La alcaldesa de la localidad madrileña de Cenicientos ha demolido las quince estaciones de un Vía Crucis porque ofendía a ateos y musulmanes. El Vía Crucis es una falta de respeto. Eso ha afirmado la alcaldesa socialista de Cenicientos, Natalia Núñez, para justificar su decisión de retirar las 15 estaciones del Vía Crucis del pueblo. En declaraciones a esRadio, la edil de esta localidad madrileña sostuvo que «esas piedras», en referencia al Vía Crucis, «suponían una barrera arquitectónica» y «una falta de respeto para aquellos vecinos que no profesan ninguna religión o que profesan la religión musulmana». Este Vía Crucis se construyó en la anterior legislatura del PP y se instaló el pasado mes de abril, financiado por la Comunidad de Madrid. Quince estaciones que conducen a la iglesia del pueblo y que, en opinión de la actual alcaldesa, resultan ofensivas para los vecinos. Las estaciones fueron retiradas sin dar explicaciones a nadie y sin previo aviso. El PP, por su parte, ha criticado la retirada del Vía Crucis y acusa a la alcaldesa socialista de «anticatolicismo aplastante» y de haber tomado esta decisión por «motivos ideológicos» y por su «rechazo a una confesión religiosa» como la católica. Desde luego, la edil parece muy preocupada por defender los derechos de los musulmanes y, sin embargo, no le ha importado recortar los derechos de la confesión religiosa mayoritaria en el pueblo. El portavoz del PP, Héctor Añover, ha declarado que es «preocupante» el hecho de que «se retiren símbolos religiosos de nuestras calles», más aún cuando esta medida se une a otras que muestran la falta de rumbo fijo de un gobierno municipal que se dedica más a crear polémicas innecesarias que a llevar a cabo políticas que mejoren la vida de los ciudadanos.
El PSOE retira un Vía Crucis por ser ‘una falta de respeto’
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