Nuestra Señora de África

Imagen de Nuestra Señora de África
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Nuestra Señora de África, también conocida simplemente como Virgen de África, es una imagen de la Madre de Dios a la cual se le rinde culto en la ciudad española de Ceuta. 

Orígenes de la imagen

El origen de la imagen, tallada en el siglo XV, fue un regalo que el infante portugués Enrique «el Navegante», hijo del rey Juan I, hizo a la ciudad de Ceuta en el año 1421, seis años después retomar la ciudad del dominio musulmán. En la nota que acompañó la talla de la Virgen, el infante expresó: «os envío una imagen de la Virgen, muy devota mía.» A ésto sumó un bastón de mando, propio de los generales del ejército.

La imagen se convirtió en muy importante y representativa de la ciudad de Ceuta, siendo rápidamente nombrada como Protectora de África, por lo que recibió el nombre que tiene hasta el presente. La conquista de la ciudad se había logrado con gran dificultad, y la intercesión de la Virgen María fue un factor clave solo posible gracias a la constante petición por parte de los soldados portugueses que liberaron la región de los moros.

Nuestra Señora de África, alcaldesa

En el año 1415, el rey Juan I «el de Buena Memoria», conquistó la ciudad de la mano de sus tres hijos, entre ellos el infante Enrique. Siglos más tarde, la ciudad de Ceuta pasaría a la Corona Española por voluntad del pueblo ceutí, aunque conservando la bandera y escudo de la dinastía portuguesa de Avís.

El 5 de marzo de 1654, el ayuntamiento de Ceuta proclamó a la Virgen como Alcaldesa Perpetua de la ciudad, título que conserva hasta la fecha. En 1946, se realizó su coronación canónica, y en 1949, el Papa Pío XII la confirma patrona de la ciudad de Ceuta.

Características de la talla

La imagen de la Virgen se conserva en el Santuario de Santa María de África, obra barroca del siglo XVII, que recibe a los miles de peregrinos que visitan a su Capitana General, Alcaldesa Perpetua, Reina y Patrona año con año. La escultura es una talla gótica del siglo XV. Se presenta entronizada, sedente, y con el cuerpo muerto de Cristo en sus brazos, al estilo del paso de la Angustias o de la Piedad.

La imagen está tallada en un solo bloque de madera, excepto la cabeza de Cristo y la mano izquierda de la Virgen, ahuecándose en la zona posterior, según costumbre de las imágenes destinadas a ubicarse en altares o retablos. Este hueco aparece cubierto en la actualidad por una tapa de madera formada por varios tablones. Pese a no ser una imagen de vestir, generalmente lleva un grueso manto de ricas telas, que le cubre la parte trasera de la talla, quedando a la vista toda la parte frontal de su cuerpo.

Acceda aquí a la sección de Advocaciones Marianas de la mano del Santuario de Torreciudad.

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