 17 ordenado como sacerdote.

«Probablemente algunos santos fueron gays». Así lo afirmaba el sacerdote James Martin en uno de sus perfiles públicos de las redes sociales. Y es que este jesuita, elegido consultor de la Secretaría para la Comunicación por el Papa Francisco, utiliza páginas como Twitter, o su propia página web, para lo que parece se ha convertido en su única misión como sacerdote jesuita: la defensa del colectivo de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales. He aquí algunos ejemplos:

«A todos mis amigos LGTB: Que tengáis un divertido fin de semana Orgullo 2017. Tener orgullo y sentir felicidad porque sois hijos de Dios, hechos a su imagen», escribía el sacerdote.

El ‘adalid’ del colectivo LGTB dentro de la Iglesia

El amparo desmesurado a este colectivo se ha convertido en su seña de identidad. Sin ir más lejos, hace apenas dos meses publicó un libro «pro LGTB», que paradójicamente fue elogiado por el cardenal Kevin Farrell -Prefecto del Dicasterio para los Laicos, Familia y Vida-, y otros prelados. Pero esa es otra historia.

El jesuita James Martin defiende en su libro titulado “Construyendo un puente: cómo la Iglesia Católica y la comunidad LGTB pueden entrar en una relación de respeto, compasión y sensibilidad”, los postulados de la ideología de género -la misma que amenaza a las familias católicas-, y asegura que “los líderes de la Iglesia deben dirigirse a las personas LGTB por el término con el que ellos se refieren a sí mismos”, es decir, según el sexo “que ellos elijan”.

Asimismo, el autor defiende que “los miembros de la Iglesia no deben ser despedidos por ir en contra de la enseñanza de la Iglesia al respaldar actos homosexuales o profesar abiertamente la homosexualidad”.

¿A qué se refiere con «ir en contra de la enseñanza de la Iglesia?». La Doctrina de la Iglesia Católica es bien clara. El capítulo segundo establece que «los actos homosexuales son intrínsecamente desordenados». Sin embargo, para James Martin no es un problema, ya que en varias ocasiones ha defendido que “parte del lenguaje utilizado en el Catecismo respecto a los homosexuales necesita actualizarse, dado lo que ya sabemos sobre la homosexualidad”.

A favor de ‘los baños trans’

El que se ha convertido en uno de los sacerdotes jesuitas más conocidos de Estados Unidos debido a sus polémicas declaraciones, también manifestó a través de su perfil de Twitter su apoyo a los ‘baños trans’, la normativa aprobada por Barack Obama que permitía a los estudiantes transexuales utilizar, con independencia de su sexo biológico, los baños que prefiriesen en las escuelas.

Tras la decisión de la Administración Trump de revocar dicha normativa, el sacerdote jesuita James Martin defendió que la Iglesia “debe abrazar los ‘dones especiales’ de la homosexualidad”.

“No hace daño a nadie, los niños deberían poder entrar en el baño de las niñas y viceversa”, defendió el sacerdote en su cuenta de Twitter. “Es una ofensa a su dignidad como seres humanos”, dijo el célebre jesuita.

“Los estudiantes trans ya hacen frente a demasiadas dificultades. Tendrían que poder utilizar los baños que desean. No hace daño a nadie”.

“Me entristece que los estudiantes trans no pueda elegir el baño que quieren. Una necesidad básica. Es un ataque a su dignidad como seres humanos”, publicó.

Por último, el religioso explica que los cristianos deberían apoyar a los trans, “igual que Jesús hizo con los marginados, perseguidos y confundidos”.

¿Quién es el verdadero responsable de la ‘revolución’ de James Martin?

LifeSite News explica que en el año 1992, los fundadores del Ministerio pro LGTB fueron el sacerdote Robert Nugent y la hermana Jeannine Gramick, quienes escribieron el libro «Building Bridges: Gay and Lesbian Reality and the Catholic Church«. ¿Les suena de algo?

En 1995, la Congregación para la Doctrina de la Fe (bajo el Cardenal Joseph Ratzinger) comenzó a investigar a ambos religiosos. En mayo de 1997, la CDF estableció que la doctrina del sacerdote Robert Nugent y la hermana Jeannine Gramick eran inaceptables porque eran contrarios a las enseñanzas de la Iglesia Católica.

«Las personas que están luchando debido a su homosexualidad tienen el derecho de recibir las verdaderas enseñanzas de la Iglesia. La ambigüedad y los errores de este sacerdote y esta monja han causado confusión en las personas católicas y han herido la comunidad de la Iglesia», sentenció la Congregación para la Doctrina de la Fe, desde donde se prohibió a Nugent y Gramick «cualquier trabajo pastoral que incluyera personas homosexuales».

Sin embargo, tal y como recoge LifeSite News, la diferencia entre este caso y el de James Martin es Roma en sí misma. Las enseñanzas del sacerdote Robert Nugent y la hermana Jeannine Gramick fueron condenadas por la Santa Sede, liderada en aquel momento por San Juan Pablo II y Benedicto XVI. Y ese, desgraciadamente, no ha sido el caso con el Papa Francisco a la cabeza.

De hecho, han sido tres cardenales cercanos al Papa; Joseph Tobin, Kevin Farrel y Robert McElroy, quienes han defendido y amparado al jesuita James Martin.

James Martin: ‘Jesús no dijo nada sobre la homosexualidad’

¿Por qué los obispos deberían condenar el peligroso ‘puente’ de James Martin?

Brian Williams escribe en OnePeterfive que James Martin es una perfecta representación de la Iglesia de hoy en día. Es la encarnación de la Iglesia de Francisco, que sobrepone conceptos como el «encuentro y el diálogo»-construyendo puentes-, por encima del respeto, conversión, gracia, infierno o cielo.

Basta con echar un vistazo a las palabras de este jesuita para darnos cuenta que estamos presenciando la mayor crisis de la historia de la Iglesia. Esto es por lo que nosotros, los laicos, necesitamos obispos y sacerdotes que sostengan la Verdad del Evangelio y la doctrina Católica, condenando las palabras de James Martin.

 

Los chupamedias

El Papa Francisco daba hace unos meses una advertencia a los aduladores que le rodean, y usaba, como siempre sabe hacer, palabras muy visuales: “Tengo alergia a los ‘chupamedias’.

Tengo alergias a los aduladores. Me viene natural. Porque adular a otro es usar a una persona para un fin, escondido o visible, pero para obtener cualquier cosa para sí mismo. Es indigno”, afirmó el máximo Pontífice en un anticipo de una entrevista con la cadena TV2000, con motivo del cierre del Jubileo Extraordinario de la Misericordia.

“En Buenos Aires, en nuestro argot porteño a los aduladores los llamamos ‘chupamedias’ y la figura es propia de quien chupa las medias a otro. Es feo masticar las medias de otro, es un nombre bien hecho”, añadió.

Comenzamos con Austen Ivereigh una serie de perfiles de los “chupamedias” del Papa, aquellos que le rodean, le adulan, y actúan de francotiradores contra quien ose ya no disentir sino sencillamente preguntarle. Hoy seguimos con James Martin.

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