Putin: «El aumento de la natalidad en Rusia es signo de esperanza»

Putin: «El aumento de la natalidad en Rusia es signo de esperanza»

INFOVATICANA asistió, invitada por el gobierno ruso, a la rueda de prensa anual en la que el pasado jueves el mandatario ruso, Vladimir Putin, se sometió a más de 3 horas de preguntas de los periodistas. Más de 1.500 periodistas, alrededor de 80 preguntas en más de 3 horas de rueda de prensa. El presidente ruso respondió el jueves, una por una, a todas las preguntas que le hicieron. Economía, crisis con Turquía, relaciones con EEUU, embargo a Ucrania… Ningún tema se quedó en el tintero, tanto es así que hasta hubo tiempo para valorar la carrera hacia la presidencia de EEUU, en la que Putin calificó a Trump de “absoluto líder”.

En persona Putin no tiene esa imagen estereotipada que se le ha creado en Europa de arrogancia o chulería, al contrario, llega sonriendo, caminando hacia el estrado, algo tímido incluso. Los periodistas locales, que no ocultan su entusiasmo con el presidente, al que aplauden en algunas de sus afirmaciones, le agradecen el formato, impensable en España, que diseñó hace varios años el propio Putin. Una mesa octogonal y sin papeles, sin introducción, directamente dar la palabra a los periodistas acreditados.

Guerra en Siria y conflicto con Turquía

“Si alguien en el gobierno turco decidió lamerle ciertas partes a Estados Unidos…”, así respondía Vladimir Putin a preguntas sobre el derribo del avión ruso por Turquía, un acto que calificó de “hostil”, en el que “gente fue asesinada”. “No ha sido un accidente, como dijeron los turcos”, sentenció Putin, que lamentó la oportunidad perdida por Erdogan de pedir perdón inmediatamente después.

Los actos hostiles de Turquía no han hecho sino empujar a Rusia a reforzar su presencia en Siria, donde han instalado antiaéreos: “Que intenten volar los turcos ahora”, dijo irónico el presidente, ante una ovación de los periodistas acreditados.

Sobre el destino de Bashar Al Assad, el mandatario ruso aclara que él no va a caer en el juego de los americanos:“Nunca aceptaré presiones externas, en ningún lugar, sobre quién tiene que gobernar un país, ninguno. En Siria gobernará quien los sirios decidan, nosotros lo que hacemos es apoyar a Al Assad para derrotar a ISIS”.

Economía

El presidente ruso es optimista sobre las cuentas del país más grande del mundo. Tras la caída del producto interior bruto en más del 3% por las sanciones económicas y la caída del Brent, Putin considera que lo peor de la crisis ha pasado, y que ésta ha tenido efectos colaterales positivos, como la reducción del endeudamiento público y privado, o la que más alegra a Putin: el aumento de la natalidad, algo que para el mandatario demuestra que las familias están en condiciones de hacer planes de futuro porque tienen esperanza.

Para el 2016 las previsiones con las que trabaja el Kremlin contemplan un crecimiento de la economía siempre que el barril de crudo se mueva en el entorno de los 50 dólares.

Varios periodistas aplauden cuando Putin es preguntado sobre una posible bajada de tipos de interés por parte del Banco Central. Putin reconoce que entiende que es una demanda de la sociedad, incluso pide más aplausos para el que ha hecho la pregunta, pero advierte de que ésta no puede llevarse a cabo por decisiones políticas sino abogando por la estabilidad en precios y haciendo un análisis de la economía real. Precisamente la ‘economía real’ es el leit motiv de su discurso económico, en el que Putin manifiesta varias veces su preocupación por cómo la crisis está afectando a las familias rusas: “Cada vez que una persona pierde su empleo, yo soy parcialmente culpable de ello, y me acuso”.

Otras cuestiones

Putin dejó multitud de titulares, de todos los colores: “Blatter merece un premio Nobel de la paz por su contribución humanitaria”, en referencia al expresidente de la FIFA, o el momento en que un periodista preguntó al mandatario sobre sus hijas, que nacieron en Alemania durante los 80, mientras él era agente de la KGB, y cuya identidad es un secreto de estado en Rusia que ha dado lugar a numerosas cábalas: “Estoy orgulloso de ellas. Ni hacen negocio ni están en política”, aunque aportó un dato novedoso: “Viven en Rusia y estudian en ruso”.

Putin incluso se arriesgó a una llamada de los abogados de Coca-Cola, cuando afirmó que “varios expertos aseguran que es mala para la salud. Además nosotros tenemos nuestras bebidas nacionales”, pero el que sin duda fue el momento más divertido que nos dejó el presidente ruso tuvo lugar cuando un periodista se interesó por si Putin tenía tiempo para tener vida privada: “Todo está bien. No te preocupes. Tengo gente que me quiere y todo está, de verdad, en orden. No debes preocuparte”, le respondió el mandatario.

3 horas y 10 minutos después, agradeciendo a los periodistas su tiempo y paciencia, el presidente se despidió. Mientras se iba alejando Putin, la imagen de Rajoy escondido detrás de una pantalla de plasma y sin aceptar preguntas asaltaba mi memoria.

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