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El interés de Letizia por el ocultismo

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Portada_Angeles_Fosiles_Alan_Moore_prensa-2-9fda2 En la Feria del Libro, la reina de España adquirió un ejemplar de Ángeles Fósiles del anarquista Alan Moore con influencias del satanista Aleister Crowley. La reina Letizia acudió este año, como es su costumbre, a la Feria del Libro de Madrid. Los medios informaron que había tratado de pasar desapercibida, sin éxito. Tal vez esta discreción no se debiera tan sólo a un deseo de tranquilidad, sino que guardaba relación con el libro que la reina de España decidió adquirir en esta feria. El diario El Mundo publicó que Doña Letizia se había hecho en esta feria con un ejemplar de Ángeles Fósiles, del británico Alan Moore. Este escritor anarquista define su obra como “una llamada a las armas” y un ensayo sobre ocultismo en el que se dan cita sus héroes, entre ellos Aleister Crowley y la sociedad secreta ocultista del Alba Dorada. Los presentes en la caseta de Atom Comics donde Doña Letizia compró su ejemplar quedaron atónitos ante la elección de la reina: ni más ni menos que una obra que los críticos han recomendado para “los amigos del paganismo y el ocultismo”. Y es que Ángeles Fósiles es ante todo un tratado de Magia y Artes Oscuras que recibe influencias personajes como Aleister Crowley, uno de los padres del satanismo. Aleister Crowley tuvo dos grandes obsesiones en su vida: el sexo y el diablo. Iniciado en el esoterismo y en el ocultismo a través de su ingreso en la sociedad secreta Alba Dorada, fundó su propia secta Astrum Argenticum (A. A.) o Estrella de Plata, de la que hoy siguen existiendo adeptos en España. Crowley también se inició en el tantrismo, pero sin duda su gran obsesión fue el satanismo. Un ejemplo de esta obsesión, relatado por d. Manuel Guerra en su diccionario enciclopedico de las sectas, es que después de una sesión de espiritismo con su primera mujer, Crowley decidió pasar a denominarse a sí mismo como “La Gran Bestia” (en referencia a cómo se denomina al diablo en el libro del Apocalipsis) y con su número 666. En 1920, Crowley fundó la satánica Orden-Abadía Thelema, convencido de que lograría aniquilar al cristianismo. Con este objetivo, este personaje “bautizó” a una rana y la crió para crucificarla y quemarla, pensando que así destruiría al Hijo de Dios. Parece, por tanto, que Letizia es lectora que disfruta con los libros de ciencias ocultas, en la línea de los escritos por Aleister Crowley, que fue considerado por sus coetáneos como “uno de los seres más pervertidos y perversos del momento”.

0 comentarios en “El interés de Letizia por el ocultismo
  1. Podria ser que en un futuro proximo o lejano los españoles tengamos de pronunciarnos en referendum sobre la forma de Estado que queremos. Mi voto ya hace tiempo que esta decidido: NO a esta monarquía, mundana, progresista, abortista y podrida.

  2. La afición de Letizia por el ocultismo viene de lejos. Observen ustedes cómo se oculta y nunca se habla de su primer matrimonio y de las cuasas de su divorcio. Y todavía más oculto es el oborto que se provocó antes de casarse con el principe Felipe y que su primo cuenta con todo detalle en el libro sobre Letizia, “Adios Princesa”.

  3. El problema es que Felipe VI tiene toda la pinta, como decía su hermana de Urdangarín, de estar muy enamorado de Leticia. A mi, personalmente, me parece más bien un calzonazos, pero bueno… el tiempo dirá quién lleva los “pantalones” en la Zarzuela, y me temo lo peor.

  4. Además el prólogo de este libro parece estar escrito por un tal señor Rocha, una especie de gurú de la violencia antisistema defensor de lo sublime y con contactos con bandas de moteros y anarquistas radicales.
    No sería de extrañar que los masones del gobierno compartiesen rituales con la bruja a la que llaman reina.
    Probablemente la nefasta ley del aborto que sufrimos sea una lúgubre ofrenda al diablo por mantenerlos de el poder.

  5. ¿Pero ustedes qué pretenden? ¿Que una señora cuyo gurú intelectual era el carota de Joaquín Sabina y su entorno lea a Hermes Trimegisto, los Papiros Gnósticos, Los apócrifos del Evangelio o a San Ireneo? Bastante hace con comprar un libro para decorar el salón, pues al menos es de verdad y no se le ocurre colocar una falsa encuadernación -que por dentro es una cajita vacía- en el estante que hay a la derecha del televisor en Zarzuela. Un respeto, por favor, para ese 1% de españoles que hojean un libro cada lustro. El resto sólo ve televisión, maquinitas, telefonitos y demás instrumentos de atontamiento, o la revista de la peluquería (no hay más que mirar a la cosecha de la nouvelle vague politique). ¡Tres hurras por nuestra reina/Curie y por la Colau!

  6. La apostasía sigue su curso: la reina católica comprando libros de satanistas. No me extraña que acepten al Hijo de Perdición, pues éste será muy versado en artes ocultista y será el hijo protegido de Satanás.

  7. Por favor, qué mal están ustedes. Les leo y son los mismos argumentos que lanzan los predicadores evangélicos norteamericanos. Política y religión no deben nunca mezclarse: eso se llama integrismo.

  8. Leer el Mein Kampf no convierte a alguien en nazi, se puede leer con el interés de conocer una postura. ¿Cuántos lectores tienen en sus bibliotecas libros que hablan de conceptos opuestos o antagónicos? imagínense que fuésemos lo que leemos, estas personas serían bipolares a tope.

  9. Soy portugués. Ello no obstante, me sumo a estos comentarios porque el tema, que aquí se plantea, en mi juicio, más que un tema nacional dice respecto a todos los pueblos.

    Así, debo añadir que, entre otros comentarios, me han gustado muchísimo las palabras de Barricam. Estoy totalmente conforme a sus deseos de un regreso de España a la filosofía política de una Isabel, la Católica y a una pureza de la fe como en tiempos de Cisneros. Toda la civilización cristiana ganaría con ello.

  10. En los años 70, un servidor era estudiante de Humanidades Contemporáneas (con el catedrático Dr. José de Solas), en la universidad Autónoma de Madrid. Fui entonces compañero de pupitre (por cuatro cursos) con la reina Dña. Sofía. Ella, junto con los más de trescientos alumnos, asistíamos a cursos de las diferentes religiones y también sobre parapsicología que eran impartidos, y diversas filosofías. Me pareció que era una reina con un sincero y culto interés por todas las corrientes espirituales y filosóficas, que se empezaban dar en nuestro país. Nunca me pareció que era una mala católica o mala ortodoxa por hacerlo (yo soy protestante). Considero que era parte de su interés personal y de su responsabilidad, el conocer como eran los ciudadanos de este país, a los cuales tenía el deber de entender, de respetar y, llegado el momento, de servirles. Que Dña. Leticia lea libros algo raros, para algunas personas, no tiene por qué significar que lo hace para iniciarse en cultos extraños; ese es mi punto de vista.

  11. Desde hace años que los FRANQUISTAS- PPERROS, OPUS DEI, IGLESIAS Y DEMÁS objetos políticos, religiosos +/- identificados están en guerra contra la MONARQUIA ESPAÑOLA en su afán por DESTRONARLOS Y VOLVER A LA DICTADURA… ¿Qué se puede esperar? Y seguirán, seguirán y seguirán…

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