El autor del libro que niega la legitimidad de Francisco ha querido responder a las refutaciones de su tesis evidenciando su desconocimiento sobre cuestiones esenciales del cónclave.
El escritor Antonio Socci, autor del libro «No es Francisco«, ha querido responder al aluvión de argumentos que han desmontado sus tesis, y lo ha hecho con un artículo en Libero que ha recogido en su web personal.
A uno de los que responde Socci en su artículo es al Cardenal Lorenzo Baldisseri, actual Secretario General del Sínodo de los Obispos. Baldisseri fue preguntado el pasado día 3 de octubre por las tesis de Socci, a lo que respondió: «Yo excluyo de manera absoluta que se haya violado alguna norma, la elección del Papa ha sido de manera regular y por tanto Francisco es Papa«.
Socci trata de desmontar esta respuesta argumentando: «En marzo de 2013 Baldisseri todavía era un monseñor, no era Cardenal» e ironiza «¿estaba quizá en la Capilla Sixtina durante el Cónclave? ¿Entonces cómo es que desmiente algo que no conoce?».
Resulta sorprendente que un periodista que alega haber realizado una exhaustiva investigación sobre el Cónclave y sobre la Constitución Apostólica Universi Dominici Gregis ignore un elemento tan importante del Cónclave como es la figura del Secretario del Colegio Cardenalicio.
No sólamente los Cardenales acceden a la Capilla Sixtina, y eso es algo que Socci debería conocer. La Constitución Apostólica establece:
Para satisfacer las necesidades personales y de la oficina relacionadas con el desarrollo de la elección, deberán estar disponibles y, por tanto, alojados convenientemente dentro de los límites a los que se refiere el n. 43 de la presente Constitución, el Secretario del Colegio Cardenalicio, que actúa de Secretario de la asamblea electiva; el Maestro de las Celebraciones Litúrgicas Pontificias con dos Ceremonieros y dos religiosos adscritos a la Sacristía Pontificia; un eclesiástico elegido por el Cardenal Decano, o por el Cardenal que haga sus veces, para que lo asista en su cargo.
Además, deberán estar disponibles algunos religiosos de varias lenguas para las confesiones, y también dos médicos para eventuales emergencias.» (Universi Dominici Gregis, 46)
Efectivamente el hoy Cardenal Baldisseri desempeñaba en marzo de 2013 el cargo de Secretario del Colegio Cardenalicio, y como tal, estaba presente en el Cónclave, y no como un Cardenal más, puesto que no lo era, sino como el Secretario de la Asamblea Electiva, como establece Universi Dominici Gregis en su punto 46: Es decir, si alguien sabe bien qué ocurrió durante la elección del Papa, es Lorenzo Baldisseri.
Y no sólamente estaba presente en el Cónclave, sino que el recién elegido Papa Francisco le impuso su propio solideo, con el que Baldisseri compareció en la Logia de las Bendiciones. Con ese gesto Francisco le adelantó lo que ocurriría menos de un año después, cuando le creó Cardenal en la Basílica de San Pedro.
Para no hacer el ridículo, habría bastado con que Socci se hubiera leído entera la Constitución Apostólica a la que con tanta precisión hace referencia en su libro.