Preguntado por las declaraciones de Antonio Cañizares sobre el «imperio gay», el arzobispo de Madrid ha asegurado: «Entiendo que no ha atacado a nadie. Habrá dicho lo que él entiende que es la doctrina de la Iglesia».
El arzobispo de Madrid, Carlos Osoro, ha evitado condenar la ideología de género en sus declaraciones a los medios antes de participar este viernes en los Cursos de Verano de la Universidad Complutense celebrados en San Lorenzo de El Escorial.
Osoro ha sido interrogado por los medios acerca de la decisión del Ayuntamiento de Madrid de declarar «de interés general» las fiestas del orgullo LGTB y las declaraciones del arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares, sobre el «imperio gay».
En relación a la declaración del Orgullo Gay como fiesta de «interés general», Osoro ha asegurado que «los que gobiernan saben lo que tienen que hacer y lo que es más importante» y que él como obispo busca «la dignidad de todo ser humano y a todo ser humano intento respetarle».
Osoro ha querido dejar claro que él no tiene «nada contra nadie» y que sólo intenta ejercer su labor como obispo y pastor de todos «sin machacar ni destruir a nadie».
El arzobispo de Madrid ha decidido recurrir a la parábola del buen samaritano ante las preguntas sobre el «orgullo gay» y ha afirmado que «a todo aquel que encuentre por el camino y esté tirado como aquel que se encontró el samaritano intentaré recogerlo, pero yo no me meto en lo que decide un grupo».
Respecto a las declaraciones del cardenal Cañizares advirtiendo del peligro del «imperio gay», Osoro ha subrayado que «cada obispo en su diócesis dice lo que él cree que tiene decir y yo en ese sentido no puedo matizar a nadie» y ha defendido que Cañizares «no atacó nada» con sus palabras en defensa de la familia. «Exactamente no sé qué ha atacado, pero entiendo que no ha atacado a nadie. Habrá dicho lo que él entiende que es la doctrina de la Iglesia», ha afirmado en declaraciones recogidas por eldiario.es.
Asimismo, Osoro ha indicado que las formaciones políticas que achacan a la Iglesia católica «privilegios», están «confundidas» porque el único privilegio que, a su juicio, tienen es el de servir a los pobres. «No sé a qué se refieren porque entiendo que el gran privilegio de la Iglesia es que sirve a los más pobres, si ese es privilegio, señal de que están confundidos», ha defendido.