«No existen lugares excluidos al testimonio cristiano»

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AngelusEl Papa Francisco comentó en el Ángelus el Evangelio de hoy: La parábola de los talentos.

A continuación las palabras del Papa antes del rezo del Ángelus.

¡Queridos hermanos y hermanas, buenos días!

El Evangelio de este domingo es la parábola de los talentos, tomada de san Mateo (25,14-30). Narra de un hombre que, antes de partir para un viaje, convoca a sus servidores y les confía su patrimonio en talentos, monedas antiguas de un gran valor. Ese hombre confía al primer servidor cinco talentos, al segundo dos, al tercero uno. Durante la ausencia del hombre, los tres servidores deben hacer fructificar este patrimonio. El primer y el segundo servidor duplican cada uno el capital inicial; el tercero, en cambio, por miedo a perder todo, entierra en un pozo el talento recibido. Al regreso del señor, los primeros dos reciben felicitaciones y la recompensa, mientras el tercero, que devuelve solamente la moneda recibida, es reprendido y castigado.

El hombre de la parábola representa a Jesús, los siervos son los discípulos y los talentos son el patrimonio que el Señor les confía: su Palabra, la Eucaristía, la fe en el Padre celeste, su perdón… en resumen, sus más preciosos bienes. Mientras en el lenguaje común el término “talento” indica una resaltante calidad individual – por ejemplo en la música, en el deporte, etcétera –,  en la parábola los talentos representan los bienes del Señor, que Él nos confía para que los hagamos fructificar. El pozo cavado en el terreno por el «servidor malo y perezoso» (v. 26) indica el  temor del riesgo que bloquea la creatividad y la fecundidad del amor. Jesús no nos pide que conservemos su gracia en una caja fuerte, sino que quiere que la usemos  para provecho de los demás. Es como si nos dijese: “He aquí mi misericordia, mi ternura, mi perdón: tómalos y  úsalos abundantemente”. Y nosotros ¿qué hemos hecho con ellos? ¿A quién hemos “contagiado” con nuestra fe? ¿A cuántas personas hemos alentado con nuestra esperanza? ¿Cuánto amor hemos compartido con nuestro prójimo? Cualquier ambiente, también el más lejano y árido, puede convertirse en un lugar donde hacer fructificar los talentos. No existen situaciones o lugares excluidos a la presencia y al testimonio cristiano.

Esta parábola nos empuja a no esconder nuestra fe y nuestra pertenencia a Cristo, a no sepultar la Palabra del Evangelio, sino a hacerla circular en nuestra vida, en las relaciones, en las situaciones concretas, como fuerza que pone en crisis, que purifica, que renueva. Así como también el perdón, que el Señor nos dona especialmente en el Sacramento de la Reconciliación: no lo tengamos encerrado en nosotros mismos, sino dejémoslo que desate su fuerza, que haga caer aquellos muros que nuestro egoísmo ha levantado, que nos haga dar el primer paso en las relaciones bloqueadas, retomar el diálogo donde no hay más comunicación…

El Señor no da a todos las mismas cosas y de la misma manera: nos conoce personalmente y nos confía aquello que es justo para nosotros; pero en todos coloca la misma, inmensa confianza ¡No lo defraudemos! ¡No nos dejemos engañar por el miedo, sino intercambiemos confianza con confianza! La Virgen María encarna esta actitud de la forma más bella y más plena. Ella ha recibido y acogido el don más sublime, Jesús en persona, y a su vez lo ha ofrecido a la humanidad con corazón generoso. Pidámosle ayudarnos a ser “servidores buenos y fieles”, para participar  “de la alegría de nuestro Señor”.

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Comentarios
0 comentarios en “«No existen lugares excluidos al testimonio cristiano»
  1. Con su estilo expresivo característico, que a veces es algo equívoco y que no es para nada profesoral, «magisterial», y sí de onda coloquial, el papa Francisco da en la diana de lo que es en efecto la parábola de los talentos de la lectura evangélica de hoy: Mt 25, 14-30.

    Me parece. Y es su misión petrina el hacerlo así.

  2. Una preciosa parábola Papa.
    Le deseo lo mejor de la vida y que le guie en sus pasos Dios.
    Alabado sea Dios y mucha fuerza a su Santidad el Papa.

  3. Tiene el Papa Francisco el «talento» de iluminar de una forma casi natural pero muy atractiva y original un panorama evangélico que siempre ha estado ahí, en el Evangelio, y que la luz de las enseñanzas del papa nos muestra con esa belleza y fecundidad que solo puede existir en Dios.
    Mención especial por su alcance y densidad, el final del párrafo segundo: «Es como si nos dijese: «He aquí mi misericordia…»
    ¡Dios sea siempre bendito y alabado por sus grandes y maravillosas obras!
    Saludos cordiales

  4. Esta parabola no la conocía y ahora si la puedo realizar.
    El talento de no esconder nuestra fe en Dios y Cristo y no sólo decirlo, si nó mostrar que somos cristianos.
    El Papa se ha engrandecido con este pasaje y cada dia me gusta más el Papa.

  5. Hombre, parece que sí hay un lugar excluido para el testimonio cristiano: el último sínodo. Salvo por los prelados valientes que alzaron la voz contra las aberraciones que pretendían quienes ya sabemos.

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