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Sarah denuncia las misas multitudinarias ‘con millares de asistentes’

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«Hombres y mujeres en situación de adulterio y turistas no bautizados que participan en celebraciones eucarísticas de multitudes anónimas, pueden recibir sin hacer distinciones el Cuerpo y la Sangre de Cristo». Esta es la situación de la que advierte el cardenal Robert Sarah, prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, en su libro La Fuerza del Silencio. 

https://infovaticana.com/producto/la-fuerza-del-silencio-del-cardenal-robert-sarah/

El cardenal Sarah destaca la necesidad de que la Iglesia estudie con urgencia «la oportunidad eclesial y pastoral de esas multitudinarias celebraciones eucarísticas con millares de asistentes». Para el purpurado guineano, hoy en día existe un inmenso peligro de convertir la Eucaristía «en una vulgar verbena» y de profanar el Cuerpo y la Sangre de Cristo.

«Los sacerdotes que distribuyen las sagradas especies sin conocer a nadie y entregan el cuerpo de Jesús a cualquiera, sin distinguir cristianos de no cristianos, participan en la profanación del santo sacrificio eucarístico», señala en su libro La Fuerza del Silencio. 

El prefecto de la Congregación para el Culto Divino advierte de que, «con cierta complicidad voluntaria», quienes ejercen la autoridad en la iglesia se hacen culpables al permitir el sacrilegio y la profanación del Cuerpo de Cristo «en esas gigantescas y ridículas autocelebraciones, donde son muy pocos los que se dan cuenta de que se anuncia la muerte del Señor hasta que venga».

Sarah también lamenta que algunos «sacerdotes infieles a la memoria de Jesús» insisten más en el aspecto festivo de la misa que en el sacrificio cruento de Cristo en la Cruz. «La importancia de las disposiciones interiores y la necesidad de reconciliarnos con Dios aceptando dejarnos purificar por el sacramento de la confesión ya no están de moda», concluye el prelado.

https://infovaticana.com/producto/la-fuerza-del-silencio-del-cardenal-robert-sarah/

 

30 comentarios en “Sarah denuncia las misas multitudinarias ‘con millares de asistentes’
  1. Proféticas palabras de un verdadero y santo profeta de nuestros tiempos……..y claro, ya sabemos como acabaron la mayoría de santos profetas……

  2. San Juan Pablo II abrió ese espacio al mundo. Es claro que el peligro que señala el Cardenal se corre. Los organizadores harían bien -como a veces escuché – en recordar las condiciones que establece la Iglesia para recibir el Cuerpo de Cristo.

  3. Ricardo: recordar las condiciones que establece la Iglesia para recibir el Cuerpo de Cristo no sirve de nada. Hay que poner fin a estas Misas multitudinarias que recuerdan conciertos de rock.

  4. Recibiendo la Sagrada Forma de rodillas y en la boca, también en esas grandes celebraciones, se evitarían muchas comuniones sacrílegas. Muchos no se acercarían a comulgar porque percibirían, por ese gesto, el verdadero significado de lo hacen. Cuando uno se presenta a unos exámenes u oposiciones se da cuenta de su importancia y gravedad por la «liturgia» que rodea al acontecimiento. El silencio, la llamada por nombre y apellidos, la colocación en la sala, las normas que invalidarían la prueba, el tiempo medido, la distancia marcada por los examinadores, etc. Por la atmósfera que rodea al acto muchos desisten de presentarse o se lo piensan dos veces antes de hacerlo. Las personas que comulgan en gracia de Dios son un ejemplo vivo para los que, por el motivo que sea, no pueden hacerlo. Y marcan un recuerdo indeleble tanto en los que lo están como en los que no.

  5. Efectivamente, las misas en pequeñas comunidades, no hay nadie extraño, todos se conocen, nadie se puede llevar el Cuerpo de Cristo. Mas claro agua.

  6. Habría que prohibir que comulgara cualquier extraño que entra a una iglesia???
    Es una preocupación objetiva o un posicionamiento como papable despues de que Benedicto xVI le señalara como su favorito??

  7. No es un problema de número. Recordemos el acto de adoración eucarística en la JMJ de Madrid con Benedicto XVI bajo una lluvia fina y un viento impetuoso. No se recordaba algo así desde hacía mucho tiempo. La pregunta es por qué tantos se acercan a comulgar sin las debidas disposiciones. Qué significado tiene, en el fondo, para muchos el acercarse a comulgar. Respondiendo a esta cuestión se dilucida que existe dos modos de enfrentar el asunto: el normativo y el litúrgico.

    Con los que no se acercan a comulgar pasa algo parecido a lo que denuncia Amoris Laetitia con los separados en nueva unión. Ese juicio de la conciencia ajena, más bien murmuración, lleva a algunos a comulgar cuando no deberían o no lo desean y a otros a una unión conyugal indebida al verse aislados o incomprendidos por el resto de los parroquianos. Se podría evitar explicando el significado, a través de la liturgia, del signo sacramental y no únicamente detallando la norma vigente. Una demostración palpable de que esto es así se observa en la conclusión de las tres condiciones para acercarse a comulgar en sólo una: «para comulgar es necesario confesarse antes».

  8. La pregunta es, ¿cuantos catolicos se confiesan antes de comulgar, creen todos los dogmas y siguen las normas morales del magisterio de la iglesia?, ¿va a negar la comunión al noventa por ciento de los católicos cuando Sarah sea el Papa?

  9. Entiendo a Sarah, pero imaginemonos una canonización. ?No comulgamos nadie? ??????Tenemos que presentar un certificado de que estamos en Gracia de Dios?
    Cada uno es responsable de sus actos, y si alguien comete sacrilegio, responderá ante Dios.
    Creo que Sarah es poco realista en este punto.

  10. En las Misas multitudinarias se deberia advertir a ll pueblo que no se puede recibir la Eucaristia sin haberse confesado y sin la fe dd que se trata del cuerpo y sangre de Cristo.
    Y que es mejor que se queden en su lugar los que no tengan las condiciones y hagan una oracion.

  11. amigos de Infovaticana quiero comprar el Libro del cardenal Sarah pero no vivo en España, no hay envíos de ultramar? a America Central?

  12. José, te equivocas de pregunta. Como dice el refrán «mal de muchos, consuelo de tontos». Si fuera verdad que el 90 por ciento de católicos comulgan en pecado mortal, no por ello pasa a ser bueno cometer este sacrilegio.
    Sarah, como prefecto del culto divino, hace bien en expresar su preocupación por la banalizacion de la Eucaristía. Es más , si a un cristiano no le preocupara este problema, es que habría dejado de ser cristiano, porque no hay nada mas sagrado ni más importante que el trato que se da al cuerpo de Cristo.

  13. Asimismo como dices, ¿pero entonces cuantos católicos quedan en el mundo?, ¿media docena?, porque si la iglesia se pone a exigir la creencia en todos los dogmas y la adhesión a las normas morales no se queda ni el Papa, ¿será consciente de eso el cardenal?
    Seguramente en áfrica haya más fe, pero como se apliquen esos principios en europa, van a quedar menos fieles que en la secta de la pitonisa Lola, parece que vive en un mundo virtual el cardenal Sarah

  14. Es verdad que muchos católicos no se confiesan nunca, algunos porque dicen que ellos ya lo hacen con Dios (?), otros porque dicen que no les hace falta (?) , pero también otros muchos porque no encuentran la ocasión para hacerlo y han perdido la costumbre de confesarse; este problema de la confesión se inició cuando se dijo que no se podía confesar durante la misa y desparecieron los sacerdotes de los confesionarios. Desde entonces, confesarse se ha convertido en una verdadera peregrinación de iglesia en iglesia, hasta encontrar un sacerdote que sepa que esto es parte esencial de su misión. Y es que estar en el confesionario es un gran sacrificio para el sacerdote y los sacrificios hoy en día se eluden. Un ejemplo de este sacrificio llevado hasta la heroicidad fue el del humilde santo cura de Ars, San Juan María Bautista Vianney, tan poco dotado para aprender y memorizar , especialmente el latín, lo que motivó por dos veces su expulsión del seminario de Lyon diciéndole que renunciara al sacerdocio, siendo finalmente admitido por la influencia de un amigo suyo sacerdote y por la escasez de éstos en la Francia del siglo XIX, pero que tenía un amor a Dios y una fe tan grandes, que hacía llorar a los fieles que le escuchaban hablar con tanta pasión de la alegría de amar a Dios. Pues bien, el santo cura de Ars llegó a estar confesando 18 horas al día por la afluencia de multitudes de todas partes, lo que obligó a poner una ventanilla especial en la estación de Perrache de Lyon, para despachar los billetes con destino a Ars, billetes que , por favor especial, eran valederos para 8 días pues ese era el tiempo a veces que se tardaba en poder hablar con él, aunque por término medio un peregrino tenía que esperar un turno de dos días y dos noches delante del confesionario. Y es que su fama de santidad se extendía por el mundo; realizaba milagros constantemente, milagros que él siempre negó y que atribuía a una imagen de Santa Filomena, una joven martir de los primeros siglos del cristianismo a quien llamaba «su agente con Dios», que existía en la humilde Iglesia de Ars. Por el contrario, al demonio le llamaba el enredador. Mientras tanto sufrió la inquietud del clero de poblaciones cercanas, sufrió graves calumnias de ateos y anticlericales, padeció envidias, hasta el punto que llegó a decir: » Si yo hubiera sabido al llegar a Ars todo lo que iba a sufrir, habría muerto en el acto». Y también añoró la soledad y el silencio; por dos o tres veces huyo del pueblo, pero la multitud se desplazaba con él; finalmente comprendió que, por las almas que podía salvar, debería seguir así hasta su muerte; pero decía «Que feliz era en aquel tiempo! ¡Que feliz cuando no era más que un un pequeño pastor! Entonces yo podía rogar a Dios todo el tiempo que quería…» «Si llego a saber que cosa era ser sacerdote, hubiera profesado en la Trapa». S. Juan Pablo II dijo de él «Ya desde su juventud le movía un gran deseo de «ganar almas para Dios» haciéndose sacerdote» «El cura de Ars es un modelo de celo sacerdotal para todos los pastores. El secreto de su generosidad se encuentra sin duda alguna en su amor a Dios vivido sin límites, en respuesta constante al amor manifestado de Cristo crucificado. En ello funda su deseo de hacer todas las cosas para salvar a las almas rescatadas por Cristo a tan gran precio y encaminarlas hacia el amor de Dios. Recordemos una de aquellas frases lapidarias cuyo secreto bien conocía: «El sacerdocio es el amor del Corazón de Jesús». En sus sermones y catequesis se refería siempre a este amor: «Oh Dios mío, prefiero morir amándoos que vivir un sólo instante sin amaros…Os amo mi divino Salvador, porque habeís sido crucificado por mí….porque me teneís crucificado para vos». Por Cristo, trata de conformarse fielmente a las exigencias radicales que Jesús propone en el Evangelio a los discípulos que envía en misión: oración, pobreza, humildad, renuncia a sí mismo y penitencia voluntaria. Y, como Cristo, siente por sus fieles un amor que le lleva a una entrega pastoral sin límites y al sacrificio de sí mismo. Raramente un pastor ha sido hasta ese punto consciente de sus responsabilidades, devorado por el deseo de arrancar a los fieles del pecado o de la tibieza «Oh Dios mio, cóncedeme la conversión de mi parroquia: Acepto sufrir todo lo que queraís, toda mi vida».(..) Ante el Tabernáculo pasaba frecuentemente largas horas de adoración , antes del amanecer o durante la noche. Durante las homilías solia señalar con emoción el Sagrario diciendo «El está ahí» y decía «La comunión y el santo sacrificio de la Misa son los dos actos más eficaces para conseguir la transformación de los corazones».»Tenía la valentía de denunciar el mal bajo todas sus formas y sin condescendencias , pues estaba en juego la salvación eterna de sus fieles: «Si un pastor permanece mudo viendo a Dios ultrajado y que las almas se descarrían , ¡Ay de él! . Si no quiere condenarse, ante cualquier clase de desorden en su parroquia, deberá pasar por encima del respeto humano y del temor a ser menospreciado u odiado» (Carta del Santo Padre Juan Pablo II a los Sacerdotes con ocasión del Jueves Santo de 1986, en el año dedicado al santo cura de Ars, en el segundo centenario de su nacimiento, que puede leerse en la web del Vaticano, pues es muy extensa y bonita). Pio XI le declaró Patrono de los Sacerdotes del mundo entero.

  15. The Mass is the ultimate as far as worship and praise services are concerned, but it is time we developed other beautiful ones as well. Thanking and praising the Father, the Son and the Holy Spirit in prayer and in song and listening to the gospels, psalms, prophesies and meaningful sermons could make those not eligible for Holy Communion feel the presence and love of God.

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  17. José: quien vive en un mundo virtual es el que piensa que se puede ser católico sin creer en lo que enseña el Magisterio , porque sería un catolicismo aparente, hecho a medida de los gustos individuales. Esto no tiene futuro. Sin son pocos los católicos que quedan , razón de más para volver a evangelizar, y no tirar la toalla como insinuas en tus comentarios.

  18. Que me disculpe el Cardenal, pero una misa multitudinaria a la que acuden turistas de otras religiones, puede incluso hacer que se conviertan. En cuanto a recibir la comunión en pecado, es responsabilidad del «comulgante», yo he comulgado esta mañana y nadie me ha preguntado si anoche estuve pecando o si he envenenado a mi suegra antes de salir. Por otra parte, en una gran ciudad y en la parroquia del barrio a la que acuden tus vecinos, pueden saber si vives more uxorio, pero en la que está 2 Km. más arriba, ni te conocen. Esto no quiere decir que personalmente me agraden las misas multitudinarias ni las aglomeraciones en general, todo lo contrario.

  19. Maria, tambien es responsabilidad del sacerdote evitar profanaciones y sacrilegios en la medida que sea posible. He visto en santuarios con muchos turista acercndose a comulgar sin tener ni idea de lo que hacian y encargados preguntarles a los turistas si eran creyentes y catolicos, y cuando respondian que no, educadamente pedir que se apartaran y decirles que la comunion estaba reservada a los catolicos.
    Si en concentraciones multitudinarias hay indicios que se produzcan profanaciones, el sacerdote no puede desentenderse y pensar que es problema de cada uno.

  20. Discrepo, Hermenegildo. Que a muchos les incomoden esas celebraciones no significa que a otros no les ayuden. Es más, en tiempos en que la fe es perseguida, es vital que haya ocasiones donde se aprecie la fuerza de la Iglesia. La idea de las JMJ, por ejemplo, no ha traído sino bendiciones y conversiones a muchos jóvenes. ¿Que puede haber atropellos ocasionales o falta de tacto en cuidar algunos detalles? Pues corrijamos, quitemos la cizaña pero sin segar el trigo.
    Para casos como los que se mentan, lo procedente es advertir y darle toda la unción posible al momento, con los sacerdotes advirtiendo de las condiciones necesarias. Si en una pequeña celebración dominical, es casi imposible saber quién está en pecado y quién no, ¿cómo lo van a saber en una tan grande? El comentario de Sarah tiene todo el sentido y es real, hay que buscar la forma de llevar eso a la práctica con efectividad.
    Hoy vivimos en un mundo donde la gente se mueve, al menos hablo por mí y por la inmensa mayoría de mi entorno. Aunque se tenga una parroquia o un movimiento como referencia de asistencia eucarística, ni recuerdo la cantidad de iglesias en las que he asistido a misa. No pasaría nada porque me pregunten si estoy en gracia, pero los canales para que el clero sepa si el vulgo lo está son complicados. Ahora bien, recordar la necesidad de confesarse previa a la comunión debería darse en cada misa.

  21. Lo dice ahora? Porque no lo há dicho en tiempos de S Juan Pablo II? Es que entonces no pasaba lo mismo? No se entiende como un hombre como este pueda crear tanta confusión…

  22. Fred, yo lo que digo es que hace unos años el 99,9% en cataluña se declaraba católico, hoy en cataluña solo el 50% se declara católico, de estos en el año 80 el 30% era practicante, hoy solo lo es el 13%, si además exigimos el 100%, ¿que mos queda?, ¿una religión solo para puros??
    Hay dos estrategias: la de Francisco, contemporizar a la espera de que las mentalidades cambien y se pueda recristianizar, a fin de cuentas Jesús dio el pan a Judas a sabiendas de que estaba en pecado mortal, y consintió que el rey David usara el pan sagrado para dar de comer a sus hombres hambrientos
    la otra estrategia, la de Sarah, es convertir el cristianismo en una religión residual, con pequeñas comunidades de fieles 100% puros, pero sin ninguna influencia social ni de ningún tipo, una especie de amish del siglo XXI

  23. José: no es correcto sostener que Jesús dió el pan consagrado a Judas. Tanto en el evangelio de Mateo como Marcos, se lee claramente que Jesús da el trozo de pan a Judas antes de la Consagración. El pan consumido por David es un pan bendecido, pero no consagrado, la diferencia es enorme.

    Las estrategias que planteas no son reales, porque si esperamos a que el Catolicismo se disuelva más y más y esperamos de que cambien las mentalidades, nos podemos encontrar que el Catolicismo quede como una ilusión de antaño imposible de conseguir. Si este hubiera sido el planteamiento de los 12 apostoles, el cristianismo no existiria hoy en día.

    Por otro lado la opción Sarah no es convertir el cristianismo en residual, porque cuando se vive un cristianismo auténtico, es fermento para la masa, y nunca se cierra en si mismo, que es lo que hicieron los 12 apóstoles. Creo que a Cristo no le importa el numero sino que se viva de verdad el cristianismo, sino no tendría frases tan exigentes como hay en el Evangelio.

    El problema es otro: Occidente se ha vuelto tan comodón que no soporta a Cristo, sin embargo nuestros hermanos masacrados en Oriente Medio, que lo han perdido todo por amor a Cristo, tienen una fe indestructible, y su ejemplo nos tendría que hacer reflexionar y nos tendría que hacer caer nuesta cara de verguenza.

  24. Estoy totalmente con el Cardenal Robert Sarah. Tiene toda la razón del Mundo. Pero no hay que ir fuera de España, yo os digo que, al menos un cura que yo conozco, ofrece la eucaristia a personas que ni se acercan a comulgar, pero el cura en cuestión se la dá o dice que cada uno tome con su mano, metida en el caliz, el pan (no dice la Sagrada Eucaristía). Para mí esto es una profanación de la comunión, heregía, apostasía etc. Y no pasa nada porque algunos obispos pasan de todos las fechorias que cometen algunos curas.

  25. El Cardenal piensa sensatamente pero o se anulan los actos multitudinarios o no tiene arreglo , lo que obviamente se razona aquí. Ejemplo: Vivo en una ciudad que en verano pasa de 17000 habitantes a 150.000. De una misa diaria se pasa a dos por la mañana y dos por la tarde. ¿Quien conoce a toda esa gente veraneante? Otra cosa que puede considerarse un tic de Cardenal o una mala interpretación de sus palabras : ADULTERIO y no bautizados. ¿Por qué esa fijación ? ¿No existen otros pecados mortales? Lo dicho. De todo punto imposible salvar la situación si no se suspenden dichas celebraciones.

  26. En las misas multitudinarias , siempre hay centenares de Sacerdotes confesando .

    En la épocas medievales , las peregrinaciones eran multitudinarias, y muchas veces , había » Absolución Genérale »
    ( con confesión posterior )

    Todo bien Gracias a Dios .

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