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El último veto del emperador

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(30Giorni/InfoVaticana)- Hace 116 años, el 4 de agosto, Giuseppe Sarto era elegido Papa con el nombre de Pío X. Gracias también al veto del emperador de Austria, Francisco José, contra el cardenal siciliano Mariano Rampolla del Tíndaro.

Han pasado 116 años desde el cónclave que en agosto de 1903 eligió como Papa al cardenal Giuseppe Melchiorre Sarto. El último Pontífice que había sido proclamado santo -hasta abril de 2014, cuando lo fueron también Juan XXIII y Juan Pablo II-, un gran Papa pastor que dio la posibilidad a los niños pequeños de hacer la primera comunión.

Del siguiente episodio, que se remonta a la época de su episcopado en Mantua, emerge la gran libertad interior del Papa Sarto. Un día, paseando por la ciudad con el rector del seminario, pasó delante del cementerio judío. Le preguntó a su acompañante si rezaría el De profundis por los muertos que allí reposaban. El monseñor le respondió que no. Entonces el obispo Sarto se quitó el sombrero y rezó el salmo entero, diciéndole al joven sacerdote: «Mire, ahora nosotros hemos hecho nuestra parte. El Señor hará la suya. Porque en ninguna parte está escrito que la teología del Señor es como la que enseñan los padres jesuitas de la Universidad Gregoriana».

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León XIII, fallecido a la edad de 93 años después de un cuarto de siglo de pontificado, dejaba una herencia nada fácil. Muchos cardenales querían un cambio “pastoral”, un papa “no político” ni “diplomático”. El candidato con más posibilidades era, en cambio, un purpurado que encarnaba la otra línea, la de continuidad directa con León XIII. Era un noble y piadoso siciliano, Mariano Rampolla del Tíndaro, hasta entonces secretario de Estado. La mayor parte de los cardenales franceses apoyaba su elección, pero Austria se oponía por su política de apoyo a las aspiraciones de los eslavos en los Balcanes.

El emperador de Austria decide valerse de un antiguo derecho de veto concedido a las grandes monarquías católicas para impedir la elección de Rampolla. El obispo de Cracovia -un predecesor de Karol Wojtyla- Jan Puzyna de Kozielsko fue informado del veto. Según algunos, la iniciativa nació del mismo cardenal, que la defendió ante el anciano Francisco José que era reacio a usar ese derecho. Informados de la “exclusión”, los cardenales austro-húngaros deciden indicar dos nombres de cardenales: Serafino Vannutelli y Girolamo Maria Gotti, este último carmelita prefecto de Propaganda Fide. Hay algunos cardenales, entre ellos el arzobispo de Milán, Andrea Carlo Ferrari, que desean una candidatura con un perfil claramente pastoral. Y ven en el patriarca de Venecia, Sarto, al hombre ideal. Su nombre, sin embargo, no aparece en las previsiones de la víspera. Pero es interesante señalar que, antes del comienzo del cónclave, los periódicos dan por fracasada la candidatura de Rampolla del Tíndaro.

La tarde del 31 de julio entran en el cónclave sesenta y dos cardenales. La mañana del 1 de agosto comenzaron los escrutinios, dos al día, uno por la mañana y el otro por la tarde. Para ser elegido hacía falta lograr la mayoría de los dos tercios, es decir, 42 votos. En el primer escrutinio, Rampolla obtuvo 24 votos, Gotti, 12, Sarto, 5, Vannutelli, 4. Por la tarde Rampolla llega a 29 y Sarto a 10, mientras Gotti a 16.

Esta situación parece poco favorable a Rampolla, si se examina con atención: de los 38 electores que por la mañana habían votado a otros candidatos, sólo 5 se han decidido a darle a él su voto. El cónclave se presenta estancado antes de que se pronuncie el famoso veto. El patriarca de Venecia, que ha obtenido 10 votos, comenta: «Volunt iocari supra nomen meum», quieren divertirse con mi nombre. No se considera un candidato. La mañana del 2 de agosto, después de haber informado a Rampolla, Puzyna lee en latín el texto de la “exclusión” con la que le dice al camarlengo «tenga a bien saber para su información y notificar y declarar de manera oficiosa, en nombre y con la autoridad de su majestad apostólica Francisco José, emperador de Austria y rey de Hungría, que deseando su majestad usar un antiguo derecho y privilegio, pronuncia el veto de exclusión contra el eminentísimo señor cardenal Mariano Rampolla del Tíndaro».

Más que un veto, parece la expresión de un deseo, declarado “de manera oficiosa”. Rampolla y el cardenal camarlengo protestan inmediatamente. Todos se asocian, considerando absurda e inoportuna la injerencia. Pese a ello, esa mañana, durante la votación, el ex secretario de Estado de León XIII no gana ni siquiera un voto con respecto a los 29 de la tarde anterior. Sarto, en cambio, consigue 21, mientras desaparece la candidatura de Gotti, que obtiene 9 votos. Es una señal clara de la división del cónclave. Por la tarde, los cardenales franceses, irritados por la derrota de Rampolla, deciden pronunciar una protesta contra el veto. Es una estratagema para tratar de recuperar votos en favor del ex secretario de Estado. Inmediatamente después toma la palabra el cardenal Sarto: «Es seguro que no aceptaré nunca el papado, para el que no me siento digno. Pido que los eminentísimos olviden mi nombre». En el siguiente escrutinio Rampolla gana sólo un voto, Sarto pasa de 21 a 24 y Gotti baja a 3.

El cardenal Ferrari, frente a esta situación de estancamiento, intenta convencer a Sarto, que se resiste: «No me siento idóneo para tanto peso. No es posible que yo cargue con él… Mis primeros enemigos serán los más cercanos a mí; los mismos que me apoyan, los conozco bien, no pueden ser benévolos…». Ferrari insiste: «Un rechazo podría costarle muy caro y ser muy duro para toda su vida… Piense en las responsabilidades y en los daños que le derivarían a la santa Iglesia de una elección que sería mal vista en Italia y fuera de Italia, o de una prolongación del cónclave que no se puede decir (y en esto todos están de acuerdo) si sería de días, semanas, o incluso de meses».

El cardenal Ferrari insistió de nuevo, aunque en vano, la mañana del 3 de agosto de 1903. En el primer escrutinio, Sarto logra 27 votos, mientras que Rampolla comienza a perder y obtiene sólo 24. El patriarca de Venecia pide nuevamente la palabra: «Insisto para que olvidéis mi nombre. Ante mi conciencia y ante Dios no puedo aceptar vuestros votos». Palabras que son como una ducha de agua fría para sus partidarios, que no quieren elegirlo para que luego no acepte. Mientras tanto, los cardenales franceses le plantean a Rampolla la posibilidad de concentrar sus votos en otro candidato de su agrado. Pero el ex secretario de Estado se resiste: «Hay que sostener y defender la independencia del Sagrado Colegio», dice, «y la libertad de la elección del papa. Por eso considero que es mi deber no retirarme de la lucha». En realidad, el veto austriaco, en este caso, más que un impedimento decisivo a la elección de Rampolla, es para él casi un pretexto para seguir tenazmente resistiendo, frente a una situación de estancamiento que ya era evidente antes de la decisión imperial.

Fue decisiva en aquellas horas la intervención del cardenal Francesco Satolli, que, encontrándose con Sarto mientras salía de su celda, le reprocha: «Su eminencia quiere resistirse a la voluntad de Dios manifestada tan abiertamente por el Sagrado Colegio…». Sarto por fin se rinde y afirma: «Hágase la voluntad de Dios». La noticia pasa de boca en boca en el cónclave. En la votación de la tarde el patriarca de Venecia consigue 35 votos y Rampolla 16. Comentará el cardenal americano James Gibbons: «Tras cada escrutinio en el que veía aumentar los votos a su favor, el cardenal Sarto tomaba la palabra para suplicarle al Sagrado Colegio que abandonara la idea de elegirle: todas las veces le temblaba la voz, se le encendía la cara y se le saltaban las lágrimas. Trataba de documentar cada vez más detalladamente los títulos que parecían faltarle para el papado. Y, en cambio, ¿lo cree?, fueron estos discursos, tan llenos de humildad y sabiduría, los que hicieron cada vez más vanas sus súplicas».

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La mañana del día siguiente los cardenales franceses, irritados por la resistencia de Rampolla, apoyan la elección de Sarto, que gracias a ellos obtiene 50 votos -eran suficientes 42-, Rampolla 10, Gotti 2. El elegido responde así a la pregunta ritual: «Quonianm calix non potest transire, fiat voluntas Dei [Puesto que el cáliz no puede pasar, hágase la voluntad de Dios]. Lleno de confianza en la protección divina y de los santos apóstoles Pedro y Pablo y de los santos pontífices que se han llamado con el nombre de Pío, sobre todo de los que extremadamente combatieron contra las sectas y los errores del siglo pasado, asumo el nombre de Pío X».

Fuente: 30giorni

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30 comentarios en “El último veto del emperador
  1. «el veto austriaco, en este caso, más que un impedimento decisivo a la elección de Rampolla, es para él casi un pretexto para seguir tenazmente resistiendo».
    Me parece que esa frase significa un cierto desprecio hacia la postura de Rampolla. Por mi parte, pienso que quizás con esa postura se impidió el que el veto fuese utilizado posteriormente. Me parece un comportamiento totalmente digno. Los Monarcas que «gozaban» de ese derecho se dieron cuenta, con la postura del ex-Secretario de Estado, de que no podían hacer frente a la libertad de decisión del Colegio Cardenalicio.
    Creo que debiera reconocérsele este mérito al Cardenal Rampolla…

  2. En efecto, encuentro ambos comentarios muy en su punto. Toda la bibliografía que conozco acerca de Merry del Val, que fue secretario de aquel cónclave, apunta en la línea de que el purpurado español acabó convenciendo a Sarto agotando su tenaz resistencia. La admiración y respeto del futuro papa por Merry, a quien nombró de inmediato su Secretario de Estado y cardenal, se tradujo luego en una íntima y fecundísima colaboración. A su vez la firme actitud de Rampolla, que sólo perseguía defender la dignidad e independencia del colegio cardenalicio reunido en cónclave y acabar con anticuados privilegios e injerencias de las grandes monarquías europeas, carentes ya de sentido, dio inmediatos frutos desde el momento en que Pío X puso fin a los mismos prohibiendo el ejercicio del veto en futuras elecciones.

  3. No manipuleis. El emperador austrohúngaro vetó a Rampolla por su cercanía o pertenencia a la masonería, o quizás se dedicaba a hacer ecumenismo con los masones, cosa que luego han hecho los papas y hay fotos, por ejemplo, la foto de Pablo VI reunido oficialmente con los Bnai Brith. Lo de nombrar un papa favorable a convocar un concilio ya lo decían los masones en el siglo XIX y el sacerdote apóstata Roca, lo dicen los documentos incautados por Gregorio XVI a la alta venta de los carbonarios, y publicados por Leon XIII.

    1. Por lo tanto, está demostrado que los masones han querido asaltar la Iglesia, y está demostrado que los masones agradecieron el vaticano II la pacem in terris y muchas cosas más.

  4. Y Dios sabrá por qué la cruz pectoral de Juan XXIII tiene la simbología que tiene o si es ignorancia invencible o ingenuidad que tuvo. Pero ningun papa tradicional se hubiese puesto en el pecho tal cruz para inducirnos al error después. Tenían mucha más cabeza.

    1. Ay, Teresita, Teresita, tú también con esas ingenuidades? A los Papas no los elige el Espíritu Santo. El Espíritu Santo inspira a los electores, pero éstos siguen siendo libres de seguir esa inspiración.
      O me vas a decir que al no pequeño número de Papas cuyo comportamiento no ha sido digno de tal cargo, también los eligió el Espíritu Santo? Se equivocó Él en su elección?
      Más bien ponte a leer Historia de la Iglesia, te hará bien.

    2. A Francisco no lo eligió el Espíritu Santo, que tiene mucho mejor gusto, sino el espíritu de la mafia de san gallen, en connivencia con la mafia rosa lavanda, que no pararon de tramar hasta conseguir la abdicación parcial, y por tanto nula, de Benedicto y la elección de un hombre cuyo lema es » hagan lío «. Otra cosa es que el Espíritu Santo actúe día y noche, moviendo corazones, para salvar la Iglesia. Le basta con un puñado que, últimamente, va creciendo, gracias a Dios.

      1. Bergo.glio llegó elegido seudo-Papa ANTES del conclave del 2013 por el contubernio de la secta cismática de San Gallo y sus redes homosexuales, tal lo denuncia el valiente Viganó.

        El Espíritu Santo fue eludido sin piedad. La Universi Domici Gregis es la ley electoral de la Iglesia durante la sede vacante y su fin es asegurar la invocación del Espíritu Santo y su acción en el Cónclave. Con llámame Jorge los mandaron a ambos, al Espíritu de Dios y a la ley de la Iglesia, al carajo.

        Jorge y su secta dan asco.

  5. Entonces , conclusión , San Pio X fue eligido gracias a la mafia de los cardenales franceses que se dieron vuelta después de haber apoyado a Rampolla ….

  6. Me enseñaron que el Emperador puso su veto porque Rampolla era masón .
    Infovaticana dice que era por razones política por el tema de los eslavos en los Balcanes , tema de política interior de Austria …

    1. Es que los masones se la tenían jurada al Imperio Austrohúngaro, por ser baluarte católico. Al final consiguieron cargárselo al acabar la Gran Guerra con los puntos del presidente masón Wilson, lo que no hicieron con Alemania por cierto.

  7. A los Papas lo eligen los Cardenales.

    A lo largo de la historia ha habido Papas muy malos.

    Y el actual, a mi entender es el peor.

    1. A lo largo de la historia ha habido Papas muy malos. Y a lo largo de la historia ha habido 36 Papas que fueron declarados no Papas. Hoy estamos ante en el futuro número 37 y más aún, con el Papa legítimo viviendo en el Vaticano, vistiendo de Papa, llevando el anillo papal y orando por la Iglesia.

  8. La ausencia de «los Troll de la Canicula» en este articulo, muestra que son tan ignorantes que no pueden escribir dos lineas cuando hay que tener algun conociemiento de historia o de algo.

  9. Lo siento, pero como no sé como está ésto, me puse a buscar, y me quedé solo en ver su vida, la vi en Catholic.net,, que me gusta.
    Sabía de él, pero ahora me quedo asombrada, ! Qué vida tan hermosa llevan los santos!, y cómo su principal preocupación es amar y hacer amar a Cristo Sr. Dios Nuestro, a su Madre y nuestra, María Santísima. ¿Se encuentra un parecido de aquellos tiempos con éstos de ahora?
    Para nada. Pachamama, medio ambiente, sacerdotes multicolores, imposiciones ideológicas de los teolocos, , etc, etc.

  10. ¿Será casualidad que Bergo.glio pertenezca al linaje del masón Rampolla? Para mi no. Las cadenas espirituales de los hijos de Satán existen. Por ejemplo, la Historia Sagrada nos advierte sobre los cainitas. El parentesco espiritual con la masonería cainita de llámame Jorge es innegable.

    genealogicexperts.com/03_sucesion_apostolica.pdf

  11. Es una pena que Infovaticana no informe que el autor de este flojo artículo no es otro el pequeño Goebbels bergo.gliano Andrea Tornielli.

    Penoso porque omite informar -entre bomberos no se pisan las mangueras- que el veto del Emperador Francisco José se debió a la filiación masónica de Rampolla, ampliamente demostrada. Y sobre todo, porque Tornielli fantasea que ese veto nace de una aspiración territorial eslava. Una mentira que tiene su fundamento en que no cree que haya habido un gobernante católico -Francisco José- que haya velado por los intereses auténticos de la Iglesia.

    Austria-Hungría fue el último Estado católico en serio. A su combate se abocó la masonería mundial desatando la guerra mundial que lo destruyó, dejando huérfanos a pueblos enteros de la única política posible que podía generar la paz en los Balcanes. Hasta el día de hoy, eliminada esa política católica austro-húngara, resulta inviable la paz duradera en esa región.

  12. Pues muy buena intercesión del Espíritu Santo porque Rampolla fue masón (grado 33, ergo satánico). Por contra, San Pio X fue el llamado Papa de la Eucaristía, defendiendo la columna vertebral de nuestra Fé hasta el final. Admirado por Benedicto XVI. Obró milagros en vida.
    Recuerdo su bendición a la familia con su foto (el Señor le concedió hasta enorme belleza física) en casa de mis abuelos maternos y como me explicaban mis familiares, cuando me preparaba para mi primera Comunión, que gracias a él los niños/as pudimos recibirla.
    Y estén atentos, porque los masones campan por sus fueros en la actualidad «en la más altísma jerarquía».

  13. Totalmente de acuerdo con solo doctrina.
    Y Hungría sigue enarbolando el bastión de Jesucristo. Es la reserva espiritual junto con Polonia.
    El resto, hemos sucumbido a los Hijos de la Viuda. Estamos «rendidos a sus sortilegios» a sus mentiras. Ellos dominan todos las agencias de información y nos envenenan con sus mentiras. Los definió Jesucristo: «Maestros de la mentira y el engaño».

  14. Quiero añadir a los muchos excelentes comentarios de hoy que se está olvidando que supongo que tampoco los monarcas católicos podrían actuar con independencia de la Sta. Sede , por ejemplo, a la hora de elegir esposa. No sería algo tan solemne como proclamar la exclusión en pleno cónclave pero supongo que el juicio del Papa reinante se tendría en cuenta. Y también que no hace mucho uno de los ministros de Orban ha declarado lo desastroso que fue para Europa la desaparición del imperio austro-húngaro y que de haber existido no se hubiera dado la expansión del nazismo ni la del comunismo.

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