A los 16 años, los planes de Marta no pasaban, ni mucho menos, por ser madre. Pero un test de embarazo le confirmó que esa era su realidad. Miedo y angustia al principio. Hoy Lucía es lo mejor de su vida.
Cuando le preguntaron en el colegio cómo quería ser recordada al morir ella, entonces pequeña, dijo que quería tener una calle con su nombre, porque quería ser famosa. “Escribir algo muy importante, descubrir algo”. Eso no lo ha conseguido, por ahora. Lo de ser famosa… casi. Muchos la conocen, porque su testimonio de madre adolescente se hizo viral en cuanto apareció en una marcha por la vida organizada por la plataforma ‘Cada vida importa’.
Ahora, cuando su hija Lucía tiene ya cuatro años, hace balance de una vivencia que, si bien al principio supuso más de una lágrima, hoy le da tardes inmejorables, “comentando Pepa Pig”. Una entrevista de Gonzalo Altozano y Fernando Díaz Villanueva para LaContraTV.