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Planned Parenthood: Mercaderes de la muerte
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Planned Parenthood: Mercaderes de la muerte

Lola González
25 agosto, 2015

Planned-Parenthood-videos Diez grabaciones con cámara oculta, con imágenes que pueden herir su sensibilidad, muestran cómo la multinacional abortista Planned Parenthood hace negocio de las partes de los fetos despedazados. Durante las últimas semanas, la asociación pro-vida Centro para el Progreso Médico ha ido desvelando el siniestro negocio del tráfico de órganos humanos que realiza la multinacional abortista Planned Parenthood.  A través de la publicación de una serie de vídeos con cámara oculta a directivos de esta organización, la sociedad estadounidense ha podido comprobar cómo detrás del negocio del aborto se esconde otro negocio también muy lucrativo que es el de la venta de órganos humanos. Estos vídeos forman parte de la serie “Capital Humano”, realizada por el Centro para el Progreso Médico (CPM) y que recoge la investigación durante casi tres años del tráfico ilegal por parte de Planned Parenthood de partes de fetos abortados. En el primero de los vídeos que han salido a la luz, Deborah Nucatola, ginecóloga y directora de servicios médicos de Planned Parenthood, relata con escalofriante frialdad a dos supuestos compradores de tejidos fetales cómo a la hora de practicar un aborto se cuida de no estropear los órganos más demandados de los fetos. Mientras come tranquilamente una ensalada, Nucatola afirma que en Planned Parenthood “somos muy buenos en conseguir el corazón, el pulmón, y el hígado, porque intentamos no aplastar esa parte, sino aplastar y presionar encima y debajo, y de este modo sacar esas partes íntegras”. En el segundo vídeo publicado, se puede ver a la doctora Mary Gatter, directiva de Planned Parenthood regateando el precio del tejido fetal y las partes de los fetos abortados. Llega a un acuerdo de 100 dólares por cada parte del feto y Gatter bromea con que ella “quiere un Lamborghini” y que por esta razón el precio de cada órgano “tiene que ser lo suficientemente grande” para que le “merezca la pena”. El tercer vídeo de esta serie continúa con las revelaciones escalofriantes acerca de lo que sucede en las clínicas abortistas de Planned Parenthood. En esta ocasión, la protagonista es Holly O’ Donnell. Esta ex trabajadora de StemExpress cuenta cómo su antigua empresa contrataba a técnicos como ella para “extraer la sangre y diseccionar fetos muertos y vender las piezas a los investigadores”. O’ Donnell asegura, además, que “si puedes conseguir un cerebro o un corazón, vas a tener más dinero”. Es más, en un momento de esta tercera grabación se escucha a dos trabajadores bromear: “Dos riñones intactos, ¡cinco estrellas!”. En el cuarto vídeo del Centro para el Progreso Médico, Planned Parenthood queda en evidencia al aparecer una de sus directivas confesando que hablan de “investigación científica”, y no de venta de órganos y tejidos, para burlar la ley y evitar el escándalo público. Es la doctora Savita Gindevicepresidenta y directora médica de Planned Parenthood en Rocky Mountains (Colorado), la que relata con indiferencia cómo la “donación” de los órganos fetales a las empresas de investigación científica no es ni mucho menos gratuita, sino que las clínicas abortistas obtienen una retribución económica por cada órgano. Se trata por tanto, de auténtico tráfico de órganos. Las conversaciones que se reproducen en la grabación entre esta doctora y los supuestos compradores son estremecedoras. “Y ojos, ¿le interesan?”, pregunta la doctora Ginde mientras enseña los restos de bebés tratados como mercancía. Asegura durante la conversación que si a los compradores les interesa el cerebro de alguno de los fetos puede proporcionárselo y añade como “dato curioso” que el cerebro de un feto en el segundo trimestre es tan grande que se puede extraer sin dificultad: “He visto hígados, he visto estómagos, he visto un montón de tejido nervioso… Normalmente ves salir todo el cerebro”. El quinto vídeo de “Capital Humano” destapa cómo esta organización, financiada por el Gobierno de Estados Unidos, actúa al margen de la ley y modifica los procedimientos de los abortos para obtener “cadáveres fetales intactos”. Melissa Farrell, directora de investigación de Planned Parenthood, reconoce que “si consigues sacar los cadáveres intactos, se descuartizan mejor”.  En los últimos minutos de este quinto vídeo se muestran imágenes que pueden herir la sensibilidad de los lectores, en las que Farrell enseña a los investigadores encubiertos los restos de un mellizo abortado ese mismo día a las 20 semanas de gestación.Mientras los supuestos compradores contemplan los órganos expuestos en una bandeja de vidrio, una trabajadora del centro comenta que en esa ocasión “los órganos han salido muy, muy bien”, y añade: “Puedes ver todos los intestinos, casi todo intacto”. En el sexto de los vídeos publicados, la protagonista vuelve a ser Holly O’ Donnell, ex trabajadora en las clínicas de Planned Parenthood, que reconoce abiertamente que las mujeres que abortan muchas veces no saben lo que sucede con los órganos de sus hijos. “Extraíamos los órganos sin permiso de las madres”, señala, al tiempo que informa de cómo a ella las clínicas abortistas le proporcionaban los datos de las pacientes para y que estaban especialmente valorados los abortos tardíos ya que los órganos de los fetos en una etapa más desarrollada de la gestación están más cotizados en este siniestro mercado. O’ Donnell continúa su estremecedor testimonio en un séptimo vídeo en el que relata cómo en una ocasión su supervisora le ordenó extraer el cerebro intacto de un feto cuyo corazón aún latía. La búsqueda de órganos cada vez más rentables y de mejor calidad lleva a Planned Parenthood a modificar el procedimiento de los abortos de tal forma que en muchas ocasiones, y tal y como se reconoce en esta última grabación publicada, “hay veces en las que después de realizar el aborto, el corazón aún está latiendo”. En el octavo vídeo de la serie “Capital Humano”, Cate Dyer, jefa ejecutiva de StemExpress, confirma que con frecuencia adquieren bebés abortados intactos de sus proveedores. “Oh, sí, sí tenemos casos (de fetos) intactos y a veces los enviamos a nuestro laboratorio completos” asegura Dyer sin saber que está siendo grabada con cámara oculta. Asímismo, esta directiva de StemExpress cuenta entre risas cómo a veces en el laboratorio se asustan cuando les llegan de las clínicas de Planned Parenthood los fetos intactos. El noveno vídeo sobre las actividades ilegales de Planned Parenthood muestra a Cate Dyer, jefa ejecutiva de la empresa de StemExpress –socia de Planned Parenthood para la compra y venta de órganos de bebés abortados– afirmando que “específicamente (necesitamos) tejido de hígado porque esa es un área de gran demanda” y añade que conseguir “otros cincuenta hígados a la semana” la harían feliz. En el décimo vídeo de esta serie, altos cargos de Planned Parenthood piden discreción a dos supuestos compradores de órganos fetales porque, de salir a luz ese tipo de transacciones, “esa información podría destruir nuestra organización”. Asimismo, Carolyn Westhoff, asesora médica de Planned Parenthood, asegura al supuesto comprador de órganos fetales que graba con cámara oculta la conversación que “todo lo que nosotros vendemos es fresco”. “La gente quiere médulas espinales”, continúa Westhoff, “también gónadas”. Tras la publicación de los diez vídeos que desvelan a la opinión pública la falta absoluta de escrúpulos y la conducta criminal de los directivos de Planned Parenthood, varios estados en EEUU han decidido retirar los fondos públicos a la multinacional abortista. No ha actuado de la misma manera el Senado estadounidense, que no ha dudado en frenar una propuesta del Partido Republicano y ha avalado que el Gobierno financie con el dinero de los contribuyentes el tráfico de órganos humanos que lleva a cabo Planned Parenthood desde hace años y que ahora sale a la luz.

Lola González