Objeciones por las que parece que la predestinación pone algo en el predestinado:
1. Toda acción transmite pasión. Por tanto, si la predestinación en Dios es acción, es necesario que la predestinación sea pasión en los predestinados.
2. Sobre aquello de Rom. 1,4: Quien es predestinado… dice Orígenes: Ser predestinado es propio de quien no existe; ser destinado lo es de quien existe. Pero Agustín, en el libroDe Praedest. Sanctorurn, dice: ¿Qué es la predestinación sino el destino de alguien? Luego la predestinación no se da más que en alguien que existe. Así, algo pone en el predestinado.
3. La preparación es algo en lo preparado. Pero la predestinación es, como dice Agustín en el libro De Praedest. Sanct.: preparación de los beneficios de Dios. Luego la predestinación es algo en los predestinados.
4. Lo temporal no entra en la definición de eterno. Pero la gracia, que es algo temporal, entra en la definición de predestinación; pues se dice que la predestinación es la preparación de la gracia en el presente, y de la gloria en el futuro. Luego la predestinación no es algo eterno. Por lo tanto, es necesario que no esté en Dios, sino en los predestinados, ya que lo que está en Dios es eterno.
Contra esto: está lo que dice Agustín: La predestinación es la presciencia de los beneficios de Dios. Pero la presciencia no está en lo previamente conocido, sino en quien previamente conoce. Luego tampoco la predestinación está en el predestinado, sino en quien predestina.
Respondo: La predestinación no es algo en los predestinados, sino sólo en quien predestina. Se ha dicho (a.1) que la predestinación es parte de la providencia. Y la providencia no está en las cosas provistas, sino que, como también se ha dicho (q.22 a.1), es una determinada razón en el entendimiento del provisor. Pero la ejecución de la providencia, llamada gobierno, es algo activo en el gobernante y algo pasivo en el gobernado. Por eso, resulta evidente que la predestinación es una determinada razón de algunas para la salvación eterna, existente en la mente divina. Y la ejecución de tal orden es pasiva en los predestinados; y activa en Dios. Y la ejecución de la predestinación es vocación y glorificación según aquello del Apóstol en Rom 8,30: A los que predestinó, a ésos llamó; y a los que llamó, a ésos glorificó.
A las objeciones:
1. Las acciones que pasan a la materia exterior, transmiten una determinada pasión, como la calefacción o la poda. Pero no así las acciones que permanecen en el agente, como entender y querer, según ya se dijo (q.14 a.2; q.18 a.3 ad 1). La predestinación es una de estas últimas acciones. Por eso la predestinación no pone algo en el predestinado. Sino que su ejecución, en cuanto que pasa a algo exterior a El, pone algún efecto.
2. El destino es tomado algunas veces como el envío real de algo a algún sitio; en este sentido, sólo se puede enviar lo que existe. Otras veces indica el envío concebido en el entendimiento, y llamamos destinar a algo que mentalmente nos proponemos con firmeza. En este sentido en 2 Mac 6,20 se dice que Eleazar por amor a la vida destinó no hacer lo ilícito. Y así, el destino puede ser de algo que no existe. Sin embargo, lapredestinación, en virtud de la razón de anterioridad que conlleva, puede ser de lo que no existe, se tome en el sentido que se tome el destino.
3. Hay dos tipos de preparación: Una, la del sujeto para que reciba una acción, y ésta está en el preparado. Otra, la del agente para obrar, y ésta está en el agente. La predestinación es del segundo tipo; en cuanto que decimos que se prepara para obrar el agente que obra por el entendimiento, es decir, cuando preconcibe lo que ha de hacer. Así decimos que desde la eternidad Dios se preparó predestinando, en cuanto que concibió la razón del orden de algunos para la salvación.
4. La gracia no entra en la definición de predestinación como si fuera parte de su esencia, sino en cuanto que la predestinación se relaciona con la gracia como la causa con el efecto o la acción con el objetivo. Por eso no se puede concluir que la predestinación sea algo temporal.