Cronologia da crise na Basílica de Guadalupe

Quais foram os fatos que desencadearam a atual situação do recinto mariano?

Cronologia da crise na Basílica de Guadalupe

A pesar de las evidencias, la reciente reinstalación del padre Efraín Hernández cierra una semana marcada por dudas más que por respuestas que contribuyan a la certidumbre y a la confianza, especialmente de los millones de fieles y de quienes, de buena voluntad, ayudan a la Basílica de Guadalupe. No sólo se trata del benévolo concepto de limosnas, detrás hay enredos que requieren de una autoridad fuerte y moral para llegar al fondo de un asunto que el arzobispo Aguiar Retes quiere ocultar con la aparente bendición de que “nada ha pasado”.

La Insigne y Nacional Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe ha sido escenario de una profunda crisis institucional desde mediados de 2025. Gracias a las investigaciones a través de este blog de Infovaticana, se conocen todos los elementos que han tratado de armar un complejo rompecabezas. Detallar la secuencia de hechos resulta necesario para entender cómo el cabildo de Guadalupe está en resistencia, ha impedido situaciones más lamentables que pusieron en riesgo la administración patrimonial, la pastoral y la reputación del Santuario. Este artículo reconstruye la cronología tal como se ha venido siguiendo desde Infovaticana.

El primer punto de inflexión se registró el miércoles 6 de agosto de 2025. Efraín Hernández Díaz, entonces rector del Santuario y vicario episcopal, envió un mensaje a los sacerdotes de la I Zona Pastoral informando que se tomaría vacaciones con la anuencia del arzobispo Aguiar Retes. Lo inesperado fue que, a partir de esa fecha, inició una ausencia prolongada sin comunicación formal, incumpliendo sus responsabilidades.

El jueves 7 de agosto, día programado para la reunión ordinaria del cabildo, ya no se presentó, lo que generó confusión entre el clero y los trabajadores. Se suspendieron las reuniones capitulares y con el personal de la Basílica.

Jueves 18 de septiembre. El padre Efraín aparece en España para firmar un “hermanamiento” con el Santuario de la Virgen de La Macarena; le acompañan el obispo auxiliar Francisco Javier Acero y el íntimo secretario del arzobispo Aguiar, el padre Mauro García Olvera.

Viernes 19 de septiembre de 2025. Reunión de cabildo extraordinario. Por consenso, los canónigos deciden enviar una carta formal al arzobispo Aguiar Retes exponiendo la necesidad de destapar una situación crítica.

Sábado 20 de septiembre de 2025. Aguiar recibe personalmente el documento en su domicilio particular. El arzobispo corrobora la gravedad de los hechos que se exponen sobre la situación de la Basílica y manifiesta su acuerdo para remover a Efraín Hernández Díaz como rector y expulsarlo del cabildo.

Domingo 21 de septiembre de 2025. Se celebra un cabildo colegial presidido por el propio arzobispo, quien comunica explícitamente haber verificado la seriedad de las acusaciones. Se leen y anticipan dos decretos, el Prot. 817/2025 removiendo al padre “Efra” Díaz como rector y su expulsión del cabildo y el Prot. 818/2025 que transfiere las facultades y deberes al arcipreste. La canciller de la arquidiócesis, María Magdalena Ibarrola y Suárez, da fe de los actos otorgando su firma en los documentos. El arzobispo agradece la información oportuna del cabildo y solicita no divulgar los decretos hasta el miércoles 24 de septiembre de 2025.

Sin embargo, la situación da un giro. Posterior al 24 de septiembre, Hernández Díaz envía un mensaje a sacerdotes afirmando haber presentado su renuncia como rector y vicario episcopal, pero manteniendo su condición de canónigo y anticipando un tiempo fuera.

Domingo 5 de octubre de 2025. Aguiar convoca nuevamente al cabildo informando que el caso del padre “Efra” se turnaría al vicario judicial, el obispo auxiliar Andrés Luis García Jasso; Aguiar ahora califica los hechos como “supuestos manejos irregulares del patrimonio”. El cabildo manifiesta su desacuerdo con esta reversión y el arzobispo no permitió el diálogo, delegando la investigación. Para sorpresa de todos, el exrector asiste y enfrenta a los canónigos.

El 8 de octubre de 2025, mediante decreto Prot. 879/2025, el arzobispo invalida los protocolos anteriores (817 y 818/2025) y ordena seguir la investigación canónica; Aguiar minimiza los hechos pasando de graves a sólo irregulares.

11 de noviembre de 2025. Cabildo integra información reiterando la remoción del padre Efraín. El texto fundamenta la solicitud en los Estatutos del Santuario y del Cabildo, el Directorio de Pastoral, el Breve Apostólico Praestatem Pietatem de San Juan Pablo II (que otorga tutela a la CEM sobre el Santuario) y diversos cánones del Código de Derecho Canónico, particularmente el canon 1741.

Jueves 13 de noviembre de 2025. En el marco de la asamblea ordinaria de la CEM, se celebra la reunión del Consejo Nacional para el Santuario de Guadalupe en la Casa Lago del Episcopado Mexicano en Cuautitlán, Estado de México. Participan miembros del cabildo, el arzobispo Aguiar Retes, el obispo de Cuernavaca, Ramón Castro Castro, presidente de la CEM, el vicario judicial, obispo Andrés Luis García Jasso; el obispo auxiliar de México Francisco Javier Acero y el nuncio apostólico, arzobispo Joseph Spiteri. El cabildo expone graves preocupaciones, riesgos a la persona jurídica del Santuario por mala administración patrimonial, extracción de documentación reservada como estados de cuenta, propiedades y datos de empleados, contratos con entidades de dudosa actuación fiscal, posibilidad de nexos con grupos de crimen organizado y lavado de dinero, intimidación con amenazas de muerte y acoso laboral o psicológico y el “hermetismo” en las decisiones del rector.

Se destacan abusos concretos y escandalosos como el deterioro del camerín del Sagrado Original por excesos en su apertura para privilegiar a grupos particulares. En esa reunión se da el acuerdo explícito con la petición del cabildo: Efraín Hernández Díaz no debe regresar como rector ni pertenecer al cabildo. Se propuso una auditoría externa y se subrayó la urgencia de transparencia económica y protección a las personas amenazadas.

12 de diciembre. El arzobispo Joseph Spiteri celebra misa de medianoche de Mañanitas a la Virgen. Inédito en la historia reciente de la Basílica de Guadalupe, cuando esa celebración corresponde al rector del Santuario.

25 de diciembre. Tras el nombramiento del nuevo obispo de Cancún Chetumal, Aguiar intenta un acercamiento con el cabildo. Nombra al canónigo, padre Martín Muñoz, como nuevo vicario general y moderador de la curia. Inicia sus responsabilidades en febrero de 2026.

1 de marzo de 2026. El cabildo integra un amplio documento para autoridades eclesiásticas, entre ellas, al Papa León XIV. Solicitan una respuesta clara y por escrito del arzobispo. En caso de negativa, advierten que apelarán conforme a los cánones 1732-1738 y comunicarán el resultado a la CEM, Nunciatura, Secretaría de Estado y Dicasterio para el Clero.

Abril. Trasciende que la investigación canónica podría llegar a su fin con resultados que no favorecen al padre Efraín Hernández.

24 de mayo de 2026. Sin fundamento, acuerdos o resultados, Aguiar Retes repone al padre Efraín en el cargo de rector; trascendió que en la reunión Aguiar habría dicho que los resultados de la investigación no mostraron comisión de delitos canónicos y que la empresa responsable de la auditoría fue Deloitte. Ningún documento fue aportado para respaldar la reasignación del padre Efraín.

27 de mayo. Se conoce una reunión del presidente de la CEM y el cabildo tras la peregrinación de la diócesis de Cuernavaca. Trascendió que la CEM y la nunciatura sí habían desaconsejado el regreso del padre Efraín y el arzobispo Aguiar no atendió esas recomendaciones remitidas por escrito.

28 de mayo. Después de las ordenaciones sacerdotales en la Basílica, el arzobispo Aguiar se reúne con el cabildo. Preocupado por un audio grabado en la reunión del 24 de mayo, afirmó que eso había sido un delito; sin embargo, desistiría de cualquier acción penal. Trascendió también que Aguiar sólo mantendría a Efraín Hernández “de manera temporal” admitiendo que había cosas “que no estaban bien”; algunos medios informativos comienzan “la contención y control de daños” pontificando y protegiendo al padre Efraín, subrayando “tranquilidad” en el clero de la arquidiócesis y ensalzando indecentemente el “gran liderazgo” de Aguiar.

Hasta aquí, una apretada cronología de los hechos. Quizá entre los agravios más escandalosos destacan la conversión del camerín de la Virgen de Guadalupe en un espacio de acceso privilegiado para decenas de personas, muchas sin las condiciones debidas, causando deterioro físico al Sagrado Original y sugiriendo posibles dinámicas de favor o cuotas; los posibles indicios de nexos con crimen organizado, lavado de dinero y contratos irregulares; amenazas explícitas de venganza contra miembros del cabildo y la extracción de documentación reservada que compromete la seguridad patrimonial y de empleados.

El esfuerzo del cabildo ha sido contundente: preservar la integridad del principal Santuario de México mediante vías institucionales, conteniendo el escándalo público, pero exigiendo claridad, tutela episcopal efectiva y protección del patrimonio espiritual y material confiado a la Iglesia.

La resolución definitiva, pendiente de la respuesta del arzobispo y los resultados de la investigación y auditoría, tendrá implicaciones para la Iglesia de México. Y debe responder sin concesiones y con precisión. El caso apunta no sólo a un títere útil sino a quienes mueven los hilos de esa marioneta. Al cumplirse 50 años de la apertura de la nueva Basílica, esta crisis podría tener consecuencias muy dolorosas y sin precedentes en la historia reciente del querido recinto de Guadalupe, de no prevalecer la Verdad y el mínimo sentido de justicia. Ni el control de daños en los medios podrá mitigar lo que, tarde o temprano, se revelará. Que por encima de Efraín Hernández hay otros que han convertido a la Casa Sagrada del Tepeyac en un verdadero botín. Esos que, como dice el profeta Jeremías, convierten su oficio y deber, siempre ostentándose como sucesor de Zumárraga, para hacer del templo una cueva de bandidos. Y Dios hará lo mismo que hizo en Siló: “Los echaré de mi presencia como eché a todos sus hermanos, a toda la descendencia de Efraín”. (Jr 7, 15). Palabra del Señor.

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