Francisco Serrano entra a formar parte de Vox para defender sus principios, especialmente a la familia, tan atacada por las políticas actuales.
Según informa El Debate, el nuevo candidato de Vox para la presidencia de la Junta de Andalucía será el ex juez Francisco Serrano. Tras su polémica inhabilitación, Serrano vuelve a ser noticia por entrar a formar parte de Vox para ser su representante en Andalucía. El ex juez, que es miembro del Camino Neocatecumenal, ha decidido dar el salto a la política para poder «defender sus principios», tal y como él mismo ha señalado. En declaraciones a La Gaceta, Serrano ha asegurado que «si no hubiera sido porque he sufrido una persecución política, que es muy lamentable decir eso en una democracia, ahora mismo estaría en mi juzgado poniendo sentencias pero, por circunstancias de la vida, Dios te cierra una puerta y te abre otra». Francisco Serrano fue inhabilitado por ampliar un día y medio la custodia de un padre separado sobre su hijo de 11 años para que pudiera salir en procesión con su cofradía. La madre del niño denunció al juez y éste fue condenado por prevaricación dolosa. Serrano no se arrepiente de la sentencia que dictó y sostiene que el lobby de género está detrás de su inhabilitación. En 2012 declaró en una rueda de prensa que prefería ser “un abogado libre que un juez esclavo del miedo y la presión política”. Ahora Serrano ha decidido dedicarse a esa misma política que en su día le obligó a abandonar su carrera de juez. Y lo hace a través de Vox porque cree que como católico practicante y miembro del Camino Neocatecumenal, este es el partido que realmente defiende los principios en los que él cree. Pretende sobre todo defender la familia, tan atacada por las políticas que actualmente se están llevando a cabo actualmente. Acusa al PP de haberse vendido al «relativismo moral de la izquierda» y de haber atacado a la institución de la familia. «He dado este paso porque me lo ha pedido muchísima gente que está sufriendo los daños y las consecuencias de unas políticas que se quieren cargar a la familia», asegura Serrano.