El árbol de la vida

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Sin duda, el cine nació para el entretenimiento, pero hay cintas que demuestran que también es un arte. Este es el caso de El árbol de la vida (Terrence Malick, 2011), una película que cosechó excelentes críticas, que fue nominada a multitud de premios, pero que sintió el rechazo del público. Es normal que así sea, puesto que se trata de un film pausado, que relega el entretenimiento a favor de la alegoría poética, pero que encierra, como decimos, un mensaje muy profundo.

La historia se sitúa en tres períodos de la biografía del protagonista: por un lado, su infancia; por otro, su adolescencia, y por último, su madurez. A lo largo de estas fases, descubrimos cómo su vida ha estado marcada por el amor de su madre, la influencia de su hermano mayor y la actitud de un padre hostil y autoritario. De esta manera, todo el film es un relato que pretende indagar en el propio sentido de la vida, en la muerte, en la existencia del mal y en la acción de la Providencia.

En efecto, esta última está muy presente a lo largo de todo el metraje, puesto que la familia protagonista es católica y busca un sentido sobrenatural a todos los acontecimientos que la rodean: ¿por qué existe el mal?, ¿por qué Dios lo permite?, ¿cómo es capaz de extraer algo bueno de él?, ¿qué nos mueve a la compasión?, ¿qué hay más allá de la muerte? Estas y otras más son las cuestiones que se plantea el film y sirven, finalmente, para afianzar la fe del espectador. Pero esta resolución no es presentada mediante diálogos que empaticen con el público, sino mediante un cúmulo de imágenes bien medidas que solo pueden ser descritas como poéticas.

Es posible que este fuera el motivo de su fracaso en la taquilla, puesto que no estamos acostumbrados a ver largometrajes de esta índole. Además, su extensa duración, que, no obstante, fue recortada antes de su estreno, le ayudó muy poco. Sin embargo, hoy es una cinta de culto, que muestra un  interés por los problemas fundamentales de la vida, que aún acucian al hombre, pese a los grandes conocimientos que está alcanzando. Se trata, pues, de un film recomendable que no podemos dejar de ver.

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Comentarios
3 comentarios en “El árbol de la vida
  1. Es un programa bonito, hizo «llorar» a Alejandro Sanz y también a Fran Rivera…al final quien renuncie a su pasado y a sus ancestros….es que perdió la brújula por COMPLETO!

  2. El post dice que la familia de la película es católica. No lo es. La película es muy autobiográfica y, aunque se sabe muy poco de la vida del genial director, Terrence Malick, lo que sí sabemos es que estudió en un colegio episcopaliano muy tradicional. Su familia era episcopaliana muy cercana a las formas católicas romanas.

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