El limosnero del Papa cede su casa a una familia de refugiados y duerme en la oficina

Monseñor Konrad Krajewski, limosnero de Su Santidad el Papa, fue nombrado cardenal el pasado 20 de mayo de 2018. Conocemos en profundidad su trayectoria eclesial.
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«A cada uno se le pide una cosa según su misión. Yo no tengo familia, soy un simple sacerdote, ofrezco mi apartamento, que no me cuesta nada», explica humildemente el arzobispo polaco Konrad Krajewski, que ha cedido su apartamento de Roma a una familia siria.

Después de haber decidido dejar su apartamento de la calle romana de Via Borgo Pio a una familia de refugiados, duerme en su oficina. Se trata del arzobispo polaco Konrad Krajewski, que se ha tomado muy enserio la tarea encomendada por el Papa Francisco en 2013: «No esperéis a que los podres os busquen, hay que buscar a los pobres».

Pero Konrad ha hecho algo más. No se ha limitado a ayudarles, sino que les ha dado todo. Tras enterarse de la llegada de una pareja de sirios que acababa de dar a luz a una niña, el arzobispo les cedió el apartamento que el Vaticano le había entregado. El prelado se trasladó a su oficina, situada en el último piso de un pequeño edificio de Roma. «Es una cosa normal, nada excepcional», explica humildemente el arzobispo al diario La Repubblica.

«Son muchos los sacerdotes del mundo que, desde hace mucho, comportan así. La caridad y la generosidad está en el ADN de la Iglesia. A cada uno se le pide una cosa según su misión. Yo no tengo familia, soy un simple sacerdote, ofrezco mi apartamento, que no me cuesta nada», señala Konrad.

Asimismo, el arzobispo polaco explica que «durante el verano, nuestro servicio continúa. La gente tiene necesidades todos los días del año y todas las horas del día. El Papa Francisco ha pedido llevar a los pobres el ejemplo de San Francisco. En la Iglesia son muchos los que ya lo hacen», concluye.

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Comentarios
7 comentarios en “El limosnero del Papa cede su casa a una familia de refugiados y duerme en la oficina
  1. Estupendo ayudar. La caridad plena reclama también el anuncio del evangelio, el mejor regalo que podemos hacer a la humanidad. Aquí no tenemos morada o apartamento definitivo.

  2. Encomiable gesto del arzobispo polaco. Doy por sentado que la familia de refugiados a quien les ha cedido su casa son cristianos practicantes.

    A propósito: ¿cuántos jesuitas han tenido el miso gesto que Konrad Krajewski desde que, en 2013, el papa jesuita dijo: “No esperéis a que los podres os busquen, hay que buscar a los pobres”?

    (Johnny-Gin)

  3. Que Dios le bendiga por su buena obra. De este arzobispo tendrían que aprender los izquierdistas que hablan de acoger a inmigrantes, y luego no mueven un dedo para ceder una habitación de sus confortables (y no pocas veces, caras) viviendas.

    Por cierto, mi total y completo apoyo al Grupo de Visegrado (Eslovaquia, República Checa, Polonia, Hungría), a los que se unen ahora Austria, Croacia y creo que también Eslovenia. Estos países rechazan la política migratoria de la UE, sobre todo en cuanto a acoger a musulmanes, que nos van a cambiar los valores y la cultura europea.

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