Cristina Porredón, abogado de EntiaLegal, ha remitido una nota a esta redacción en la que responden a la información publicada por INFOVATICANA respecto a Lumen Dei. Los llamados “ex-miembros de Lumen Dei” (Cf. Nota, nº 9) nos hemos quedado sorprendidos al ver publicada en diversos medios de comunicación una Nota Informativa que la CIVC-SVA ha dirigido a varios Sres. Obispos sobre temas privados que nos atañen. Por esta razón, nos vemos obligados a esclarecer varios puntos que en ella se mencionan y no son tales como se afirman.
- En repetidas ocasiones se ha hablado de nosotros como si estuviéramos fuera de la Iglesia Católica a raíz de nuestra salida de la Asociación. No es cierto. Estamos en plena comunión con la fe de la Iglesia, con los Obispos y con el Papa. La comunión plena con la Iglesia no se pierde por darse de baja de una Asociación. Sería afirmar que fuera de Lumen Dei no podemos vivir la eclesiología de comunión. “La Iglesia somos todos. No hay que reducirla a los sacerdotes, a los obispos, al Vaticano… (Francisco, Aud. Gral. 18-VI-2014).
Nosotros hemos sido y somos simples fieles bautizados, no religiosos ni miembros de un Instituto de Vida Consagrada. ¿Cuántos religiosos y religiosas han dejado sus Congregaciones, con votos públicos, y nadie duda de su comunión eclesial? Con cuanta más razón tratándose de una asociación privada de fieles con votos privados. El 96% de los miembros nos vimos obligados a darnos de baja amparados en las Constituciones de la Asociación.
- 2. Lumen Dei nació como respuesta al llamamiento de las encíclicas Populorum progressio, Mater et magistra, Pacem in terris y del Concilio Vaticano II, en cuanto a la misión de los laicos y a la urgencia inaplazable de atender a las necesidades apremiantes de los sectores más necesitados. Un grupo de laicos dirigidos por el P. Molina pone en marcha estos ideales. Luego surge el sector sacerdotal, con el fin de acompañar a los laicos en su vida espiritual. Es decir, una familia principalmente laical. El P. Molina quiso para Lumen Dei una estructura jurídica flexible y funcional y optó por las asociaciones privadas de fieles.
Por lo tanto, la Unión Lumen Dei es una Asociación Privada de Fieles, que posee y administra libremente sus bienes según lo dispuesto en sus Estatutos y en el derecho de la Iglesia. Es propietaria de sus bienes que son privados; no eclesiales. Certificados de la misma Iglesia confirman la naturaleza privada de sus bienes. Aprobada en España, Lumen Dei tiene personalidad jurídica civil española y Sede en España. Este dato es muy importante pues la venta del Colegio Saint Mary of Fatima es lo que provocó un claro “antes y después” en la relación de Lumen Dei con el Comisario (Cf. nº 7). El mismo Mons. Sanz, en un email a un miembro del 24-IV-2013 lo afirmó: “Esperemos que en Roma se puedan ir poco a poco arreglando las cosas. Estaban bien orientadas, pero todo el affaire del Colegio desencadenó un severo interrogante que no hace fácil ahora retomar el camino que estaba previsto”. Y la CIVC-SVA hubo de subsanar, en decreto Prot.n.MC2-1 /1997 de 13-II-2013, esa venta del Colegio SMF: “El Dicasterio ha reflexionado cuidadosamente (…) Por lo que se refiere a la invalidez canónica de la venta por el fallido cumplimiento de la ley universal y estatutaria, se ha dispuesto a la necesaria sanación” (Carta del Prefecto del 13-II-2013 a las hermanas). Antes de esa venta, el Comisario tuvo muchísimas manifestaciones de aprecio y apoyo a todo lo que estaba viendo en Lumen Dei: Cartas a colaboradores, a Sres. Obispos, Homilía ante los padres de familia del Colegio Hispano, Voz de Asturias, Nueva España…, en su saludo, en Oviedo, a un grupo de unas 300 personas (miembros y colaboradores de LD) el 27-III-2011. Consta de manera explícita en numerosos documentos. Para muestra, un email de Mons. Sanz a un miembro, del 24-IV-2011: “Estoy contento y empiezo a ir concluyendo… tengo que ir a Roma y despacharé con el nuevo prefecto de la Congregación de Vida Consagrada (…) Le podré ofrecer un dossier de estos dos años de trabajo. Mi balance es enormemente positivo para con Lumen Dei y, no tardando mucho, podré decirle a la Santa Sede: «Esta asociación puede caminar sin esta ayuda extraordinaria de un Comisario Pontificio». Concluida su entrevista en Roma, comunicó el 3-V-2011 por email a un miembro: “Esta mañana, la hora y media con el Prefecto de Vida Consagrada (…) Ha ido MUY BIEN la reunión. Desconocía bastantes cosas de todo este largo proceso. A mí me parece tan burdo y chusco que no vale la pena más que esperar el dictamen de la Signatura Apostólica (antes del cual yo no puedo o no debo entregar mi informe a Mons. Joao Braz), y empezar «la gran normalización» de Lumen Dei. Y el 9-VI-2011 abundó sobre el tema: “En el informe que le presenté al Prefecto (…) ya le dije que debería procederse al Capítulo General y a la normalización de Lumen Dei”. Hasta entonces, todo estaba muy bien. ¿Qué ocurrió después? La venta del Colegio Saint Mary of Fatima de Pozuelo de Alarcón.
- Lo que había motivado el nombramiento de Comisario Pontificio fue una campaña calumniosa en 2005, de un grupo de laicos ex miembros de la Asociación, que pretendió desprestigiar al Cuerpo Directivo de Lumen Dei ante varios Sres. Obispos y la misma Congregación. El Dicasterio encomendó una investigación al respecto, que resolvió la inocencia de estas personas. La misma Signatura Apostólica corroboró este dictamen en 2011.
Mons. Sanz declaró en el periódico asturiano “El Comercio” con fecha 24-IV-2011: “No ha habido malversación de fondos ni abusos sexuales en Lumen Dei”; “De eso no hay nada. En las personas señaladas como abusadoras no hay nada. Si esto se dijo, significa que ha habido una calumnia terrible. Y tampoco ha habido tal malversación”. La noticia tuvo amplio eco en los medios de comunicación católica: Infovaticana, ACI, Religión en Libertad, La Gaceta, etc. Según Mons. Sanz, investigar estas cuestiones había sido la razón de su nombramiento. Por tanto, la intervención de la Santa Sede no se debió a “tensiones internas y situaciones difícilmente superables”, como expresa el nº 3 de la Nota Informativa.
- El nº 4 de la Nota menciona como causa del nombramiento de dos Comisarios Pontificios una“resistencia (…) para aceptar las indicaciones de la Santa Sede”. Sin embargo, antes del nombramiento de los Comisarios no habíamos recibido ninguna instrucción de la Santa Sede. Pues, insistimos, se trata de una Asociación privada de fieles.
En cuanto al cambio del primer Comisario, no fue una condescendencia con rebeldes, impensable en la Iglesia de Cristo, sino la constatación de que se habían tomado medidas en la Asociación, que excedían la justicia, la ley y la misericordia evangélicas. Eso quedó reflejado en la reunión en la Secretaría de Estado del 19 de mayo de 2009. Posteriormente no recibimos indicaciones concretas en cuanto a qué camino seguir o qué puntos modificar, ni por parte del Comisario, que responsabilizaba a la CIVC-SVA de la desinformación hacia Lumen Dei, alegando que era la Congregación la que debía decirlo, ni por parte de la Congregación, que respondía a nuestra solicitud indicando que debíamos seguir las pautas marcadas que nos transmitiera el Comisario. Lo confirma el siguiente e-mail que el 6-I-2014 Mons. Sanz respondía a un miembro: “Respecto de las orientaciones que me pides sobre qué ocurre abiertamente con LD y qué pide la Iglesia soy yo el primero que me gustaría poder decirlo y señalar la ruta a seguir. Por vuestro bien y el de todos, no deberían ser tan lentos los tiempos, pues no ayuda a nadie. Con esto estoy indicando que no está en mi mano poder responder a esa cuestión.” Esta carencia de itinerario a seguir fue motivo de perplejidad durante estos años. En todo caso, ante algunas actuaciones injustas de los dos Comisarios, hemos empleado los mismos cauces legales que ofrece la propia legislación eclesial cuando peligran o son lesionados los derechos de los fieles. No sabemos si esto es lo que se juzga como resistencia. La Congregación hace referencia a un intensísimo intercambio de informaciones por ambas partes y lo difícil de encontrar un punto de convergencia. Nos parece una falta de equidad que no haya dado lugar al diálogo y se haya decantado sin más por lo que informó el Comisario. Además, no debemos obviar que la Asociación Lumen Dei, como asociación privada que es, no puede ser intervenida por ninguna institución u órgano externo.
- El nº 5 de la Nota señala que “después del estudio personal de las Constituciones (…) el Comisario confía a dos profesores de teología (…) con la ayuda de expertos examina el estado financiero (…) El resultado permitió ver la confusión en la redacción de las Constituciones, etc.”. Sin embargo, las Constituciones no fueron estudiadas ni revisadas antes de enviar a los Visitadores, como lo confirman los textos que exponemos en el nº 6.
En el año 2010, con el objetivo de preparar un informe para la Santa Sede, Mons. Sanz pidió a dos sacerdotes que en su nombre visitasen el Seminario. En un email a un miembro con fecha 27-V-2010, Mons. Sanz escribe que “han vuelto contentos y muy agradecidos”. El Comisario nunca transmitió ni comunicó en detalle los defectos que hubieran visto. Los estudios estaban aprobados por D. José Guerra Campos, Obispo de Cuenca, que aprobó y de quien dependía el Seminario, así como de su sucesor. Siempre se siguieron las pautas concretas que estos Obispos fueron determinando. Contaba también con refrendo de la Congregatio pro Institutione Catholica. Varios profesores procedentes de otras Facultades de Teología de la Iglesia Católica, de España y Roma, alabaron el nivel académico del Seminario. También en 2010, Mons. Sanz envió a dos religiosas (la Superiora General de una Congregación y su Secretaria) que visitaron la Casa de Formación Femenina. Estuvieron un par de días, revisaron los planes de estudio, hablaron libremente con las formandas y participaron de algunas distribuciones comunitarias. El Comisario comentó la impresión de las dos religiosas como muy positiva y tampoco aportó indicaciones para mejorar o corregir. Ese mismo año se elaboró un exhaustivo informe económico, que presentó Mons. Sanz en Roma en 2011. Fruto de este trabajo, avalado por los dos asesores escogidos por el mismo Comisario, es la afirmación:” No ha habido malversación de fondos” (El Comercio, 24-IV-2011). Queremos resaltar que el mismo Comisario Pontificio había clarificado la situación.
- Con relación al estudio personal de las Constituciones, no nos consta un trabajo concreto:
El 24-VII-2012 Mons. Sanz solicitó a un miembro por email: “Situación de vuestro reglamento como sector femenino LD, o constituciones por las que os regís. Es importante saber si tiene una aprobación diocesana, pontificia, y también su periodo de validez. Me lo envías, por favor.” Y el 25-V-2013 escribió a los miembros: “Las Constituciones Generales que tendremos que revisar en profundidad y sin demora. Hemos de celebrar una Asamblea General, con la debida representación de sus componentes, y no dilatar mucho su convocatoria”. Nunca se llevó a cabo. La Congregación IVC-SVA comunicó en su carta del 20-V-2014 “… se deberá proveer a la inaplazable revisión de las Constituciones, tomando como instrumento de trabajo y punto de referencia base el texto de las Constituciones en vigor (…) Dada la complejidad de esta labor, participarán en los trabajos como a expertos dos canonistas y dos especialistas en vida consagrada con específico mandato de este Dicasterio”. Si las Constituciones no fueron estudiadas ni revisadas no puede obtenerse un resultado que “permitió ver la confusión en la redacción de las Constituciones provisionales…”.
- Acerca de “la toma de decisiones necesarias y oportunas en el campo administrativo” se refiere a la venta del colegio SMF. No hay que olvidar que las propiedades de una Asociación Privada de Fieles son privadas, no eclesiásticas, por lo que no pueden ser apropiadas y gestionadas por un Comisario Pontificio en nombre de la Iglesia. (Cf. CIC, c.325) y de hecho tuvo que subsanar la CIVC-SVA (como mencionamos en el nº 2). En todo caso, un juez imparcial deberá ser quien resuelva si ha sido legítima la intervención y administración de la Asociación por parte del Comisario.
No obstante, queremos hacer constar que los miembros no nos opusimos a la venta del Colegio SMF, sino a las condiciones leoninas en que se iba a realizar y de hecho se realizó: Mons. Sanz escogió personalmente al comprador obviando mejores ofertas económicas y aceptó la venta a 15 años (con cuotas desiguales a conveniencia del comprador), sin intereses ni aval bancario. A última hora, el Comisario hizo modificar tres cláusulas esenciales para la validez de la venta que constaban en el contrato privado previo. Además hubo otras cláusulas altamente injustas para los intereses de Lumen Dei como el que la Asociación se hiciera cargo (sin marcar límites) de los desperfectos y remodelaciones a criterio del comprador, que desde hacía un año disfrutaba ya del colegio. El mismo Comisario firmó como representante legal ante la negativa de la hermana administradora de firmar mancomunadamente por parecerle que las condiciones eran inmorales y en contra de la voluntad de la casi unanimidad de los miembros de la Asociación. Y todo esto en perjuicio de las obras misionales y asistenciales con los más pobres, a cuyo beneficio iría el fruto de la venta. Subrayamos que las obligaciones con terceros referidas en la Nota nº 5 fueron provocadas por el administrador laico ex miembro, que suscitó la primera calumnia.
- Y las “decisiones necesarias y oportunas de orden interno”: Se trata, en principio, de la suspensión de ordenaciones, de votos, de admisión de nuevos candidatos, de tiempos de formación… que conocimos de soslayo sin que mediara ninguna motivación ni escrito alguno. Cabe señalar que hasta el día de hoy ignoramos quién y por qué se tomaron estas medidas.
El Comisario escribió el 24-IV-2013 en su 2ª carta circular a los miembros: “Dentro de unos días viajaré a Roma para hablar nuevamente de Lumen Dei con mis interlocutores correspondientes en la Santa Sede. Quisiera que al menos el bloqueo de las ordenaciones diaconales y sacerdotales pudiera resolverse y tener en breve tiempo la alegría de las ordenaciones al sagrado ministerio. Y si no se pudiera desbloquear el otro aspecto de nuevos ingresos, renovación de votos y compromisos en los tres Sectores, al menos que puedan darme una solución intermedia”. Es de notar que la Congregación asevera que el Comisario tomó estas decisiones necesarias y oportunas, y que de nuestra parte hubo una abierta oposición. Y el Comisario atribuye a la Congregación estas medidas punitivas. De más está decir que nadie se opuso, y que fue secundado pese a la arbitrariedad de dichas decisiones. Pero se han dado también otro tipo de disposiciones muy graves, arbitrarias y a ciegas: V.gr.:
- Desterró a Argentina a una hermana que trabajaba en la Secretaría del Arzobispado de Oviedo por haber escrito una carta privada y muy confidencial al secretario de CIVC-SVA sobre Mons. Sanz. Carta que le fue entregada al mismo Monseñor y que él consideró calumniosa hacia su persona. Le dio 10 días para que se trasladara a Argentina sin ningún diálogo previo “a fin de comprender lo grave de tu actuación por tantos motivos” (email del 8-X-13 dirigido a dicha hermana por Mons. Sanz).
- Después de afirmar a los miembros en su carta circular del 25-V-2013: “Os puedo anticipar que se ha desbloqueado el veto para las ordenaciones sacerdotales. Me dio mucha alegría que se aceptara esta petición que humildemente presenté ante la Santa Sede como algo urgente que habría que reabrir. Así se ha hecho y tendremos que ver cuándo y cómo procedemos a la ordenación diaconal y presbiteral de los hermanos que ya están preparados para ello.” Después de afirmar eso, suspendió dichas ordenaciones porque los diáconos se negaron, por motivos de conciencia, a pedir su excardinación al Obispo de Cusco para incardinarse en Oviedo.
- Anuló viajes ya establecidos, lo que supuso pérdidas de sumas cuantiosas de dinero.
- Sin conocer a las personas, hechos y circunstancias, destituyó a algunas autoridades, decretó el traslado de miembros…
- Además, y al margen de otros muchos hechos, cargó a cuenta de la Asociación gastos absolutamente injustificados.
Nos preguntamos: ¿todo esto por qué? ¿Por nuestra oposición a la venta injusta de un Colegio?
- En el nº 7 de la Nota se habla de una sustracción de bienes. Se acusa de un modo genérico, pero debe ser demostrado ante una autoridad competente. Muchos de los bienes fueron donados a la Asociación por los mismos miembros que se dieron de baja, o por sus familiares, amigos o conocidos, con el fin de ser destinados a las obras apostólico-misionales que realizaban y llevar a cabo su “misión apostólica de gran valor para la Iglesia”. Habría que ver si esos bienes no pertenecen a los que se vieron obligados, por sentirse maltratados y coaccionados, a abandonar la Asociación, sin contar además las obligaciones de caridad y justicia con las personas que han dedicado incluso hasta 40 años de su vida al servicio de esta Asociación.
Nos parece ilícito que la CIVC-SVA dictamine acerca de lo que se debe hacer con unos bienes privados, que nosotros como miembros hemos intentado defender para que se empleen respetando el destino para los que fueron donados y que fueron injustamente administrados por los dos Comisarios. (Cfr. nº 2 de esta Nota). Por lo demás, los archivos y documentación de esta Asociación obran en poder del Secretario General, que forma parte del 4% que no se dio de baja, y de los asesores del Sr. Comisario, que desde el comienzo han tenido acceso a toda la información administrativa.
- La CIVC-SVA se encarga de todo lo que se refiere a los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica en cuanto a su gobierno, disciplina, estudios, bienes, derechos y privilegios. De suyo no tiene potestad sobre Asociaciones Privada de Fieles, cuyos miembros no desean llegar a ser Instituto de Vida Consagrada.
De todos modos, cuando un miembro de una Asociación o Instituto se da de baja y esa baja es legítima y ha sido admitida, lo obvio es que la Congregación no tiene competencia ni autoridad para con los que han dejado la Asociación o el Instituto. Máxime si se trata de simples fieles, de una Asociación Privada de Fieles, como es nuestro caso. Tanto los sacerdotes como los seminaristas que se dieron de baja han acordado convenios y planes de vida con sus respectivos Obispos. El nº 11 de la Nota parecería insinuar que se encuentran en situación irregular.
- En cuanto a lo que se dispone en relación a la ONG Prodein, parece una injerencia de la Congregación en un campo que de suyo no es de su jurisdicción. Lo que la ONG ha venido haciendo desde sus primeras formaciones (año 1967) es llevar a la práctica los documentos del Concilio Vaticano II y últimamente el deseo del Santo Padre Francisco de insertarse en las periferias existenciales, para llevar allá la nueva evangelización, la promoción integral. (Cf. Visión y misión de Fundación Prodein).
Desde siempre, las obras asistenciales, educativas, sanitarias, de promoción con los machacados del P. Molina se encauzaron por esta asociación civil, anterior a Lumen Dei, y la historia lo demuestra. Y en esta coyuntura, los que se vieron obligados a abandonar Lumen Dei, han dado prioridad a los más pobres y más necesitados, con esfuerzos ímprobos. Los Obispos de los distintos lugares lo saben. Innumerables instituciones civiles, regentadas por laicos, católicos o no, disponen de oratorios, incluso organizan actividades pastorales como peregrinaciones, retiros, etc. Parecería abusiva y fuera de las competencias de la Congregación, una intromisión inválida, una determinación tan estricta, como si la Congregación pudiese prohibir que un cuartel militar tenga una capilla (Cf. CIC, c.1223; 934). Esta nota de la Congregación, a quienes más perjudica es a los miles de pobres que se están beneficiando. Es un hecho constatable. En conciencia, cada uno haga lo que vea, pero una nota de la Santa Sede no puede quitarle el pan al hambriento, el vestido al desnudo, la medicina al enfermo y ni la catequesis a los pobres, ni la oración, ni el anuncio de la palabra de Dios. (Cf. Vat. II, Apostolicam acttuositatem, nn. 2-5: Vocación de los laicos al apostolado).
- Por último, nos amparamos en las palabras de nuestro Santo Padre, Francisco, en su Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium para poder seguir siendo cada uno de nosotros, como hasta ahora “misionero en la medida en que se ha encontrado con el amor de Dios en Cristo Jesús…”. “En virtud del Bautismo recibido, cada miembro del Pueblo de Dios se ha convertido en discípulo misionero (…) La nueva evangelización debe implicar un nuevo protagonismo de cada uno de los bautizados. Esta convicción se convierte en un llamado dirigido a cada cristiano, para que nadie postergue su compromiso con la evangelización, pues si uno de verdad ha hecho una experiencia del amor de Dios que lo salva, no necesita mucho tiempo de preparación para salir a anunciarlo…”.